#375, un escrito muy divertido, además de entretenido xD Tiene un humor suave, ligero, agradable de leer. Bienvenida de vuelta #376, lo bueno de un discurso es que sea breve, como el tuyo (XDDDDDD). Suerte y a ver si lo eligen.
Sora, como bien dice Saku has dejado dos textos muy intimistas, has reflejado tus sentimientos actuales. Probablemente sea el segundo, el poema, el que más me haya gustado, y siento que haya sido una mala noche .___. Las viejas amistades siempre son amistades, pero si es necesaria una pausa hay que tomarla, como en cualquier relación.
Yo hoy apenas he dormido, en gran parte por el infierno que ahora mismo hace. Aquí decimos “candela” cuando hace un calor así -___-u Así que sí, estoy fatalista hoy xDu
En cierto banco de cierta plaza había sentado cierto hombre; es cierto. Tenía al lado, apoyado cuidadosamente, un cartel con un mensaje apocalíptico. Quizá a los demás no, quizá fuera cosa sólo suya: le parecía que el mundo se le caía encima. Nunca habría sentido tanta irritación, nunca había experimentado una rabia tal. En origen era un hombre remotamente amable, pero no furioso. Ah, a veces deseaba…
Como cada domingo la plaza comenzó a llenarse de padres e hijos. Los niños correteaban de un lado a otro como gallinas en un gallinero (a veces perseguidas por otros chicos más mayores, cual zorros hambrientos). Cansadísima, una chiquilla se sentó en el banco, junto a él, y se quedó callada. Luego lo miró atentamente.
El hombre mantuvo su expresión sardónica, pero movió bruscamente la cabeza cuando la chica le tironeó de la chaqueta, señalando con aire inquisitivo el cartel.
-¿Qué se acaba? –preguntó, aunque sin mucho interés; lo demostraba su voz distante, como si sólo pretendiese hacer ruido, y no preguntar, no saber.
“Todo”, pensó automáticamente. “Tú y yo. El mundo entero”. En lugar de eso replicó:
-¿Qué edad tienes?
La chica contestó levantando sus dos manos y mostrando ocho dedos. El hombre pensó que ya era mayorcita y comenzó su cantinela sobre el fin del mundo.
-Ahí está, ahí puedes verlo: la soledad, la tristeza, la melancolía. Se agolpan, se abrazan, se juntan, y son la suma de todos los males, de todos los vicios, de todos los crímenes que comete todo hijo de vecino… Ah, a veces me gustaría quitar el tapón y que todo desapareciese por el desagüe; lo malo, y lo bueno…
Hablaba atropelladamente hasta que se dio cuenta de que, con toda seguridad, la cría no comprendía la mitad de las palabras que le estaba diciendo. De hecho, cuando enmudeció, ella aprovechó para añadir:
-No sé nadar –y como disculpa agregó- Todavía.
Luego se puso a balancear las piernas, como si esperase. El hombre, visiblemente disgustado, recogió el cartel y se marchó. Le daba igual la esperanza, y alzaba su mensaje con un aire de terrible profecía. “Todo se acaba. Tú y yo. Lo malo y lo bueno.”
Con tanto movimiento esto ya empieza a parecerse más al verdadero verano
380# ¿¿Cómo os las apañáis para escribir esas cosas?? A mí me sacan de la prosa y estoy bastante perdida T.T
Si tengo que elegir, me quedo con la quinta estrofa, especialmente estos dos versos:
no puedo hacerlo cariño, tú sabes que prefiero morir a rogar
soy una ilusión, fui esperanza hoy estoy cansada
Geniales >.<
381# Me ha encantado O_O Y también tengo que decir que la frase con la que has comenzado el segundo párrafo me ha impactado. No es que diga nada por sí sola, pero es que le ha dado un tono completamente cotidiano al escrito, que choca con lo que va viniendo después. ¡Muy chulo! ^^
ver como pasa el tiempo,
ver como las gotas caen y mojan mis sueños,
veo q mis manos tiemblan y mi vista se nubla,
nunca crei q mi mente se fragmentaria en tantas piezas,
quiero armar algo coherente y solo sale sangre,
siento como mi mente es ultrajada, siento como van penetrando centimetro a centrimetro,
me cuesta respirar, mi nariz no deja de sangrar, me canse de vomitar mi soledad,
ya rompi la imagen q refleja el espejo, ya no se ni como soy, decidi vivir dia a dia para descubrir q puedo morir en cada hora de tantas formas,
la verdad siempre crei q era fuerte, q podria aguantar mucho,
ayer descubri q una palabra pudo vencerme y lo peor es q me dejo en el sule,
nunca nadie me podria parar, crei q solo muerto lo podrian lograr,
y el saber q alguien tiene la muerte en su interior me silensio, me destrozo,
la vida es fragil, nunca crei q en un minuto se pudiera romper, se q la muerte es inevitable,
hoy com prendo q no solo tu mueres, yo muero contigo,
cada respiro, cada latido, todo es por ti.
gracias por 27 años de aguante, solo un poco mas, solo es un minuto o menos......
Mako: *o* que relato tan entrañablemente fatalista xD. Me encantó de verdad, sobretodo lo que la niña le dijo: -No sé nadar –y como disculpa agregó- Todavía. " me pareció demasiado enternecedor . Por cierto, para mí mala noche no fue pero sí para un amigo :/ de ahí salió el poema.
Saku: yo comencé escribiendo poesía -.- yo moría cuando me sacaban de ahí a la prosa. Con práctica se logra
#383: D: unos versos cargados de sentimientos. Te recomiendo mejorar la ortografía, algunas tildes y otras cosas más se te han pasado
El siguiente poema lo hice hoy no creo que sea uno de mis mejores trabajos pero me gusta mucho. xD
Gitana
La luna llena me observa desde el cielo cubierto de leyendas
lo más profundo de mi corazón calla en busca de sus palabras
mi corazón pide, en silencio, encontrar la verdad del pasado
el amor se equivocó con nosotros, el amor ya no basta.
Soy una gitana entre la multitud que la rechaza
soy la mística que buscas en medio de las sombras,
esa a la que en medio de la luz de la luna amas
pero que cuando el sol sale, alejas de ti.
En las noches gitanas de luna llena encontraré mi propia verdad
junto a una fogata mis pies bailarán tu ausencia deforme
desde lo más profundo del olvido mi voz se despedirá de ti.
Yo llegué para irme al mismo tiempo, soy una gitana en medio del mar.
La historia la escribí hace tiempo y tenía pensado no subirla a ninguna parte pero cambié de opinión, espero les guste ^^.
Al Final
La joven miró al de cabellos oscuros una vez más. El amor era tan triste en esos momentos. Ella se sentía marcada, se sentía pobre, se sentía marchita. No tenía ni la más mínima idea de cómo se sentía él. Jamás lo iba a saber y solo por eso se aferró a la idea que él sentía lo mismo que ella.
El amor había comenzado a sofocarlos. El amor ya no era suficiente entre ellos, se estaba pudriendo. Ella le miró con tristeza, con melancolía. Su voz salía entrecortada por suspiros cada vez más largos, por sollozos cada vez más crueles. No solo a él la situación le había cansado; a ella también. Estaba cansada de hacer todo lo que hacía por él, estaba cansada de vivir así. De vivir así con él. Ella lo amaba. Lo amaba demasiado, lo amaba tanto que le dolía pero no podía continuar así. Ninguno sabía qué decir, era la despedida. Todo había sido muy bueno pero termina ahí, no les quedaba otro camino.
Ella lo amaba al punto de no existir. Sabía que él también la había amado de la misma manera. Ellos se querían pero ya no había lugar para un “nosotros” en sus vidas. Ambos tenían muchos caminos que recorrer antes de poder hacer muchas cosas. Ese día se perdían como pareja ¿Se ganaban como amigos? La pregunta flotaba en el aire, ella se volvió la oscuridad y él se volvió silencio.
Él estaba tan dentro de la vida de ella que ella no sabía si podría seguir viéndole a la cara luego de ese día. Él la había hecho mujer sin tocarle un cabello, se había llevado a la niña para regalarle a la mujer. Ellos se habían hecho promesas irrealizables, cada promesa era una lagrima que ella derramaba pero jamás sabría si lo vería a él llorar por ella ¿Lo haría? ¿Lo había hecho?
Sí, él se llevó a la niña y dejó a la mujer. Jamás la tocó más que con sus palabras pero sus palabras rozaron su alma. El centro mismo de Ella. No su cuerpo, su espíritu. Su cuerpo seguía igual de virgen que cuando se conocieron. Otra cosa había cambiado en ella gracias a él, era su carácter, su alma. Él cumplió su palabra, la volvió mujer. Se llevó a la niña porque ella se la regalaba. Ella sería siempre su niña.
Ellos necesitaban espacio. Él siempre la tendría pero ella necesitaba volver a casa por unos momentos. Él le había dicho lo que sentía, ella también lo había hecho. Ella tenía que abrir sus alas y alejarse un poco de él, lo necesitaba. Él también tenía que hacerlo. En el fondo de su alma, ella sabía que se volverían a encontrar, algún día, en algún lugar. Ella estaba segura que se volverían a ver.
Ella solo tenía sus lágrimas. Ambos solo tenían recuerdos. Memorias de un amor puro, de una pasión fuerte. Memorias, palabras, sensaciones. La piel del otro les resultaba desconocida, el otro era lo que le pedían a la vida pero apostar por un “nosotros” era darlo mucho por algo que no valía la pena. Por algo que ya no valía la pena.
#383, juraría que ya te lo dijeron en otra crítica no hace mucho, ojo a la ortografía, que no estás escribiendo un sms xDu
#383, aunque la historia está bien me ha gustado más el poema, sobre todo la primera estrofa, todos los versos en ella se complementan muy bien, precioso
Aquí un pequeño cuento de terror:
Recostada sobre la rama de un árbol Helena releía un viejo libro. La espalda descansaba sobre el tronco, y las piernas le colgaban hacia abajo, los pies desnudos. El viento le mecía los claros rizos en una suave brisa. Era un magnífico día.
Pero Helena frunció el ceño; la pálida frente se arrugó en un gesto de disgusto. Notaba un intenso dolor en las sienes, y allí se llevó las manos para masajeárselas brevemente. El dolor no remitió, pero Helena prefirió quedarse.
Sentada en el árbol, el viento sopló con más fuerza y le sacudió la falda, que se estremeció con aire fantasmal. Sin apartar la mirada del libro Helena estiró la mano y alisó la falda.
Lejos, se oyó un trueno retumbar. La vibración le llegó a Helena claramente; se inclinó, inquieta, y escrutó el cielo. De repente sopló un viento huracanado que hizo pasar las páginas del libro, adelante, adelante, adelante, hasta la última página: “Fin”. Helena tuvo tiempo de leer esa palabra antes de que la luz la cegara: la luz del rayo que cayó sobre el árbol. El trueno se abalanzó fieramente sobre el fresno, y con un bramido horrible lo envolvió en un abrazo de llamas.
Tiempo después, en las noches de tormenta, Helena aún se preguntaba cómo saltó, cómo acabó en el suelo, y cómo tuvo tiempo aún de levantarse, de ponerse en pie, y contemplar el fresno ardiendo. Y en las llamas vio rostros, anhelantes, y le parecía que la madera crepitando la llamaba: la cara y la voz de la Muerte. Sabía que tarde o temprano volvería a ver esa cara, a oír esa voz.
Pocas veces le perdono la vida a alguien cuando me da por escribir algo de miedo, pero hoy, supongo que hoy, puedo hacer la excepción xD De todas formas, ¿qué hay más terrorífico que la Muerte?
Mako: *o* Magnifica historia Mako por un momento pensé que ibas a matar a Helena y que en realidad sería su fantasma el que miraba el árbol y tal. Me encantó de verdad el último párrafo me pareció el mejor de todos. ^^ La simplicidad del texto, un texto cotidianamente aterrador >< me encanta!
No me llega a la categoría de One-shot, así que lo dejo aquí xD. Espero que os guste .
El juego de la vida
La vida, un peligroso juego en el que unos caen en el olvido y otros perpetúan en la eternidad. En este juego, me he enfrentado a todo tipo de adversarios y muchos de ellos han caído por el camino. Sé jugar tan bien que ha llegado el momento en el que juego sin saber por qué, sin saber el objetivo de mi partida.
A veces, he tenido que hacer grandes apuestas y, por ello, he conseguido ganar mucho. Otras, he puesto todo lo que me quedaba por esa mano y lo he perdido todo. Siempre he tratado de jugar seguro, de no arriesgarme demasiado; pero ese mismo miedo, ese mismo terror a que algo malo pudiera ocurrir, no me ha permitido ver la partida en toda su complejidad.
Después de la última derrota, me hundí en las profundidades de la desesperación. Me hundí tan profundo que no se veía la luz de la superficie, me hundí tan profundo que aquella bestia de hace tantos años resurgió del averno en el cuál la había enterrado. Aquella bestia engendrada desde el dolor y el odio, quería salir a la superficie y volver a ser parte de mí.
Aquellos inmensos rascacielos construidos en mi interior, aquellos rascacielos que soñaban con tocar las nubes, con acariciar el firmamento, comenzaban a desmoronarse. Me hundía en un mar de desesperación, en un mar de destrucción y aniquilación del que solo yo podía salir. Era aquella bestia o yo, solo uno de los dos saldría a respirar aire libre.
Poco a poco, ella salía de la oscuridad y yo me introducía en la misma. Tenía que ganar esta batalla, por aquellos que quiero, por aquellos que aprecio, por aquellos que me hacen feliz.
De las profundidades, surgió la bestia negra, la recordaba perfectamente, era tan aterradora como siempre. Sus ojos rojos como la sangre, amenazantes como una pistola en la nuca, atravesaban toneladas y toneladas de agua, yo le había dado una oportunidad para intentar salir, pero esta vez no, en ese momento la destruiría.
Para hacer un cambio de estas dimensiones hace falta un motivo fuerte, un motivo que supere la razón. Observe, con cuidado, las cartas que me quedaban en la mano: el diez de picas, el dos de diamantes, el rey de tréboles, el cinco de diamantes y la reina de corazones. Sabía cuál debía escoger para poder volver a ser quien fui y sabía que, una vez escogida esa carta, ya no podría volver a usarla.
En el juego de la vida, cada jugador solo tiene una baraja para toda la partida. Cada carta de la baraja representa un pensamiento, un sentimiento o un deseo. Para cada acto hay una consecuencia, ya he jugado mi carta.
¿Quién ha logrado salir a la superficie? Espero no haber caído en el olvido…
#387, pues nada, si es muy corto para Fanfics ya lo disfrutamos por aquí Un texto general, algo introvertido, probablemente el párrafo casi al final sea un buen resumen, además de lo mejor Bienvenido y vuelve cuando quieras.
Edu simplemente me encanta la historia que relatas. Es algo que todos hemos sentido alguna vez; cada letra pareciera que salta de la pantalla simplemente precioso. Hubiera preferido un shot de eso pero está bien xD.
La última línea me parece la mejor de todas simplemente demasiado maldita como decimos en Ecuador xD
Edith: Esto viene recién salido de mi cabeza xDDDD. Espero les guste, sigo en lo que estaba
Elegir
Si tuviera que elegir, preferiría no saber nada de ti
que la distancia acabe con la magia
que "Luna llena" y "París" vuelvan a ser solo palabras.
Hay momentos que se pierden entre los pétalos de las flores
de flores que tú me regalaste con el aliento contenido
de sentimientos que se quedaron dentro de ambos.
Vivimos en medio de silencio, solo eso.
Yo sé que duele no volver a saber nada más
fue por ti que mi corazón aprendió a latir
la vida es simplemente la suma de besos que se dieron
y de verdades que otorga el silencio.
Mis alas se cayeron en medio de preguntas sin solución
si tuviera que elegir, preferiría no saber nada de ti
así guardaría los momentos llenos de amor
que siempre me han gustado llevar dentro.
Tal vez el adiós es un puñado de nuevas oportunidades
bajo un cielo gris que poco a poco se vuelve azul
siento la ternura del amanecer, siento la esperanza volver
siento también, que ya no encajas aquí.
Quisiera poder elegirte a ti, con el alma colgando de tus ojos
pero no puedo hacerlo, no puedo elegirte
porque eres un recuerdo y de recuerdos
yo no puedo vivir.
#389, debido al tema amoroso, a determinadas palabras (“París”, más concretamente), y la repetición de ese “si tuviera que elegir”, me ha parecido casi a alguna canción de cierto grupo. Y eso es bueno porque suelen tener buenas letras Un poema de amor desengañado y como roto, lo transmite muy bien.
#391 :/ ¿eso es tuyo? Mi poema habla de un amor, que como dice Mako, está roto y fuera de lugar. El tuyo me recuerda más a desamor y falta de promesas. Ojo con las tildes y otras faltas, tienes muchas.
Hoy, mientras anotaba los apuntes de análisis de la imagen me topé con unos poemas que escribí en alguna clase. Aquí los dejo, pero no tienen título así que le haremos a lo Neruda xD.
Poema #1
En esta tarde de lluvia
pienso en tu débil figura
y me pregunto, en silencio:
¿Qué es esto que siento?
En esta tarde de lluvia
suspiro calladamente y pienso:
maldita tinta, maldita pluma
que me llevaron a quererte.
En esta tarde de lluvia
no siento nostalgia, ni frío en mi alma
siento tristeza cargada de alivio
siento a mis pensamientos volar hacia ti
Poema #2
En este día, en este lugar
mis errores se vuelven más grandes
el amor fue tan corto y tan fuerte
que ya no tiene sentido quererte.
¿Fue el silencio de la Corte
lo que produjo nuestro corte?
Soy la princesa que se mueve en el baile.
Tenemos la sepultura anclada
en las tardes de sueños perdidos
¿Eres un ángel caído o soy yo
un demonio que está dormido?
#391, curiosamente me gustaron más los anteriores, vigila la ortografía ;)
#392, dije “alguna” porque no era ninguna concreta, pero tenía ese aire a cierto grupo x3 La Oreja de Van Gogh, se llama. Los dos poemas comienzan de forma similar, y aunque tienen un sentimiento más o menos igual son muy diferentes; aunque el verso de inicio es muy parecido el modo en que se desenvuelven es bien distinto, eso es lo
bueno
Dime ahora qué es lo que ves
Cuando cerrando los ojos te asoma una sonrisa,
Cuando callada y serena recuerdas en secreto
La más bella historia jamás escrita.
Y si en verdad te molesto al decirte que me digas,
Dímelo… es sólo un ruego. Que darte quiero
La más bella historia jamás escrita.
Corto pero me transmitió un sentimiento de entrega absoluta. Me encantó el hecho que repitieras el último verso pero los usaras de manera tan distinta. Buen trabajo Mako, es uno de tus trabajos que más me ha gustado (:
Hoy mientras vagaba por la vida, llamaron a mi puerta
y eras tú, la causante de mis penas
no tengo nada que hacer, me quedo transparente y quieta
quiero apartarme de tu lado ¿Cómo puedo callar y querer ser quien no soy?
Vivo con la carga de mi corazón herido
herido por tu mano, tu mano que me dio la vida
vivo con el peso de mis sueños de inmortal
no puedo contener mi tristeza.
Hoy mientras lloraba solo había el reflejo de mi interior
me volví transparente en medio de las llamas de mi tristeza
trato de encontrar en silencio la aurora
no logro transcender la noche
me ahogo en medio de mis pecados.
Estos sueños rojos se tiñen de este color por mi sangre
a lo lejos, debo irme lejos
tu sangre y la mía son una porque yo vengo de ti
no te quiero apartar, pero hoy mientras lloraba
me di cuenta que contigo callo quien soy en realidad
#395, ah, entonces se explica. Pero lo de las faltas igual tampoco da, ¿eh? XDu
#396, muy bien estructurado, cada estrofa acompaña a la anterior, son un todo completo y bien formado. Cada estrofa tiene su buena frase (si bien es verdad que todos los versos son buenos), pero quizá la última sea la mejor Y tiene un aire de añoranza, pero también de un sentimentalismo introvertido, muy bonito.
#395: Buen poema, pero sí debes tener cuidado a la ortografía.
Muñeca Violeta
Dime, querida ¿Qué es lo que ves?
¿Tus ojos de cristal te muestran la verdad?
Hola, mi querida, eres una muñeca
tu vida se tiñe de violeta, tienes ojos de cristal.
Esto es un cuento de hadas dibujado en el papel
tus ojos se mueven por la habitación
tu ropa violeta se mueve por el viento que no existe
¿Tus ojos están esperando la verdad?
Tus ojos de cristal lo vuelven sin forma todo
¿Conoces el peso de los pecados?
¿Puedes sentir los latidos de tu pecho?
Tu cuerpo se desgarra, muñeca violeta
y tus ojos de cristal son lo único que queda.
#398 Muy buen poema, como siempre. Entrelazas las frases de un modo que logra atribuir a las palabras un aire siniestro, más la malicia del narrador que, a mi parecer durante la lectura, se burla de la protagonista. La idea en general me ha encantado, a ver con qué nos deleitas para la próxima .
Bueno... ¡Ahora es mi turno ^^! Mi siguiente escrito es de una considerable extensión, por lo que me limitaré a postearlo por partes conforme pasen los días. Tenía pensado publicarlo en el foro Fanfics, pero decidí renunciar a ese espacio, el "Sasusaku" que allí dejé será el último escrito de mi autoría que pulule por ahí (seguramente para ser olvidado en un pozo sin fondo xD).
Sin más, espero que lo disfruten :
Lienzo (I)
La luz del amanecer se colaba a duras penas entre los pliegues de las cortinas, que obstruían el mundo gris y aquejado por el humo que se extendía al otro lado de las ventanas de cristal. En el centro de la habitación, rodeado de mujeres de porcelana mortecina y por azucenas que morían paulatinamente en incontables macetas, un joven casi graduado de la adolescencia, ataviado de elegante seda blanca, zapatos negros y corbata de oscuridad, estudiaba con atención fulminante el lienzo que todavía olía a pintura fresca; tensado en un marco de caoba, lo sostenía entre sus manos enguantadas también de negro, recorriendo con sus ojos azules las líneas, los colores y la belleza de la imagen que albergaba la tela.
Con las mangas de la camisa arremangadas y el delantal salpicado de pintura y pasión, otro hombre de mayor edad esperaba a cierta distancia tratando de adivinar los gestos de aquel particular muchachito tan bien vestido. Durante largos minutos el esbelto rostro de su visitante se mantuvo inmutable, y se sorprendió a sí mismo retorciéndose su barba puntiaguda, nervioso con aquella inexpresividad, incomodado por el silencio lúgubre sólo interrumpido por el murmullo de una fuente de agua.
“Acepta…” Rogaba para sus adentros. “Por favor… Acepta esa belleza y déjame en paz… Acepta esa belleza y no vuelvas a atormentarme con tus visitas… Acepta esa belleza y desaparece tu maldita mirada… Acepta esa belleza y vete con tus endemoniados encargos a otra parte…”
El muchacho carraspeó imprevistamente, y el observador del delantal sintió la tensión endureciendo sus músculos cuando los ojos azules se clavaron en él. Por un momento éste temió que sus súplicas interiores se hubieran escabullido en forma de palabras, pero para su alivio fue premiado con una sonrisa suave, vacía. El joven colocó con delicadeza el lienzo sobre un caballete, y en pocos pasos, cuyos ecos resonaron en la habitación como un maleficio melodioso, se ubicó frente al pintor.
Silencio implacable, acompañado del susurro de la fuente de agua. El hombre de la barba puntiaguda decidió arriesgarse.
—¿Y bien, señor Ferrante? —inquirió con una tranquilidad que no le correspondía.
El joven apellidado Ferrante se limitó a acomodarse el sombrero que reposaba sobre su cabeza, ensombreciendo su rostro desprovisto de brillo.
—Sólo mira, Cantino… —respondió, señalando el caballete con la cabeza.
Cantino obedeció maquinalmente, clavando involuntariamente sus ojos grises en el lienzo. El caballete se hallaba postrado junto a una pequeña fuente de mármol, y entre las salpicaduras de agua distinguió a la mujer que sonreía llorando desde el tejido. Era tan hermosa que su corazón volvió a saltar por enésima vez en una hora. Alta, bien provista de curvas y maravillas de la naturaleza, se arrodillaba en las arenas de una costa cristalina; su extensa cabellera rubia danzaba con una brisa imaginaria que arrastraba cangrejos, y desplegándose una sonrisa en su rostro alargado, de pómulos tiernos y labios rubicundos, derramaba lágrimas que se perdían junto con los crustáceos y las ráfagas que hacían ondear su largo camisón, desparramando la arena que escurría entre sus largos dedos; En el fondo de la melancólica escena, un puesta de sol que teñía las nubes de amarillo iluminaba su belleza trágica, reflejando en las telas del camisón la silueta de un cuerpo que hubiera hecho desmayar de impresión a cualquier hombre. Cantino todavía se negaba a creer que semejante beldad hubiera nacido de sus manos.
—¿No es hermosa? —murmuró, olvidándose de la presencia de Ferrante.
—Sin lugar a dudas —convino éste, desconcertado y dándole suaves bofetadas para recuperarlo de su trance— Me atrevería a decir que las mujeres bellas únicamente existen en tu arte —sonrió sin entusiasmo—. Pero de nuevo me defraudaste.
Cantino miró compungido a Ferrante. Éste se encogió de hombros, limitándose a meter las manos en los bolsillos de su traje.
—Supongo que la mafia es muy difícil de complacer —dijo. Acto seguido, se dedicó a alejarse de su oyente en dirección a una puerta lejana, pero repentinamente se detuvo, e hizo asomar de sus bolsillos, con lentitud teatral, un revólver negro. Con él apuntó a Cantino.
—¡Espera, no lo hagas, por favor! —gritó éste, horrorizado.
Pero fue demasiado tarde para súplicas y balas guardadas.
Sin dejar de mirarlo a los ojos, Ferrante desvió la boca del revólver hacia el caballete. De cuatro veloces gatillazos, perforó el corazón, la frente, la mirada y el alma de la mujer de témpera y óleo, en poderosos estruendos que apabullaron la calma de la acuosa sinfonía de la fuente, impregnando las azucenas con un aroma a pólvora de muerte.