Bueno, ya tengo la tercera, y última parte, del cap 1 ^^, tarde un poco porque estaba insegura sobre algunas cosas (y que hecho aún lo estoy T.T, creo que no me ha quedado tan bien, peró lo pondré, xq es necesario avanzar xDD)
Gracias a todos por los comentarios, espero q les guste, y aunque lo he revisado en el word, no sé xq sigo pensando que se me ha escapado alguna falla ortográfica, así que si localizan una por favor díganme, que la corrijo ^^
Cap 1. Mi nombre es... (parte 3)
/////FLASH BACK ON/////
-¿y bien?- preguntó aquel hombre, que, sobre el tejado del hospital, observaba a la oscuridad de la noche entrar en Konoha. Su vestimenta indicaba que era un Shinobi de experiencia, y la banda que portaba en la cabeza remarcaba la lealtad a su tierra.
Cuatro sombras se erguían detrás de él, misteriosas y oscuras, esperando alguna orden. Cuatro máscaras, al igual, cubrían los rostros de tales sombras.
Una sexta persona subió al tejado, un poco ajena a la situación que ocurría. Aquella persona era un niño, un genin, que, acabado el entrenamiento de la tarde, escapaba de su casa para cumplir con una misión encomendada.
-no la he encontrado, me han dicho que ha faltado dos días seguidos- respondió el pequeño Nekota mostrándose ante el Shinobi.
-mm...- sopesó el hombre con lentitud- entonces Sakura-san... ¿se ha ido?
-así es... ha faltado al entrenamiento de hoy, he tenido que practicar con uno de sus asistentes...
-ya veo...
-em...- intentó el niño- Yamato-san... ¿cree que tía Sakura volverá a la aldea?
-es posible...
-ella... ella prometió ayudarme... ella prometió curarme...
-y lo hará- respondió Yamato- pero no hoy, quizás tenga otras cosas que hacer
-si...- Nekota mira a las cuatro sombras, que escuchan atentas cada parte de la conversación. Ve las máscaras, y siente cómo las miradas ocultas le vigilan... cada movimiento, cada parpadeo, incluso cada respiración. Aquello le causa un poco de miedo- ... ¿son ellos miembros del ANBU?
Yamato voltea su mirada.
-así es
-pensé que el ANBU había sido disuelto... fue mi padre quien ordenó eso...
-tienes razón... pero la única rama disuelta fueron las filas cero... aunque aún no llego a comprender esa decisión de Naruto...
- ...
-Sempai...- llamó una de las cuatro sombras enmascaradas, con voz seca- ... ha caído la noche... es hora de marchar
Nekota les miró, e inmediatamente volvió sus ojos hacia el horizonte, que mostraba en esos justos momentos el último halo de luz traspasando el monte de los Hokage, y ocultándose tras dicho monumento con una hermosa timidez.
-escucha Nekota- dijo Yamato, mientras se calaba una máscara ANBU sobre el rostro- es tiempo de mi partida...- voltea hacia él- por favor ten cuidado...
-ya me lo había advertido...
-no es suficiente con estar advertido...
-...
Yamato le miró.
-escucha... algunas partes del consejo confían en ti, por los nexos de tu padre con Jiraiya-sama pero... ten especial cuidado de los miembros raíz...
-...- Nekota le miró un momento- ...lo sé...
Hubo un leve silencio. Yamato se calzó una capa, y se convirtió en una sombra más, al igual que sus subalternos, quienes, a un sólo movimiento de su mano, se acercaron al filo del techo, dispuestos a partir.
Nekota les vio, mientras con agilidad abandonaban el tejado, uno por uno. El último fue Yamato, quien acercó su cuerpo al niño, y le acarició la cabeza.
-recuerda tu misión, Nekota
-si... protegeré a Konoha, hasta que usted regrese...
/////FLASH BACK OFF/////
******
-Yamato…- se repetía el viajero mientras caminaba aprisa por las calles destruidas de la aldea, ajustándose la capa al cuello- … Yamato… Yamato… lo sabía… lo sabía…!!
Nekota le seguía el paso, unos metros atrás, sin comprender que era lo que acababa de suceder. Apenas y había mencionado aquel nombre: Yamato, su compañero, sin decir palabra, había abandonado la azotea de Ichiraku Ramen, saltando hacia el nivel del piso y simplemente, sin dar más explicación, comenzó a caminar con rumbo a las puertas de la aldea.
-Lo sabía…- continuó el viajero con un brillo en los ojos-… sabía que no podían dejarlo así… no podían abandonarnos… no así…
-¿de que hablas?- intervino Nekota, acercándose a él- … ¿A dónde vas?
-me voy- respondió aquel hombre, deteniéndose un momento, mientras observaba los alrededores, cerciorándose de contar con el camino libre- … y tú deberías hacer lo mismo…
-no puedo!- exclamó el niño- ya he dicho que…
-escucha…- interrumpió el viajero- es inútil que permanezcas aquí… nadie va a regresar
-¿cómo es que estás tan seguro?
-porqué!!- respondió el espía, regresando a la marcha, aún más aprisa que antes- … ese grupo de ANBUS… iba dirigido a nosotros… era nuestro grupo de rescate
-¿“nosotros”?- repitió Nekota confundido- ¿“nuestro”?
-si mal no recuerdo- continuó aquel hombre sin hacer caso al muchacho- …este grupo partió de la aldea hacia 6 años… ya ha sido demasiado tiempo… -terminó murmurando- … aún deben estar buscándonos…
-pero…- replicó Nekota- … pero… si eso es verdad podrían regresar algún día…
-olvídalo… esta no es una simple misión, no podría terminar tan fácilmente...
-pero…
-Nekota…- dijo el viajero, deteniéndose frente al chico, posando paternalmente sus manos sobre sus hombros- … todo ha terminado… es hora de que tú también abandones la aldea… de que busques un nuevo lugar, cómo tu has dicho: al cual poder llamar hogar…
Nekota le miró pensativo, quizás tuviera razón.
-entonces…- dijo el muchacho, con voz decidida- … llévame contigo…
El viajero le observó un momento, con el mismo gesto paternal, más luego de comprender sus palabras, su rostro cambió radicalmente
-¿¡huh!?- exclamó, soltando a Nekota- ¿conmigo…?
-así es…
-olvídalo- respondió el espía, reiniciando la marcha, alejándose del muchacho- no puedo liar contigo
-¿queeee?- replicó Nekota, siguiéndole- ¿cómo puedes decir que busque un lugar al cual llamar hogar y luego dejarme solo?
-¿y porqué has de buscarlo conmigo? ni si quiera me conoces… ¿además porqué habría de hacerlo?
-¡¡pero…!! Si no me llevas contigo, me quedaré aquí para siempre…
-ya he dicho – suspiró el viajero- ¡no puedo llevarte…! son demasiados problemas…
-¿problemas?... –Nekota le corta el paso- …pero no tengo a donde más ir…
-NO!!! – responde el viajero esquivándole
-espera!!- exclama Nekota adhiriéndose a su capa- ¡no me dejes aquí! ¡No quiero estar aquí!
-tch!... – reclamó el hombre, intentando alejar al muchacho de su camino- … pero si has sido tú el que ha querido quedarse aquí por seis años
-pero..!!- respondió Nekota, mirándole tristemente, al borde de las lágrimas- … pero…
El espía hizo caso omiso a esta mirada suplicante, simplemente continuó su camino, mientras Nekota le jalaba infantilmente de la capa para evitar se alejase. Unos metros más adelante, se divisaron, ante la vista de los dos, las puertas de la aldea. Estaban a punto de abandonarla. Ambos se detuvieron, enmarcados por aquel paisaje, el final de la villa, y de aquella pequeña aventura, iniciaba.
El viajero sonrió, y avanzó pesadamente, mientras arrastraba un bulto de cabellos rubios por la tierra, que se aferraba a sus piernas intentando detenerle; no avanzó más de dos metros, cuando algo le hizo parar el paso.
-vaya…- agregó una voz externa, irónica y ajena a ambos- pero si es Nekota-kun
Tanto el muchacho como el viajero guardaron silencio. A sus espaldas, un joven personaje había aparecido. Ambos le vieron, vestido con abrigadoras ropas de invierno, de tez morena y cabello oscuro; lo reconocieron como el joven guerrero que acompañaba a la caravana que había cruzado por Konoha.
-¿Quién eres?- interrogó el viajero, apartando a Nekota de su cuerpo.
-¿Quién soy?- repitió el joven con cinismo- Soy quién debería estar haciendo las preguntas aquí…
Se miraron un momento, en silencio. Una cierta tensión comenzó a brotar, entre dos guerreros que se encontraron frente a frente. Aquel joven parecía fuerte, tenía un cuerpo alto y ágil, y en su espalda cargaba con una gran espada, la cual unía a sí mismo por medio de un cordel atado a su antebrazo izquierdo.
-ese chico…- murmuró Nekota a espaldas del viajero- … es Touza-kun, el hijo del timador…
-¿timador? – Repitió el espía confundido- ¿aquel viejo?, supuse que era un guía…
-no… -respondió el chico- aquella gente eran las familias de los ninjas caídos en la guerra… ese hombre les promete llevarlos a un mejor lugar, donde hay trabajo y comida abundantes, y sin embargo los contratan como obreros de bajo salario, casi esclavos…
-¿entonces qué hacías con ellos?- preguntó el viajero, volviendo su vista hacia Nekota.
-los vigilaba- respondió este- llegaron a la aldea hace dos noches, buscando refugio. No supe que pensar de ellos así que me infiltré entre la gente que llevaban…
-¿te infil….traste?
-si… -exclamó Nekota- tenía que asegurar que no intentasen saquear la ciudad.
El viajero guardó silencio, al igual que Nekota, mientras observaban a su nuevo interlocutor.
-Entiendo…- dijo de pronto el joven llamado Touza, acercándose unos pasos- ya decía yo que tu rostro no me parecía muy familiar… Nekota-kun…
-tch!
-escucha…- intervino el viajero con voz pausada- no queremos problemas…
Touza le observó altivamente.
-¿No quieren problemas? una intención muy noble… y sin embargo, te has preparado contra mi con una Kunai, ¿no es así?
-¿Qué?- murmuró Nekota, observando más de cerca a su compañero. Al filo de la manga de su brazo izquierdo sobresalía la filosa punta de una kunai, apenas visible por él, pero ya muy evidente para Touza.
-mmmphhhh… que observador…-dijo el viajero, arremangándose el brazo izquierdo de la capa, mostrando el arma- veo que no eres un simple aficionado
-me halagas…- río Touza
Ambos guardaron silencio. Nekota sintió cómo la tirantez entre aquellos dos ninjas iba en aumento. Sus miradas se entrecruzaban, mientras la kunai paseaba por entre los dedos del espía, quien, para sorpresa de los otros dos muchachos, hizo el primer movimiento… retirando la kunai.
-de acuerdo…- dijo volviendo a cubrirse el brazo con la capa-… como ya he dicho, no queremos problemas…
-¿eh?
Touza no parecía comprender. El viajero mandó a Nekota una mirada extraña, y casi inmediatamente emprendió la marcha. Las puertas de Konoha estaban justo frente a ellos.
Caminó tranquilamente, confiado en que el altercado había terminado, aún así pareciese que Touza no estaba muy conforme. El joven le vio andar, con una mirada un tanto despreciativa. En el justo momento en que el viajero marchó a su lado, maquinalmente posó su mano sobre el mango de la espada que llevaba colgada.
- por favor no lo hagas…- murmuró el hombre, deteniéndose levemente a su lado, mandando a Touza la mirada más fría y funesta que hubiera visto jamás- … no me obligues a matarte…
Touza vaciló unos segundos, más la valentía no tardó en regresar a su joven corazón.
-no seas ridículo…- replicó, deslizando el mango por su hombro hacia el aire, preparando una estocada- … no creas que…!!
Pero Touza no alcanzó a terminar la frase. La fuerza que aquel misterioso hombre suministraba sobre su cuello le impedía jalar aire apropiadamente. Tan rápido había sido el movimiento, que la mano del joven que aún viajaba en el aire intentando terminar un ataque, derivó en un inútil esfuerzo por liberarse. La espada cayó al suelo estrepitosamente.
Nekota se quedó atónito. Veía al joven timador luchando vanamente por impedir que aquel viajero le matase rompiéndole el pescuezo con una sola mano. Ni si quiera había tenido necesidad de usar su mano derecha, que aún descansaba bajo el manto abrigador de la capa. ¿Quién era aquél sujeto?, eso era lo que se preguntaba Nekota mientras le observaba quitar la inconsciencia poco a poco a Touza, ¿Con quien había estado cohabitando las últimas horas? Aquel no era solo un viajero, no sólo era un espía, no sólo era un hombre que volvía a una tierra a la que alguna vez llamó suya… aquel era un asesino…
******
Poco faltó para que la frágil constitución de su cuello se hiciera añicos. Al caer a tierra, el joven Touza, vagamente podía mantenerse en sí. Tosió violentamente, levantando el polvo alrededor de su rostro, mientras unas gotas de sangre abandonaban su boca. Se llevó las manos al cuello, dando un grito de dolor.
-ma…mal…. cough! Cough!!... dito…
-guarda tus fuerzas- dijo el viajero, mirándole fría y altivamente- las necesitarás para regresar con tu padre…y cuando le veas, necesitarás decirle el terrible miedo que te ha causado el estar tan cerca de la muerte, y lo poco que se necesita para que él lo sienta igual… -el hombre se arrodilló, mientras, con la misma mano con la que le había atacado, le sostenía de los cabellos, haciendo que levantase la vista hacia él- … entonces ambos tomarán su carreta… dejarán a esas personas, les devolverán sus pertenencias…y se marcharán… y jamás reaparecerán por este lugar… jamás pensarán siquiera en volver a pisar esta aldea… o volverán y me buscarán… -sonríe- y yo con gusto les acabaré…
-ugh!!- exclamó Touza, cerrando con fuerza los ojos- …agh..!!
-bien…- continuó el viajero, dejándole y poniéndose de pie- … tomaré eso como un “si”…
El espía dio unos cuantos pasos hacia atrás, dándole suficiente espacio a Touza como para sentirse lo sobradamente confiado de que no le atacaría al momento de intentar escapar. Touza comprendió el mensaje, con dificultad logró ponerse en pie, y sin pensarlo más, emprendió el adolorido escape.
El viajero le vio marcharse, y cuando este estuvo lo suficientemente lejos como para no verles, bajó la guardia. Suspiró algo cansado, y se percató de que el muchacho se había dejado la espada atrás. La observó un momento, más se decidió por no hacerle caso. Volvió su mirada hacia atrás, y se encontró con un Nekota estupefacto, que, comprensiblemente nervioso, guardaba su distancia con él. Aquello era normal, pensaba el viajero, Nekota era un niño que había sido criado enteramente en la aldea, y lo más doloroso que había vivido sería por lo más el haber presenciado la muerte de su padre.
Y era esa la razón que los hacía tan diferentes, y por esa misma razón, era que no podían viajar juntos… era peligroso para Nekota si es que permanecía más tiempo con él.
-lamento decir esto- dijo el viajero a un Nekota confundido- pero tendrás que abandonar la aldea…
-¿que…? … ¿por qué?
-ese muchacho- respondió el espía- es seguro que no hará caso a mis palabras… y que volverá a este lugar acompañado de su padre y posiblemente algunos refuerzos…- ve a Nekota- es seguro que no querrás permanecer aquí para el momento en que lleguen…
-pero…- replicó el chico- pero tú le has vencido…
-pudiera hacerles frente… pero estaría perdiendo mi tiempo
-¿eh?
-no estoy aquí para pelear con timadores… además, como ya he dicho antes… me voy
El viajero continuó su camino hacia las puertas de Konoha. Tardaron apenas unos minutos en estar fuera de la aldea. Nekota se detuvo un paso antes de cruzar la línea. EL hombre le miró de reojo.
-si no abandonas… morirás
-eh?- Nekota le miró- lo sé…
-de acuerdo…- dijo el viajero dándose la vuelta y comenzando la marcha- … adios…
Nekota le mira alejarse, y, casi llevado por un impulso, da ese paso fundamental que le permite salir de la aldea.
- … supongo… -dice, sin pensarlo mucho, alzando un poco la voz para que el espía lograse escucharle- … que no me llevarás contigo…
El viajero se detiene, más no vuelve su mirada.
-supones bien…-responde sin más- …
Nekota baja un poco la vista, más se percata de que, a pesar de lo que ha dicho el viajero misterioso, este no ha dado paso alguno. El muchacho entonces se da cuenta de algo. Corre hacia aquel hombre, deteniéndose unos pasos detrás de él.
- espera… -dijo apenas llegó- …tú… no me has dicho quien eres…
- ja…- ríe levemente el viajero, aún de espaldas- … ¿Qué tipo de pregunta es esa? ya lo sabes…
- …
-soy un espía, soy un viajero, y soy un ninja sin patria… ¿qué mas necesito ser?
-¿Qué tal un hombre?… - respondió Nekota después de meditarlo un momento- ¿… qué tal un simple aldeano?
El espía volvió ligeramente la mirada, con la cual estudió el semblante del muchacho. Nekota se sorprendió de encontrar en su rostro un gesto algo parecido a una sonrisa, sincera y lozana.
-un simple aldeano eh?…- repitió el viajero con voz tranquila- … suena interesante, quizás algún día lo intente…
-si…- respondió Nekota, sonriendo afablemente también.
El espía continuó su marcha. Esta vez Nekota no intentaría detenerlo, pero, para su asombro, fue él quien paró su paso unos metros más adelante.
-por cierto…- dijo mientras se calzaba la capucha de la capa - mi nombre es… Konohamaru…
-Konoha…maru…- repitió Nekota, algo extrañado, pero sin entender completamente
-cuídate…- agregó el aludido, levantando un brazo en forma de despedida mientras se alejaba de la aldea
-¡entendido!- exclamó el chico, respondiendo a la despedida extendiendo ambos brazos- ¡tú también… Konohamaru…!
Nekota permaneció a las puertas de la aldea durante algunos minutos más, luego de que perdiese de vista al misterioso viajero. Observó su alrededor unos instantes, e inevitablemente miró hacia atrás. Vio las ruinas de lo que había sido su pasado, y no pudo evadir un gesto triste y melancólico, mientras las lágrimas estaban a punto de brotar. Entonces un recuerdo invadió su mente; una imagen, de su padre, en el justo momento en que abandonaba Konoha, para partir a su última misión.
/////FLASH BACK ON/////
-Nekota…- dijo Naruto mientras se alejaba de la aldea, despidiéndose, alzando un brazo, de espaldas a él, de la misma manera en la que lo había hecho aquel viajero llamado Konohamaru- me voy …cuida la aldea por mi ¿quieres? y no seas un llorón…
/////FLASH BACK OFF/////
Y eso fue lo que hizo, o mejor dicho, lo que no hizo. Se deshizo rápidamente de las lágrimas, y con un rostro sonrojado por la emoción, viró su vista hacia el monte de los Hokage. Alzó una mano, con el puño cerrado, en forma de reto, hacia el rostro del Mittsudaime.
-obsérvame, padre… que, pase lo que pase, encontraré a aquel que te traicionó… a aquel que te asesinó… y, sea de la manera que sea… lo juro… que vengaré tu muerte…
Fin Cap. 1. Mi nombre es...
Espero que no haya decepcionado con la identidad del viajero desconocido u.u, también espero comentarios y nuevamente gracias por leer.
Respecto a lo del nombre... pues aún no sé, creo que lo dejaré en la propuesta de kolmor, la caída de Konoha, que opinan?
#33... Despistation girl xDD,, descuida, q yo te aviso ^^, gracias por el coment!
#34 waaa... siempre con palabras tan lindas T^T, graX!!
#35, que observadora ;) no puedo decir más!! XD
#36, gracias!! este cap resuelve una duda, espero poder darte más dudas el siguiente xDD
#37 >///<, claro que nunca lo haría (ni aunque fuera famosa... que es seguro que no pasa ^^u)
#38, gracias por leerlo!! y por tu comentario!
#39, ten por seguro que lo haré (no sé como, pero me haré de un tiempo para leer tu fic ^^)
Despues de leer el fin del capitulo me di cuenta de algo,ya no te quiero
te amo,eres la mejor,quieres ser mi novia,que digo novia,te quieres casar conmigo
cada vez se pone mejor tu fic,espero los siguientes capitulos pronto y que estos vayan mejorando,me avisas cuando pongas los demas,ya me esperaba la identidad del personaje y sabia que era esa pero no le quita chiste,sigue siendo muy bueno.
mentira, me encantooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, ojala que no te lo allas creido, lo que no me gusto tu fic, no?xD
Konohamaru????era el!!!! ya lo sospechaba!!!!xD(inner: te miente) noooo lo sospeche desde un principio...xD bueno, masomenos xD
Eres muy buena escritora ^^ eres mi ejemplo a seguir ^^, quiero ser como tu ^^, asi escribo mejor^^.
Muy bien como siempre^^ espero el proximo capitulo con muchas ansias^^
salu2
Sayonaraaa!!^^
(alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza)
Te adoramos!!!!!
Eres una escritora increíble, yo tambien quiero ser como tu de mayor Ah se me olvidaba...Que fuerte!!!!!
Ya sabia que era Konahamaru...(inner: inner de aldu77_aries tranquilo son un rato mentirosillas...que se le va ha hacer...¬¬)
aun no lo he leido pero lo primero ya .. ``-¿y´´ si quieres faltas pa corregir ya empeiza con eso la primera letra xDD tendria que ser mayuscula , he ido bajando para escribirlo y he visto mas minusculas de estas en dialogos a mi no me molestan pero si las quieres corregir pos te lo digo xDDD
``ve a Nekota´´ (¿no seria vete nekota?
¿Que es un AMBU cero?
Que fuerte! el konohamaru no me lo esperaba xDDDDDDDDDDDD
Podrias poner el capitulo 2 de un tiron xD
cielos, como puede ser aquel espia tan fuerte ese ninja. mira nunca se me hubiese ocurrido!.
ma…mal…. cough! Cough!!... dito…
-guarda tus fuerzas- dijo el viajero, mirándole fría y altivamente- las necesitarás para regresar con tu padre…y cuando le veas, necesitarás decirle el terrible miedo que te ha causado el estar tan cerca de la muerte, y lo poco que se necesita para que él lo sienta igual… -el hombre se arrodilló, mientras, con la misma mano con la que le había atacado, le sostenía de los cabellos, haciendo que levantase la vista hacia él- … entonces ambos tomarán su carreta… dejarán a esas personas, les devolverán sus pertenencias…y se marcharán… y jamás reaparecerán por este lugar… jamás pensarán siquiera en volver a pisar esta aldea… o volverán y me buscarán… -sonríe- y yo con gusto les acabaré…
-ugh!!- exclamó Touza, cerrando con fuerza los ojos- …agh..!!
-bien…- continuó el viajero, dejándole y poniéndose de pie- … tomaré eso como un “si”…
eres una diosa!! continualo plis!!
necesito saber como le va con konohamaru!!!
plis!"!!!!
hola!!
wOw,,, y yo que pensé que a nadie le gustaría la identidad del viajero-espía-misterioso!! XDD,,, que feliz que soy T^T
Gracias por los comentarios
#42,43,44... Como que ya sabían? ¬¬... xD,,, dios, que bueno que no escribo novelas de misterio que si no me descubrían al asesino en la primer página xDD.
Por cierto, gracias por querer ser como yo de grande... mi yo grande se siente halagada xDDD
#45... Tienes razón!, me ha fallado lo de las mayúsculas en los diálogos!! >.<,,, Ya me temía yo que había algo XDD... pero bueno, ahora que me he visto las demás partes, muchos diálogos están igual, así que por ahora lo dejaré así... gracias por verlo ^^... de lo de "Ve a Nekota" lo checo enseguida ^^.
Por cierto, ¡¡a que te ha sorprendido lo de Konohamaru!!xDDD.
"¿Qué es un ANBU cero?", dios... solo he mencionado esa palabra y ya has adivinado lo que quería decir >.<... eres un detective o algo? acaso lees mi mente? xDD.... nah, es que eres muy intuitivo y observador, de eso ya me he dado cuenta ^^
#46... Fer!! Por lo menos te he sorprendido a ti con lo del viajero!! xDDD (bueno, también a nahuel, me dijo que le había sorprendido mucho xD) me siento realizada T^T... graX!! te amo!!!! xDDD
Gracias a todos por los coments!!
Bueno, como hoy tuve un poco de tiempo pongo el empiezo del segundo capítulo. Este capi se centra en Konohamaru y en lo que pasó durante su ausencia de Konoha, la primer parte es cortita, pues es como una introducción (inner: ya acéptalo... es relleno ¬¬) O.O!! Bueno...como decía, es una introducción ^^u
SEGUNDA PARADA Villa Oculta Entre la Hierba--------------- Remembranzas de Media Noche
Cap. 2. Hiro-san (parte 1)
Sumario:Tras dejar atrás a la ciudad del olvido, Konohamaru, el ninja sin patria, viaja hacia la villa oculta entre la Hierba, con un solo objetivo en mente: Yamato-sempai.
******Parte 1******
Después de varias horas de exhausto camino, la carreta detuvo su andar frente a un mercado. El conductor, viejo hombre agricultor, bajó con dificultad mientras amansaba a sus caballos.
-Oh…oH…!- repetía mientras anudaba las amarras a un bebedero- esperen aquí… iré por comida…
Los fieles animales relincharon despidiendo a su dueño, mientras saciaban su sed. Detrás, en la carreta, un gran paquete de paja y alfalfa rebosaba de lo pesada de la carga, y sin embargo, una carga más reposaba en ella.
Un hombre alto, de piel tostada por el sol, de pelo y ojos marrón oscuro, de fuerte complexión y semblante cansado, pero joven aún en edad, cubría su cuerpo con una capa que las hacía de manta y cobertor. La noche había sido fría, pero gracias a su barrera de paja y hierbas, sumado al cálido cobijo de la tela de su accesorio, la había pasado bien.
Fue uno de los relinches de los caballos el que le vino a despertar. Sintió el movimiento de la carreta, por la impaciencia de los animales. Levantó la cabeza y observó a su alrededor. Estaban en un mercado, posiblemente a mitad de camino. La luz de la mañana recién alborada calentó su cuerpo, y el sueño se disipó rápidamente.
Saltó de la carreta hacia el empedrado, dispuesto a despertar su cuerpo como lo había hecho con su mente, estiró los músculos un rato y, para cuando se había repuesto, el anciano regresaba a la carreta, cargado con dos grandes hogazas de pan:
-buenos días…- comentó el amable señor al verle
-buenos días…- respondió Konohamaru con un saludo
-descuide… sólo he parado para comprar un poco de pan… ¿apetece un poco?
-oh... No- respondió Konohamaru algo apenado- no se preocupe por mi… yo estoy bien así…
-de acuerdo…- finalizó el anciano, regresando a su lugar de conductor-¿desea descansar un poco antes de partir?
-eh?- preguntó Konohamaru algo confundido- ¿es que planea ya iniciar la marcha?
-es posible…- reconoció el anciano- no quisiera permanecer por estos lugares mucho tiempo… desde el término de la guerra, se ha llenado de vagabundos que harían lo que fuera por unas monedas…
-entiendo- respondió el viajero- … solo iré a hacer unas cosas…
-entonces le esperaré en la salida del pueblo…-dijo el anciano iniciando la marcha- de ahí partiremos a la frontera
Konohamaru asintió, mientras veía la carreta alejarse por la rústica avenida. Miró hacia el cielo, y sintió el destello del sol en todo su resplandor.
Habían estado viajando toda la noche y la tarde del día anterior, y ni de ese modo habría logrado ganar tiempo. Su prisa por llegar a la villa de la Hierba tendría que ceder, mientras se encontraran en el país del fuego nada podía hacer.
Examinó sus pertenencias. Se había dejado la capa en la carreta, pero había traído consigo lo que en ese momento hiciese más falta.
Dentro del estuche de las armas llevaba todo aquello que quedaba de su vida.
Emprendió el camino por entre las calles de aquel mercado, viendo impasible los puestos que se extendían hacia el final del pueblo. Rebuscó por entre los callejones hasta dar con el que le conducía a su destino. Al final de aquella calleja, encontraría al revendedor.
Entró en la tienda, atesorada por grandes contenedores de madera, pertenecientes a la herrería, que la ocultaban tal como si fuese escondite. Solo aquellos que supieran de su existencia podrían dar con su ubicación. No había puerta, sólo un pedazo de tela sucia cubría la entrada. Konohamaru cruzó el umbral y se encontró en un pequeño, pero bien iluminado cuarto, lleno de cachivaches, antigüedades, recuerdos de otras personas y uno que otro hallazgo un tanto curioso.
-¿Qué buscas?- preguntó una voz ronca al verlo entrar.
Konohamaru le miró, era un regordete anciano, que esperaba tras un burdo mostrador lleno de herramientas y aceite. Se acercó al revendedor, mientras desprendía el cierre de la tapa del estuche de las Kunai. Sacó un bulto poco uniforme, y lo colocó sobre el mostrador. El revendedor le observó, y sin decir palabra, comenzó a deshacerse de la tela del bulto. Descubrió tres objetos. Una caja empolvada, un medallón y una insignia de plata, todos con el signo de la Aldea oculta entre la hoja. El anciano le miró.
-¿sabes que es peligroso andar con un sello de Konoha?
-no… -respondió su cliente- pero me imagino el porqué…
-han extendido una averiguación… todo lo que vean relacionado con la tragedia es sometido a investigación… -ve a Konohamaru con sospecha- … estos objetos son mercadería negra…
-y es por eso…- respondió este- que necesito venderlos…
-¿cómo los ha conseguido…?
-¿acaso importa? …yo quiero dinero, y usted quiere material raro de colección…
-je je…- rió el revendedor, mientras tomaba la caja empolvada. La vio con desdén, mientras pasaba una mano por la superficie, entonces descubrió el verdadero brillo de aquel objeto. Miró a Konohamaru- …
-es de oro… -respondió este- … perteneció a Sandaime Hokage… al igual que todo lo demás
-mmmmmphh…- balbució el tendero- no me imagino el porqué quieras deshacerte de ellos, si tan valiosos son... ¿Cuánto quieres?
-50…- respondió Konohamaru, decidido- … por los tres
-50 mil!!!- exclamó el revendedor- estás loco… no daría eso ni por el mismo cadáver de Sandaime…
-de acuerdo…- replicó Konohamaru, sin mostrar alteración, mientras deslizaba la caja nuevamente dentro del bulto- … supongo que era demasiado…
-espera…- el revendedor posó su pesada mano sobre la caja- … te daré la mitad…
Konohamaru le miró divertido. El tendero entendió el mensaje. Soltó la caja y, refunfuñando, se introdujo a un cuarto trasero, del cual surgían sonidos metálicos; conversó unos segundos con las personas que se encontraban ahí, y después de un momento de silencio, volvió a salir, refunfuñando todavía. Dejó caer una pesada bolsa sobre el mostrador, y sin decir nada tomó la caja, el medallón y la insignia entre sus grandes manos.
-50 mil…- dijo- que no me entere que me has timado… o morirás mañana mismo…
Konohamaru no respondió, cuando el revendedor decía estas palabras él ya había embolsado el dinero dentro del estuche y salía por el hueco que las hacía de puerta.
Recorrió el callejón hasta la avenida, cruzó de nuevo los puestos y en menos de media hora llegaba ya a la salida del pueblo.
Tal como lo dijo el anciano, la carreta esperaba a la orilla del camino; los caballos, descansados y listos, relinchaban a su pasajero.
Konohamaru respondió al saludo del anciano, y sin decir nada más, subió a la parte trasera de la carreta, que ahora se encontraba vacía.
Ya iniciado el camino, contó rápidamente el dinero en la bolsa, y lo guardó en un fondillo escondido dentro de la capa. Selló los botones del fondillo y guardó la capa debajo del asiento del conductor. Se cruzó de piernas y brazos, y observó el paisaje que el fondo de la carreta le ofrecía. No faltaba mucho para que abandonara el país del fuego.
Divisó a lo lejos las montañas, y un recuerdo de Konoha le vino a la mente. Echó un vistazo al estuche que le colgaba del cinturón, y lo sintió vacío, ligero.
<”Perdóname abuelo- pronunció en su mente- … he vendido aquel último recuerdo que me has heredado antes de morir…- cerró un poco los ojos, intentando grabar en su mente la última imagen de su abuelo, en una Konoha que él recordaba gloriosa y llena de luz, y sin saber porqué, la fotografía de un chico le vino a la mente ¿Cuál era su nombre?- … ah… sí….- se dijo- …. Uzumaki Nekota…”>
bueno, eso fue la primer parte, sé que no es muy interesante, pero luego pondré la segunda ^^
gracias por leer, nos vemos y espero comentarios
bye;
Tatatachan!!!!! Primera en comentar!!!! Una pregunta...quantas partes tiene cada capitulo?
Y ahora... este capitulo me gusta, no es como los anteriores que tenian mas misterio y cosas de esas, pero no esta nada mal...
Sigue así!!!!! Wooo!! Explota tu llama de la juventud!!!!
Holaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!!!!segunda en comentar xD ps me ganaron de mano xDpero bueno, por lo menso lei tu gran fic^^
Me gusto mucho este capitulo como los anteriores, eres muy buena escribiendo fic ^^, tienes talento ^^ y mucho futuro^^, segura que no quieres ser escritora?xDjejejexD
buen,salu2!!!
sayonara!!!!
Hola, wazup? xD Bueno antes que nada gracias por avisarme, me gusta que te tomas la molestia T^T. Luego ya no lo haras u.u xDen fin,el capitulo es muy bueno (alabanza) lo narras como si lo pudieras dibujar!, esta muy preparado debe tomarte mucho tiempo.ahh tienes una creatividad enorme. le avisare a ds a ver que dice de tu fic!. es muy bueno
por cierto nekota se ve muy bien!(personaje) en cuanto a konohamaru, quisiera saber mas de el!
salu2
pd. te amo!! xD
besitos a ti!
jajaja #54 muy gracioso,espero que no te pase lo mismo que a mi(de hecho espero que te pase lo mismo,para que veas lo que se siente)si tienes problemas conmigo besa mi trasero,es decir lo arreglamos por MP
Noa... pues ninguna es menos de dos partes ^^u, pero no se preocupen, que ya termino este cap.
Fer, si, los tengo en el ordenador, pero falta revisar algunas partes de ortografía, y los leo y re leo y vuelvo a leer hasta que me convencen xD.
Gracias a todos por comentar, soy feliz T^T
Antes de leer estas partes del cap, pongo algunas imágenes para ayudar a imaginarnos a nuestro Konohamaru ^^.
chaqueta samu (usada para el trabajo o la meditación)
Botas Tabis (algo así como botas ninjas)
Bueno, la sig, que es la segunda parte del cap 2, se supone que iría junto con la primera, pero no sé que me dio que las separé U.U xD, pero bueno, aquí la pongo ^^:
Cap. 2. Hiro-san (parte 2)
******Parte 2******
La carreta paró bruscamente. Aquello hizo que el viajero, que dormitaba desperezadamente, saltara un poco afligido. Alzó la cabeza y miró al conductor.
-aquí es…- respondió el anciano- … hemos llegado a la frontera
Konohamaru observó a su alrededor. No había más que bosque de un lado y páramo del otro, y un leve camino de tierra entre los dos. No esperó ninguna señal, y saltó al suelo inmediatamente, llevando consigo su ahora pesada capa. Se la calzó en silencio, y antes de que pudiera iniciar la marcha, el anciano le detuvo tendiéndole una hogaza de pan. Konohamaru la tomó confundido.
El viejo le ofreció una sonrisa amable y ordenó a sus caballos partir antes de que pudiese rechazarla. La observó, y observó al anciano, a lo lejos. No tuvo reacción alguna, más que darle un gran bocado antes de arrojarla al lado del camino, suficiente energía para el resto del día.
Comenzó la caminata viajando por el sendero de tierra, con la capa puesta, camuflajeado entre la oscuridad que le daba el bosque a un lado suyo.
Recorrió el mismo camino durante dos horas, sin pensar en nada, antes de ver si quiera un cambio en el paisaje. Y el cambio fue drástico. Tras el último trecho de arboledas se encontraba no otra cosa más que la entrada hacia la villa de la Hierba.
Paró un momento, estudiando su alrededor. Aún era de mañana, y las actividades de los Shinobis de la Hierba comenzaban.
<”Ahora…-pensó mientras observaba la puerta- … hay que entrar”>
Se distanció un poco, adentrándose en el bosque, siguiendo la línea de la barrera de maleza que las hacía de murallas protectoras. Se escabulló por entre las ramas hasta llegar a uno de los costados de una gran pileta recolectora de lluvia, a las afueras de la villa. Konohamaru sabía que no sería fácil entrar, nunca lo había sido, pero él era un espía… un espía de Konoha.
Vio la entrada hacia la estación de vigilancia de la pileta y la rodeó, caminando por entre las copas de los árboles. Ya llegado al enorme contenedor, simplemente se echó a nadar. Se zambulló hacia las profundas y oscuras aguas de la pileta, y gracias a las diferentes plantas acuáticas que ahí crecían a falta de mantenimiento, pudo pasar desapercibido para los guardias. Llegó al fondo del contenedor e introdujo su cuerpo por el esbelto tubo que se encontraba ahí. La tubería de la pileta cruzaba la barrera de maleza, hasta llegar a la planta distribuidora, dentro de la villa. Se abstuvo de utilizar algún jutsu para esta maniobra, pues los delicados tubos que formaban la red de agua, sumados a la antigüedad de estos, podrían ocasionar una situación no muy favorable para él.
Nadó alrededor de 7 minutos, exacto su límite entrenado, y exacto el tiempo necesario para cruzar la longitud de aquel tubo. Dio el primer respiro fuera del agua justo antes de comenzar a sentirse fatigado. Se encontró dentro de la cisterna de distribución, que a esas horas de la mañana aún permanecía apagada, y el nivel del agua aún no alcanzaba los canales divisorios, que justamente dirigían a partes diferentes de la aldea. Escaló por las paredes de cemento situando el chakra en sus pies y manos hasta llegar a uno de esos canales. Utilizó un kunai para abrir la compuerta, deslizándolo por la ranura hasta tocar el rústico dispositivo que la abría automático. Entró al canal y a partir de ese punto todo fue simplemente caminar a oscuras, hasta topar con una escalera de metal que conducía al exterior. Aquel era un canal abandonado, que cedió en los servicios por el simple hecho de que, construido bajo un mal manejo, conducía demasiada agua hacia una de las plazas, inundándola cada vez que una tormenta se presentaba. Aquel canal estaba clausurado y claro, eso sólo lo sabían las autoridades de la Hierba… y Konohamaru.
Tardó alrededor de 20 minutos en dar con la escalera de metal, que subió de inmediato y con confianza. Retiró la cubierta y saltó a piso.
Oficialmente se encontraba dentro de la villa oculta entre la Hierba.
Tomó un leve respiro, mientras se deshacía de la ropa mojada. Ocultó su capa y su estuche de armas dentro de una bolsa negra, debajo de un contenedor de desechos, escondido en un callejón oscuro, no sin antes hacerse de algunas monedas. Se quedó en ropas de ninja, con el pantalón negro, el cual, arremangado en la pantorrilla, liberó para cubrir por completo sus Tabis; vestía una camiseta de red, debajo de una chaqueta Samu de color oscuro, al que simplemente arrancó el decorado de la Hoja. Si no pasaba desapercibido, por lo menos no llamaría la atención, y obtendría el tiempo necesario para encontrar a la persona que buscaba.
Tardó otros 20 minutos en calcular su trayectoria, evitando todo lo posible la gente que despertaba en la aldea, tiempo suficiente para que su cabello y vestimenta secasen por completo. Al término de este lapso de tiempo, simplemente se integró a la vida diaria, y se convirtió en un aldeano más paseando por la ciudad.
******
Cruzó las calles de la villa con aparente seguridad, pero hacia tantos años que no recorría aquellos lugares que el cambio de monumentos, la aparición de nuevos edificios o la desaparición repentina de estos, ocasionó que comenzara a sentir nervios. 8 años habían pasado desde que pisase por última vez aquellas vías, y no había pensado un plan alternativo en caso de que el establecimiento que buscaba no se encontrase ya más por ahí. Konohamaru se resguardaba en la esperanza de que aquel personaje aún existiese.
Llegó hasta el cruce de avenidas, que conformaban un punto de reunión bastante conocido en la villa. Se paró a mitad de camino e hizo memoria, la construcción que buscaba no debería estar lejos de ese lugar.
Siguió su camino por una vía paralela a la avenida, adentrándose en un especie de mercadillo miniatura que abarcaba el ancho de una pequeña calle, apenas dejando espacio para transitar. Continuó observando las casas una por una durante algunos minutos más, hasta que la encontró.
A la esquina de esa calle, casi al final del mercadillo, una tienda de carnes mostraba su mercancía ensartada en ganchos colgantes de la entrada. Extraño atrayente de la clientela; pero no fue el hecho de que la carne estuviese afuera lo que llamó su atención, si no el pequeño y extraño aparato que utilizaba para colgarlas. Las piezas de carne eran atravesadas por lo que pareciera hoces de recolección, pero que en realidad eran armas bien elaboradas que alguna vez los Shinobis de la Cascada usaron como instrumentos de asesinato. Sólo alguien que pudo haberlas conocido o usado, podría reconocerlas ahora en ese papel un tanto subempleado. No había duda que ese era el lugar.
Konohamaru cruzó la calle para acercarse a la carnicería, y esquivando las enormes cargas de carne entró en el establecimiento.
Había pocos clientes, que eran atendidos por un solo hombre, de alrededor de 60 años, regordete, descuidado y desaliñado, que cortaba la mercancía con la burda rudeza de un brazo lleno de cicatrices. Se acercó al mostrador.
El carnicero le vio al momento de aproximarse, más hizo caso omiso de su presencia. Terminó de atender a sus clientes, y cuando estos se hubiesen marchado, finalmente dijo:
-¿Qué es lo que buscas aquí… Konohamaru-san?
-vaya…- exclamó el aludido recargándose sobre la barra- … no me imaginaba que ahora eras carnicero… Hiro-san…
-los tiempos cambian- respondió este limpiando el cuchillo con su delantal- ya nada es como antes…
-lo sé…
Hiro-san le examinó un momento.
-es raro…- dijo- … verte sin tus armas, presiento que has dejado el servicio ninja
-no…- rectificó Konohamaru- … aún tengo cosas que hacer… a gente que matar…
-…
- es sólo que he querido desligarme de ellas por un momento… es duro cargar tanta muerte a las espaldas
Hubo un leve silencio. Hiro-san tomó asiento en un banco de madera justo detrás del mostrador, mientras cruzaba los brazos por sobre el pecho e inspeccionaba a su visitante.
-escuché que habías sido arrestado…-dijo-… no supe de ti durante mucho tiempo, hasta llegué a pensar que habías muerto, Konohamaru-san
-desafortunadamente…-respondió el aludido- soy el único que sigue con vida...
Esto pareció sorprender un poco al carnicero.
-entonces… Asuka-san…??
-murió… durante la redada
-ya veo… supongo que fuiste el único que corrió con suerte…
-¿con suerte?- repitió Konohamaru con ironía- no creo que a lo mío pueda llamársele suerte…
- mmmphhh…- refunfuñó Hiro-san- … dime que quieres aquí… ¿Qué es lo que buscas?
-¿y lo preguntas? … quisiera creer que me conoces un poco mejor…
- mmmphhh…- coreó Hiro-san de nuevo- … lamento decirte que estoy fuera del negocio…
-¿de cual negocio? … del tráfico de armas… o del espionaje…
Hiro-san le miró serió.
-de ambos…
-me sorprendes Hiro-san… jamás creí que llegarías a desertar…
-como ya he dicho, muchacho, los tiempos cambian… estoy viejo, y necesito descansar…
-¿en serio?- replicó Konohamaru, con cierta diversión, mientras sacaba unas monedas de oro del bolsillo de su pantalón y las dejaba caer pesadamente sobre el mostrador- …
-¿que significa esto?- preguntó el carnicero mientras observaba las monedas.
-significa… que hay muchas más de estas…
- …
-vamos Hiro-san… sé que ese espíritu de apetito y ambición aún sigue en ti…
- … - Hiro-san le observó- …
- vamos…- insistió Konohamaru- … por los viejos tiempos…
*****
Y pues como ando de buen humor ^^ (y tuve un poco de tiempo extra esta mañana) pongo también la tercer y última parte de este cap. Espero la disfruten
Cap. 2. Hiro-san (parte 3)
******Parte 3******
Daba la media tarde en la villa de la Hierba, en el tercer día de estancia en aquella aldea.
El hostal en el que se hospedaba resultaba estar justo frente a la plaza principal, desde donde podía vigilar, sin ser detectado, la entrada al mercadillo en donde se encontraba la carnicería.
Si Hiro-san hacía algún movimiento, Konohamaru podría saberlo. Y a pesar de que el establecimiento del antiguo espía había permanecido cerrado durante aquellos tres días, después de su entrevista, Konohamaru aún vigilaba desde su ventana, atento a cualquier movimiento extraño. Él era un ninja desconocido, en un lugar donde su cabeza bien podría ser cotizada en unos cuantos miles por ciertos cazadores. Cualquier situación podría tornarse en violenta y desventajosa en cualquier momento.
Como ya había dicho, vigilaba desde el marco de su ventana, mientras tomaba a sorbos una tasa de café que él mismo se había preparado en la tosca cocina del lugar. La estancia era fría, y el gran ventanal contribuía a que el calor que producía su cuerpo se escapase fácilmente. No era el mejor de los Hostales, pero si el más barato; a pesar de que Konohamaru tuviese dinero, aquellas reservas las necesitaría para pagar un próximo favor a su socio.
/////FLASH BACK ON/////
- vamos…- insistió Konohamaru- … por los viejos tiempos…
El carnicero le miró con cierto recelo, dudando un poco, más después de meditar, simplemente dejó caer su mano sobre las monedas, para investigarlas…
-te diré algo…- dijo- … dime lo que quieres obtener, y veré qué es lo que puedo hacer por ti…
-je…- Konohamaru río levemente, mientras llevaba su mano derecha hacia el bolsillo de donde había sacado las monedas, sacando un pedazo de papel, para luego depositarlo sobre el mostrador- … sabía que podía contar contigo…
Hiro-san observó el papel, y el nombre que estaba inscrito en él. Miró a Konohamaru de reojo.
-nombre clave Yamato… perteneció al ANBU
-un ANBU eh? … es raro escuchar ese tipo de distintivos en estos tiempos… desde la tragedia…
-abandonó Konoha hacia seis años…- continuó Konohamaru sin hacer caso al comentario- … con rumbo hacia la villa de la roca
-¿seis años? ¿Y pretendes que aún siga en ese lugar?
-no lo sé… pero eso es lo que quiero que investigues, Hiro-san… necesito encontrarle…
- mmm…- gruñó el carnicero, mientras estrujaba el papel entre sus gruesos dedos- … así que es un ANBU… supongo que no tendrás ninguna fotografía… facilitaría el trabajo
-es imposible… sólo el Hokage tenía acceso a esa información.
-ya veo… entonces supongo que tendré que empezar por el nombre clave… va a ser un poco difícil…
-…
-…ahh…- suspira Hiro-san - tardará algún tiempo… pero si acudo a mis contactos posiblemente tenga una respuesta en cuatro días…
-¿cuatro días? –repitió Konohamaru
-¿te parece demasiado tiempo?
-no… -respondió bajando la mirada- es sólo que hace mucho que no tengo tanto tiempo libre…
-pues aprovéchalos… que conociéndote diría que es tu último período libre en mucho tiempo…
-posiblemente tengas razón…
-yo siempre tengo razón…- concluyó Hiro-san, mientras guardaba la bolita de papel que había creado con el nombre en el bolsillo de su delantal- ahora vete… no te quiero ver por mi tienda hasta dentro de cuatro días…
Konohamaru sonrió, mientras se dirigía hacia la salida
-gracias…-dijo de repente- … por volver a tu negocio para ayudarme
-calla!!- exclamó el carnicero, mientras le corría con un gesto de la mano- que no lo hago por ti… ni por los “viejos tiempos”… si no por el dinero…
Konohamaru le miró un segundo. Hiro-san continuó.
-y por que de alguna manera… te debo la vida… ahora vete!!!
/////FLASH BACK OFF/////
Tocaron a la puerta. Konohamaru abandonó sus pensamientos junto a la tasa de café en una mesita de noche y se dirigió, cauteloso, a abrir el cerrojo sin deshacerse de la cadena de seguridad. Vio el rostro de una niña, de alrededor de 10 años, del otro lado de la puerta.
-¿Qué quieres?- preguntó fríamente
La niña extendió sus brazos hacia él, mostrándole unos delgados paños color blanco.
-sus toallas… señor…
Konohamaru le miró desconfiado. La niña captó el mensaje.
-son cortesía de la casa… señor - dijo, mientras sonreía- … son gratis…
Konohamaru meditó un momento, pero terminó por abrir el cerrojo de seguridad. La niña le observó con curiosidad, y aquella mirada infantil le cautivó. Se inclinó, para estar a la altura de la niña, y tomó las toallas que le ofrecía.
-gracias…- le dijo
La niña sonrió de nuevo
-no hay de qué, señor… es mi trabajo
Konohamaru tomó las toallas con una mano y con la otra esculcó en la parte trasera del pantalón. Aquel acto llamó la atención de la niña. Terminó por sacar del bolsillo una moneda de oro, que entregó a la pequeña, quien la recibió extremadamente sorprendida.
-toma…- le dijo a la niña- es por tu trabajo…
La criatura rió complacida y echó a andar por el pasillo de regreso; Konohamaru la siguió con la mirada hasta que la perdió de vista. Inevitablemente la imagen de otra niña, que quizás ahora tuviese su misma edad, vino a su mente. Aquello le entristeció un poco.
Cerró la puerta silenciosamente. Dejó caer las toallas sobre la cama, en la que descansaban ahora su capa y su estuche de armas. Era un ninja… y como tal no podría sobrevivir sin sus herramientas.
Tomó un baño, un baño lento y enfermizo, en el cual no pudo evitar que pedazos de su pasado volvieran a su mente, por el simple hecho de ver sus heridas. Extendió ambos brazos hasta tocar la pared de la ducha, y a través del vapor observó las líneas que marcaban sucesos tanto en su piel como en su corazón. Gruesas cicatrices que se extendían desde la muñeca hasta la parte trasera de su hombro, en ambos brazos, paralelas la una de la otra, complementándose la una con la otra, formando un grotesco diseño de amargura.
Casi pudo ver de nuevo los cortes hechos en su piel por la alambrada que le rodeaba los brazos, por aquella amarra de tortura que le aprisionó durante casi ocho años. Ver el agua corriendo entre sus lesiones, le recordó el sentimiento de ver correr su sangre sin detenerse.
De pronto le vino a la mente Hiro-san… y su brazo derecho, el cual cargaba más cicatrices juntas que todo su mutilado cuerpo. Observó su propio brazo derecho, y no encontró diferencia alguna.
-Hiro-san… -murmuró en medio de la caída del agua- … que tanto nos parecemos…
Salió de la ducha más cansado de lo que había entrado, y tras vestirse el pantalón simplemente se dejó caer sobre la cama, con la toalla encima de la cabeza. Ya había anochecido, y el frío entraba más crudo que al momento de la caída del sol, pero no le importó. La sola presencia de la toalla en su cabeza, calentando su rostro y sus ideas, fue necesaria para poder conciliar el sueño.
Durmió en paz unas pocas horas, hasta que un recuerdo, disfrazado de pesadilla, vino a destruir su serenidad.
/////FLASH BACK ON/////
La noche estaba a punto de terminar. En el aire se percibía el olor de madrugada. Un olor, fundido en oscuridad que daba aviso de la situación exterior. Aquel olor de humedad siendo absorbida por un calor que iba en constante aumento. Era mediado de Agosto, y el calor del verano acrecentaba el aroma de la tierra, de las plantas alrededor, y el de la sangre en putrefacción.
Konohamaru despertó de su inconsciencia sintiéndose rodeado por tal olor, enajenado por esa sensación de fuerte penetración dentro de su cabeza. Aquello le hizo sentir náuseas, e inevitablemente comenzó a toser.
-¿Konohamaru?- nombró una voz, al parecer unos metros al lado de él- ¿eres tú Konohamaru?
-Ho…shimaru… -respondió el aludido, volviendo su cabeza hacia el lugar de donde procedía el sonido-… ¿eres Hoshimaru?
-No…-respondió la voz-… mi hermano a muerto…
-Höseki…
-Así es…
-¿te… encuentras herido?
-…- la voz vaciló un momento- …
-Höseki…- repitió Konohamaru, temiendo que la voz no hubiese sido real.
-no lo sé… no sé si el dolor que siento es provocado por una herida, o por el genjutsu al cual me han sometido… sólo sé que es muy intenso…
-es el genjutsu… yo siento el mismo dolor…
-yo…- balbuceó Höseki-… no puedo ver Konohamaru… no puedo ver nada…
-yo tampoco veo nada
-¿Qué es esto? ¿Sigo bajo los efectos del genjutsu? no siento ningún vendaje sobre mis ojos, y sin embargo no puedo ver…
-no lo sé… ¿Qué ha pasado con Seishi… y con Asuka-taichou?
-no sé nada de Seishi… pero escuché la voz de Asuka, no muy lejos de nosotros…
-¿Qué?- exclamó Konohamaru- ¡¡Asuka..!! ¿¿¡¡Asuka me escuchas!!??
-Konohamaru…
-¡¡Asukaaaa!!
-Kono…
-¡¡Asukaaa… responde…!!
-¡escúchame!
- …- Konohamaru guardó silencio, mientras jadeaba angustiado- …
-Asuka…-continuó Höseki-… dejé de escuchar su voz hacia un par de horas… desde entonces no ha respondido a mis llamados… puede que él haya…
-no!!- exclamó Konohamaru, retorciendo su cuerpo- ¿¡pero que demonios es esto!? No puedo moverme…
-son las amarras… nos han atado de pies y manos…
-yo… yo no siento nada, mi cuerpo está adormecido…
-debes estar perdiendo sensibilidad, quizás tengas una hemorragia… procura no moverte mucho…
Konohamaru paralizó su cuerpo, mientras intentaba descubrir la postura que habían tomado sus piernas. Tensó los músculos de sus brazos, y pudo sentir al fin la tirantez de las amarras en sus muñecas. Entonces se sintió aliviado, pues aún tenía brazos. Pasaron algunos minutos en los cuales se dedicó a calmar sus nervios, hasta que se percató del tiempo que había pasado sin escuchar sonido alguno de su compañero.
-Höseki…-nombró- ¿me escuchas?
Nadie respondió.
-Hö…¡¡Höseki!!
-¿Qué…que sucede?- respondió Höseki con la voz un tanto debilitada
-¡¡por Dios Höseki!! No me asustes de esa manera…
-Lo siento, yo… yo dormía…
-¿Qué? ¿Es que acaso puedes dormir en un sitio así?
-yo… necesito dormir… las fuerzas me abandonan
-¿Qué dices? ¿Estas herido?
-creo que si… ha pasado tiempo y el dolor no se va Konohamaru, quizá esto no sea genjutsu
-¿Dónde es el dolor?
-no sé exactamente… siento un hervor en el pecho, que se recorre hasta mi cabeza…
- …
-me cuesta respirar… posiblemente sean mis pulmones
-deja de decir eso… el genjutsu pronto pasará, a mi me ha pasado
-no… esto no es genjutsu, lo sé…
-Höseki…
-Konohamaru…-interrumpió con voz entrecortada- quiero… quiero pedirte un favor…
-¿Qué?
-si… si dado el momento, muero aquí, en este lugar…
-¿Qué tonterías dices? no vas…
-si muero…- continuó Höseki sin escucharle- … si muero y tú logras escapar…
-calla Höseki, no digas eso…
-si lo…-paró un momento, mientras se recobraba de una falta de aire- si logras salir de aquí, por favor, quiero que visites a esta mujer…
-…
-dile…
-¿Cuál mujer?
-Su… nombre es Haruko…Zusugawa Haruko, dile…dile que me perdone, pues no pude cumplir mi promesa…
-no le diré nada a Zusugawa Haruko…-reprochó Konohamaru- … pues lo que tengas que decirle, se lo dirás de frente Höseki… cuando salgamos de aquí…
-ja ja…-rió levemente Höseki, antes de callar por una nueva acometida de dolor- …de acuerdo, lo haré… pero ahora debo dormir…
-¿Qué…?
-lo lamento… siento la necesidad de dormir… estoy tan cansado…
-No Höseki… no debes dormir…
-pero… es que lo necesito tanto, es sólo un momento…
-¡¡diablos no!! Es una orden Höseki… de tu superior!! No duermas…
-A… Asuka-taichou es el capitán- respondió Höseki, mientras el tono de su voz se hacía cada vez más bajo-… sólo debo obedecer órdenes del capitán…
-Asuka…- repitió Konohamaru con tristeza-…
-Konohamaru…!!- exclamó Höseki con una voz punzante y terrorífica.
-¿Qué…?- preguntó el aludido- ¿Qué es lo que sucede? ¿Es tu herida…? ¿Es el dolor?
Pero Höseki no respondió.
-Höseki…
El silencio fue total.
-Demonios!!- exclamó Konohamaru mientras, haciendo uso de sus últimas fuerzas arrastraba su cuerpo con dirección hacia el lugar donde había escuchado por última vez a su compañero. Logró acercarse aproximadamente metro y medio, más nunca pudo localizar con exactitud su ubicación. Sus sentidos comenzaban a fallarle, pero se alegró de escuchar, lo que a su parecer era, la respiración débil, pero aún presente, de su colega. Un leve susurro de aire que escapaba pausadamente y que llegaba apenas hasta sus oídos calmando los nervios que ahora se encontraban destrozados.
-se… se ha desmayado… -susurró, mientras volteaba su rostro hacia donde creía se encontraba Höseki- … descuida… saldremos pronto de aquí Höseki… sé… sé que nos rescatarán… mandarán un grupo de rescate, lo sé… no pueden dejarnos aquí… no pueden…
Pero mientras más hablaba, más cansancio sentía sobre él. Volvió la vista hacia su cielo imaginario y cerró los ojos.
< “Que cansancio…- se dijo a si mismo- … supongo que la hemorragia no ha parado, pues aún siento mi cuerpo adormecido… yo… creo que necesito dormir…- vuelve la mirada hacia su compañero- perdóname Höseki… pero es que yo también necesito dormir… por favor resiste… ya verás como nos rescatan… Höseki, lamento lo de tu hermano… Hoshimaru era un buen muchacho, era muy joven, es una pena que haya muerto… -respira profundamente, intentando mantener su cerebro oxigenado para combatir al sueño- … yo… no pude protegerte, Asuka-Taichou, lo siento, no pude cumplir con mi misión...”>
Ya a medio dormir, Konohamaru vuelve su mirada, de nueva cuenta, hacia la figura que creía era su camarada Höseki, le observa un rato, intentando descifrar las líneas de su perfil, intentando descubrir las curvas de su rostro. Entonces se da cuenta.
-oi!- dice levemente, pues sus ojos inevitablemente se cerraban- … Höseki… he recuperado la vista, te dije que el genjutsu pasaría… a mi… ya me ha pasado…pronto... pronto ya no sentirás dolor...
/////FLASH BACK OFF/////
Fin Cap- 2. Hiro-san
Bueno es todo de este cap, gracias por leerlo, pronto pondré otros perfiles.
CIELOS!! nadie se curra esto tanto, esta historia esta: bien trabajada, es muy buena, no es un estupido romance extremo, no es una pelea a morir, es como todo un capitulo de 5 min.xD pero naa es muy buena, tienes mucha imaginacion, cuidas las faltas de ortografia! eso se premia eres muy buena!. pd. jamas me leia un fic si era largo, la mayoria era un poco repetitivo, esto es muy bien narrado eres la ama (alabanza) les gusta a mas personas. sigo pensando que este fic sera muy bueno! salu2 gracias por currar todo . por cierto no me lo he leido, ahora no puedo, pero si en unos min. ahora estoy ocupado, no creoque cambie mucho mi comentario, tu nunca decepcionas!!
Despues de leer estos capitulos te digo lo siguiente:
wow que estupendos capitulos,en verdad son muy buenos,ahora si que te mando el anillo para que seas mi esposa,me imagino tener una esposa como tu,seria genial;te quiero,que digo te quiero te amo,eres la mejor.
Me gustaron mucho estos capitulos,el misterio del pasado de konohamaru,la intriga,en verdad muy buenos,espero que pongas los otros capitulos pronto,me avisas cuando ya los hayas puesto,si puedesavisarme si no pues no y ya.
P.D
Eres la mejor lo sabes