naruto
10:38 06/06/2008
AkariHonoka

75759

Usuari@
Nivel: Kage
Título: Misterios del Clan Uzumaki

Categoría: Romance/ Acción y Aventuras/ Humor

Recomendado: +13

Serie basada: Naruto

Personajes principales: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Gaara, Sasuke Uchiha

Estado: En Proceso

Nº capítulos: Hasta el momento 6

Sumario: Akari y Naruto no se llevan bien desde un principio, pero las cosas cambiarán cuando descubran que ambos pertenecen al mismo clan. Salvo que hay un problema, ella es una espía que trabaja para Akatsuki y su objetivo es capturar al Kyubi.

Comentarios del Autor: Esta historia surgió como respuesta de un desafío en una página de fics. Espero que les guste.

Capítulo 1: La esfera, el Biju y el Kazekage.

Sumario Capítulo 1: Kushina, la madre de Naruto, cumple una peligrosa misión junto con un misterioso anciano, para acabar con Akatsuki.

El silencio de la noche sólo quedaba interrumpido por el rumor de una lejana cascada. La aves rapaces que moraban en el interior del bosque se preparaban para una larga noche de caza, dispuestas a atrapar a todo aquel animal despistado que osara adentrarse en la espesura del negro bosque. Sólo un conejillo rezagado hizo su aparición, escabulléndose desde detrás de un arbusto y convirtiéndose en una presa fácil para una lechuza que lo observaba atenta con ojos golosos desde la rama de un árbol. El conejo permaneció quieto en aquel tamo, despistado, hasta que una silueta oscura pasó rápidamente a su lado, y este, asustado, huyó a un lugar seguro.

El ninja encapuchado huía a través de aquellos recónditos parajes. En cierto modo él también era unna presa, que huía de unos perseguidores muchísimo más peligrosos que una simple lechuza. La noche aún no se había cerrado del todo, y estaba seguro de que los miembros de Akatsuki no descansarían hasta recuperar lo que él les había robado.

Una fuerte punzada de dolor lo hizo detenerse en medio de la huída. Casi había olvidado la herida que le habían hecho con un kunai envenenado en el abdomen. Había perdido mucha sangre, y no sabía si podría continuar. Estaba cansado, su cuerpo le pesaba. Cortó una de las vendas que llevaba atada al brazo y las colocó junto con unas hojas sobre la herida. Debía de darse prisa, pues el veneno estaba comenzando a hacer efecto.

Emprendió nuevamente su camino, al tiempo que varias nubes cubrieron el oscuro cielo nocturno y descargaban pequeñas gotas de agua, que, con un poco de suerte, borrarían su rastro y su olor, dificultando su búsqueda.

Lo que él ignoraba, es que ya hacía rato que habían dejado de seguirle.

******



Comenzó a llover pasada la media noche. La pequeña Nakamura Honoka tarareaba una alegre canción, mientras hacía de cenar para su anciano abuelo. A pesar de tener tan sólo 7 años, era una excelente ama de casa, pues se encargaba a diario de todos los quehaceres de su hogar para ayudar a sus padres.

Aquella era una noche muy fría. La lluvia golpeaba con fuerza los cristales, y hacía retumbar las paredes con el rugir de los rayos. Llamaron a la puerta. Honoka se sorprendió, pues no era normal recibir visitas a aquella hora de la noche. Insistieron varias veces. La niña, extrañada fue a abrir, a medida que los golpes en la puerta se hacían más claros y se imponían sobre el sonido de la lluvia. Abrió, y frente a ella se alzó la silueta de un ninja, cuyo rostro estaba oculto por las sombras. La niña lo miró perpleja, para sonreír poco después al verlo empapado.

-Pasa-Dijo-Vas a coger frío. Mi abuelo te está esperando-Y se marchó al interior de la casa.

El shinobi entró, y acto seguido se quitó la molesta capucha que cubría su rostro, dejando caer sobre sus hombros una corta melena de color rojo intenso completamente mojada, y mostrando unos tristes ojos verdes que albergaban tristeza, y armonizaban con sus finos rasgos femeninos. No se trataba de ningún hombre, sino de una mujer.

-¡Ah! Kushina, veo que ya has vuelto-Dijo un anciano de cabello largo y cano, y espesa barba y bigote-Comenzaba a preocuparme por tí. Vaya, no te quedes ahí, estás calada hasta los huesos. Pasa al calor.

La kunoichi se limitó a sacar del bolsoque llevaba colgado a la espalda una pequeña esfera de cristal de color anaranjada.

-Sólo he podido conseguir esta. Lo siento.

El viejo la miró con ternura, mientras tomaba la bola y le daba unas palmadas en el hombro a la mujer. Aquella kunoichi era verdaderamente increíble.

-Una es mejor que nada-Respondió-No tienes que disculparte por nada. Admiro tu determinación. Cualquier otro no hubiera salido con vida de allí.

Kushina parecía entristecida.

-Para mí no hay nada de orgullo en eso-Respondió melancólica.

-Sé lo que sientes, pero si te sirve de algo, has obrado por el bien de todos.

No dijo nada.

-Esto no me acerca más a él-Murmuró, y luego, desviando el tema, preguntó -¿Cuál es la próxima misión?

Nakamura Genshin la miró preocupado.

-Primero tu descansarás y te curaremos esa herida-Dijo observando la mano en el costado ensangrentado de Kushina-No tiene muy buena cara. Después hablaremos de la misión.

******

Kushina estaba recostada en una mullida cama. Hacía tiempo que no dormía en una. Desde que lograba recordar, los últimos años los había pasado huyendo de un lado para otro, e investigando todo lo posible sobre aquella organización llamada Akatsuki.

Al recordar ese nombre apretó los puños. Desde entonces, su única misión había sido intentar detenerlos a toda costa, aunque su principal enemigo no eran ellos.

Lejos quedaban ya aquellos días en los que había paseado de la mano de su difunto novio en la Villa oculta de Konoha. Se había convertido en una persona vacía, con sed de odio y venganza, apartada por la fuerza de su hijo, al que apenas había visto después de nacer.

Tras el ataque de aquella miserable bestia llamaba Kyubi no había tenido más remedio que marcharse de allí, obligada por unos hechos que ni ella misma entendía, pero que su entorno lo justificaba con las palabras "es la decisión del consejo, no puedes hacer nada".

Los odiaba a ellos, los Akatsuki, por sus deseos de control y esas ansias por hacerse con todos los bijus para sus malvados fines. Pero lo que realmente más odiaba era al causante de su desgracia, Kyubi, el zorro de nueve colas que habían sellado en su hijo para poder salvar la Villa.

Pensando de forma egoísta, a ella no le importaba en absoluto que Konoha hubiese sido destruida, pues defender esta aldea le había costado su familia, pero no podía hacer nada, pues esa había sido la decisión de Minato, el cuarto Hokage, pero también su amor y el padre de su hijo, por el bien de ella y el niño, y de la aldea entera.

Los extrañaba tanto a los dos…Por eso, cuando cinco años atrás descubrió que su pequeño se hallaba sano y salvo la alegría y la melancolía se apoderaron de ella: alegría por ver como había crecido, lo decidido y trabajador que era, un digno hijo de su padre; y tristeza por no poder acercarse a él y abrazarlo, y darle todo el cariño que no había podido transmitirle a lo largo de los años .

Pero a veces se sentía mal consigo misma. Su hijo no era el único que la había necesitado todos esos años, había alguien más, y al recordarlo su conciencia y corazón se desmoronaban.

Tras abandonar Konoha regresó a su antigua villa, la aldea oculta del remolino, la cual había sido destruida. No quedaba absolutamente nada de ella, pues algún devastador mal había arrasado con todo. No había supervivientes… salvo una persona, o más bien un bebe. Se trataba de su recién nacida sobrina, a la que rescató de los escombros.

A partir de entonces se ocupó de su educación, hasta que esta cumplió los nueve años, y fue entonces cuando la dejó a cargo de un antiguo amigo en la Villa oculta de las rocas. En cierto modo la había abandonado, y no se sentía nada orgullosa de ello. Seguramente ella la odiaría Pero de ninguna forma podría haberla cuidado… fue entonces cuando Nakamura Genshin había contactado con ella para ofrecerle información sobre los bijus y la misteriosa organización que andaba tras ellos, proponiéndole así un trato. No podía exponer al peligro a la pequeña. Su decisión no había sido tan mala después del todo.

Intentó alejar todos aquellos recuerdos y pensamientos de su cabeza, pues no hacían que mejoraran su estado de ánimo. Recorrió la habitación con la mirada. Las paredes eran papel y madera. Había una pequeña maceta de flores a un lado del cuarto, justo al lado de un escritorio situado a escasos metros de Kushina, y justo al lado de la cama donde estaba esta había una pequeña mesita de noche con un vaso de agua y galletas cocinadas por la pequeña Honoka.

Algo llamó su atención. Había varios rollos y pergaminos sobre el escritorio. Aquel debía de ser el estudio de Genshin.

La kunoichi se levantó, y se acercó hasta ellos, tomándolos con cuidado y echándoles un vistazo. Ella era así de curiosa por naturaleza.

El primero contenía un dibujo que Kushina no tardó tiempo en averiguar que se trataba de uno de los bijus, en concreto Shukaku, y bajo este había varios párrafos escritos, en el cual se explicaban sus características y poderes; siguió ojeándolos, cada pergamino correspondía a uno distinto, hasta que por fin llegó hasta el último : Kyubi. Sintió deseos de romper aquel maldito dibujo, pero se contuvo, pues no quería que Nakamura descubriera que había hurgado en sus cosas. Continuó echándole un vistazo a otros pergaminos e incluso a un rollo, donde encontró otra figura que atrajo toda su atención, desviándola por completo de la imagen del zorro de nueve colas. En aquel rollo había dibujado otra criatura. La mujer ignoraba si se trataba de un biju o no, pero por su aspecto debía de serlo. Era enorme, de grandes orejas y largo pelaje plateado. Sus ojos eran enormes, blancos como la nieve, y sus colmillos afilados. Se sostenía sobre unas robustas patas que guardaban unas afiladas y letales garras, y varias colas ondeaban tras él.

No tubo tiempo de leer de qué se trataba, pues oyó una voz tras la puerta de papel.

-¿Se puede?- Preguntó la voz de su anciano anfitrión.

La kunoichi se apresuró a dejar tal y como estaban los apuntes de este, y volvió a sentarse en la cama.

-Adelante-Dijo.

Nakamura Genshin entró con una bandeja, sobre la cual llevaba un rico desayuno para su joven invitada.

-¿Cómo te encuentras?- Preguntó amablemente.

-Bien-Respondió Kushina-Estoy lista.

-Pues entonces-Dijo Nakamura-Nos vamos a la Aldea Oculta de la Arena.

***********************

El viaje estaba siendo más duro de lo que Kushina pensó. No sólo por la lejanía del lugar al que iban, sino porque varias tormenta los habían alcanzado en el camino. No recordó que Suna estuviera tan lejos, sin embargo, su anfitrión parecía estar sobrellevándolo muy bien. Kushina no estaba tranquila, pues no sabía que era peor, si las fuertes aguas torrenciales, o las tormentas de arena que les esperaban en el país del viento. Prefirió no pensarlo, y limitarse a cumplir con su misión. Una duda volvió a asaltarla. Cuando Genshin la había localizado parecía conocer muy bien los motivos por los que ella odiaba a los bijus, y al contarle el plan de la organización Akatsuki, ella comenzó a temer que fueran tras su hijo, por eso había aceptado aquella peligrosa tarea en contra del grupo; sin embargo, no tenía ni idea del porqué Nakamura podía tener algo en contra de ellos, e insistía tanto en impedir que capturasen a los jinchuuriki y les extrajesen a las criaturas.

Tampoco se había parado a preguntárselo, pero únicamente había sido porque el viejo se lo había pedido.

"Mis motivos me los reservo para mí" había dicho, "No te preocupes por mí, únicamente debes centarte en tu misión".

Enigmáticas palabras, pensó Kushina.

Ahora la misión iba a ser más difícil, aunque no tanto comparado con el hecho de robarles a Shukaku a los Akatsuki. Debían de ir a la Aldea Oculta de la Arena, y una vez allí, encontrar al Kazekage, y , mientras Kushina se encargaba de entretener a la guardia, Genshin realizaría en jutsu para volver a sellar al Biju en su interior.

Kushina no sabía mucho del Kazekage, sólo que su destino había sido parecido al de su hijo. De pequeño el también había contado con la bestia de una cola en su interior, siendo apartado por el resto del mundo…sólo y aislado. Quedaba conmovida por la valentía de aquel chico, pues aunque sabía que tal vez no se parecieran, le recordaba demasiado a su pequeño.

Pensó que tal vez el no querría que volvieran a sellar en él a el biju que había provocado la soledad de su infancia. Ahora era un chico normal, no tenía por qué…

-Nakamura-sama-Dijo la kunoichi con un hilo de voz-qué pasará…

-Lo que tú mas temes-Contestó el anciano-Lo siento Kushina, pero tú ya lo sabías. Es necesario que haya un jinchuuriki, tiene que haber un equilibrio.

Agachó la cabeza, resignada.

-Pero… ¿Y si él no quiere…?

-No tiene elección. Es su destino.

Destino…el mismo destino que le había arrebatado a su hijo y a su novio… el mismo destino que había amenazado con destruir Konoha.

Aquello era superior a ella. Era todo muy injusto.

*****

Tras tres semanas de arduo viaje, llegaron a Suna una cálida noche.

-Ya sabes lo que tienes que hacer-Le había dicho Nakamura- espera a la señal para retirarte. No hagas nada precipitado.

En ese momento esperaba sola, apoyada contra la fría pared de piedra del hogar del Kazekage.





Un chico pelirrojo de fría mirada aguamarina permanecía sentado sobre el tejado de su casa. La suave brisa nocturna acariciaba sus encendidos cabellos, pero también transportaban un aire de inquietud y peligro que lo alejaron de sus pensamientos.

Miró a su alrededor. No había nadie, pero sentía algún tipo de presencia.

De las sombras emergió la figura de un anciano, ataviado con una túnica azul y marrón oscura.

-¿Quién eres?-preguntó el Kazekage-¿Qué hace aquí?

El hombre se limitó sacar una esfera anaranjada de un bolsillo, mostrándosela al joven.

Una punzada de dolor y miedo recorrieron el cuerpo del Kazekage, que lo miró con los ojos muy abiertos.

-¿La reconoces?-Preguntó el viejo.

-¿Qué… qué quieres de mí?

-Tú lo sabes muy bien, Gaara del desierto…vengo a devolverte lo que te fue arrebatado.

-No es posible…-Murmuró el Kazekage.



Un desgarrador grito proveniente del tejado del edificio principal de la Villa Oculta de la Arena, el cual alertó a todos los guardias de esta aldea, los cuales corrieron en dirección hasta este.

Una kunoichi pelirroja les cerraba el paso.

-Aparta, mujer-Dijo uno de ellos.

Esta los miró de forma picarona.

-Sois unos desconsiderados-Dijo-No me lo habéis pedido por favor.

-Déjate de estupideces y aparta-Gritó el guardia-Nuestro Kazekage está en peligro.

La kunoichi negó con la cabeza.

-Me temo que eso no va a ser posible.

-Si no te apartas es que eres enemiga de nuestra villa, y te apartaremos por la fuerza.

Otro grito proveniente del tejado retumbó en toda la aldea. Los guardias tomaron posición, siguiendo las instrucciones del jonin que los lideraba, el cual dio la orden de que la mayoría se dirigieran hacia el lugar donde se hallaba su Kazekage, mientras él se encargaba de aquella intrusa. Pero esta no era ninguna simple, y no iba a dejar que acudieran en ayuda de este, no al menos por ahora.

-¡Kage Bushin no Jutsu!-Gritó la joven, e inmediatamente, un enorme número de copias aparecieron.



Fue un combate sencillo aunque algo largo, pero finalmente, hasta el último de los chunin cayó inconsciente al suelo.

-Sois bastante debiluchos-Rió con burla la pelirroja-Y eso que no he usado mi mejor técnica.

La señal fue recibida por el auricular colocado en la oreja de Kushina, la cual saltó rápidamente hasta donde estaba Genshin. Se lo encontró tirado en el suelo, abatido. No dudó un segundo en colocar su inerte cuerpo sobre sus hombros y abandonar, sin mirar atrás, la aldea.



Al cabo de unos minutos, dos de los ninjas que aún lograban mantenerse en pie llegaron hasta el Katzekage, pero lo que hallaron los dejó sin habla. Y así ocurrió con el resto de los ninjas que corrieron asta allí poco después, que contemplaron la escena aterrorizados.

-Apartad idiotas-Gritó Kankurou, el hermano mayor del Kazekage-¿Dónde está?

Kankurou también se sobrecogió al ver el estado en el que se encontraba Gaara. Se hallaba suspendido unos centímetros del suelo, con la mirada perdida. Un extraño chakra anaranjado lo rodeaba, mientras varios remolinos de arena danzaban a su alrededor.






Páginas: [1] 2
#1 @ 18:36 04/06/2008
lloid

41556

Usuari@
Nivel: Chuunin
esta muy bie, me ha encantado (lo que he podido leer), luego lo continuo y vuelvo a portear haber que tal.adios
#2 @ 20:35 04/06/2008
*Haruno_Sakura*

58067

Usuari@
Nivel: Chuunin
Konnichiwa

Me llamo mucho la atención el nobre

Me gustoo el 1º capitulo

Continualo

Sayonara
#3 @ 10:32 06/06/2008
AkariHonoka

75759

Usuari@
Nivel: Kage
Título: Misterios del Clan Uzumaki

Categoría: Romance/ Acción y Aventuras/ Humor

Recomendado: +13

Serie basada: Naruto

Personajes principales: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Gaara, Sasuke Uchiha

Estado: En Proceso

Nº capítulos: Hasta el momento 6

Sumario: Akari y Naruto no se llevan bien desde un principio, pero las cosas cambiarán cuando descubran que ambos pertenecen al mismo clan. Salvo que hay un problema, ella es una espía que trabaja para Akatsuki y su objetivo es capturar al Kyubi.

Comentarios del Autor: Esta historia surgió como respuesta de un desafío en una página de fics. Espero que les guste.

Capítulo 2: Los Ninjas de la Roca.

Sumario Capítulo 2: Debido a la reciente celebración de los mexámenes de ascendo a Chûnin, llegan a Konoha un grupo de ningas de la Vill Oculta de las rocas, para cumplir una misión diplomátia.

El cielo mostraba su impecable color celeste, salvo por varias nubes rezagadas que permanecían suspendidas en el aire, desplazándose con una pasividad relajante. Varios pájaros surcaban el cielo en busca de alimento para sus crías, y su dulce trino retumbaba por los bosques que limitaban la aldea de Konoha creando una alegre sinfonía acompañada por el susurro del suave viento meciendo las hojas de los árboles.

Poco a poco, los rayos emergidos del horizonte, iluminaban una vez más los tejados de los edificios que componían la villa, donde hacía ya rato que había comenzado la actividad, hasta llegar a los grandes rostros de piedra de los cinco maestros Hokage, que custodiaban Konoha bajo su perpetua mirada de roca.

Si...Podría decirse que aquella mañana reinaba la calma y la armonía en aquella aldea de la Tierra del Fuego, hasta que de pronto...

-¡NARUTO TE HAS IDO SIN PAGAR!

-¡Lo siento!-Se disculpó el muchacho de despeinado cabello rubio y vivarachos ojos azules, mientras huía del dependiente del puesto de fideos-¡Prometo que luego le pagaré! ¡Ahora tengo mucha prisa!

El comerciante lo perseguía con dificultad y agitaba el puño en señal de enfado.

-¡Deja que te coja!-Le gritó. Mientras tanto, el chico iba alejándose más-¡Esto no va a quedar así, Naruto!

Finalmente se dio por vencido y lo contempló alejarse resignado, pues el chico era bastante más joven y rápido que él. Lentamente fue parándose y vio como se perdía entre la multitud que había en la calle comprando, con los brazos cruzados.

-Este muchacho...-Dijo para sí-No ha cambiado nada, ¿Cuándo aprenderá?-Y se volvió para atender su negocio.

Uzumaki Naruto proseguía corriendo a través de las calles de la aldea en dirección hacia unos de los edificios donde había sido convocado por la Hokage.

Siguió corriendo y pasó al lado de Kiba, Akamaru e Hinata, los cuales salían de una de las tiendas.

-¡Eh! ¡HOLA!- Los saludó pasando por su lado sin ni siquiera detenerse, y levantando una gran nube de polvo tras el.

Hinata se sonrojó a una velocidad de vértigo, y sólo cuando él estuvo lo suficientemente lejos se atrevió a murmurar un leve "Ho...hola Naruto-kun...".

-¡Bah!-Dijo Kiba malhumorado de forma despectiva en dirección a Naruto.

Naruto no paró ni un segundo más, pues de todas formas ya iba tarde, concretamente se había retrasado unos veinte minutos al haber parado a tomar un cuenco de ramen. No podía entretenerse más.

Aceleró un poco. Ya no quedaba demasiado lejos. Mientras pensó en qué excusa se inventaría para disculpar su tardanza. Tal vez le diría que había ayudado a cruzar a una anciana la calle y que esta, agradecida, lo había invitado a comer, y él para no ser un desconsiderado había aceptado; aunque era una excusa un poco surrealista, pero podría valer. De todas formas tampoco le importaba demasiado hacer enfadar a la Hokage.

Recordó entonces la existencia de un atajo que daba directamente a los edificios de inscripción de ninjas, y decidió tomarlo. Dobló una esquina, pero sin querer tropezó con una pequeña piedra y cayó sobre alguien que pasaba por allí en ese preciso instante, haciendo un gran y sonoro estruendo.

Naruto se levantó del suelo aturdido, y contempló a la persona con la que había tenido el infortunio de chocar, la cual aún permanecía en el suelo.

Se trataba de una chica, aparentemente de su misma edad. Lucía una larga melena de color rojo intenso atada al final con un cordel, y con una pequeña trenza a un lado de la cabeza.

Naruto dudó un momento, pero finalmente le tendió una mano para ayudarla a incorporarse.

-Lo siento-Se disculpó el muchacho-No te he visto. Tenía un poco de prisa y...

La chica le lanzó una mirada fulminante a través de sus intensos ojos aguamarinos y rechazó groseramente la ayuda que le proporcionaba. Se levantó sola y comenzó a sacudirse el polvo de la ropa. En ese momento, el muchacho pudo fijarse el su indumentaria. Nunca la había visto aunque le resultó algo familiar, supuso que debía de ser una kunoichi, pues llevaba kunais y shurikens, sin embargo lo que lo desconcertó fue su cinturón, en el cual llevaba el emblema de una villa oculta, pero que de ninguna manera pertenecía a Konoha.

-Esa no es excusa- Respondió fríamente. Luego lo miró de arriba abajo-¿Acaso todos los ninjas de Konoha sois igual de patosos?

-¡Oye tú! ¿Qué has querido decir con eso?

-Olvídalo-Respondió ella- no lo entenderías.

Naruto bufó.¡Acaso se había topado con alguien aún más irritante que Kiba?

-¡Si no fueras una chica te haría tragar tus palabras!-Le dijo Naruto.

- No me hagas reír, chico. Los gallitos como tú son los primeros en salir corriendo-Rió la muchacha con aires de superioridad, que fugazmente le recordaron a Sasuke-Y aunque intentaras luchar contra mí no durarías ni medio segundo.

-¿Eres un poco fanfarrona, no crees?-Preguntó Naruto.

-Puede...pero seguro que no tanto como tú.

¿Quién se creía que era aquella chica? Meterse en un lío con una kunoichi de otra villa tal vez no fuera lo correcto, aunque eso no era ningún problema para el impulsivo Uzumaki Naruto; sin embargo pensó en el que dirían Tsunade-sama, Kakashi-sensei o incluso Sakura si volvía a meter la pata y si el motivo de la estancia en Konoha de esa chica era con fines diplomáticos. Además, si no llegaba pronto seguro que iba a tener serios problemas.

-¡No tengo tiempo que perder contigo! ¡Tengo cosas más importantes que hacer! Si yo fuera tú me andaría con ojo.

-Ya... -Dijo lacónicamente la chica- Ahora que lo recuerdo, yo también tengo recados a los que atender.

Y desapareció ante los ojos del hiperactivo chico rubio.

Las dudas lo asaltaron, ¿estaría la vieja Tsunade organizando algo?, podría ser, aunque también era posible que todo aquello se debiera a la celebración de los exámenes de Chunnin, que volverían a celebrarse allí.

De pronto volvió a percatarse de que iba tarde, y emprendió de nuevo el camino.

Por fín, tras recorrer un pasadizo que parecía no tener fin, llegó. No se demoró en subir las numerosas escaleras que lo llevaron a la planta donde se hallaba el despacho de Tsunade-sama. Estaba ansioso por conocer todos los detalles de aquella misión. Pero, cuando llegó al pasillo se detuvo de pronto.

Sakura estaba allí, sola, sentada sobre un banco de madera, cerca de la puerta del despacho, mirando a un punto fijo con expresión ausente. La tenue brisa que se colaba por una ventana abierta mecía sus rosados cabellos, y su mirada, ahora taciturna, se mostraba un espejo de sus sentimientos. Hasta donde él estaba, llegaban los suaves retazos de su perfume, el cual tenía el indiscutible aroma de las flores del cerezo en primavera. Suspiró hondo, cada día la veía más guapa. Dudó sobre si debía acercarse a ella con sigilo. Desechó cualquier idea que pasara por su mente al respecto. Sakura jamás le había prestado la más mínima atención nunca, y no iba a hacerlo ahora. Naruto no olvidaba todas aquellas veces en las que la joven había rechazado una por una todas sus propuestas para una cita o había declarado a los cuatro vientos que lo odiaba porque era un chico molesto. Sin embargo el tiempo había hecho que una fuerte y sólida amistad creciera entre ellos, dispuestos a protegerse los unos a los otros, pero nada más. Sabía de sobra lo que pasaba por el corazón de Sakura...seguía enamorada de Sasuke, a pesar de todo el tiempo que había pasado. Era algo que tenía más que asumido y no pretendía hacer nada para cambiar.

Sasuke era un tema del que ambos evitaban hablar siempre, pues no sólo hacía daño a Sakura, sino también a Naruto. Las cosas no habían vuelto a ser las mismas desde su partida y los fracasados intentos por hacerlo volver y entrar en razón. A veces el propio Naruto intentaba convencerse de que tal vez habría otra salida de justificara el hecho de que Sasuke se había unido a ese desalmado de Orochimaru, claro que entonces comprendía que el lado oscuro siempre resultaba tentador, sobre todo para alguien como su amigo, que ansiaba sobre todas las cosas satisfacer su sed de venganza. Pero aún así no perdía la esperanza. Haría volver a Sasuke a la aldea, tarde o temprano, y, sobre todo, costase lo que costase. Se lo había prometido a Sakura.

De pronto la chica apartó un momento la vista de la pared para llevarse un rebelde mechón de cabello tras la oreja, mientras suspiraba hondamente.

Naruto se preguntó en qué estaría pensando, pero rápidamente comprendió.

"Seguramente en Sasuke..."

A decir verdad, sufría cada vez que veía a su compañera así. Él también lo echaba de menos, no de la misma forma que Sakura, pero al fin y al cabo lo echaba de menos.

En ese momento su compañera se percató de su presencia, el cual la miraba fijamente a varios metros de ella. Estaba tan absorta que ni siquiera se había dado cuenta de que este estaba allí.

Por un momento (y sólo por un momento) creyó ver un leve sonrojo en las mejillas de la chica. Pero no hubo tiempo de hacer demasiadas suposiciones, pues cuando se quiso dar cuenta Sakura había corrido hacia él y lo había golpeado en la mandíbula.

Naruto cayó de espaldas al suelo. "La segunda vez en un día " pensó mientras se frotaba el mentón.

-¿Por qué has hecho eso?-Preguntó atónito mirando desde el suelo a su amiga, que aún permanecía frente a él con el puño levantado.

-¿Se puede saber donde te has metido?-Gritó Sakura-¡Llevo más de una hora esperando! ¿En qué pensabas?-Parecía nerviosa e incómoda en cierto modo.

-Lo siento-Se disculpó mientras bufaba-Un momento… ¿Me...me esperabas?

-Eh… esto, bueno, yo…

"Que rara está Sakura últimamente" pensó Naruto.

En ese momento Shizune apareció tras la puerta con una amplia sonrisa.

-¿Qué haceis aquí? Entrad.



Ambos hicieron lo que la inseparable compañera de Tsunade les indicó, y entraron. El amplio salón en el que se había ubicado la Hokage tenía las mejores vistas de todas, pues desde sus ventanas podía observarse toda la aldea, bañada por la luz del sol.

Tsunade estaba allí, resguardada tras una mesa completamente plagada de rollos, un poco desordenada, y sentada sobre su enorme sillón.

-Llegas tarde-Fue lo primero que dijo al ver a Naruto.

-Lo sé-Respondió este con una sonrisita nerviosa.

-Veo que Kakashi no solo os enseña cosas-Dijo-Sino que también os las contagia. Bien, no os he llamado para eso. Tengo tareas para vosotros dos.

Naruto sabía lo que aquello significaba. Iban a asignarle una misión, y seguramente con Sakura. Tal vez podría aprovechar para intimar un poco más con ella, aunque fuera una causa perdida.

Llamaron a la puerta, y todas las miradas se dirigieron rápidamente hacia esta.

-Adelante-Invitó a pasar Tsunade-sama.

Una alta figura apareció tras esta. Vestía de verde de pies a cabeza, con la particular chaqueta de los Chunnin, pelo negro cortado a tazón y unas cejas enormes.

-¡Ah! ¡Hola Lee!, te estábamos esperando-Dijo la Hokage.

Rock Lee entró en el despacho.

-¿Me habíais llamado Hokage-sama?-Preguntó el muchacho.

-Así es-Respondió Tsunade.

Lee sonrió a Sakura, y levantó la mano en señal de saludo para Naruto.

-Os preguntareis por qué os he llamado…-Comenzó a decir la mujer.

-No-respondió Naruto-Nos lo acabas de decir hace un momento. Nos vas a asignar una misión, ¿verdad?

-Así es-Respondió Tsunade con fastidio al adelantarse Naruto a sus palabras- Lee y tú debéis de llevar ese cargamento de ahí al señor feudal que vive en los límites de la tierra de fuego con el país de la lluvía -Dijo señalando hacia una enorme caja de madera lacada y adornada que se hallaba en uno de los extremos de la habitación. Naruto frunció el entrecejo, insatisfecho con aquella decisión- Y tú Sakura, te ocuparás de una misión de reconocimiento de un terreno situado al sur de la tierra del Fuego, en compañía de otro ninja especializado. Últimamente se dice que han sucedido cosas extrañas allí.

Sakura asintió. En cambio, Naruto no parecía especialmente satisfecho con la misión que le habían asignado a él y a Lee."Adiós a mi plan de pasar más tiempo a solas con Sakura" pensó desilusionado. Y eso no era lo peor, le habían vuelto a dar una misión de rango C. Él no quería transportar estúpidas cajas, por muy valioso que fuera su contenido. Él quería aventura, luchar, y sobre todo, ponerse a prueba para superarse a sí mismo; pero con aquel tipo de misiones sentía que se limitaba demasiado. Aunque tampoco podía quejarse, pues una misión era una misión.

-Tsunade-sama-Dijo Sakura-Habéis mencionado que contaré con la compañía de un ninja. ¿De quién se trata?

Naruto miró a su compañera, y de inmediato recordó que la vieja Tsunade había dicho eso antes, pero no había aclarado quién iba a ir con Sakura. Tal vez sería Kakashi, o incluso Sai.

-Estaba deseando que lo preguntaras, Sakura-Respondió la Hokage con una sonrisa astuta- Shizune, hazlos pasar.

Shizune asintió, y se marchó, dejando atónitos a los tres chicos, que compartían miradas de desconcierto bajo las intrigantes palabras de Tsunade. Al cabo de escasos minutos regresó, acompañada por tres desconocidos.

Un robusto y fornido shinobi de cabellos castaños entró en el despacho de Tsunade, escoltado a ambos lados por los que parecían ser sus alumnos. Vestía un atuendo similar al de Kakashi, salvo por su bandana, que la llevaba puesta a modo de cinturón, como Lee o Gai-sensei, en el cual se reflejaba el mismo emblema que Naruto había visto antes.

-Chicos, permitidme que os presente a Hojiyame Tasura, honorable miembro de la élite de la Villa Oculta de las rocas-Dijo solemnemente Tsunade.

-¿La villa oculta de qué?-Repitió Naruto confuso.

-No seas bobo-Le reprochó su compañera en voz baja-Ha dicho la villa oculta de las rocas.

-Sí, si, eso ya lo he oído-Repuso Naruto-pero, tenía entendido que estábamos en guerra con ellos.

-¿Es que no te enteras de nada? Firmamos la paz hace poco más de un año-Gruñó Sakura.

-Pues no tenía ni idea.

-Dada la próxima celebración de los exámenes de ascenso a Chunnin este año, el maestro Tsuchikage y yo hemos acordado que las próximas misiones que recibamos se harán de forma conjunta, para afianzar las relaciones entre nuestras aldeas.

-Vaya rollo-Murmuró con fastidio Naruto.

Estas palabras no pasaron desapercibidas para el tal Tasura, el cual lo miró con detenimiento.

-Vaya…interesante. Apuesto a que tú eres el famoso alumno de Kakashi del que tanto he oído hablar.

El chico rubio lo miró sorprendido.

-¿Enserio?

-Sí...Tú debes de ser ese increíble montón de problemas.

Naruto gruñó.

-Vamos, no te enfades. En realidad vuestro sensei me ha hablado muy bien de vosotros. Espero que seáis tan buenos de lo que el alardea-Dijo mirándolos a él y a Sakura-Tú debes de ser Lee-Dijo dirigiéndose hacia el chico moreno-Dicen que tu velocidad es increíble.

-Hago lo que puedo por mejorar mis técnicas. Todo el mérito es de Gai-sensei-Dijo modestamente.

Tasura rió. En ese momento alguien se asomó por la ventana. Kakashi-sensei estaba apoyado en el alféizar de esta, de pie sobre el tejado, mientras sostenía en una mano su inseparable libro abierto por la mitad.

-Disculpad, pero no he podido evitar oír la conversación.

-¡Mirad a quién tenemos aquí!-Exclamó el Jonin de la otra villa.

-Ha pasado mucho tiempo desde la última vez-Repuso Kakashi.

-Si-Respondió Tasura- creo que fue cuando estábamos en guerra, ¿no?

-Sí-Dijo-Creo que sí.

Luego se volvió para mirar a sus dos alumnos, los cuales no habían pronunciado palabra alguna en todo el rato.

-Permitidme que os presente a mis chicos. Takeo-Dijo, y el chico de su izquierda dio un paso al frente e hizo una breve reverencia. No debía de ser mayor que ellos. Sus ojos quedaban resguardados tras unas pequeñas gafas que le daban un aspecto de inteligente, y su cabeza estaba adornada por una mata de pelo castaño bien peinado. Agarraba fuertemente un ordenador portátil y llevaba el mismo emblema que su sensei atado al brazo-No es por alardear, pero es el más listo de su promoción-Luego comenzó a reírse de forma descontrolada.

-Sigo sin entender ese extraño sentido del humor tuyo-Repuso Kakashi-sensei desde el alféizar.

Cuando por fín se calmó, miró a Tsunade y dijo.

-Y por último, pero no menos importante, esta es Akari- dijo refiriéndose a la chica pelirroja que había a su derecha, la cual permanecía cabizbaja, y parecía algo contrariada. No medió palabra alguna.

-Pe…pero Tasura-sensei, tú dijiste que…-Murmuró la chica de pronto.

-Espero que por una vez no sea pedir demasiado que te comportes. ¿Acaso no recuerdas por qué fracasó la última misión?, si tú y Tall no hubierais…-Le recriminó en voz baja su sensei.

-Basta…no hace falta que me lo recuerde-Susurró, como lo aquellas palabras hubiesen sido puñales.

-Así que esta es la famosa Akari…-Dijo Kakashi mirándola, que al igual que Tsunade, parecía tener un especial interés en ella.

Tasura se limitó a asentir, esta vez parecía enfadado.

-Bueno-Dijo Tsunade-sama- Sakura, tú y Takeo os encargareis de averiguar qué es lo que ocurre en esa zona de la que te he hablado antes, y enviar un informe completo de inmediato. Kakashi, tú también irás. Es una buena idea que tenga algo de apoyo por si surgen complicaciones.

-¿Una misión, ya?-Preguntó Kakashi con pesadumbre, y luego mirando su libro añadió para sí-tendré que dejar mi lectura para más tarde, una lástima.

-En cuanto a ti Naruto-Dijo clavando su severa mirada en él-, acompañarás a Lee y a Akari en la entrega de esa caja. Contiene un objeto de importancia para el señor feudal, así que espero que no metas la pata.

-¡Protegeré esa caja con mi vida si es necesario!-Exclamó Naruto.

-Con que la protejas me basta, no es necesario que des tu vida ni nada de eso. Por eso te he encomendado esta misión a ti, porque es sencilla-Dijo Tsunade.

Naruto resopló molesto.

-Lee será el líder de este equipo. ¿Alguna pregunta?

En ese momento, Naruto se fijó en su nueva compañera de equipo, a la que no había prestado atención en ningún momento desde que estaba allí. Su cabello era pelirrojo y largo, y vestía con un top negro y unos pantalones cortos del mismo color, sobre los que llevaba una falda como la de Sakura, salvo que esta era de color morado.

-Un momento…-Dijo el chico rubio dubitativo-¡Eres tú!-Exclamó al reconocerla. Era la kunoichi de antes, con la que no había cruzado unas palabras demasiado amables.

Esta lo miró, y pareció reconocer también a Naruto.

-Genial-Murmuró con desprecio.

-Vaya-Dijo Kakashi-sensei-Parece que ya os conocíais.

-¡Oye vieja Tsunade!-Gritó el hiperactivo chico-¡No pienso ir en el mismo equipo que esta idiota!

-¿Será una broma, no? ¿Este niñato es un ninja?- Preguntó con sorna.

-¡Sí, y para tu información de los mejores!-ttebayo!

-No y no-Dijo Tsunade. Y ahora poneos en marcha. Quiero que estéis en el portón dentro de quince minutos. Llevad todo lo que consideréis necesario. Lee, Kakashi, confío en vosotros.



En el gran portón que custodiaba la entrada a Konoha, varios ninjas se hallaban ya preparados para el comienzo de sus misiones. Lee esperaba observando con detenimiento la enorme caja de madera que tenían que cargar. Desde un punto de vista objetivo, aquella misión iba a ser relativamente fácil. Akari permanecía apoyada contra la pared, con expresión de enfado. Allí también estaban Sakura y Takeo, asimilando los últimos detalles de los que Kakashi les hablaba. Tasura-Sensei también estaba allí.

-¡Ya estoy aquí!-Exclamó Naruto al llegar.

-Que raro-Murmuró la pelirroja con desdén-No lo había notado en absoluto. Pensé que tal vez te habías perdido por el camino.

Naruto le lanzó una mirada fulminante, que la muchacha ignoró con un bostezo.

-Bien, pues en marcha-Dijo Lee.

-Este va a ser un viaje movidito, estoy segura.

Y a regañadientes se marcharon.

Kakashi aún permanecía en el gran portón, observándolos perderse en la lejanía, mientras que Sakura y Takeo preparaban sus cosas. Tasura-sensei se acercó hasta él.

-Akari está muy rara últimamente-Contó.

-¿Crees que sospecha algo?-Preguntó Kakashi.

-No, desde que su tía la dejó a mi cargo no volvió a mencionar el tema. Se cree la última de su clan. Deberíamos decírselo a ambos.

-Aún no-Dijo Kakashi-Será interesante ver como se desarrolla esta misión.



Mientras tanto, en la su oficina, Tsunade revisaba todas los documentos de contabilidad, los cuales no parecían cuadrarles ninguno. Estaba un poco de mal humor, y este no mejoró para nada a continuación.

-¡Hokage-sama!-Exclamó uno de los Jonin irrumpiendo de pronto.

-¿Qué quieres? Espero que sea importante-Espetó.

-¡Lo es! ¡Hemos recibido noticias de la Villa de la Arena!

-¿Qué clase de noticias?-preguntó preocupada Tsunade.

Temari entró en el despacho de la Hokage. Tenía los ojos llorosos y expresión de preocupación en el rostro.

-Se trata de Gaara…-Dijo con un hilo de voz-Está bien pero…

-Entiendo-Dijo Tsunade-En ese caso, creo que lo mejor será que lo traigáis aquí de inmediato.



****

Aclaraciones: Espero que les haya gustado. Prometo que Kushina volverá a aparecer, pero ahora es el turno de Akari y Naruto.
Sí, Akari es la típica niñata repelente, he querido tomar para su personalidad la obsesión de Neji por el destino, el cerebro y eso de estudiarse todo el libro de reglas de Sakura y el afán de superarse a sí mismo de Lee. A pesar de todo esto, denle una oportunidad.
También he pensado que ya que en Konoha tienen tele, dvd, reloj y transmisores...¿poe qué no ordenadores también?
Un Beso y gracias por leer mi fic.
#4 @ 16:21 06/06/2008
airun

25854

Usuari@
Nivel: Chuunin
me a encantado el capi
escribes muy bien
espero ver el proximo pronto
#5 @ 18:40 06/06/2008
AkariHonoka

75759

Usuari@
Nivel: Kage
Título: Misterios del Clan Uzumaki

Categoría: Romance/ Acción y Aventuras/ Humor

Recomendado: +13

Serie basada: Naruto

Personajes principales: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Gaara, Sasuke Uchiha

Estado: En Proceso

Nº capítulos: Hasta el momento 6

Sumario: Akari y Naruto no se llevan bien desde un principio, pero las cosas cambiarán cuando descubran que ambos pertenecen al mismo clan. Salvo que hay un problema, ella es una espía que trabaja para Akatsuki y su objetivo es capturar al Kyubi.

Comentarios del Autor: Esta historia surgió como respuesta de un desafío en una página de fics. Espero que les guste.

Capítulo 3 : La Misión.

Resumen del Capítulo: Tras acampar juntos en el bosque Lee, Naruto y Akari, esta se aleja del grupo y recibe la inesperada visita de Itachi.

Ya habían pasado varias horas desde que el Kazekage había sido trasladado al Hospital de la Villa Oculta de Konoha con la esperanza de que la Hokage, una de las mejores médicos de todos los países, pudiera hacer algo por él. Gaara fue llevado a una habitación para que Tsunade y Shizune pudiesen verificar su estado, mientras dos Jonin custodiaban la puerta de su cuarto. Kankurou paseaba por el pasillo del hospital, y de vez en cuando lanzaba una mirada furtiva en dirección a los ninjas de la élite de la aldea aliada, mientras tanto, su hermana Temari estaba sentada en un banco, retorciendo en sus manos un trozo de papel, nerviosa y preocupada. Llevaban ya varias horas sin saber nada y las únicas instrucciones que habían recibido de la Hokage eran esperar. Pero el tiempo parecía hacerse eterno para ambos ninjas de la arena, y seguían sin saber nada de Gaara.

Tsunade salió de pronto del cuarto. Kankurou permaneció quieto y Temari se levantó de un salto y no dudó en acercarse a esta.

-¿Cómo está?-preguntó inquieta.

-Se pondrá bien-Respondió la Hokage-Ha sufrido un shock muy fuerte, pero se pondrá bien, tardará una semana en recuperarse.

-¿Podemos ir a verle?-Preguntó Temari.

-Le he dado una medicina y ahora duerme. Hay que dejarlo descansar. Tal vez más tarde. Seguidme-Tsunade y los dos hermanos de la arena salieron del hospital, dirigiéndose al despacho de esta, mientras los jonin seguían custodiando la puerta de la habitación del Kazekage.

Nadie dijo una sola palabra por el camino, ni siquiera Tsunade-sama. Una vez llegaron, se sentó en su sillón frente a su escritorio, y pidió a Kankurou y Temari que tomaran asiento ellos también. Aquello no parecía nada bueno.

La Quinta Hokage cambió la expresión de su rostro por una que denotaba más preocupación que tranquilidad por saber que el estado de su paciente era óptimo.

-Esto puede resultar peligroso…

-Lo sabemos-Respondió Kankurou con seriedad.

-¿Tenéis idea de quién puede haberlo hecho?-Preguntó Tsunade.

-No-Respondieron al unísono los hermanos.

-Entiendo-Dijo la mujer, luego volvió a añadir en voz baja-Esto puede ser muy grave…. No sabía que fuera posible practicar la misma técnica de sellado con un mismo Jinchuuriki dos veces. Gaara vuelve a tener a Shukaku en su interior. ¿Estáis seguros de que no había nadie con él?

-No lo sabemos con total seguridad. No estuve presente, acababa de volver de una misión cuando ocurrió todo-Respondió con franqueza el hermano del Kazekage-Nuestros hombres lo oyeron gritar y fueron en su ayuda, pero alguien les cerró el paso. Dicen que se trataba de una mujer que los inmovilizó a todos, impidiéndoles el paso. Se desconoce si fue una shinobi de una aldea enemiga.

-Aún así, estoy segura de que debía de haber alguien más-Comentó Tsunade-sama-Ese jutsu requiere de mucha concentración y cuidado. No pudo hacerlo ella si estaba luchando sola contra vuestros hombres. Deduzco que sería algo así como el cebo, mientras otro ponía en práctica la técnica. Pero la incógnita es el por qué…

Tanto Kankurou como Temari permanecieron en silencio, pues ellos tampoco sabían explicar lo que había ocurrido.

-Akatsuki extrajo de Gaara a la bestia…-Dijo Tsunade-No es posible que hayan sido ellos. No tendría sentido… ¿De verdad había nadie más?

-Nadie, sólo Gaara-Dijo Kankurou.

Hokage-sama se levantó de su asiento y comenzó a pasearse por todo el despacho con la mano en la barbilla, pensando. Aquello no había sido obra de Akatsuki, no cabía duda ¿Pero quién podría tener interés en que el Shukaku volviera a estar sellado en el Kazekage? Aquello no tenía sentido, y lo más probable es que tuviera que dar la alerta. A no ser qué… ¿sería posible?

Tsunade no dudó un segundo. Debía averiguar toda la información posible acerca de lo sucedido, pues si Gaara volvía a ser un jinchuuriki, Akatsuki volvería a estar interesado en él, y esta vez tal vez no tendría tanta suerte. Tal vez Naruto corriera peligro también. Sin embargo acababa de mandar a Kakashi, la persona idónea para el trabajo a otra misión. Ella y sus ocurrencias. Tendría que encargarle el trabajo a otro. Pero de lo que no cabía duda, era que no debían bajar la guardia.





Llevaban ya un día caminando a través de las verdes praderas de la tierra de fuego. Naruto había insistido en llevar él la caja, pues decía "no fiarse demasiado" de la chica de la roca. Akari tampoco parecía intentar llevarse bien con él, y Lee tubo que lidiar todo el camino con sus continúas y pesadas disputas.



Naruto estaba enfadado. No sólo le habían asignado una misión que incluso Konohamaru podría hacer con los ojos cerrados, sino que no iba a poder estar con Sakura, y encima estaba ella…No sabía de qué demonios se las quería dar, pero no estaba dispuesto a dejarse pisotear por una niñata como aquella.

El camino parecía hacerse interminable a medida que avanzaba la tarde, pero por fin llegó la noche, el único momento en el que podían descansar, en teoría claro, pues Lee se quedó haciendo la guardia. Todo ocurrió sin incidentes hasta el día siguiente.

El medio día había llegado, y el terreno comenzó a volverse más tortuoso y la vegetación comenzaba a desaparecer poco a poco a medida que avanzaban.

El sofocante calor que hacía por aquellas tierras parecía empeorar las cosas.

Se oyó un ruido proveniente del estómago de Naruto.

-Vaya-Dijo-Tengo un hambre atroz.

-Ahora que lo dices-Apuntó Rock Lee-yo también tengo un poco de hambre, ¿y tú Akari?

-Si bueno… no sería mala idea parar a comer-Repuso la chica. Parecía haber congeniado bien con Lee, todo lo contrario que con Naruto.

-He oído que por aquí cerca hay un pueblo en la que hacen un ramen buenísimo. Podríamos parar allí, yo…-Comenzó a decir el chico rubio.

-¿Acaso eres retrasado o qué te pasa?-Espetó bruscamente la componente femenina del grupo.

-¿Qué se supone que he dicho ahora, eh?-Se defendió Naruto ante la ofensiva de Akari, un poco harto.

-A ver-Comenzó a decir la chica-¿Me estás diciendo que pretendes que nos paseemos en un pueblo llena de gente, en la que posiblemente haya ladrones u otro tipo de individuos que estén interesados en nuestro cargamento, sólo para comer ramen?

-No, yo sólo decía que…-Protestó el hiperactivo rubio-¿Quién va a estar interesado en esta cajucha estúpida?

-No lo sé-Dijo Akari enfadada- y la verdad, no me importa. Se trata de una misión solamente, el contenido me da exactamente igual.

Naruto bufó ante el ataque verbal de la kunoichi.

-Definitivamente eras más tonto de lo que pensaba, ni siquiera tienes argumentos para defenderte-Dijo, como dándolo por una causa perdida-la madurez pasó de largo en tu caso.

-No te lo tomes a mal, Naruto. Pero ella tiene razón. Sería una imprudencia dejarnos ver con el cargamento-Dijo Lee con un tono lo más neutral que pudo.

-¿Tú también estás contra mí, cejas encrespadas?-Dijo el rubio con cara de cordero degollado.

-Se trata de algo básico, chico- alegó Akari en tono evidente-Son las reglas básicas del ninja.

-Ya sé lo que son las reglas básicas del ninja-Protestó Naruto.

-Pues parece lo contrario-Dijo ella, y acto seguido sacó de su mochila un libro de tapa azul-Toma. Haz algo de utilidad durante esta misión y estúdiatelas, ¿vale?

Quería provocarlo, y él estaba cayendo como un niño pequeño en todos sus insultos. Tenía la costumbre de irritarse fácilmente, pero aquella chica sin duda lo estaba consiguiendo enfadar más de lo normal. Era tan petulante y engreída como Kiba, se creía tan por encima de los demás como Sai.

-Estúpida repelente-Murmuró.

Akari lo ignoró completamente, y siguieron con su trayecto, durante el cual nadie más volvió a mencionar la comida.

Poco a poco, el paisaje fue cambiando. A medida que avanzaba la tarde, el desierto fue sustituido por un prado de corta hierba, que lentamente, se transformó en un bosque de árboles con copas altas.

La noche los alcanzó justo cuando llegaron a un claro.

-Acamparemos aquí-Propuso Lee- Me parece una zona bastante escondida y segura. Cerca de aquí hay un manantial, y los árboles de este lugar son frutales. Creo que mañana por la mañana podríamos recoger algunas provisiones y continuar con nuestro viaje.

En poco tiempo montaron sus respectivas tiendas de campaña, mientras lee recogía algo de comida y Naruto intentaba encender una pequeña fogata.

-Genial-Dijo Akari al pasar por su lado-¿otra ocurrencia tuya?

-¿Qué demonios pasa ahora?-Gritó Naruto-¡Es para hacer la comida!

-¿Qué comida? ¿Piensas hacer fruta asada o qué? ¿Otra vez quieres que nos auto delatemos por tu culpa?-Ironizó ella-Mira, ¿Sabes qué? Olvídalo. Lee, me voy a dar un baño. Vigílalo de que no se acerque, o sufrirá un pequeño accidente.

-No te miraría aunque fueras la última mujer sobre la faz de la tierra…amargada-Gruñó él.

Aquel último comentario pareció herir levemente el orgullo de la kunoichi, la cual dio media vuelta y se perdió entre unos arbustos, enfadada.

-Deberías ser un poco más amable con ella-Le dijo Lee.

-¿Qué? ¿Acaso no has oído lo que me dice?-Bufó Naruto. El rubio no iba a dar la razón a Rock Lee de ninguna manera. –Le demostraré a esa estúpida que soy mejor que ella en todos los aspectos. Y tendrá que respetarme.



Akari hacía varios largos en aquel manantial de agua cristalina, mientras dejaba que sus pensamientos se apoderasen de ella, dejándose llevar por el fluir del agua.

Ella no era tan valiente como hacía creer, ni tan dura, ni tan fuerte…todo era apariencia, sólo era una máscara.

En el fondo no era más que una niña asustada que quería huir del mundo que la rodeaba.Su alrrededor ya le había jugado malas pasadas muchas veces, y no quería volver a confiarse nunca más.No podía negar que todos aquellos años en la Villa Oculta de la Roca habían sido buenos, pero al parecer todo se había esfumado.Se sentía sola. Sin una familia, sin algo a lo que poder llamar hogar, siendo la última de un clan que parecía querer extinguirse. El agua mojaba su rostro, aunque ella ignoraba si sólo se trataba de eso, o es que tal vez estaba llorando. No, no era posible, ella hacía tiempo que había dejado de llorar.

-Eres patética, Uzumaki Akari-Se dijo a sí misma.

De pronto, el chasquido de una rama rota la sacó de su mundo de lamentaciones y autocompasión.

La chica no susó un segundo en agarrar su toalla, doblada sobre una roca, para tapar su cuerpo desnudo, y un kunai que llevaba siempre atado al tobillo, manteniéndose en guardia.Miró a su alrrededor...No había nada.

Una extraña figura emergió de las sombras, descubriendo a un hombre alto, ataviado con una túnica negra con varias nubes rojas estampadas, y un enorme sombrero de paja que cubría completamente su rostro.

Entonces la joven soltó el kunai. Ya no parecía tan sorprendida, sino más bien fastidiada.

-Sólo eres tú.

El sujeto se quitó el sombrero, mostrando a un muchacho de cabello largo y negro, recogido en una coleta, y unos penetrantes ojos rojos que causaban pavor.

-No pareces muy contenta de verme, Akari-Dijo con áspera voz.

-¿Acaso se me permite mentir?- Dijo con sarcasmo la chica, mientras salía lentamente del agua-¿A qué has venido?

-Vaya, veo que no te andas con rodeos-Contestó el hombre con su particular inexpresividad, que quedaba matizada por un deje de frialdad en su voz-Está bien. Tu misión se va a alargar un poco. El kazekage de la arena se encuentra en Konoha según nuestras fuentes, y está muy débil. Él también es un jinchuuriki y debes atraerlo hasta nosotros a él también.

-¿Qué?-Exclamó Akari indignada-¡Itachi! ¡Eso no formaba parte del trato! ¡No fue lo que dijisteis!

-No tienes elección.

-¿Y si me niego?-Dijo envalentonadamente la chica.

-No te encuentras en disposición de poner condiciones-Dijo Uchiha Itachi-A no ser, claro, que no te importe lo que le pase a tu amigo.

El rostro de la joven se contrajo en una leve mueca de dolor, mientras sentía como su corazón se desquebrajaba en grandes pedazos.

-Conocías las reglas. Sería algo lamentable que decidieses abandonarnos, precisamente ahora.

Agachó la cabeza, abatida.

-Está bien. Lo haré-Dijo sin poder evitar que su temblorosa voz se apoderase de ella.

-No esperaba menos-Respondió Itachi-Recibirás noticias nuestras-Agarró su sombrero, y se dio la vuelta mientras se lo ponía.

-Itachi, espera…-Akari lo llamó -Ese zorro de nueve colas al que he de encontrar… ¿Cómo lo reconoceré?

-Su portador lleva el sello alrededor del ombligo-Uchiha Itachi terminó de ponerse su sombrero, y añadió-Y otra cosa. Sé discreta. Haz gala de esas cualidades con las que eres caracterizada.

Acto seguido, se esfumó, dejando a la muchacha sola.

Akari se sentó sobre una roca y miró hacia el cuelo… ¿En qué lío se había metido?

Al fin y al cabo, involuntariamente, se había convertido en una simple espía al servicio de Akatsuki, una traidora a los ideales de su propia villa. Aliarse con esa organización había sido lo peor que había hecho hasta ahora.


Espero que les haya gustado ^^!!
#6 @ 21:26 06/06/2008
*Haruno_Sakura*

58067

Usuari@
Nivel: Chuunin
Konni!!

Me han gustado los 2 capis

Ninguna sugerencia

Contnualo

Sayo
#7 @ 22:19 06/06/2008
sextohokage

Baneado
Nivel: Kage
lol no entendi
#8 @ 18:11 08/06/2008
airun

25854

Usuari@
Nivel: Chuunin
guapisimo el cap
esta muy interesante
espero ke siga asi
#9 @ 09:30 10/06/2008
AkariHonoka

75759

Usuari@
Nivel: Kage
Título: Misterios del Clan Uzumaki

Categoría: Romance/ Acción y Aventuras/ Humor

Recomendado: +13

Serie basada: Naruto

Personajes principales: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Gaara, Sasuke Uchiha

Estado: En Proceso

Nº capítulos: Hasta el momento 6

Sumario: Akari y Naruto no se llevan bien desde un principio, pero las cosas cambiarán cuando descubran que ambos pertenecen al mismo clan. Salvo que hay un problema, ella es una espía que trabaja para Akatsuki y su objetivo es capturar al Kyubi.

Comentarios del Autor: Esta historia surgió como respuesta de un desafío en una página de fics. Espero que les guste.

Capítulo 4: Atacados!

Resumen del capítulo: El grupo liderado por Lee es atacado por varios clones de agua.

Todo estaba bastante tranquilo. Naruto custodiaba la mercancía, decepcionado por el resultado tan simple de la misión, pues solo quedaban unas horas para que llegasen a su destino y no había hecho más que pasearse por la tierra de fuego con aquella estúpida caja a la espalda.

Akari caminaba cabizbaja, ni siquiera se molestó en responder a los constantes piques que le lanzaba el chico rubio.

El bosque estaba llegando a su fin, se apreciaba por la continuidad de los claros que se cruzaban en su camino.

Todo estaba muy silencioso para ser medio día, pues apenas se oía el canto de algún pájaro lejano, o el murmullo del algún grillo.

Lee se paró a mitad del recorrido, y permaneció con la vista fija al frente, quieto, sin apenas mover un solo músculo.

-Aquí pasa algo raro-Dijo -¿No lo notáis?

Sus dos compañeros de grupo se intercambiaron miradas de extrañeza entre ellos, y de pronto como si de palabras mágicas se tratasen, una fuerza invisible agarró a Naruto y lo empujó contra un árbol, quedando atado en él por unas cuerdas invisibles. Al chocar contra este, un sonido de porcelana rota se oyó proveniente de la caja.

-¿Qué pasa aquí?-Gritó furioso.

Inmediatamente, Lee y Akari no tardaron ni un segundo en ponerse delante de él en posición defensiva, mientras miraban a los lados en busca de su posible atacante.

Una risa los delató. Dos individuos, ninjas tal vez, en cuya frente brillaba una bandana con un emblema distintivo aparecieron frente a ellos, encapuchados, y los miraron de forma burlona.

-Vaya, vaya…esto va a ser pan comido-Dijo uno de ellos.

Akari sacó varios shurikens y lanzó una mirada desafiante a sus enemigos, mientras Rock Lee preparaba su próximo movimiento.

-Ahora Naruto, quédate ahí quieto y observa como luchan los mayores-Dijo la chica.

-¿Qué me quede aquí quieto? ¿Eres tonta o qué? ¡No puedo moverme, -Dattebayo!

Los lanzó con rapidez y precisión, pero estos parecieron rebotar contra los ninjas atacantes, "un jutsu de viento que repele este tipo de ataques" pensó la muchacha "aún así creo que nos subestiman", mientras que sus adversarios se limitaron a volver a reírse de ellos.

-¿Es lo mejor que tenéis?-Preguntó uno de ellos lacónicamente-Cada vez envían a misiones a ninjas menos experimentados y débiles.

-¡Los ninjas se Konoha no somos para nada débiles!-Gritó Lee. Akari tuvo que contenerse de no señalar a Naruto, el cual aún seguía atado al árbol.

-Hablas demasiado-Dijo el primero, y acto seguido golpeó al moreno en la barriga, haciendo que Lee se arrodillase de dolor

-Yo que vosotros me rendiría de inmediato y nos entregaría eso que lleváis ahí-Dijo el segundo- No nos gustaría tener que hacer daño a una chica indefensa.

Sólo eran simples ladrones al fin y al cabo. Todo sucedió deprisa, pues sin ni siquiera dar tiempo a sus atacantes a responder, la joven golpeó en la entrepierna al sujeto que la había tachado de "chica indefensa", haciendo que este cayese al suelo, retorciéndose de dolor.

-Zorra-Murmuró entre dientes.

Su compañero lo observó, y luego miró a Akari con ira.

-Pero serás…-Gritó al tiempo que alzaba el puño para golpearla.

Una mano lo detuvo antes de que llegara a tan siquiera rozar la piel de la chica, con una impresionante fuerza y velocidad. Lee se había levantado del suelo, aún con una mano en la barriga, para evitar que hiciesen daño a su compañera.

-No se ha de golpear a una mujer, ¿No lo sabías?-Luego miró a Akari-¿Haces los honores?

-Después de ti-Respondió esta.

El chico de pelo oscuro devolvió el golpe que le habían propinado antes, dándole una fuerte patada que lo lanzó a dos metros de ellos.

-Es indignante que nos ataquen tipos tan inútiles como estos-Dijo con petulancia Akari-En fin, me habéis decepcionado, esperaba algo más de vosotros- Dijo mirando a sus ya derrotados atacantes-Vamos Naruto, no te quedes ahí parado-El chico bufó.

Los cuerpos de los ninjas se convirtieron en figuras de agua que no tardaron en caer al suelo y convertirse en dos grandes charcos.

-Multiplicaciones de cuerpo acuáticas-Dijo Rock Lee-Eso quiere decir que…

Inmediatamente se vieron rodeados por una veintena de las mismas. Tanto la chica como Lee, se pusieron uno de espaldas al otro en posición de ataque, mientras que estas se abalanzaban sobre ellos.

Mientras tanto, Naruto seguía atado, con la caja aún colgada a su espalda, mirando con impotencia la escena de inminente lucha que se mostraba ante sus azulados ojos.

"Tengo que hacer algo para soltarme, pero no sé como cortar estas cuerdas. ¡Maldición!" dijo para sí el rubio, pero de pronto pareció dar con una posible solución "creo que ya lo tengo… ¡Eso es!"

Lee y Akari intentaban defenderse y atacar a la vez a las múltiples copias ninjas que los habían acorralado de una forma tán inverosímil. La chica se agachó para esquivar una patada que pasó muy cerca de ella, mientras que el moreno repartía golpes a los que tenía delante, los cuales no parecían acabarse.

-Tenemos que pensar algo-Dijo Lee a su compañera-Estoy seguro de que pretenden que nos cansemos para que seamos un blanco más fácil.

-Tengo una idea-Dijo la chica.

La lucha continuaba. Dos de los clones se abalanzaron contra Lee e intentaron derribarlo, y al igual ocurría con una copia que pretendía golpear a la compañera de este. En ese preciso instante, Lee y Akari intercambiaron una mirada de complicidad, mientras ambos a la vez gritaban: ¡AHORA!

Tanto el chico como la chica saltaron, y sus atacantes se chocaron, desvaneciéndose en un enorme charco húmedo.

-Tres menos-Sonrió Lee.

Akari saltó sobre uno de ellos y lo lanzó por los aires con fuerza. Le golpeaba a otro con una rapidez vertiginosa.

Uno de los ninjas se aproximó hasta el inmovilizado Naruto, que intentaba a duras penas zafarse de sus ataduras. Al verlo, forcejeó a un más, sin resultados satisfactorios, lo cual provocó que el ninja que tenía delante se burlara de él. Este sacó un kunai y se acercó aún más hasta él.

-Este es tu fín, chico.

Una nube se humo rodeó el árbol, y cuando se disipó, en lugar de Naruto, había una joven, de grandes pechos y larga melena rubia, recogida en dos coletas, que miraba con expresión picarona al shinobi.

-Dijisteis que no le haríais daño a una chica indefensa-Dijo con una voz que intentaba ser infantil, pero que dejaba entrever un tono seductor.

-¿Pero qué…?-Comenzó a decir este. Notó el frío acero tras su nuca, mientras observaba como la chica sexy se desvanecía ante sus ojos, lanzándole un beso.

-No te muevas-Dijo alguien tras él.



1

2

3

4



Poco a poco los clones fueron desapareciendo, reduciéndose a un insignificante número de dos contra dos, los cuales no eran rival, obviamente para ambos shinobis.

Lo que había comenzado con una clara desventaja se estaba inclinando a favorecer a Lee y a Akari. Todo, por supuesto, gracias a su trabajo en equipo.

Los enemigos que quedaban fueron derrotados con un simple golpe por parte de ambos.

La pelirroja se sacudió las manos, y acto seguido chocó una de ellas con Lee.

-Creo que ya hemos acabado. Come ejercicio de calentamiento ha estado bien,¿No?-Rió. Caminó dos pasos al frente y pisó uno de los charcos que habían originado los clones de agua-¿Nos vamos ya?

Una mano acuática la agarró por el tobillo, lanzándola contra el Chunnin de Konoha, y ambos rodaron por el suelo.

-¿Pero qué…?

No hubo tiempo para explicaciones. Nuevamente numerosos clones los acorralaron.

Pero aquel no era el único problema que tenían en ese momento, según observó Rock Lee. Sobre ellos se alzaba una enorme figura de agua. Se trataba de un enorme dragón.

No era otra que la técnica del misil dragón de agua, que no tardaría demasiado en caer sobre ellos.



-¡No nos queda tiempo!-Chilló Akari. Estaba agotada, y las numerosas copias no les permitían ver más allá de sus narices, impidiéndoles cualquier practicar cualquier jutsu de huída.

No tenían escapatoria. Estaban completamente rodeados y no había ninguna salida.

Derrotados en una simple misión de rango C… Las múltiples copias se cernieron sobre ellos, al tiempo que Lee gritaba "¡KONOHA SENPU!" para librarse de todas ellas. Este ataque fue efectivo, pero inútil al fin y al cabo. Akari cerró los ojos y se tapó la cabeza con las manos ¿Aquel era el fin? Ya casi notaba como el agua caía sobre ella.

-¡RASENGAN!

Pero no, no era una enorme tromba de agua, parecía más bien lluvia. Abrió los ojos lentamente y vio que Lee aún seguía a su lado. Las copias habían desaparecido, al igual que la técnica acuática. De pie frente a ellos y de espaldas estaba Naruto, impasible, el cual se giró lentamente y miró con sorna a Akari.

-Jeje, creo que os he salvado, Dattebayo-Rió.

Sus dos compañeros de equipo se incorporaron del suelo.

-Bien hecho, Naruto-Dijo Lee.

-Ya bueno-Dijo Akari-No te he visto el pelo en toda la batalla.

-¡He estado atado a ese árbol, por si no te has dado cuenta, mientras vosotros luchabais!-Se defendió el rubio-Eres una desagradecida.

-Que yo sepa, tu única intervención se limita al final, Lee y yo somos los que hemos hecho todo el trabajo sucio.

Definitivamente, Uzumaki Naruto se arrepintió de haber salvado a aquella estúpida kunoichi de la villa Oculta de las rocas.

-Por cierto-Comenzó a decir-¿Se puede saber como te soltaste?-Preguntó seria, con un deje de curiosidad en su voz.

-Pues-Dijo Naruto-Mordí mis ataduras con los dientes.

-Típico de ti, ¿Por qué será que no me extraña?

Un crujido se escuchó tras unos árboles cercanos. Se trataba del ninja que había hecho todas las copias y el jutsu del misil dragón de agua, el cual comenzó a correr en dirección contraria a ellos.

Naruto se dispuso a perseguirlo, pero la chica lo detuvo con la mano.

-¿Pero qué haces?-Espetó.

-Él no nos interesa, no era más que un ninja de la villa de las sombras-Contestó-Recuerda que nuestra misión es llevar esa caja de una pieza.


Lo cierto es que no em gustó mucho el resultado de este capítulo, una batalla un tanto estúpida, y lso eprsonajes parecen unos debluchos, pero bueno...Espero que els guste. Gracias por los comentarios!!
#10 @ 15:04 10/06/2008
Belus

Baneado
Nivel: Chuunin
Esta muy bueno el fic,se nota que tienes un don!....mis felicitaciones! ....Sayonara
#11 @ 16:11 10/06/2008
sorushornr

83844

Baneado
Nivel: Chuunin
ya m li los 4 capitulos..estan bastante buenos..
#12 @ 02:07 14/06/2008
*Haruno_Sakura*

58067

Usuari@
Nivel: Chuunin
Konnichiwa!!!!!!!

Me ha gustado mucho el capitulo.... que bueno que apareciera naruto



Yo no encontre mala la batalla.... aunque un poco corta (por lo de los movimientos y eso ^^)

Continualo

Sayonara!!!
#13 @ 04:07 14/06/2008
AMBUKUSANAGI

85212


Nivel: Chuunin
lo que he podido leer ha sido densacional te felicito muy buena la trama todo concordando con lo que sabemos de Naruto nuevamente FELICITACIONES esta muy chido ...............sigu asi
#14 @ 09:38 14/06/2008
Salomonking


Nivel: Chuunin
esta bueno el fic continualo pero la batallas haslas un poco mas emocionantes lo demas esta perfecto sobretodo el argumento del clan de naruto

Bay BAy
#15 @ 09:29 16/06/2008
AkariHonoka

75759

Usuari@
Nivel: Kage
Título: Misterios del Clan Uzumaki

Categoría: Romance/ Acción y Aventuras/ Humor

Recomendado: +13

Serie basada: Naruto

Personajes principales: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Gaara, Sasuke Uchiha

Estado: En Proceso

Nº capítulos: Hasta el momento 6

Sumario: Akari y Naruto no se llevan bien desde un principio, pero las cosas cambiarán cuando descubran que ambos pertenecen al mismo clan. Salvo que hay un problema, ella es una espía que trabaja para Akatsuki y su objetivo es capturar al Kyubi.

Comentarios del Autor: Esta historia surgió como respuesta de un desafío en una página de fics. Espero que les guste.

Capítulo 5: Tomar una determinación.

Resumen del capítulo: Kushina recuerda cuando le arrebataron a su hijo tras el ataque del Kyubi.


Una vez se hubieron alejado, el ninja atacante suspiró tranquilo tras un árbol. No era la caja lo que el buscaba, eso sólo había sido una tapadera. En realidad el sólo iba en busca de información, la cual había conseguido a medias por culpa de aquel desgraciado de Naruto. Pasó la mano por su rostro enmascarado, que inmediatamente retomó su forma original. Pelo gris y una coleta, y ojos oscuros y astutos ocultos tras unos anteojos. En si frente lucía el emblema de la Villa del Sonido.



-Bueno-Se dijo Kabuto para sí-Con esto mismo bastará. Tal vez esta sea la chica que busca Orochimaru-sama.



Era una noche oscura y fría para los habitantes de Konoha, pues en los límites de la aldea se estaba librando una de las más cruentas batallas en la memoria de esta próspera villa. El zorro de nueve colas, Kyubi, destrozaba todo a su paso, mientras que los miembros de la elite, intentaban reducirlo en vano. Sólo uno consiguió hacerle frente, y ese era el cuarto maestro Hokage.

Sin embargo, otro hecho se sucedía en el hospital de la aldea, donde el milagro de la vida estaba a punto de suceder. Aunque tal vez no fuese tan fácil como parecía.

-Tenemos que hacerle la cesárea-Dijo uno de los médicos a su compañero-Si esto sigue así el niño y su madre podrían sufrir graves daños.

Kushina estaba tan sumida en el dolor que sentía en aquellos momentos, que para ella no había nada más. Sólo podía gritar con todas sus fuerzas, pues sentía como si la estuviesen desgarrando. A su alrededor sólo había vacío. Le parecía que su sufrimiento se alargaba durante toda una eternidad.

-Tenemos que anestesiarla.

Ni siquiera sintió el leve pinchazo. Pues el dolor era tan fuerte que cualquier otra cosa parecía ínfimamente inferior.

De pronto, momentáneamente el dolor cesó. Sobre su pecho alguien puso al recién nacido, que no dejaba de llorar, ante la alegría de su madre de poder tenerlo entre sus brazos después de nueve meses de espera.

Se sintió débil .Sus ojos se cerraban lentamente y las fuerzas la abandonaban.

-¡La madre está perdiendo mucha sangre!-Gritó uno de los médicos.

Lo último que vio fue como una de las enfermeras le arrebataba al niño.

Despertó. No supo con exactitud donde estaba. En una cama tal vez.

Le dolían los ojos y todo el cuerpo. Sus músculos no le respondían. Intentó incorporarse vanamente, pero una punzada la detuvo.

-No deberías intentar nada brusco-Dijo una voz. Por primera vez Kushina se fijó que había un miembro de la ANBU sentado en una silla cercana a ella-Estás muy débil todavía.

Kushina se percató de que estaba vendada.

-¿Qué ha pasado?-Preguntó-¿Dónde está mi hijo?

El shinobi se limitó a levantarse y a dirigirse hacia la puerta.

-El maestro Hokage querrá verte-Y se marchó.

Minato...sí, él iría a visitarla y seguramente llevaría consigo a Naruto. Se sintió aliviada. Eso significaba que el ataque ya había cesado y que por fin había derrotado al Zorro de nueve colas.

La puerta volvió a abrirse y Kushina sonrió feliz.

Sin embargo, la figura que entró en la habitación no era su prometido. Era un shinobi no demasiado alto, de cabello castaño, en el cual comenzaban a apreciarse ay algunas canas, que vestía con las ropas de Hokage y caminaba con paso lento pero decidido.

-¡Sarutobi-sama!-Exclamó sorprendida y extrañada la joven-¿Pero qué...?

-¿Cómo te encuentras hoy, Kushina?-Preguntó el anciano.

-Un poco dolorida-Respondió ella-¿Dónde está Minato?

-Llevas una semana en coma-Atajó el hombre-Y como deducirás la villa aún intenta reponerse de ese desafortunado suceso que...

-¿Dónde está Minato?-Repitió la chica, intentando que sus peores temores no se confirmasen, ya que le resultaba extraño que Sarutobi hubiese sido llamado Hokage, cuando hacía ya varios años que no desempeñaba ese cargo.

Sarutobi cayó por unos instante, intentando encontrar las palabras adecuadas para comunicarle a Kushina la trágica noticia.

-Fue un gran hombre. Una de las grandes pérdidas de esta aldea, y he de manifestarte mi más sincero...

Kushina se llevó una mano a la boca, intentando reprimir un grito de dolor que intentaba escapar por todos los medios, mientras las lágrimas empapaban sus mejillas.

No podía creerlo. Sabía que ese monstruo era peligroso .Le había destrozado la vida. Estaba sola...Pero aún así, intentó secar sus lágrimas y habló, intentando albergar otro rayo de esperanza.

-¿Do...donde está Naruto?-Preguntó con un hilo de voz.

El Hokage reflexionó unos instantes. Tenía otra mala noticia que darle a la joven.

-Naruto está bien-Kushina suspiró aliviada-Pero hay algo que debes saber-Continuó-Pensando que tu habías muerto en el parto, a Minato sólo le quedó una alternativa para salvar Konoha y la vida de vuestro hijo.

La joven kunoichi no estaba segura de querer oír lo que su interlocutor estaba a punto de contarle.

-Y Minato encerró a Kyubi en Naruto. No tuvo más alternativas.

-¿Dónde está mi hijo? ¡Quiero verlo!-Gritó Kushina.

-Eso no va a ser posible-Dijo apenado el Hokage-Lo siento mucho, Kushina, pero el consejo a decidido que debes marcharte de aquí.

La chica bufó.

-¿Otra vez ese atajo de vejestorios?

-Te ruego, no hable así del consejo-Dijo Sarutobi.

-¡sabes que es cierto, Sarutobi!-Exclamó ella-No me quieren en esta aldea desde que llegué, ¡me ven como una especie de amenaza para su adorada aldea!

-Intenta calmarte-Suplicó el Hokage.

Kushina respiró hondo, maldiciendo para sus adentros al consejo de ancianos de Konoha.

-Está bien. Mañana mismo, Naruto y yo nos marcharemos de aquí.

-No puedes hacer eso. El consejo ha decidido que el niño debe quedarse aquí.

-¿Cómo? ¿Otra vez el dichoso consejo?

-Entiéndelo. Puede resultar peligroso .Tus sentimientos como madre pueden influir demasiado. Debe permanecer aquí para que vigilemos como evoluciona y...

-Y si se vuelve una amenaza matarlo, ¿no?

-No es eso, sino...

A pesar del intenso dolor que le producía, la kunoichi logró incorporarse.

-No os llevareis a mi hijo. No dejaré que le hagáis daño.

-Kushina-Respondió el Hokage-No permitiré que nadie le haga daño.

Nuevamente sus fuerzas comenzaron a flaquear, y cayó inconsciente en la cama.

Kushina despertó sobresaltada y empapada en sudor, a causa de la pesadilla que la atormentaba todas las noches y le impedía conciliar un sueño tranquilo.

Ya había pasado una semana desde el incidente en la Villa Oculta de la Arena, e intentaba asimilar todo lo ocurrido.



"-Sabes de sobra que después de esto moriré-Le había dicho Nakamura-Mi deseo es que continúes tú con la misión. Aunque si decides negarle lo entenderé.

Kushina manifestó su afirmativa ante la propuesta, aunque no pudo evitar sentirse apenada.

-Lleva mi cuerpo a mi familia. Y por favor, toma todos los documentos de mi estudio. Ellos tienen toda la información que necesitas. Luego reúnete con un contacto mío que vive en el país de la Ola. El te ayudará en todo lo que necesites."



Sabía de sobra que no quería continuar con aquello, pero las ansias de proteger a su hijo y vengar a su prometido eran muy fuertes. De todas formas, ¿Qué otra alternativa le quedaba?

¿Huir? Al fin y al cabo, ya estaba acostumbrada ha hacerlo, ¿no?

No podía hacer eso. No tenía más remedio, pues no tenía ningún lugar a donde ir, sólo un puñado de ideales desgastados y un gran peso sobre su conciencia.

Se levantó. Aún no había amanecido, pero un largo viaje se habría ante sus ojos.


Espero que les haya gustado. En otros lugares han calificado este capítulo de aburrido. A mí me parece interesante, pero eso lo dejo a criterio del lector. Muchas gracias por leer mi fic!! Un Beso
#16 @ 16:43 16/06/2008
airun

25854

Usuari@
Nivel: Chuunin

no es para nada aburrido
esta mu xulo
#17 @ 09:51 18/06/2008
itachi san

67987

Usuari@
Nivel: Chuunin
esta muy bueno espero pronto la conti
#18 @ 12:01 18/06/2008
AkariHonoka

75759

Usuari@
Nivel: Kage
Título: Misterios del Clan Uzumaki

Categoría: Romance/ Acción y Aventuras/ Humor

Recomendado: +13

Serie basada: Naruto

Personajes principales: Naruto Uzumaki, Sakura Haruno, Gaara, Sasuke Uchiha, Hinata Hyuga

Estado: En Proceso

Nº capítulos: Hasta el momento 6

Sumario: Akari y Naruto no se llevan bien desde un principio, pero las cosas cambiarán cuando descubran que ambos pertenecen al mismo clan. Salvo que hay un problema, ella es una espía que trabaja para Akatsuki y su objetivo es capturar al Kyubi.

Comentarios del Autor: Esta historia surgió como respuesta de un desafío en una página de fics. Espero que les guste.

Capítulo 6: El Secreto

Sumario Capítulo 6: Tras declarar fallida la misión, el grupo vuelve a Konoha, allí se halla el equipo liderado por Kakashi, que parece que tampoco le ha ido muy bien en su cometido. Tsunade ordena que se mantenga en secreto el porqué del fracaso de Kakashi, Sakura y Takeo, por el bien de Naruto.


La misión resultó un verdadero fracaso, pues el contenido de la caja (varios jarrones de porcelana de una antiquísima tradición familiar) había quedado reducido a añicos cuando Naruto chocó de espaldas contra el árbol.

Como consecuencia, no sólo no recibieron una sola moneda, sino que encima acababan de cargar una deuda más a ambas aldeas, la Villa Oculta de Konoha y la Villa Oculta de la Roca.



-Esto es genial-Murmuraba con fastidio Akari-¿Podrías haber tenido un poco más de cuidado, no crees?

-Si te hubiese pasado a ti seguro que ahora no decías lo mismo.

-Si me hubiera pasado a mí, ten por seguro que la misión se habría cumplido con éxito. Sabía que no debíamos dejar que tu custodiases esa caja...es demasiada responsabilidad para alguien tan inmaduro como tú.

-¿Qué sabrás tú de mi, señorita responsabilidad?-Gruño Naruto con fastidio-Me insultas y ni siquiera te has parado a conocerme. Soy incluso mejor que tú.

-No digas estupideces. No me hace falta conocerte para saber que eres un infantil y que sólo actúas por impulso. Ten por seguro que si yo fuera Hokage no dejaría que estúpidos como tu se matriculasen como ninjas.



Y la discusión se sucedió hasta que llegaron a Konoha. Los guardias que custodiaban la entrada les dieron una muy cordial bienvenida, y cerraron el gran portón tras ellos.



-¿Qué tal la misión?-Preguntó uno de ellos a Lee, el cual parecía un poco decaído.

-Ni lo mencionéis...una mancha en mi historial.



Naruto no sabía que iba a darle tanto alivio regresar a su aldea, pero este se desvaneció tan pronto cuanto se topó con Hinata.

Caminaban Lee, Akari y él en dirección al edificio en donde se hallaba el despacho de Tsunade, cuando una chica delgada, de cabellos azulados, piel pálida y ojos blancos apareció frente a ellos.



-Ho...hola Naruto-Kun...¿Ya...ya regresaste?¿que tal la misión?

-Bien Hinata-Respondió alegremente Naruto.

-¿Y encima te atreves mentir descaradamente?-Bufó Akari.



Naruto la fulminó con la mirada.



-Para celebrarlo te voy a invitar a ramen-Dijo Naruto a la chica Hyuga.



Hinata se sonrojó, mientras movía sus dedos haciendo un pequeño círculo..



-¿El qué pretendes celebrar?-preguntó interesada Akari.

-Que me voy a librar de ti.



-¡Anda! ¿Pero qué tenemos aquí?-Dijo una voz tras ellos-jeje, ya decía yo que Konoha había estado muy tranquila estos días, ¿todo lo bueno acaba, no Akamaru?



Inuzuka Kiba apareció tras ellos con una pícara sonrisa.



-¿Qué tal Naruto?-Y al mirar a Akari añadió-¿Qué es, tu novia?-Hinata agachó la cabeza decepcionada.

-Que dices. Ni loco.



Kiba rió.



-Supongo que a mí me invitarás a una hamburguesa con queso, ¿no?-Dijo, pues no pensaba dejar a Hinata sola con el bajo ningún concepto.

-Naruto-kun. ¿Ibas a ver a Sakura-chan?-Preguntó Hinata.



El chico rubio se sorprendió, al igual que Lee.



-¿Qué le ha pasado a Sakura?-Preguntaron ambos al unísono.

-Al parecer su misión salió mal-Respondió la chica de pelo azul-Los llevaron al hospital, y...-No pudo continuar, pues Naruto salió corriendo hacia el hospital, seguido de Lee.

-Luego te veo Hinata-Le gritó a lo lejos a su compañera.



Akari fue tras ellos. Takeo también había participado en aquella misión. Tal vez él también habría sufrido daños.



Naruto entró corriendo en el hospital, ignorando las quejas de los médicos. Después de preguntar a la recepcionista donde se hallaba Sakura, salió corriendo sin ni siquiera darle las gracias, ante lo cual esta hizo un comentario acerca de "la gente que es maleducada". Al llegar a la planta, vio al fondo del pasillo a su compañera. No parecía tener nada grave, tan sólo llevaba algunas vendas en el brazo y en la pierna izquierda, y algunos arañazos en la cara. Ella lo miró. Parecía triste.

No pudo evitarlo, corrió hasta ella, y a sabiendas de que esta lo golpearía por su atrevimiento la abrazó con fuerza. Esperó impaciente una respuesta negativa por parte de Sakura, pero esta, en vez de retirarse, se abandonó entre los brazos del chico. Naruto notó como poco a poco su chaqueta se iba empapando con las lágrimas que emanaban de los ojos verdes de su amiga.

El rubio la apartó por un momento de sí.



-¿Estás bien?-Preguntó preocupado.



Sakura se secó las lágrimas y asintió.



-¿Qué paso?-Preguntó Naruto.



Su compañera dudó, y cuando se disponía a contarle lo sucedido apareció saliendo de una de las habitaciones Kakashi-sensei. Al igual que Sakura, el también llevaba vendas en el hombro.



-¡Oh, Naruto!, veo que ya has regresado-Saludó cordialmente, como si nada pasase.



Este no estaba muy convencido.



-Kakashi-sensei... ¿Quién os hizo eso?

-¿Esto?-Preguntó Kakashi señalando su herida, quitándole la máxima importancia posible-Un pequeño incidente sin importancia. Las gentes que habitaban allí no parecían alegrarse demasiado de vernos.



Aquello, lejos de convencer del todo a Naruto, lo hicieron desconfiar.¿Cómo iban a atacar simples pueblerinos a un Jonin y a dos Chunnin?

Sin embargo, no le quedó más remedio que creérselo.



-Por cierto Naruto. Pronto estarán aquí los exámenes de Chunnin, ¿Piensas presentarte esta vez?

-No me lo había planteado-Respondió con sinceridad el muchacho.

-Pues deberías. Ve al campo de prácticas. Te alcanzaré dentro de un rato.

-Está bien. Pero antes me llegaré a ver a Iruka-sensei.

-Cómo quieras.



Naruto se marchó. Sakura sintió la reprobadora mirada de Kakashi sobre su nuca.



-Lo siento, Kakashi-sensei-Se disculpó, aún sin levantar la cabeza.

-Has estado a punto de contárselo Sakura. Habría sido un fatal error. Recuerda lo que nos dijo Tsunade: Naruto puede estar en peligro y no puede salir de la aldea bajo ningún concepto. Si se lo hubieses dicho, nada lo habría detenido y se habría marchado. Habría ido tras él.

-Pe...pero-Dijo Sakura. Estaba muy afligida.

-Comprendo como te sientes después de lo ocurrido. Pero debemos proteger a Naruto. Ante todo, él es nuestra prioridad-Dijo Kakashi Hatake.

-Si-Respondió Sakura con un hilo de voz.



Mientras tanto, Akari acababa de llegar al hospital, cuando se topó con Lee en la puerta.



-Creía que venías con el mocoso-Dijo refiriéndose a Naruto.

-Así es-Respondió el moreno-Pero me encontré con Gai-sensei. Dice que no esperaba el resultado de esta misión, pero que está convencido de que la próxima vez lo haré mejor.

-No tienes por que sentirte mal. Toda la culpa es de Naruto.



Después de informarse, ambos subieron las escaleras hasta llegar a la puerta en la que se hallaban Salura y el compañero de Akari. En esos momentos, un muchacho de cabellos inclusos más rojos que los de ella bajaba en dirección contraria. Su mirada y la de Akari se cruzaron. Había algo extraño en ella, como sí este pudiera adivinar las intenciones de la joven. Pero este se limitó a bajar sin decirles nada.



-Que raro-Murmuró Lee.

-¿Qué ocurre?-Preguntó la chica.

-No sabía que él estuviera aquí-Repuso extrañado.

-¿De quién se trata?

-Gaara del Desierto-Respondió Rock Lee, dejando entrever un matiz de misterio.

-Su nombre impone-Sonrió Akari, la cual nunca había oído hablar de él.

-Por supuesto-Dijo Lee-él es el Kazekage de la Villa Oculta de la Arena.



Aquellas palabras paralizaron a la pelirroja.



"Con que este es el Kazekage" pensó, "pero...es un chico de mi edad".



Caminó con Lee hasta llegar a la planta indicada, echando un vistazo de vez en cuando escaleras abajo. Por el momento iría a visitar a Takeo, más tarde se preocuparía de cumplir su misión con respecto a aquel chico. No podía precipitarse ni dar ningún paso en falso, antes debía tantear en terreno. Aquello no iba a ser nada fácil tratándose de un líder kage, aunque aún éste sólo fuera un muchacho.







Akari estaba apoyada en el alféizar de la ventana. Contemplando el suave movimiento de las nubes en el cielo. Se giró y miró afectuosamente a su compañero sentado en la cama del hospital.



-¿Entonces no ocurrió nada más, Takeo-sempai?

-Ya te he dicho que no. Eso fue todo-Repuso su compañero.



Akari se acercó hasta él y se sentó a su lado.



-Por favor, prométeme que no se lo dirás a nadie. La Hokage vino personalmente para pedirme que guardara el secreto.

-No te preocupes. No sé quien es ese tal Sasuke, ni por qué os atacó. Pero se toman demasiadas molestias en ocultarlo, ¿no?-Preguntó la chica.

-Por lo visto es un antiguo ninja de esta villa. Yo también ignoro los motivos, pero Kakashi, el genio de la copia, y la chica del pelo rosa parecían conocerlo.

-Esto es muy extraño-Dijo ella. A continuación se levantó y volvió a acercarse a la ventana abierta, y miró a Takeo sonriente-No te preocupes, no diré que me lo has contado.



-Akari-san-Dijo de pronto Takeo-¿Puedo hacerte una pregunta?



La chica asintió.



-¿Todavía piensas en Tall?, quiero decir...ya ha pasado más de un año, y...bueno. Todos lo hemos superado, pero tú nunca quieres hablar de ello...-Takeo cayó al ver como el rostro de su amiga comenzaba a mostrar una expresión de tristeza.

-Te lo he dicho mil veces, el no está muerto.

-Sé que es duro, pero acéptalo. El no va a volver. Sé que aún te culpas de que la misión saliera mal, pero...

-¡Takeo cállate! ¡No sabes nada de...!

-¿Interrumpo algo?-Tasura-sensei acababa de entrar en la habitación, cargado con varias cajas de bombones.

-No-Dijo en tono cortante Akari-Yo ya me iba.

-De eso nada-Dijo su sensei tomándola del brazo y obligándola asentarse en una silla-Vamos a celebrar que a Takeo no le ha pasado nada, ¿Verdad?-Y dejó caer sobre el chico de las gafas la mayoría de las cajas de chocolates.



Tasura-sensei solí así de extraño a la hora de celebrar algo.



-No tengo hambre-Repuso ella, mirando con asco los bombones.



Su sensei omitió el comentario y le dio una de las cajas más grandes. Akari la soltó sobre la silla y se dirigió a la puerta.



-Akari-chan-Dijo Tasura.



Esta se giró.



-Sabes que no me gusta que me llames así.

-Me dijiste que no te podía llamar así en público. Pero ahora sólo estamos con Takeo, y él es como de la familia, ¿No?



La chica estuvo a punto de contestarle que él no era su familia, pero prefirió no hacerlo. A decir verdad, desde los 8 años, Hojiyame Tasura era el único que se había hecho cargo de ella cuando su tía desapareció. Él era lo más parecido a un padre que tenía, no podía despreciar todo aquel afecto y protección que le había brindado durante todos aquellos años.



-¿Qué pasa?

-Sabes que pronto se celebrarán aquí los exámenes de Chunnin...Todos tus compañeros ya lo son, algunos de los de tu promoción son Jonin .Incluso Takeo es un Chunnin .Tus habilidades son muy superiores a las de un Genin, ¿No crees que ya es hora de que te presentes a ese examen?



-Tal vez-Respondió con una sonrisa en los labios-Puede ser divertido.



Seré sincera, este capítulo no me gusta nada. Tengo planeado escribir el próximo pronto, aunque tal vez tarde un poco, y prometo que será muchísimo mejor y que compensará las carencias de este. Un Besazo y agradecimientos a: lloid ,*Haruno_Sakura*, airun , sorushornr , AMBUKUSANAGI , Salomonking, Belus y itachi san ( no me dejo a nadie más, no??), por comentar. Muchas Gracias ;)!!
#19 @ 02:17 19/06/2008
*Haruno_Sakura*

58067

Usuari@
Nivel: Chuunin
Konni!!!

Como estas???

Me han encantado los 2

Continualo pronto

Sayo
#20 @ 05:10 19/06/2008
itachi san

67987

Usuari@
Nivel: Chuunin
me gusto aunque estuvo un poco lento espero la conti con ansias
Páginas: [1] 2
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