Nombre: Poisoned Dream [Yuzu] Edad: 22 Años Ciudad: Tu pesadilla Firmas: 256 (ver) Última visita: 28/04 19:05 Rango web: Usuari@ Rango ninja: Estudiante
MSN:piniweb85@hotmail.com
Favoritos
Ninja: Naruto Combate: Naruto Vs. Ramen xD Técnica: Rasengan!!!(Y un beso) Capítulo: Lo que no lleve relleno...
Foto del usuario
Avatar del usuario
Comentario
Ea! Mira q entre a ver el foro x casualidad y me estoy haciendo bien forofa!!!!!
he comenzado una historia y ruego q la veais y opineis sobre ella, xa bien y xa mal...
.... EDIT 28/10/07: joe, si que me meti bien en el foro, que me piro a Barna con vosotros :S ....
Si kereis saber algo de mi:
Soy una chica frikona y muy alocada. Me encanta conocer gente y compartir mis hobbies.
Me gusta la fiesta, aunq qnd trabajo, pos no puedo salir, oyes... (mi consideracion a los q tengan el mismo problema xD)
Mi color favorito es el negro (con eso siempre se acierta pa un regalo...), mi pasion:Naruto, Naruto y mas Naruto; y el amor de mi vida, pos idem. [EDIT 03 ABRIL 07-> Creo que Naru ya no es rival para Ed, lo siento zorrito... ]
[EDIT 23 AGOSTO 07 -> Mi Dios es L, Ed y Naruto son reemplazados por un excentrico.]
[EDIT 30 DICIEMBRE 07 -> A la porra con L, ¡¡¡¡yo quiero un peloooxooooooo!!!! T__T]
Las firmas q me hizo Luaniski(gracias ):
Firma de Nine Taled Fox ^^->Thank You!!!
Esta es mia:
Un avatar de Ariotz:
Avatar, este de AKAKAGE:
Otro de AKAKAGE:
Uno mas de Akakage xD:
Una cosilla que me hizo el genio de Full Metal Iska
Esto es de Iska tambien, y me hizo mucha gracia cuando me lo dedico ^^
+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*+*
FMA FC
Tengo la intecion de crear este FanClub para que os unais todos los seguidores de los hermanos Elric, Roy, Huges, etc... Si no hay ninguno creado ya, claro (si es asi avisadme q me meto de lleno )
Asi que...: Adelante!!!! Avisadme si quereis que os meta...
Este es mi fic. No esta acabado pero me gustaría que le echarais un vistazo.
Sueño de Amor, por Yuzuhira Araiya:
ARAIYA
Temblaba.
Una sombra se cernía amenazadoramente sobre la aldea.
Casi a oscuras, tanteando, toqué un cuerpo. Su pecho. Me agarré a él desesperadamente y no lo solté, sin saber muy bien si lo hacía por instinto de supervivencia o por la protección que deseaba brindar a aquello a lo q más quería en el mundo. Pero mi mente, llena de horrorosas imágenes de dolor y sufrimiento, no discernía ya lo que ocurría a mi alrededor...
NARUTO
Gritos, deseperacion... Silencio.
Se hizo el silencio. En aquella habitacon subterranea estabamos aislados del exterior.
Desesperaba por saber que habia ocurrido alli arriba, queria salir, enfrentarme a... a... No se si era alguien o "algo", pero debia moverme, ¡no podia quedarme sentado como un cobarde!!!!
Pero no. No era un cobarde. Notaba su respiracion entrecortada, el temblor de su cuerpo... Senti mi pecho humedo. ¿Estaba llorando? La aprete contra mi, intentando tranquilizarla, y pense que en ese instante solo yo podia protegerla.
No, no me escondia por miedo. Era por ella. No podia dejarla sola.
Cerre los ojos y desee con todas mis fuerzas que todo acabara...
ARAIYA
-Naruto...
Nadie sabe de donde salio, pero nada mas llegar el aire se hizo gelido, la desesperacion nos invadio...
En el sotano apenas habia luz: un agujero en el techo dejaba pasar aire para ventilarlo y apenas permitia vislumbrar el amplio espacio que nos rodeaba, carente de muebles, con unas pocas cajas vacias dispersas por el suelo. Olia a humedad y hacia frio.
No habia nada mejor en ese momento, ni tiempo para buscarlo. Me sentia cansada. Mis parpados me pesaban, el sueño me hizo olvidar el miedo... y, acurrucada en su regazo, mis lagrimas aun presentes en mis mejillas, me quede dormida entre las suaves caricias y el calor que me arropaba.
ARAIYA
El gran estruendo me desperto al instante.
Y chille. Chille con todas mis fuerzas.
La roca y la tierra cayeron sobre nosotros, cubriendonos de polvo y escombros. Asustados y doloridos nos arrastramos hasta la esquina mas cercana, en un frenesi fruto del horror que habia aparecido ante nuetros ojos, destrozando el techo de la sala y dejando ver de nuevo el exterior. Se acercaba a grandes zancadas. Sus zarpas, que salian directamente de un par de asquerosas alas, nos buscaban con ansia asesina…
No sabia que hacer. ¡No podia hacer nada! ¡¡¡Ni siquiera para salvarme a mi misma!!!!
-Ahhhhhhhhhh!!!!!!!
NARUTO
-¡¡¡¡Jamas!!!!!!
Aquella bestia salida de una pesadilla no iba a tocar jamas a Araiya.¡¡ANTES MUERTO!!!
Sin entender de donde sacaba las fuerzas necesarias, me enfrente a mi enemigo. NUESTRO enemigo.
Ya no podiamos escondernos mas. Era el, o nosotros… La furia incendiaba mi interior...
Y ataqué.
ARAIYA
Era una verdadera pesadilla.
Sin una forma concreta, la monstruosidad apenas mostraba unas alas acabadas en garras mortales, unas patas totalmente distintas la una de la otra, un cuerpo deforme. Nunca supe bien ni donde escondia su cabeza. Parecia que hubiera querido nacer antes de ser mas que un feto…horroroso y terrorifico al mismo tiempo.
Emanaba odio, olor a sangre.
SED de sangre.
Un ser nacido para crear el infierno sobre la faz de la tierra…
NARUTO
Cada golpe que daba me debilitaba. No podía ser cierto pero incluso mis ataques y técnicas mas poderosas apenas parecían hacerle cosquillas.
No importaba. Lo que de verdad tenia en mente era alejar aquella cosa de ella.
Poco a poco la bestia retrocedía para esquivar mis ataques, pero nuevamente volvía a acercarse.
Mi corazón palpitaba tan fuerte por el esfuerzo, que habría sido audible de no ser por los rugidos y golpetazos. Sus garras se acercaban demasiado, y tenia la certeza de que, si una sola uña deforme de ese bicho me tocaba, me desgarraría la carne y partiría mis huesos como si de unas finas ramitas se trataran.
Mi cuerpo se cansaba de esquivar sus golpes y de luchar en vano. Mi energía se reducía por segundos. Empezaba a temer por mi vida.
Pero o me iba a rendir tan fácilmente. No!!!
Hice acopio de todas las fuerzas que pude reunir y, tomando carrerilla desde uno de los muros, ahora destrozado por los violentos ataques de la bestia, me lance hacia el.
ARAIYA
Me sentía desesperada.
Naruto no parecía poder siquiera hacer un rasguño al terrorífico engendro. Lo veía cansarse, debilitarse, sin resultado ninguno.
¿Que podía hacer yo?
<-Nada. Quédate quieta.>
Eso es lo que pensé. Si me movía no solo podría dificultar las cosas, sino que quizá volviera a captar la atención del monstruo. Y si atacaba demasiado deprisa, ni yo ni el podríamos detenerlo.
No sabia que podría tener en mente Naruto. Podría estorbarlo mas que otra cosa.
Sufría. Sufría el y sufría yo.
Y de pronto vi como, con una fuerza descomunal, se llevo al bicho por delante, lo lanzo hacia arriba, aun agarrado a el para evitar que se moviera.. y desaparecieron de mi vista por el hueco en el techo.
NARUTO
Si conseguí alejarlo fue porque no se esperaba esa reacción por mi parte. La criatura no se habría imaginado nunca que, en vez de acercarme para atacarlo, lo que iba a recibir era un empujón.
Aproveche su desconcierto para correr hacia el linde del bosque, cuidando de que me siguiera.
Y mientras huía vi varios cuerpos totalmente destrozados, muertos sin haber tenido ocasión de defenderse, tirados de forma grotesca en el suelo.
-Aun así son pocos. Y no hay nadie mas en la aldea. Han debido de escapar.
La tristeza me invadía. Aquí y allá vi caras conocidas. Niños, ancianos, jóvenes en la flor de la vida. Algunos cuerpos los distinguí por su vestimenta, o por un adorno desprendido de su cuello, pues ya no tenían ni un rostro reconocible.
Sentí una nausea.
Y después un sentimiento que me abrasaba las entrañas. Y era cada vez mas fuerte... Venganza...
Había llegado a unas pequeñas ruinas cercanas a la aldea. Era el momento. Frene mi carrera, di media vuelta y me encaré con la bestia.
Y perdí la razón.
ARAIYA
Se me paralizo la respiración.
Se oyeron varios golpes, alejándose cada vez más, y después nada...
¿Dónde... por todos los demonios, dónde se habían metido?
Subi a toda prisa a la superficie, mis pies tropezando torpemente a causa de la angustia. ¿¿¿¿¿¿¿Y si había muerto??????
Apenas me quedaba voz. Entre los gritos y el llanto mi garganta había quedado seca, dolorida. Daba vueltas sin parar, mis piernas me llevaban a cualquier parte donde él no estaba.
Fue un instante. Un ruido, un jadeo.
Miré hacia allá. Y entonces lo vi.
La desesperación me había impedido verlo antes: unas huellas gigantes, acompañadas de grandes destrozos a su alrededor, salían de la aldea.
Con alas en los pies seguí aquella dirección. Todavía podía, sí, podía ser... Aún podía estar vivo...
No. Pensé en el gran esfuerzo que había supuesto el mantenerlo alejado, en su brutalidad, en su terrorífico aspecto. Su fuerza era descomunal; su energía, inagotable. Pensé que era imposible vencerlo.
Las lágrimas volvieron a aflorar. Deseé poder verlo una vez más, poder besarlo, abrazarlo, decirle en un minuto lo que en toda mi vida no me atreví a decir.
Deseé morir con él...
NARUTO
<No.... puedo... pensar con claridad... Todo me duele, ¿estoy herido?... Esa bestia... esa bestia... asquerosa... AHHHHH!!!!>
Encogido, comencé a lamer mis heridas. No recuerdo bien cómo me las hizo...
ARAIYA
Llegué a un conjunto de ruinas. Paré de correr y miré a mi alrededor. Desolado. Igual que mi alma.
Por todas partes se distinguían signos de una lucha sangrienta y brutal. ¿Cómo? ¿Naruto había conseguido tocar al monstruo?
No se oía nada. Despacio, con el corazón en un puño y sin un atisbo de esperaza en él, busqué entre los derruidos muros, cínicos recuerdos de lo que antes había sido una ciudad próspera y feliz. Ahora parecía un cementerio.
Al doblar una esquina me inundó de nuevo el terror, y de un salto volví sobre mis pasos hasta un lugar donde no pudieran verme.
...Pero... ¿qué era lo que había visto?
Tal había sido el susto al verlo que mi mente no había reparado en lo que vieron mis ojos...
Los cerré. Intenté visualizarlo, recordarlo. El temblor que recorría mi cuerpo me jugaba una mala pasada, no me permitía concentrarme.
Solo quedaba una opción.
Con el mayor sigilo que pude, luchando contra el impulso irracional de salir de allí, encerrarme en mi burbuja y olvidar todo aquello, volví a doblar la esquina.
¡¡¿¿Qué??!!
Un cuerpo enorme sobre un charco de sangre pegajosa. El monstruo... la bestia alada...
...¿¿estaba muerto???
NARUTO
La sangre resbalaba por todo mi cuerpo... Sentí un frenesí, una sensación de calor perverso. Había matado.
El placer se adueñó de mi mente, un placer inquieto, incompleto. El placer de la venganza... Me sentía mal y bien al mismo tiempo. Deseaba con remordimiento volver a hacerlo.
Pero ahora debía concentrarme. Mi estado era lamentable. Seguí curándome como un animal salvaje tras una cruenta lucha.
ARAIYA
Solo giré una calle más.
Sentí por dentro un inmenso dolor.
Allí estaba. Acuclillado, al cobijo del muro de lo que parecía haber sido en su tiempo un castillo de ensueño y fantasía, semejaba una fiera descontrolada y rabiosa y, a su vez, una dulce criatura magullada, triste y perdida.
<-Kyubi....>
Lamía cuidadosamente sus heridas, doblándose sobre sí mismo como si fuera un gato.
Por su brazo derecho corría un riachuelo de sangre. El corte parecía más profundo que los demás, y no dejaba de supurar.
Volvía una y otra vez sobre este punto, tratando inútilmente de cortar la hemorragia. Pero lo único que conseguía era llenarse la boca de su propio fluido vital...
Me lloraba el corazón.
Di un paso hacia él. Giró bruscamente la cabeza al detectarme y me miraron unos preciosos ojos de fuego asustados.
Fijamente. Su mirada pretendía ser amenazante, pero el dolor lo consumía y tan solo consiguió poner un gesto de sufimiento que llegó a mi alma, partiéndola en mil pedazos.
No pude más.
Corrí hacia él. ¡¡Necesitaba ayuda, tenía que cuidar de él!!
Para mi sorpresa, con una velocidad sorprendente, retrocedió hasta dar contra la pared, se puso a la defensiva y se encaró conmigo.
Me detuve a tan solo dos pasos.
-¿Na...Naruto?
-...................
-Soy yo!!! Naruto, no temas!
Tenía un aspecto lastimoso. Su ropa desgarrada por completo, sucio y pegajoso por la sangre, tanto suya como enemiga.
Sus colmillos me retaban a acercarme más a él. Sus pupilas alargadas despedían chispas. y, curiosamente, me pareció que también me pedían que me fuera, que me alejara, que huyera de aquel horrible sitio.
Quedé prendada de sus iris incandescentes.
Y su dura mirada fue bajando de intensidad.
Fue entonces cuando me decidí.
Di un par de pasos al frente y me agaché, quedamente, hasta tener su rostro frente al mío.
No dejaba de observarme. Cada leve movimiento, cada giro, cada respiración que hacía subir y bajar mi pecho...
Rocé su brazo herido con las yemas de mis dedos, dispuesta a socorrerlo.
Y el dolor me hizo desgarrar el aire con un grito.
Sus ojos azul cristal aparecieron anegados de lágrimas. Lágrimas de vergüenza.
La sangre caliente resbalaba hasta el suelo...
NARUTO
Deseé morir allí mismo.
Agaché la cabeza, sin poder reprimir el dolor tan intenso que nacía dentro de mi. Se nubló mi visión a causa del llanto, y cerré los ojos. Me agazapé aún más para alejarme de ella, lleno de culpabilidad, y mis dedos buscaron entre mis ajadas ropas un kunai.
Con la mirada gacha, agarrando el arma con ambas manos frente a mi pecho, sentí que mi mente no decidía si hacerlo o no. Quedé inmovil en aquella posición, sin saber que hacer. Su sangre manchaba mis uñas, antes acabadas en mortíferas garras. Le había fallado y merecía morir. Pero no volver a verla nunca más, ese era un pensamiento insufrible...
Noté un calor en mi mejilla. Sin duda, ella se había acercado. Su tacto me pareció como si mil agujas se clavaran en mi carne. Sus dedos bajaron por mi rostro con una ternura que jamás soñé con experimentar.
El kunai cayó al suelo. Apoyé las palmas de las manos sobre la tierra fría. Y lloré.
Sólo un ángel del cielo sería capaz de perdonar que casi la matara. Podría haberse marchado. Habría sido la reacción de cualquier otra persona: abandonarme, temerme, incluso maldecirme por lo que soy. Sin embargo, ella me amaba sin límites, y eso fue lo que vi en sus ojos cuando alcé la mirada.
Su mano sostenía mi barbilla. Y sonrió. A pesar de su dolor, una dulce sonrisa apareció en sus labios. Arrancó un trozo de la tela de su camisa, y me hizo con ello un vendaje sobre la herida en mi brazo derecho. Me dejé hacer, sin dejar de sentir una inmensa vergüenza que me corroía las entrañas. Pero había dejado de llorar.
Pasó su brazo bajo el mío y lentamente me ayudó a incorporarme. Apoyé mi peso sobre su hombro y ella me abrazó por la cintura. Así juntos regresamos de nuevo a casa.
Entre las ruinas de la olvidada ciudad de las Flores quedó enterrado un kunai, único testigo de una historia de amor verdadero.
ARAIYA
La aldea desierta me daba escalofíos. Esperaba que los demás aparecieran pronto, ahora que la amenaza había pasado, pero desconocíamos su paradero. Estaba segura de que se hallaban lejos de aquí.
Eché de menos a mis amigos y vecinos. Estaba sola y debía cuidar de él sola.
Entramos. Caminaba casi arrastrándose, apoyado en mí. El esfuerzo había hecho mella en él, debilitándolo por completo.
Lo senté en el sillón y se desplomó sobre él. Sentí su respiración pausada, como si le costara inhalar aire.
Lentamente me senté al borde y le acaricié el cabello. Puse cara de preocupación. Su cuerpo presentaba numerosos cortes y arañazos, y estaba completamente sucio de sangre y barro.
Me levanté y salí de la sala. Llegué al cuarto de baño, tapé el desagüe de la bañera y abrí el grifo del agua caliente. Antes de curarlo mejor era desinfectar y limpiar las heridas. Eche un buen chorro de jabón y dejé que la bañera se fuera llenando de espuma y de vapor con un suave aroma agradable.
Volviendo a la sala vi su mirada perdida y triste. Tenía los ojos entrecerrados y cansados...
-Vamos.
Le dirigí una sonrisa. Me miró y me tendió una mano para que le ayudara a incorporarse. Cuando fuimos hacia el baño vi que ya caminaba un poco mejor.
Se quedó en la puerta, apoyado en el marco, mirando el vapor de agua que subía hacia el techo.
Me acerqué a él. Con delicadeza cogí entre mis dedos la cremallera de su chaqueta, y comencé a tirar de ella hacia abajo. Sus ojos se abrieron como dos platos, tragó saliva. Una sacudida recorrió su cuerpo y le puso los pelos de punta. Pero quedó quieto y me dejó continuar.
Yo tenía la mirada hacia el suelo. Esto me daba tanta vergüenza como a él, pero solo no sería capaz de desvestirse.
La cremallera llegó abajo, lo rodeé y, a sus espaldas, tiré del cuello de la prenda hacia atrás, con mucho cuidado de no lastimarlo. La ropa cayó al suelo. Giró la cabeza hcia mí, pero yo bajé los ojos y seguramente me puse muy roja, porque a él también se le subieron los colores.
Titubeé, pero logré agarrar sus pantalones, mientras él daba un respingo hacia atrás. Solté.
-No voy a quitartelo todo, tonto...
Se quedó muy tieso en lo que notaba cómo le dejaba casi desnudo. Solté una risita cuando vi aquellos shorts de colorines. Me miró como enojado, lo que me hizo reir aún más.
-Anda, venga. Métete.
Le cogí del brazo (el izquierdo) y pasó una pierna, luego la otra, hasta que acabó tumbado dentro del agua caliente y reconfortante.
Cerró los ojos y suspiró.
NARUTO
Un sopor se adueñó de mi mente. Me sentí más relajado, como si el mundo hubiera cesado por un momento de girar y no existiera ya ninguna preocupación. Sin duda alguna, había gastado casi el total de mis fuerzas y apenas me daba para pensar en nada.
Inspiré hondo y me dejé escurrir hasta hundir mi cabeza en el líquido caliente. Cuando volví a la superficie el pelo me goteaba por la espalda y mi rostro estaba más fresco.
Se levantó. Imaginé que saldría para dejarme solo, descansando tranquilamente en el agua, y cuál fue mi sorpresa cuando noté un tacto blando y esponjoso sobre mis hombros.
Sentí un cosquilleo. Durante un instante me dio un temblor. Una extraña sensación me subía por la columna hasta llegar a marearme. Se me encogió el estómago y me quedé paralizado unos segundos hasta volver a ser dueño de mis propios movimientos.
Se dedicaba a restregarme los arañazos con la esponja por la espalda y los brazos, tan delicadamente, que parecian pequeñas burbujas deslizándose por mi piel.
Me incorporé un poco. No entendía cómo se preocupaba tanto por mí pero, ahora que había empezado, dejé que mi cuerpo fuera limpiándose poco a poco con sus cuidados.
El agua comenzaba a enturbiarse entre el polvo y la suciedad, y la sangre, ya seca, se iba desprendiendo, dando un tono rojizo a aquel batiburrillo que se formaba.
Cuando la bañera quedó muy sucia, se deshizo del agua y la volvió a llenar de nuevo con otra más clara y espumosa.
Le llegó el turno a mi brazo.
Escocía. La herida ya no sangraba tanto como antes pero, al contacto con el jabón, volvía a doler muchísimo. Con todo el mimo la lavó una y otra vez, y no paró hasta asegurarse de que estaba bien limpia y desinfectada. Tras ello, con un algodón y unas vendas, tapó bien el corte. Tan bien que creo que apretaba demasiado. Dejé el brazo derecho fuera de la bañera para no mojar el vendaje, colgando a un lado.
La esponja pasó rozando de nuevo el hombro, luego mi cuello y, de la manera más suave, bajó hasta mi pecho.
Contuve la respiración. De nuevo me dió ese extraño cosquilleo en la columna, esta vez desde mi cuello hacia abajo. El calor que me arropaba empezaba a hacerme sudar. Intenté en vano respirar profundamente para calmarme. El tacto húmedo que me acariciaba era ya demasiado. Con un acto reflejo alcé mi mano izquierda y frené la suya.
La esponja cayó en el agua. Mis dedos se aferraban sin sentido alguno a su mano. Me costaba respirar. La apreté aún más contra mi pecho. Y entonces noté que mi corazón bombeaba sangre con tanto impulso que parecía que se me iba a salir del cuerpo en cualquier momento.
Ella se había dado cuenta. Se acercó, y noté un dulce aliento en mi cuello.
..................................................................................
NARUTO
Lentamente fui abriendo mis ojos. Me sentía descansado, apenas sin dolor ya, y extrañamente feliz.
Su rostro dormido, su cabeza apoyada en mi pecho, la sonrisa que dibujaban sus labios, era el paisaje mas hermoso que jamás había visto.
La sábana apenas ocultaba su cuerpo desnudo, pero no hacía frío en aquella habitación. Olía a sándalo y a pétalos de rosa, consumidos poco a poco sobre unas ligeras brasas.
Estuve contemplándola durante casi una hora sin despertarla, cómo respiraba, cómo despedía tanta calidez. Imaginaba lo que podría estar soñando en aquel momento.
Era como una mañana sin fin. Miré hacia el techo, cerré de nuevo los ojos y soñé con un dios que detenía el tiempo en este instante sólo para nosotros dos.
ARAIYA
Volaba sobre las nubes, suaves como algodón. Corría notando su caricia bajo mis pies desnudos. El aire llenaba de risa y alborozo mis oídos. Era mi mundo perfecto.
Corría; sólo por el placer de moverme y sentir mi libertad.
Un brillo a lo lejos llamó mi atención, la luz más bonita del mundo parecía llamarme a su encuentro. Pero mis ojos se cerraron y reí. La brisa me arropaba con ternura, rodeaba mis miembros trazando graciosas espirales y, revolviendo mi pelo en un sinfín de de destellos, ascendía de nuevo y formaba coloridas turbulencias a mi arlededor.
La luz se agrandaba ante mi vista.
Perezosamente solte un gruñidito y acabé vislumbrando una mano que enredaba sus dedos en mi cabello.
Los mios buscaron un rostro, unos labios dulces. Incorporándome ligeramente uní los mios con los suyos, y pensé que el sueño aún no estaba por acabar. Más bien había comenzado...
**********************************************
Dibus Se nota que me mola FMA, verdad?
**********************************************
OTROS PERSONAJES QUE HAN MARCADO MI VIDA
SONIC & TAILS [Sega Powa!!!!]
LINK
GANON
MARIO BROS.
RAISTLIN
JAK...
Y DAXTER, sin falta xDDDD
KAMUI SHIRO
KAKYO KUZUKI
TASSADAR
ZERATUL
HOWL
SAYA Y HAGI (Blood+)
LAS MITICAS TORTUGAS NINJA ahora en pelicula (habra q verla)
++**++**++**++**++**++**++**++**++**++**
Mis personalidades (o las 4 estaciones xD)
Imagenes sacadas del Ragnarok. Arriiiiba el RO!!!
¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨
Y....¡¡¡¡Vamos a añadir mas tema al perfil!!!! Aquí unas de L, para fans de Death Note y enamoradas de Ryuu...