naruto
Páginas: 1 7 8 [9] 10
#161 @ 01:44 13/06/2008
darck_itachi

73047

Baneado
Nivel: Jinchuuriki
Bueno gracias sakurita por lo de mis historias a qui les dejo otras que ya encontre , esque en mi escuela me abian dejado hacer unas cuantas para un concurso y hice muchas xD bueno hay les van
Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades.
Eso sí, tenía visitantes misteriosos.
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos".
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama.
Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron.
La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe.
La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir.
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores.
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar.
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.

EL ANIVERSARIO
Esta historia me la contó una estudiante de catorce años en un arrebato de intimidad. El suceso lo vivieron sus padres, a los que llamaremos Angela y Martín (recuerdo sus nombres reales pero ya sabéis...)
Aquella noche Angela y Martín se acostaron como de costumbre. Martín se durmió rápidamente pero Angela tenía el sueño más flojo, de modo que cuando empezaron los arañazos ella los oyó y se puso alerta.
Lo primero que pensó al oir ruidos que no supo identificar debido al miedo, fue que habían entrado ladrones en la casa. Despertó a su marido sin abrir siquiera la luz y le pidió que escuchara y mirara a ver si había entrado alguien al hogar.
Martín se despertó, escuchó y dijo: "Son arañazos, será el perro".
Si apenas hacer movimiento encendieron la luz y vieron al animal dormido a los pies de la cama. No había sido él. Volvieron a apagar la luz pero esta vez se reanudaron los arañazos, y cada vez parecía más claro que se estaban haciendo en la puerta cerrada de la habitación.
Martín dijo en voz baja a Angela que igual era un ratón, y que si era así, lo pillaría, porque los ratones, al ver una luz, se quedaban inmóviles momentáneamente. Y lo hizo, pero la luz demostró que allí no había ratones. Despertaron al perro, que se puso nervioso.
Volvieron a hacer otra prueba y cada vez que apagaban la luz se escuchaban los rasguños sobre la madera de la puerta. Martín decidió abrir la luz y levantarse y, con bastante miedo, según confesaría, se dirigió a la puerta, la abrió y miró ceñudamente a ambos lados. Nada.
Se dirigió hacia la cocina con Angela siguiendo sus pasos. Pensaban en los niños, no querían que se despertaran e intentaron caminar en silencio.
Al llegar a la cocina Angela tuvo un pálpito.
- ¿Qué día es hoy, Martín?
Martín le dijo la fecha exacta.
- Es el aniversario de la muerte de mi madre!. -Exclamó ella.
Angela encendió una vela y rezó y prometió a su madre que por aquel olvido le haría una misa especial para ella. El resto de la noche no se escuchó ni un rasguño más.

LA VISION
Esta experiencia le ocurrió a un joven francés y a su grupo de amigos. Me lo contó un verano y recuerdo la sensación de elevarme (¡¡¡estaba teniendo miedo!!! cuánto disfruté!)
Pero vamos a la historia:
Se habían reunido para hacer espiritismo y habían adecuado la habitación para que todo fuera más lúgubre. Les quedó bien, iluminados tan sólo por las velas encendidas, los amigos se dispusieron a practicar la ouija y durante un rato se estuvieron divirtiendo. Alguien les contestaba, aquello estaba animado.
Entonces uno de los chicos comenzó a hacer cosas raras y todos dirigieron sus miradas hacia él. El francés que me contó la historia alzó su rostro y vió algo más... algo que los demás no pudieron ver.
Dos fuertes manos aprisionaban la garganta del chico y apretaban, apretaban. La víctima abría la boca y buscaba aire pero nadie supo cómo ayudarle, tenían mucho miedo.
El chico que observaba miró hacia arriba y vió al dueño de esas manos. Tras la víctima, estaba su propio padre muerto años atrás.
El fantasma del padre que asesinaba al hijo más allá de la realidad... en forma de espíritu estrangulaba un cuello que los otros chicos veían desnudo, sin esas manos apretando y apretando...
Al final ocurrió lo impensable. La víctima se soltó de las manos y corrió en dirección a la ventana para lanzarse al vacío. Los amigos actuaron rápido esta vez y consiguieron cogerlo de las piernas salvándole la vida.
No sé qué habrá sido de aquel joven.

ALGUIEN OBSERVANDO
A la chica protagonista de esta historia ya la conocéis, es aquella a la que hemos llamado Lorena.
Lorena solía pasar muchas horas sentadas frente a un libro o una máquina de escribir o unos folios porque le gustaba leer y escribir. Se metía en su habitación y pasaba allí el tiempo tratando de hacer algo productivo por simple placer.
En ocasiones notaba como si alguien le observase desde atrás. La sensación era tan fuerte que no podía evitar volverse, y allí solía estar su padre, en el umbral de la puerta, observándola en silencio con una sonrisa en el rostro, posiblemente orgulloso de ver a su hija tan entregada a algo.
- ¿Cuánto hace que estás ahí? -Le preguntaba.
- Un ratito. -Contestaba él.
Y así sucedió en muchas ocasiones. Lorena se acostumbró a saber que cuando notaba esa mirada en la nuca, insistente, invisible, detrás estaría su padre mirándola con cariño. Era bonito vivir una sensación así.
Un día escuchó su nombre.
- ¿Qué? -preguntó al tiempo que giraba el rostro.
Se asombró de ver que no había nadie, y entonces se preguntó si había escuchado una voz de hombre o de mujer y no supo contestarse. No le dio más importancia y siguió con sus quehaceres.
Volvió a ocurrirle, y esta vez notó que la voz estaba "pegada" a su oído. Quien hubiera dicho "Lorena" lo tenía que haber dicho en un susurro firme justo en su oreja. Pero no había nadie, estaba completamente sola en la habitación. Tampoco esta vez hubiera sabido concretar si se trataba de una voz femenina o masculina pero lo que sí tenía claro era que lo había oído lo suficientemente fuerte como para arrancarla de sus pensamientos.
Su padre murió. Alguien le dijo que aquella casa estaba llena de espíritus que desde hacía mucho tiempo esperaban la llegada de su padre, y más tarde tendría oportunidad para comprobar si aquello era cierto o no... pero esta es otra historia, no quiero desviarme.
Lorena estaba una tarde en su habitación cuando notó a su padre en el umbral de la puerta. Se giró porque sabía que estaba ahí, como siempre, y la sonrisa desapareció de su rostro cuando recordó que su padre ya no estaba. Sintió un escalofrío porque sabía que aquella sensación había sido tan vívida y tan fuerte como cuando el hombre estaba vivo, y no supo qué pensar.
De nuevo y durante un tiempo, siguió escuchando a alguien llamarle al oído y también la mirada clavada en la nuca, pero de nuevo y durante todo ese tiempo que duró, allí ya no había nadie.

MATAOS MUTUAMENTE
Esta es la historia de dos amigas que desde que tenían sólo nueve años jugaban con el tablero de la oui-ja. Cuando relató esta historia, tenía tan sólo 13 años, y el hecho había ocurrido hacía apenas unas semanas. Yo os relataré su historia... ojalá la protagonista lea esta historia y nos pueda dar más detalles.
Las dos adolescentes entraron en una casa abandonada con el fin de invocar a algún espíritu, pero en esta ocasión, al contrario que las veces anteriores, en vez de venir un espíritu benigno, vino uno maligno.
Aquel espíritu, mediante el tablero, les ordenó que hiciera lo que él les ordenaba o las mataría. Le preguntaron alucinadas qué quería. "Mataos mutuamente" fue su contestación. No dudaron en decirle que se fuera, pero el vaso se movía enérgico una y otra vez hacia el NO del tablero.
Tras varias negativas rotundas, el vaso paró en seco y ellas se miraron preguntándose qué estaba ocurriendo. Entonces ocurrió. Al final de la escalera de aquella casa abandonada había un fantasma. Llegaron incluso a hacerle una fotografía. En aquel mismo momento escucharon un crujido y al girarse vieron que el vaso de cristal se había roto. Al mismo tiempo el fantasma desaparecía.


se que son muchas pero , pues las ultiams 2 las acabo de hacer y las primeras 3 por hay las tenia jeje
#162 @ 06:04 13/06/2008
Gaara!!

69968

Usuari@
Nivel: Chuunin
Bueno les dejo una pequeña inspiracion....no soy bueno escribiendo pero hay moemtos en donde....uhmmm no se que me da solo agarro el lapiz y bueno mejor no siguo por q los canso....leanlo y opinen:

EL Rompecabeza


Dudas, miedos a veces nos invaden…a veces nos perturban…..llega una etapa en donde te preguntas en Donde estoy a donde vas…con quien estoy……será bueno…será malo…..Muchas dudas y preguntas q ni tu puedes responder….

Cosas q no entiendes ………...Partes q no encajan……La vida es un rompecabezas en donde tienes que aprender a armarlo…..A veces nos perdemos mucho tiempo buscando una sola pieza…..y nos damos cuenta tarde cuando ya paso el tiempo…( pues claro ya habíamos encontrado la ficha), que hubiera sido mejor ordenar cada una de las partes y seleccionarlas por niveles de importancia y de prioridad, así empezar ha armar el rompecabezas de la Vida………Pero les pregunto una cosa quien nace sabiendo armar uno ……..Uno aprende en el camino otros mas hábiles se dan cuenta rápido y empiezan a armarlo de una manera coherente y perspicaz…otros lentos se demoran pero al final logran el objetivo.

Cada uno ve de distinta manera su rompecabezas…..Al final tenemos que llegar ha armarlo…..pero una pregunta ustedes creen que llegaran a encontrar todas las fichas y aun así habiendo encontrado todas la fichas puedan Armar el rompecabezas de su Vida???..
Pues les digo mi opinión…yo creo q no; siempre queda un hueco…..siempre habrá algo q te falte….Lo único que puedes hacer y lo q la vida me acaba de ensañar y me seguirá enseñando; es a buscar en ese Rompecabezas algo principal, la pieza clave……..Saben……….cual es??? Seguro q si…..yo no lo sabia…bueno ahora lo entiendo (No digo q lo se solo entendí al menos es un paso….jeje)…. Es mejor que busquen la pieza principal que va hacer q ese rompecabezas algún día se llegue a terminar…..

A su mare que rollo q me metí…..inspiración?…Realidad? ……Se me cruzo un cable? …Como diría: “Solo se que nada se” (quien lo dice, no se)……..no les digo siguo atrapado en este Genjutsu (si no saben…..jeje bueno se los digo: Ilusión). Creo q mejor me callo y me vuelvo a dormir. buenas Noches….

Gracias por su tiempo y escuchar a este pobre aprendiz de escritor………

Aspirando a ser Hokage!!!



Pdta: Inspirado….en la realidad de lo surreal que me esta pasando!!!


Saludos...
#163 @ 03:22 14/06/2008
darck_itachi

73047

Baneado
Nivel: Jinchuuriki
# 164 : me a gustado tu historia mucho sigue haciendo mas eres bueno ^^
bueno aqui les dejo otras 2

Alguna vez, en la familia de Lorena ya había ocurrido que a sushermanas les habían acariciado el pelo, la espalda o inclusoempujado... La noche en que le ocurrió a Lorena este breve episodiodormía sola. Compartía habitación con su hermana pequeña, pero ella noestaba.
Se abrazó a la almohada, dejándose llevar por el sueñoestirada y con el rostro hacia el techo. La almohada estaba agarradapor su brazo izquierdo, y allí permació todo el tiempo.
Cuando ya estaba empezando a dormirse ocurrió:
Ungolpe seco debajo de su ombligo y encima de su pubis la despertó degolpe. Casi se levantó pero no lo hizo, tan solo permaneció quietamirando a su alrededor y analizándolo todo: la almohada no había sido,seguía abrazada a su izquierda... estaba sola, nadie había tenidotiempo de entrar, pegarle y luego salir...
Pensó y recordóotro episodio, cuando un fin de semana se había marchado con unosamigos a celebrar un weekend en una casa de Icona en mitad de unamontaña de Ayora. Todos iban a ponerse hasta arriba de tripis, peroella no lo hizo. Tenía el suyo, pero no lo tomó, simplemente lo guardó.
La casa tenía apenas dos habitaciones: donde se dormía -unamplio cuarto donde había tirado en el suelo un colchón de matrimonio yuna litera de madera-, y el salón, donde se pensaban correr la juerga.
Menos una pareja que se marchó a la habitación, el resto permaneció enel salón tomando tripis, fumando porros y bebiendo alcohol. La fiestano acabaría hasta el día siguiente. Lorena, por algún extraño motivo,no hizo nada de eso, y decidió irse a dormir.
No era cómodotumbarse allí con aquella pareja que -si bien no estaban haciendo nada-sí buscarían algo de intimidad, pero por algún motivo que ni ellasabía, Lorena decidió tumbarse en una esquina de la litera, con elcuerpo pegado a la madera, los brazos flexionados en dirección hacia sucabeza, sin apenas un sólo hueco por el que alguien pudiera hacer loque hizo: tocarle el pecho.
No recordaba si era el izquierdo oel derecho cuando me lo contó, pero sí recordaba la sensación de pánicoque sintió. Algo había tocado su pecho como si lo amasara, y no habíaespacio entre sus brazos para conseguir tal hazaña.
También enaquella ocasión, tras sentir un escalofrío en la espalda y notar cómoabría desmesuradamente los ojos por el miedo, analizó la situación. Lapareja seguía tumbada en su rincón, y no había nadie más.
Sudeterminación fue más que sorprendente. Se dijo: si tengo que sufriralucinaciones, al menos que sea con un tripi en el cuerpo.Curiosamente, el resto de la noche no le ocurrió nada más. Se comió sutripi, bebió alcohol y se rió con el resto de su grupo.

Escrito por historiasdemiedo el 27/03/2007 109 | Comentarios (262)

El Fantasma De Verónica

Nunca debes ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Verónica. Sé que quizás hayas oído esta historia...Quizás pienses que es mentira y no me creas...está bien, no pasa nada, pero por favor NO TE BURLES DE ELLA ya que puede caer sobre ti una maldición terrible.

Veronica era una chica de 14 años que haciendo espiritismo en una casa abandonada no siguió las reglas de los fantasmas, se burló durante toda la invocación y una silla que había en la habitación cobró vida y la golpeó mortalmente en la cabeza. Pero la venganza de los espíritus no acabó aquí: Verónica aun no descansa en paz. Su espíritu está condenado eternamente y ahora es ella la que quiere vengarse de todo aquel que no sabe respetar el Mas Allá.

María era una chica que conoció la leyenda en su universidad. Ella era mayorcita para creer en esas estupideces, pensaba ella y se reía. Sus amigos la picaron, ya que si no tan valiente que era no tendría problemas en hacerlo. Fue a un baño, acompañada de una compañera y lo hizo. No pasó nada y el grupo, entre risas, lo olvidó enseguida.

Pero María no pudo olvidarlo. Al hacerlo sintió un escalofrío indesscriptible...y su pesadilla comenzó esa misma noche. Tumbada en la cama, despertó por un sonido raro. Era un susurro indescifrable que oía cerca de la nuca. Además sentía como si alguien respirara en su cuello. Asustada, se levantó y encendió la luz. Nada había a su lado. Pero no pudo dormir en toda la noche.

Al día siguiente, no se atrevió a contárselo a nadie de la universidad aunque aún seguía aterrorizada por lo que le había sucedido la noche anterior. En mitad de la clase tuvo que salir al servicio. Cuando entró al baño, hacía mucho frío y una capa de vaho cubría el espejo. María lo limpió con la mano y vió horrorizada que tras ella había una chica con una expresión de odio y sangre en la cabeza. Cuando se volvió a mirar, ya no había nadie. Rió nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginación, los nervios y el cansancio. Sin embargo, al volverse hacia el espejo vió algo que la dejo blanca. En el vaho había frase escrita: "No debiste invitarme a volver".

María no pudo soportarlo. Encerrada en un manicomio, sólo decía que el fantasma de Verónica la seguía atormentando. No pudo soportarlo y acabó suicidándose.

Yo lo pensaría dos veces antes de meterme con el Más Allá

espero que les aiga gustado jeje ^^
#164 @ 04:33 14/06/2008
gixds20

52770

Usuari@
Nivel: Kage
mmm... darck_itachi ¿Has sacado esas historias de esta página?: historiasdemiedo.blogspot.es/

No sé si las historias sean tuyas pero... o.O. Al final de la primer historia de tu último comentario dice: Escrito por historiasdemiedo el 27/03/2007 109 | Comentarios (262) ^^u...

Pues bueno, para no flodear, pongo algo que escribí hacia algunas semanas pero no me atrevía a subir pues es un tanto cursi U////U


****************
La luna ensombrecía un rostro debajo de las sábanas, una sonrisa iluminó aquella oscura habitación.

Katia…- murmuró aquel hombre, con ronca voz y viva pasión- te amo…

No hubo respuesta alguna, pues la mencionada yacía plácidamente entre los brazos de su amado. Parecía sonreír, o esa fue la impresión que daba a su compañero.

Eres tan bella, Katia, cuando te tengo así, para mi… nunca me dejes

Rozó sus labios con el suave contacto de sus dedos, y robó un beso a la desprevenida mujer, que sumergida en los sueños se encontraba en ese momento. Sus oscuros mechones, largos y sinuosos se esparcían por la almohada desenfadadamente, mientras que su apetitoso cuerpo era estrujado con ternura contra el pecho de él.

Él la velaba con anhelo y ansiedad, con la esperanza de verle despertar para dar los buenos días aún así fuese media noche. Él quería ser la primer silueta que sus ojos distinguiesen apenas se abriesen y alejasen el sueño. Él quería ser todo en lo que ella pensase en su primer momento de conciencia, él quería verla despertar, para que esta viviera… quería verla despertar, para que él la tuviera.

Pero el tiempo pasó, y ella no despertó. Dos horas durmió él abrazado a su pecho, buscando entre sueños el sonido de un latido, el cual nunca lograría escuchar. Su rostro era pálido, y su cuerpo frío a pesar del contacto humano… hacia dos horas que él dormía, y ya hacia cuatro que ella había muerto…

Katia…- repitió el hombre entre sueños- nunca me dejes… desátame de este mundo para poder ir contigo a donde quiera que vayas, enmudece mi corazón y apacigua mi respiración…. Porque no quiero despertar solo el día de mañana, quiero dejar que mi vida se escape… porque quiero seguirte, y porque quiero dormir…
****************



Si lo sé, me gusta matar a todos xD
Nos vemos
bye;
#165 @ 05:41 14/06/2008
Mixtli

82329


Nivel: Chuunin
#166
KATIAAA, KATIAAA!!!

TORITOOOO, TORITOOOO!!! JAJAJAJAJA (risa histérica)
Como que faltó una escena así.
Muy bueno, aunque siento que no concuerda el final de tu fragmento(¿por que es un fragmento verdad?) con todo lo que escribiste antes, digo, tal vez al final, en donde revelas que Katia ya estaba muerta es impactante pero analizandolo con lo anterior es contradictorio.

Bueno, yo lo veo así.

Aún asi debo decir que tu narrativa me impactó y cautivó a la vez, cosa que pocos hacen y me gustaría leer la versión completa.

Sigue así.
#166 @ 12:46 17/06/2008
Marin_Hinata

45961

Usuari@
Nivel: Chuunin
Gixds, la historia que has escrito a mí me encanta ^^ deberías intentar seguirla de alguna manera.
Yo aquí dejo una de mis poesías otra vez n.nU, espero que les guste:

Por favor, no digas aún
Aquella palabra maldita
"Amor" es sensible
para usarlo a la ligera
pero si tú lo dices
me encargaré de que seas sincero
No puedo olvidar
mis penas en el recuerdo

Acariciarte,
con mis manos frías
Sentir tus costados
cálidos y suaves.
Tu podrás tocarme
si eres confidente...

Y besarte,
acariciar tus labios
saborearlos y compartirlos
deleitarnos del hermoso contacto.
Podrás besarme
si mantienes tus palabras

Sola en esta prisión
hasta que te encontré
Mantén, por favor tu promesa
de no abandonarme
Estaré contigo..

Por favor, álzame
en tus brazos y
hazme sentirme bien
Encontraré la realidad
y finalmente lo conseguré
Me ganaré tu cariño
con sonrisas y abrazos
Si quieres me quedaré
y si me aceptas te querré

¿Acaso no una razón para creer en
mi príncipe sobre un caballo blanco?
#167 @ 19:09 28/07/2008
Sakuraky

32451

Usuari@
Nivel: Jinchuuriki
En fin, tras echarme unas risas con las brillantes actuaciones de Darck_Itachi, paso a revivir este tema dejando un relatillo. No sé si ya lo colgué en la anterior versión, pero le he hecho algunos arreglillos, espero que para bien ^^.

Saludó

Y saludó. No lo dudó ni un instante. Alzó la mano y una sonrisa apareció en su rostro. Ese gesto y esa sonrisa salieron de él involuntariamente. No supo por qué. Esa mujer le había herido profundamente, y dudaba que los sentimientos que tenía hacia ella se hubieran enfriado.

Se había marchado de su lado hacía mucho tiempo, dejándolo solo y triste. Dejó de hablarle. Él hacía lo imposible por comunicarse con ella. Le mandaba mensajes, cartas, y telegramas que finalizaban con una petición de noticias acerca de ella, de cómo estaba, de si todo seguía siendo igual que antes de marcharse. Una petición que nunca era contestada.

Realizaba miles de llamadas sin esperanzas de recibir respuesta. Así era siempre. El teléfono sonaba hasta la saciedad, pero ella nunca lo cogía, y él se conformaba con dejar grabada su voz, diciéndole lo mucho que la echaba de menos y la necesidad de noticias suyas que tenía.

Después de un tiempo, ella le devolvía una llamada, como mucho un par de mensajes, y le mostraba su repertorio de excusas, como el joyero que enseña a un cliente los anillos de plata de la tienda. Y él siempre la perdonaba.

Se despedían. Ella, casi con alivio. Él, con la vaga sensación de que no volverían a hablar en un mes como mínimo. A pesar de eso, seguía con los mensajes, las llamadas, las grabaciones de voz que le dejaba en el contestador telefónico.

Luego se sumía en sus pensamientos. Y pensara lo que pensase, siempre acababa igual. Con una discusión en su interior que acababa provocándole dolor de cabeza.

-Pero si no tienes noticias será porque ella no quiere que las tengas.
-Tiene que estar ocupada, por eso no me contesta.
-Siempre hay tiempo para responder a una persona si ésta te importa realmente.
-No. Yo sé que le importo porque ella me importa a mí.
-Esos sentimientos no tienen por qué ser mutuos.
-¡Yo la quiero!
-¡Tú la odias!
-Por favor... Dime algo... Me estoy volviendo completamente loco.
-No te dirá nada. Nunca se le acaban las excusas, cada una más original que la anterior.

Esa conversación en su cabeza era inacabable. Las dos mitades de sí mismo le recordaban que por mucho que quisiera odiarla, seguía estando enamorado de ella. Que su sonrisa no iba a desaparecer de su cabeza en mucho tiempo. Que sus ojos iban a seguir reflejados en su mente con toda su luz. Una mitad le recordaba que, en el fondo de su ser, el odio hacia esa mujer se intensificaba, pero al tiempo, otra parte de sí mismo le recordaba lo mucho que la quería.

Tal vez por eso no le importó cuando la vio en brazos de otro hombre. Tal vez la alegría de saber que estaba bien, el volver a verla fue lo que le ayudó a sobrepasar la tristeza de saber que ya no iba a ser él quien la consolara, quien la cuidara, quien la mimara. Que esas posibilidades se le habían cerrado a él y se habían abierto para ese otro hombre. Tal vez por eso aceptó el abrazo amistoso y el beso que ella le dio en la mejilla y no pidió nada más.

Tal vez por eso... Saludó.


Perdonad si hay mal puesta alguna línea o algo de eso, pero es que lo escribí en el bloc de notas y luego se quedó como estaba al pasarlo a Word. Lo he intentado arreglar pero puedo haberme dejado algo xD.

¡Besos, gente! ^^
#168 @ 13:28 29/07/2008
Joram

1054

Admin
Nivel: Jinchuuriki
Ainssss dark itachi , esta muy feo plagiar de otras web haciendolo pasar por tuyo asi que.......

Yeeeeeeeeeha!Oye el BAN BAN de mi corazon!!oye el BAN BAN BAN te baneare de ns por plagiador~~~!

Baneo patrocinado por
http://albertoxd.files.wordpress.com/2007/06/davidbisbal_conciertocolombia_02interior2007.jpg
xDDDDd
#169 @ 14:20 29/07/2008
black_shura

3332

Moderador
Nivel: Kage
ya sabeis chicos, nada de plagios, que sino Joram se pone triste y .... Bueno, a quien quiero engañar? Se ha puesto mas alegre que unas castañuelas!!!!!!

Eso si, el ban cayó, vaya que sí.
#170 @ 17:16 29/07/2008
kisa_soma

53895

Usuari@
Nivel: Chuunin
#168 buleria buleria, nose que del alma mia, ... (no recuerdo como sigue la canción xD) ole!!! xDDDDDD
Bueno ya que estoy toca postear algo *va a buscar la libreta de escritos* bien pues ahí va:

Ayudando al Felix
De pequeña yo iba al colegio Emilio Carmona. En mi clase había un niño llamado Felix que tenia sindrome de down. Por aquel entonces eramos amigos. A la hora del patio soliamos ir a las canastas y me subía encima. Cuando bajaba yo el se subía, y por miedo a que se cayese y se hiciese daño, lo agarraba del pie y le tiraba mientras le decía que se bajase, y de tanto tirar le quitaba las zapatillas xD.

#171 @ 19:52 29/07/2008
PinkByakugan

66363

Usuari@
Nivel: Kage
jajaja que risa lo de Darck_Itachi xDDDD, en fin, ya no está.

#164 Muy lindo, triste, algo desesperado. Me gustó mucho =)

#167 Me dió algo de melancolía tu escrito, es bastante triste y realista al mismo tiempo, y no noté ningún error, no sé si alguien más note algo =P. Muy bueno, como siempre (y me alegra leerlo, pues tenía tiempo sin verte por el foro..)

#170 WTF? xD es un escrito simpaticón, es como quien le cuenta algo sencillo a alguien en plan "vamos a contarte algo divertido y tierno" xD está bien

Bueno, tenía tiempo sin pasarme por acá y aqui dejo este pequeño escrito que acabo de hacer... nada personal, sólo se me ocurrió y ya =).
Advertencia: Es sobre sexo, nada explícito, no hay nada descrito, todo queda a la imaginación . xD


Ódiame.

Si es verdad que tanto me odias, entonces muéstramelo. Hazme tuya.

Tómame, amárrame a la cama o tírame al suelo, golpéame, maltrátame. Hazme sentir como si fuera un juguete ¡Soy tuya!, ¡Úsame a tu voluntad!
Si quieres vengarte, véngate, quémame con el hielo de tus labios, llena mi cuerpo de rasguños y haz que olvide con ellos las suaves caricias que una vez me diste. ¡Lastímame!, ¡Destrózame! No me merezco menos, recuérdame que el perdón no existe, que dentro de ti sólo hay rencor. ¡Insúltame!, ¡Grítame! Quiero escuchar lo mucho que me odias, quiero que me digas el asco de mujer que soy para ti. Hazme el amor con todo tu odio, haz que me ahogue entre el dolor y el placer, ríete ante mi sufrimiento, condéname a tus encantos, hiéreme con tu sensualidad.¡Quiero que goces con mi llanto y te regocijes en mi pena!
¡Enséñame lo vacía que está mi alma!
¡Utilízame como el objeto sin corazón que soy desde que te perdí!
Y mátame… por que aún así… morir a tus manos sería el mejor perdón que podría recibir…


Ya sé... es algo malo y quizás rayado ya, pero bueno, igual me arriesgo a colgarlo por aquí.. xD.

Saludos
#172 @ 12:58 30/07/2008
aurori1

82967


Nivel: Chuunin
#164 Tu texto, aunque refleje una escena típica, es muy dinámico. Me explico, la narrativa está bastante fluida, lo que hace que, cuando menos te hayas dado cuenta, te des cuenta de que ya lo has terminado xDDDD. Y eso me gusta, me gusta mucho . También coincido con lo que dice #165, quizás el último párrafo me ha parecido estar no tan unido al resto. No sé si me explico. Pero vamos, que genial ^_^.


#167 ¡Pero qué bonito, leches! Muy muy bueno, como es habitual en ti .

#171 Waaaaaa… Qué violento, qué salvaje… ¡Qué genial xDDD!

Bien, pues me paso por aquí aunque hayan pasado milenios xDDDD. Dejo una tontería que escribí hace un par de días. Aviso, dentro encontrarás alguna que otra palabra malsonante.

"Contagioso"

Me saludas y pronuncias mi nombre, eufórica, como si no nos hubiésemos visto en años, aunque ayer por la mañana te pillase tendiendo la ropa.

Pero parece que mi gesto malhumorado te afecta más bien poco; sigues sonriendo de esa manera que tanto me crispa.

Dios, no sabes cuánto la odio. Cada vez que me doy cuenta de que continúas así, con ese gesto alegre pintado en la cara, me dan ganas de cometer un par de locuras.

Es que, por más que le dé vueltas al tema, no lo entiendo. ¿A quién en su sano juicio se le ocurre encontrarse tan feliz mientras todos estamos pasando por una mala época? Por lo visto, únicamente a ti.

En ese tiempo, tras analizar tu comportamiento una y otra vez, sólo consigo llegar a la conclusión de que te portas de ese modo para agradar a los que te rodean, lo cual me hace creer en la teoría de que no eres simpática y dulce, sino falsa e hipócrita.

Aunque debo disculparme ante usted, princesa de la mentira, porque no voy a ser yo el que caiga en las redes de su estudiada expresión alegre. Reina de las injurias, discúlpeme por ser demasiado desconfiado para tragarme su farsa.

Mas eso parece que te importa una mierda, ya que te mantienes pletórica… como siempre.

Dime, ¿acaso crees que soy de la misma calaña que todos los hombres a los que dejas embelesados con una mirada? ¿Por casualidad piensas que estoy tan ciego como para no notar que ese gesto es una tapadera?

¡Qué ingenua eres al suponer que si aparentas felicidad la conseguirás! Siento mucho quitar esa venda que cubre tus hipnóticos ojos color chocolate, pero la verdad es que ni tú ni nadie va a conseguir ser feliz, es imposible lograrlo con lo fastidiados que estamos.

Personalmente, ese afán por alcanzar el completo bienestar se ha convertido en una utopía con el paso del tiempo. Y claro, desde tu punto de vista seguro que no es así. Lo sé, sé que opinas que es posible tocar el paraíso con las puntas de tus delgados dedos.

Por esa simple razón me pones de los nervios. Eres tan crédula, tan inocente, tan soñadora… Te odio, maldición. Aborrezco a tus rosas fantasías, y a esa manera de pensar tan positiva, que hasta risa me provoca…

Pero lo que más aborrezco de ti, sin dudarlo dos veces, es a esa capacidad que tienes que hace que, aunque no quiera, una sonrisa igual de estúpida que la tuya se dibuje en mis labios, y que me induce a plantearme que quizás y sólo quizás no te detesto tanto como me digo a mí mismo.

Lo dicho, eres odiosa… y a la vez jodidamente adorable.

Qué extraña combinación.


*Relee el texto por encima…* ¡Que conste, que yo no me hago responsable de semejante asco! xD

¡Hasta luego!

#173 @ 16:32 30/07/2008
FullMetal Iska

52755

Usuari@
Nivel: Kage
#172 Oye pues me gusta... Me gusta la combinación de amor/odio y el análisis psicológico que le hace a la chica... Supongo que el texto me recuerda a mis momentos de desamor/orgullo herido en los que solo para mi mismo, escribo parrafadas enormes e hirientes a modo de desahogo, para establecerme y convencerme como "superior" después del rechazo xD
Claro... que realmente.... no son muchas las que me rechazan... (H) xD
#174 @ 14:16 04/08/2008
Sakuraky

32451

Usuari@
Nivel: Jinchuuriki
Nada, que el tema se hunde, se hunde y va a acabar abajo... ¡Va gente! Colgad cosas o comentarlas... O lo que sea... xD

Bueno, dejo un relato que escribí hace poco y que no pude colgar antes porque era parte de un concurso y no podía desvelar mi identidad ^^.

Carta:

Buenos días, mi amor. ¿Qué tal tu noche? ¿Has dormido bien?

¡Qué preguntas hago! Como si no hubiera sido yo el que sostuvo tu cabeza en la cuna de mis brazos mientras dormías, como si tu respiración no me hubiera conmovido al rozar mi piel, como si no fuera yo quien siempre ha estado a tu lado.

Aunque esto no te importa.

No pienso actuar como si nada hubiera ocurrido. No pienso seguir fingiendo que no ha pasado nada. Iluso de mí, marchándome a la cama solo, maldiciendo tu empleo por acapararte de esa forma, creyéndote cuando me llamabas para suplicarme perdón por llegar tarde a casa... Una vez más. Confiando plenamente en que tu esfuerzo en el trabajo te acabara reportando algún beneficio, orgulloso de que mi esposa no tuviera miedo al esfuerzo.

Pero no te esforzaste tanto, ¿cierto?

Tienes razón, estoy mintiendo. Tuvo que ser tremendamente costoso ocultarme tus acciones de esa forma. Me alegra que, al menos, no me consideraras lo suficientemente idiota como para que no hiciera falta mentirme.

Noches de pasión ardiente, de lujuria, de íntimos momentos en que mis manos acariciaban tu piel, tu pecho, tus caderas y la suave depresión de tu cintura. Noches en que, agotados y sudorosos, nos susurrábamos palabras de amor. Noches en que juraste y perjuraste tu amor por mí, después de que yo hiciera lo mismo contigo.

Ahora entiendo tu diplomacia.

Te creí, como el tonto enamorado que soy. Pasabas más noches fuera de casa que dentro, y jamás sospeche de tus regresos a altas horas de la madrugada. Era siempre lo mismo; oía la llave girar en la puerta de la entrada, escuchaba como cerrabas con suavidad, subías al piso superior, te duchabas, y media hora después te acurrucabas en la cama junto a mí, abrazándome como si no hubiera nadie más en el mundo, como si temieras verme desaparecer. Como si no quisieras perderme.

¿Querías ser una chica Almodóvar? Déjame decirte que vas por buen camino.

Tras tu llegada a las cuatro, mi despertar a las seis. Dos horas de sueño almacenadas para afrontar las veintiocho siguientes. El despertador sonaba, yo lo apagaba con rapidez, y me separaba de ti suavemente, evitando que despertaras. A las siete llegaba a la emisora de radio. Los oyentes, ansiosos, esperan cada mañana el sonido de mi voz informándoles de las noticias del día.

Pero ya no era mi voz.

No, no podía ser yo. ¿Por qué? Muy sencillo. Porque Manuel Pozos no estaba en la sala de emisiones. Allí sólo se encontraba un cuerpo. Un mero cuerpo que ocupaba una fría silla, un micrófono, y unos auriculares, y que dejaba oír su voz.

Yo seguía contigo.

Me preguntaba si ya habrías despertado. Si estarías en casa seis horas después, cuando yo me dirigiese a casa arrastrando los pies, deseando llegar a mi hogar y llevarme algo a la boca, pero sobre todo, ansiando verte a ti. Desde el comienzo de tus correrías nocturnas, hace dos meses, cada vez que he regresado a casa he sentido lo mismo, he recordado lo mismo.

Fue hace dieciséis años, ¿recuerdas?

Un joven pelirrojo, con la cara manchada de pecas, gafas cuadradas y que mordía sus labios en un intento de ocultar una reciente ortodoncia, subió al autobús. Pagó su ticket y avanzó por el abarrotado pasillo de un transporte público en hora punta, en un vano intento de encontrar un lugar donde sentarse.

Eso en realidad no importa.

Justo detrás de él, una muchacha. Su pelo castaño y ondulado, descendía graciosamente hasta la mitad de su espalda. Sus ojos, de un verde asombroso, observaron con desesperación la tremenda aglomeración de gente, al tiempo que se veía obligada a avanzar para no interponerse en el camino de otras tres personas que también tenían que tomar el autobús.

Una brusca sacudida del vehículo la empujó hacia delante, haciéndole caer entre los brazos de un joven que leía, distraído.

“Lo siento”. Esas fueron tus palabras. No pude reaccionar ante la disculpa de tus ojos, la melodía de tu voz, y el rubor de tus mejillas.

“No te preocupes, no ha sido nada...”, contesté sin que se me ocurriera nada mejor.

Te levantaste como pudiste y te aferraste con fuerza a una de las barras metálicas del interior del vehículo, evitando mirarme.
Sacudí la cabeza. ¿Dónde estaban mis modales? Me levanté lentamente del asiento y con una mirada te lo ofrecí.

Me miraste con sorpresa, con esos enormes ojos tuyos llenos de incredulidad, vergüenza y agradecimiento, y tomaste asiento con lentitud.

Ese fue el primer encuentro, la primera mirada, el primer sentimiento. ¿Quién iba a decirnos entonces que trece años después contraeríamos matrimonio? Y sobre todo, ¿quién me iba a decir a mí que, tan solo tres años después de nuestro enlace, iba a averiguar tu doble juego, un juego de tres jugadores?

Si alguien me lo hubiera advertido, yo no le habría escuchado.

Amada mía... Cuando acabes de leer esta carta yo ya estaré lejos. Tan lejos, que seguramente no nos veremos hasta que Satanás te envíe a hacerme compañía.

Te odio, mi amor.
#175 @ 00:21 06/08/2008
Cirhian

51534

Usuari@
Nivel: Chuunin
Bueno, yo aquí tengo una poesía, que escribí el año pasado (cuando tenía catorce), por la fecha en que mi abuelo falleció de cancer

El Camino

El último rayo de luz abandona el cielo,
Y con él se marcha mi único consuelo,
El mundo se inunda de oscuridad,
Y desaparece todo rastro de humanidad.


Pero yo mi camino sigo, señalado en el suelo
Sin saber si me lleva a mi más ansiado anhelo
Aunque no me hace falta saber, sólo olvidar
Y alejar en el camino todo mi pesar.


Por complicado que se vuelva, debo continuar,
Caminar sin detenerme, hasta que pueda hallar
La manera de no pensar en lo que he perdido
Y dejar de desear no haber nacido.


Cada vez que mi vista se vuelve hacia atrás
Pienso si podría volver con ellos, nada más.
Cuando voy a rehacer lo recorrido me doy cuenta
Que demasiado grande ha sido mi afrenta.


En mi me mente solo hay un objetivo
Por las faltas cometidas recibir mi castigo.
Que mi alma a jirones sea destrozada
Mientras esta carga me sea liberada.


Con la vista fija en mi solitario sendero
Pasan los años, y siempre espero
Llegar al final un día, tener suerte
Y estrechar con ternura los brazos de la muerte


Sí, es un poco triste. Al escribir este poema descubrí que el dolor y la tristeza son también una gran fuente de inspiración.
#176 @ 03:50 17/08/2008
BrownBelt

70217

Usuari@
Nivel: Akatsuki
"Jacinto"

Los alumnos ingresaban a la sala con un desgano y falta de entusiasmo casi palpables. Algunos cuchicheando, otros bostezando pronunciadamente y uno esbozando un rostro sonriente y callado, ignorado por los demás. Jacinto apoyó su pecho sobre los brazos cruzados, encima de la mesa, y esperó que la jornada escolar diera comienzo.

Cuando la mujer llegó, todos se pusieron de pie, aunque en ningún momento cesó el susurro proveniente de las jóvenes bocas, nunca saciadas de parlotear. Una ráfaga de viento refrescante ingresó a través de las ventanas, y los reflejos de luz entraron paulatinamente al salón a medida que la docente daba sus explicaciones sobre geometría. Jacinto la miraba y luego se perdía en su limbo, en la felicidad sin gusto que expresaba su gesto fijo e inquebrantable.

El tiempo se encontró detenido, hasta que unas palabras, proferidas por una dulce voz femenina, rompieron la monotonía que encerraba al aula. Y en respuesta a ese quiebre, una mano se extendió hacia arriba, con verdadero ímpetu.

-Bien, Jacinto. ¿Vos querés juntar los trabajos?,- inquirió la docente al observarlo.

Tal como era su costumbre, el prodigio respondió con un asentimiento de su cabeza. Levantándose de la silla, llevó sigilosamente la mano hacia la funda donde reposaba el cuchillo. Su andar no levantó ninguna sospecha.

-Profesora…

La mujer volteó el cuerpo para dirigirse al pequeño cuando el filo se introdujo, certero, en su plexo. La sangre brotó violentamente de la herida abierta mientras las pupilas de su dueña se contraían con fervor, mientras sus manos buscaban un desesperado consuelo sobre el vientre abultado. Y lloraba, lloraba sin entender, lloraba la manera en que la vida comenzaba a escaparse entre las yemas de sus dedos, como si aquel acto de delirio juvenil estuviera fundado en eso: un simple delirio, una oscura pesadilla, un mal sueño del cual podría despertar.

El aula de primer año segunda división nunca estuvo en un silencio tan profundo y abrumador, hasta el momento en que Jacinto, con el cabello lacio y rubio en forma de hongo, con la corbatita impecablemente ubicada, dispuesta a precisión sobre el guardapolvo salpicado de sangre humana, dio unos nuevos pasos, mudos, lentos y tortuosos.

Una multitud de caras blancas, de ojos inusitadamente abiertos, ni siquiera podía gesticular una mueca de llanto y horror. Una multitud de espectadores que dominados por la magia de su compañero esperaban con ansiedad el desenlace ya evidente del cuento. Se observaban reflejados en los ojos enrojecidos de Jacinto sin comprender la clase de fuerza diabólica que lo arrastraba inevitablemente hacia su presa.

En las hojas había dibujos, insultos y machetes con los que otrora se hubieron vadeado las dificultades de una evaluación complicada. Sin embargo, en las suyas solo podía encontrarse un corazón borroso, con su nombre, un nexo coordinante y otro nombre, el de la acreedora de su amor. Ella, la persona que completamente inmóvil y aferrada a los negros coágulos rebosantes de su herida estaba observando la escena desde el otro mundo.

Tras un largo lapso de solemne caminar, Jacinto pudo detenerse. Los alientos estaban congelados; ni una ligera palabra escapaba de los retoños que inundaban el aula. El prodigio se afirmó de pie junto a Carlos, quien paralizado de terror observaba a su objeto preferido de burlas infantiles. Con la voz entrecortada por el sollozo, pronunció la duda que azotaba a todas las almas absorbidas por la tétrica atmósfera de la tragedia:

-¿Qué…qué vas a hacer?

Siguió un silencio que sumió al rostro de Jacinto en una metamorfosis monstruosa, capaz de engalanar su rostro con la pérfida sonrisa de la locura. El frágil brazo derecho se extendió, y el arma dio un amplio y elegante recorrido en el aire antes de producir el corte fatal, un violento tajo que surcó la tráquea en diagonal, desde la vena yugular hasta el sector opuesto del cuello. Cuando el timbre comenzó a sonar, Carlos terminó de desplomarse sobre el gélido suelo de baldosas.

Las imágenes frente a sus ojos se aclaraban, y los murmullos volvían a hacerse audibles desde el vacío: era como despertar de una larga siesta. Jacinto, sin pena, primero observó al cuerpo que le estaba besando los zapatos y luego se fijó sobre el cadáver de la mujer que había atrapado con una red invisible su desasosegado amor. Levantó después la vista hacia el tropel de ángeles que disfrazados en la melodía del recreo acudían a él para recibir alguna justificación de sus acciones. Pero ellos no sabían. No sabían que Jacinto no tenía más palabras que añadir.

Lo vieron tomar una profunda y fresca bocanada de aire puro, y alzar la cuchilla con suavidad. Observaron después como una expresión soñadora se extendía en todos los relajados músculos de su cara, nuevamente infantil. Nada pudieron hacer para evitar que un segundo después la hoja de acero se incrustara con fuerza en el centro de su corazón.

Alrededor de Jacinto, el aula dentro de la que tanto había sufrido comenzaba a volverse transparente y fantasmal. Estaba seguro de que saldar las cuentas planteadas con su nunca manifestado amor, resolver los conflictos relacionados al mayor de sus odios y pagar el valor de las dos vidas arruinadas por él con la propia, había sido la manera más justa de llevar a cabo su venganza. Ahora la imagen de él mismo sollozando a la almohada solitaria, y su sonrisa inaudita ante el contacto de sus cálidos dedos con el gélido y dentado filo del cuchillo carecían de importancia alguna. Una vez fallecido su corazón, el amor y el odio no volverían a transportarse jamás a través de su sangre, y gracias a esa bendición única de la Muerte, Jacinto se aseguraba de no sufrir eternamente los dolores y tristezas que ambos habían provocado en su vida terrenal.
[/spoiler]
#177 @ 10:54 18/08/2008
Sakuraky

32451

Usuari@
Nivel: Jinchuuriki
175# Ese poema es precioso... Mi abuelo también falleció de cáncer, a mis siete años, y ahí yo también descubrí que la tristeza y el dolor que supone la muerte de un ser querido es una fuente de inspiración muy grande. Te quedó genial ^^. Me han gustado los dos últimos versos, porque es algo que yo creo que todos esperamos, "estrechar los brazos de la muerte" con ternura, no con dolor.

176# Hacía tiempo que no te veía por aquí ^^.

¡Sencillamente increíble! Uf... Me he olvidado de respirar mientras leía. El único "error" (entre comillas porque realmente no es un error) que veo es que la historia me ha parecido tremendamente predecible. El motivo por el que asesina a su profesora es bien claro, en el momento en que surge el nombre de Carlos, también me he imaginado cómo iba a terminar. Y el suicidio de Jacinto ya es, directamente, la guinda. Me esperaba que se quitara la vida después de sus asesinatos, pero aún así lo has descrito de una forma que ha sido como si me pillara por sorpresa.

Para mi gusto tu léxico es demasiado bueno xD. Usas algunas palabras que, al leerlas en un texto, me descolocan y me sacan un poco de la historia cuando intento buscarles sentido. Pero eso es mi cabeza, que no sabe coordinarse consigo misma xD. Es un relato estupendo.
#178 @ 06:05 31/08/2008
gixds20

52770

Usuari@
Nivel: Kage
Va, pues revivo esto un poco xD.

#166 Muy lindo!

#167 Te seré sincera, la verdad es que, como dicen en mi país: "me quedó el saco". Me vi completamente reflejada en tu historia, pero no en el papel de él, que sufre, si no en el papel de ella, que hace sufrir U_U. No lo tomes a mal, me ha gustado mucho ^0^, es simplemente que me lo he acoplado a una situación mía... luego, la culpa es mía xDDD

#171 Me gustó, tan intenso ^^

#172 En serio, me pareció muy interesante, aunque por el mismo título pude darme una idea del cómo terminaría, pero aún así me ha gustado mucho ^^

#174 Que genial! me ha gustado ese matiz de realidad que le has puesto, al darle nombre y ocupación al protagonista, además por la descripción que diste de él me imagine de imediato a Carlitos Finster xDDDDD, será que te has inspirado en el xDD

#175 Me ha gustado mucho, puedo palpar el sentimiento a simples rasgos, me ha fascinado el imaginármelo palabra por palabra.

#176 pues yo no me lo esperaba XDD, al comenzar a leer simplemente imaginé otra cosa, totalmente diferente. Aunque el ambiente de tu historia es denso, me ha gustado mucho, me ha recordado una película que trata la misma temática.


Uff, ahora pongo algo mío ^^, recién lo he escrito recordando el final de una serie que vi hacia aaaaaaañooos (tendría yo nueve creo xD). Me gustó tanto la escena que he decidido hacer este escrito ligeramente basado en ella.



Hacía frío, y cada vez que el viento soplaba, el brusco movimiento de sus cabellos le impedía verle. Era diciembre, un día antes de navidad. El nublado cielo se expandía sobre ellos, y la vista imponente de los demás edificios les acompañaba desde el techo.

Él esperaba en la barandilla de seguridad, observando impasible a los transeúntes cuatro pisos más abajo, mientras en su mano derecha sostenía un celular. Hablaba en murmullos, con aparente calma.

- ¿Qué pretendes?- preguntó ella al acercarse unos metros, llamando así su atención- ¿Por qué te ocultas…?

Su rostro giró levemente, para verle a penas por el rabillo del ojo. Sin dar contestación alguna alejó de si el celular y sin más, lo arrojó hacia el abismo de la calle. Ella avanzó algunos pasos, con el propósito de llegar hasta él.

- ¡Detente!- exclamó el joven, ella paró en seco- Vete de una vez, hazme caso y lárgate, no quiero verte por aquí…
- ¿Qué sucede contigo? ¿Por qué me evitas? Aunque sea dime la razón
- Ya no me sirves, esa es la razón
- Mentiroso…

Sabía que mentía, lo intuía en sus palabras, en ese leve temblor que emergía de su garganta; lo conocía tan bien. Le miró unos instantes, con la mirada clavada en sus ojos, al igual que él en los de ella, durante segundos. Le examinó a detalle, parecía un poco más pálido de lo normal, más debilitado, más cansado…

- Por favor, sea lo que sea…- comenzó ella, mientras apresuraba su paso hacia él- déjame ayudarte…

Él alzó un brazo, en ademán de hacerla marchar de aquel lugar, pero por toda respuesta recibió los brazos de ella, que le rodearon el torso, entrelazándose en su pecho. Sintió la cabeza de la chica recargarse en su espalda, y abrazarle como nunca antes lo había hecho.

Él estaba tenso, y ella pudo darse cuenta de ello. Su cuerpo temblaba ligeramente, y entonces vio que su mano izquierda se aferraba a los barrotes de la barandilla, en un esfuerzo por mantenerse en pie. Ella entonces recorrió con sus manos el torso de este hasta posarlas sobre su pecho, donde encontró una sensación cálida y acuosa

- E…- intentó la joven con la mirada atónita, pero sin soltarle- Estás herido…
- Maldición, te dije que te largaras… ¿Por qué nunca me escuchas? Eres una testaruda…

Y ante esta última palabra, las fuerzas que aún le mantenían se esfumaron. El joven se soltó de su agarre y su cuerpo se balanceó hasta caer pesadamente de espaldas, llevándosela a ella en el camino. Ella inclinó su cuerpo para evitar que el joven se golpease, y con el uso de sus fuerzas logró depositarle suavemente en el piso, aún sin soltarle.

La nuca descansaba sobre su hombro, mientras ella palpaba la herida que ahora se mostraba abierta en el pecho del muchacho. Dedujo por la forma que había sido causada por arma de fuego.

- ¿Qué has hecho?- preguntó ella en un susurro, que alcanzó a llegar a los oídos del otro debido a la cercanía
- Lo siento- respondió él de igual manera- soy una mala persona… había muchas cosas que desconocías de mi…
- Idiota… lo sabía todo, lo supuse desde el principio
-Ya veo…- soltó el muchacho con una leve risa- que descuidado fui, ahora entiendo cómo es que ellos se enteraron también…

Hubo un último intento por parte de él para ponerse de pie, sin embargo una punzada de dolor se lo impidió. La pérdida de sangre era mayor de lo que ambos habían calculado. Ella le abrazó con más fuerza, evitando así que siguiera moviéndose; sintió una lágrima escapar de sus ojos en forma rebelde, pero esta fue rápidamente sofocada.

- Eres un idiota…- murmuró, ocultando su rostro entre los cortos y negros cabellos de su amado- … siempre fuiste un idiota…
- Lo siento, no quería que me vieras así…

Su respiración se hacía entrecortada, y a cada latido del corazón se dificultaba más la tarea del mismo; sentía escalofríos y sus músculos se entumecían. Comenzaba a perder el conocimiento, y con este, la vida…

- Ellos…- alcanzó a cuchichear con su último aliento, que se hacía cada vez más escaso- …ellos vendrán por mi cuerpo… vete… antes de que te encuentren….a ti…tam-bién…

Ella alzó la mirada, intentando ver aquellas palabras emerger de los labios pálidos; sin embargo estos ya no se movían. Inspeccionó su rostro y vio su semblante, sereno y distante, parecía dormir, pero ella sabía que no era así.

Aún escuchaba su voz, atrapada en el viento helado que azotaba la ciudad esa tarde antes de navidad, pero esta voz no contenía palabras, era un simple murmullo que se alejaba rápidamente, y que parecía chocar contra los edificios colindantes, produciendo un eco constante. Al poco tiempo cesó, y tras esto, ella simplemente se marchó.



un saludo!
cya~
#179 @ 14:24 05/09/2008
kisa_soma

53895

Usuari@
Nivel: Chuunin
Aquí vengo a revivir el tema y dejar un escrito. Aviso: este escrito esta inspirado en un fragmento del libro Luna nueva, de Stephenie Meyer. Puede contener spoilers para quien no lo haya leído.

Despertó. Las lágrimas empapaban la almohada de suave algodón aquella oscura noche. Escuchó los pasos de su padre dirigiéndose a su habitación y un suave pero alarmado “Bella, hija, ¿te encuentras bien?”. Asintió con la cabeza y se desplazó tambaleándose hacia la puerta, para llegar hasta el lavabo. Se recogió el revuelto cabello y se mojó la cara. No quería volver a dormir. No si volvía a tener esa pesadilla. Anduvo hasta la cocina y tomó algo de café. Esperó a que la cafeína hiciese efecto y volvió a acostarse.
Las nubes cubren el cielo de Forks y la humedad se pega en mi piel. Estoy sola, en el sendero del sombrío bosque. Sola. Empiezo a buscarte. Camino entre los árboles cubiertos de musgo mientras grito tu nombre, pero no me respondes. Sigo caminando, buscando por doquier, pero no encuentro ningún rastro de ti. El cansancio hace acto de presencia, pero no quiero parar. Edward, ¿Dónde estas? ¿Porqué me dejaste sola, a la deriva en la oscuridad?


Saludos!!!
#180 @ 16:07 05/09/2008
NaRu X HiNa

71180

Usuari@
Nivel: Kage
Kisa muy bello T^T

Bueno, anteriormente había visto este post, pero nunca llegue a mirarlo, sin embargo siempre quise, así que bueno... supongo que tendré que escribir un fragmento, vamos allá:

Vida

Cuantísimas veces he matado, arrebatando lo más querido, ¿es acaso este mi castigo?. Un día u otro iba a suceder, me alegro que sean las manos de alguien que ha sentido el sufrir de perder a un ser querido, el que me prive de mi mísera vida.

Que patético, siempre quise formar una familia, y mírame ahora, tendido aquí en el suelo desangrándome, ¿acaso ya terminó todo? ¿ya está? Algo en lo más profundo de mi corazón me decía que la vida era algo más que este mundo de imperfecciones... ¿voy a desaparecer ahora?.

Me siento débil, muy débil, tengo una sensación de mareo, no puedo ver nada, todo está muy borroso, y por más que quiera no me sale ni una palabra, este es mi fin.

Pero... ¿Qué es esto? ¿Qué es esta sensación? Espera, mira, yo estoy ahí tirado en el suelo. No, pero yo estoy aquí... ¿Dónde estoy? ¿Estoy donde quiera estar? Que sensación más rara, me siento parte de todo, siento que soy lo que quiero ser. Que cálido calor, me inunda y me poseé, todo está muy calmado aquí, me gusta este lugar, tan oscuro, tan pensativo, tan lleno de todo y a la vez vació...

Siento que formo parte de todo, pero no soy todo, solo fluyo me dejo llevar, pero no estoy preocupado. Una luz, es una luz... cada vez es más grande, o yo mas pequeño, algo me empuja hacía afuera, ¿que es esto?... NO, NO QUIERO DESAPARECER.

-Ya está, muy bien... es una preciosa niña- decía el joven doctor.

Cogió la niña en brazos, la tapó con una toalla, suave y cuidadosamente la entregó a la madre, quien yacía cansada en la blanca cama después de un largo y cansado parto.




Bueno espero que os halla gustado, fue un sueño que tuve hace poco... me gustó bastante ^^.

Páginas: 1 7 8 [9] 10
Para poder comentar un hilo, por favor regístrate o si ya estás registrado, conéctate en el formulario de arriba a la izquierda.