¿Qué es lo que veo a lo lejos? Un papel, un ninja, un pato o... ¡¡un nuevo episodio!! xD... espero no haber tardado demasiado (creo que si), la situación de Kakashi aún no se pone muy clara pero creo que me da igual, lo que quiero ahora es continuar la historia, me han pedido que la siga... y como la aceptación es buena aquí esta.
Gracias por su apoyo y sus comentarios, espero que el episodio les guste. Comentarios y críticas... serán aceptados con los brazos abiertos. Bye.
Los Lobos no Ladran, Aúllan
Por Clarisce
Capítulo 11: Cuando el lobo despierta…
×××
Amanece y la fragancia de la mañana es tan notable, el aire puro y aquellos trinos de aves por todas partes, cercano al hogar de Kakashi hay un parque, del cual proviene tanto aviso mañanero.
Hinata duerme bajo unas sábanas, aún esta en ropa interior, no le incomoda… la noche anterior había descansado tan en paz que tenía fuera de su mente lo sucedido con Naruto. Primero saca sus brazos, luego asoma su cabeza y al final abre los ojos, es de mañana…
Lo primero que piensa es que amaneció en su casa, con el aroma tan varonil que despedían sus almohadas, tan… tan… “Kakashi” que ella no podía olvidarlo, sentir sus labios sobre los suyos y aquellas curtidas manos en su cuerpo que pasaba de niña a mujer.
- “Kakashi-sensei” –piensa de inmediato la Hyuga y aparta las sábanas de su cuerpo para salir a ver a aquél jounin de pelo plateado.
Tan pronto abre la puerta de la habitación oye un golpe seco, es la puerta de salida; Kakashi se marcha temprano para no incomodar a Hinata, esa noche fue necesariamente interesante, a tal punto que ninguno de los dos podía pensar en otra cosa, claro que el sensei… tenía más vergüenza por lo que hizo que ella misma, que fue quien le correspondió.
A pesar de marcharse a paso acelerado, Hinata va hacia la ventana de su habitación para despedirse de él, claro que lo sorprendió.
- ¡¡Kakashi-sensei!! –gritó la joven desde la ventana agitando su mano en señal de despedida.
Él voltea a verla, se queda inmóvil cuando nota que ella no esta molesta sino todo lo contrario, le sonríe mientras que con una de sus ropas cubre su cuerpo semidesnudo, aún estaba en interiores.
- ¡Qué niña! –afirma Kakashi divertido por la escena.
- Gracias… -dice Hinata en silencio pero moviendo sus labios como si lo dijera, a esas horas de la mañana no era conveniente despertar a los vecinos.
Kakashi lo entiende y se muestra de igual manera contento, levanta levemente sus manos y se despide, no sabe si cuando él regrese ella seguirá ahí por eso… mejor lo hace en ese momento; luego continúa con su camino, va a trabajar como cada día.
Más tarde el escenario no es el mismo, Hinata llega a hurtadillas a su hogar pero se sabe que hay quienes tienden a saber mucho más de lo que deberían. La descubren los guardias de la mansión Hyuga, la llevan hasta la oficina de su padre, las cosas no se muestran bien….
- Buenos días –dice la joven de pelo azulado, casi esta temblando pero de igual modo hace una reverencia.
- ¿Crees que para mí es un buen día? –preguntó Hiashi-sama.
- Puedo explicarlo… -decía con voz suave pero su padre la calló.
- ¡Basta! Me cansé de todas tus malditas excusas, no sirves como una Hyuga, cuando menos podrías ser menos obvia. Ya me enteré de lo que sucedió con aquél chico, te veías con alguien comprometido –negó con la cabeza- haces que cada momento sienta más vergüenza de ti, no bastaba con fallar en aquella misión –se dio la vuelta- tu castigo serán cien azotes en el patio, al atardecer. Puedes ir a tu habitación –dijo finalmente el jefe de la familia y Hinata bajando la mirada salió de ahí.
Ha valido la pena, el castigo no parece ser significante, esta feliz por lo sucedido. En su mente rondan las imágenes de Naruto besando a Sakura, tiene una leve punzada en el pecho pero se siente bien; Kakashi… después de todo no es tan serio como imaginaba, no lo culpaba por tratar de no ser lo que esa noche le mostró, ser impulsivo y dejar que las emociones lo manejaran como un títere debía ser complicado.
Caminó hasta su habitación sin detenerse, entró a su cuarto y quedándose apoyada en la puerta pensó un poco en todo, ¿significaba algo? ¿Habría algo que tendría que cambiar? No, ya lo dijo antes Hatake… era una niña, sólo una pequeña niña…
- Hinata-sama –dijo alguien respetuosamente asomando su cabeza por la ventana.
- Ah… -fijó su vista hacia esa persona.
Por su parte Kakashi sentía algo de vergüenza, claro que podía ocultar su rostro tras la máscara, el libro y sus manos; Yamato llamó su atención de nueva cuenta, llevaban dos sesiones de entrenamiento y creía seguir solo.
- Tuviste una mala noche, ¿verdad? –dijo Yamato.
- ¿Y tú? –preguntó Kakashi cambiando de tema y mostrándose alegre.
- Con todos estos conflictos siempre paso una mala noche. Anoche llegó un aviso de guerra civil al sur del País del Fuego, parece que algún primo desquiciado del Señor del Fuego se ha tomado muchas atribuciones –dijo divertido, a pesar de no tener nada de gracioso para Yamato era interesantes esa clase de situaciones, era más algo tragi-divertido.
- No sabía nada de eso. Es seguro que pronto enviarán unas cuadrillas para reforzar la vigilancia del palacio principal –agregó el Jounin con algo de seriedad.
- Otro conflicto sin importancia… -resopló y se puso de pie al lado de Kakashi.
- Si no se te tiene cuidado, la negligencia podría causar muchas muertes. Claro que Konoha es inteligente en ese punto, pero… me da una mala impresión todo –bajó la mirada- Yamato –le llamó la atención y su compañero le devolvió la mirada- ¿me disculpas?
- Estamos a 14 rounds para mí y 16 para ti. Dame una oportunidad o dos, iba a ganarte –dijo posando su mano en el hombro de Kakashi.
- Nada de eso –sonrió divertido- de todos modos ya me iba. Tengo algunas cosas que hacer, mañana podremos arreglarlo –le guiñó con un solo ojo- calma.
- ¡Kakashi-sempai! –le gritó nerviosamente Yamato- ¿¡Por qué haces esa clase de cosas, estás loco!?
- Eres muy sensible –agregó riendo.
Le dio la espalda y se marchó; pero como odiaba Yamato cuando Kakashi se ponía en ése plan, casi lo mismo sucedía con Naruto, era una aversión a lo masculino quizá.
¿Dónde iba? Era poco claro y tan obvio al mismo tiempo; Hinata tendría problemas con lo de la noche anterior, pondría las manos al fuego por ella, no quería que la castigaran o simplemente hicieran algo en su contra, suficiente tenía con lo que Naruto le hizo. Y claro… pensando en castigos, no dejaba de pensar en Sakura.
- Hinata-sama –dijo Neji entrando a hurtadillas por la ventana.
- ¿Qué pasó? –preguntó Hinata.
- Nada pero Hiashi-sama está un poco fuera de control, creo que se tomó muy en serio lo que Naruto-kun te hizo. Lamento mucho lo sucedido.
- No es nada, además anoche… -vaya que pensaba en eso- anoche… hablé con alguien de lo que pasó. Me siento mucho mejor –dijo con un semblante lleno de paz la Hyuga.
- ¿No crees que dejaste que él se aprovechara de ti? –preguntó Neji.
- Todo mundo piensa mal –dijo Hinata- además no sé de qué hablas.
El joven Hyuga movió su rostro negando, vaya que sabía con quién había pasado la noche, él se ocupaba de que ella estuviera segura, la cuidaba y muchas veces acompañaba. Como tantas veces vio a Hinata llorar, corriendo a toda velocidad hasta el edificio lleno de apartamentos donde vivía Kakashi, la observaba desde lejos. Estando ella a oscuras junto a Kakashi, Neji podía divisar que ambos se abrazaban, era algo demasiado privado para meterse al apartamento de Kakashi para reclamar a Hinata y que ambos se fueran juntos al palacio Hyuga.
- Kakashi-sensei y tú… pasaron la noche –dijo levemente sonrojado, volteaba para otro lado. Era tan especial el asunto que lograba molestarle hablar de ello.
- ¿Qué? –abrió los ojos como platos viendo a Neji.
- Mi deber es cuidarte y acompañarte, los vi por la ventana –cerró los ojos frunciendo el ceño- no soy de los que tiene que ver lo que los demás hacen. Me siento tan avergonzado.
- Vergüenza deberías tenerla tú. Si hubieran asignado a otra persona para vigilarte ahora mismo Hiashi-sama sabría todo esto y habrían muchos problemas. Se debe proteger a toda costa el honor y pureza de la heredera, de lo contrario… habría que eliminar toda prueba de ello.
- Estás exagerado –dijo Hinata sentándose en su cama y observando a Neji.
- Nada más lo decía porque no quiero que nadie salga herido. La elite perdería credibilidad si averiguan que la heredera desmerece su título por no… -decía Neji pero Hinata lo interrumpió.
- ¡No pasó nada! –le dijo con voz alta y sonrojada- y si quieres avisarle a mi padre, hazlo. Pueden llevarme a un médico para comprobarlo si lo desean. No sucedió nada con Kakashi-sensei –dijo convencida- “…pero hubiera querido que pasara” –pensó.
Neji siguió mirando inquisidoramente a Hinata, la ponía nerviosa pero no sacaba ninguna otra respuesta, por lo tanto parecía que ella decía la verdad. Relajado y menos emocional dio media vuelta y salió por la ventana sin decir nada más.
¿Diría algo? No era necesario, su primo era un muchacho amable y con sentido común, de algún modo ocultar la verdad de aquella extraña relación entre el Jounin y la princesa, por así decirlo, del clan Hyuga era salvarle la vida a ambos; Hinata podría ser confinada a un templo para protegerla de cualquier hombre libidinoso que quiera quitarle su pureza y Kakashi… podría tener un trágico final. Se debía conservar la línea de los Hyuga intacta.
- “Naruto… -su rostro y aquella sonrisa se mostró en su mente mientras cerraba los ojos- supongo que no soportaría saber que es feliz con Sakura, ella es tan bonita, quisiera ser como ella” –pensó y se acostó en su cama ocultando su rostro en su almohada.
Ya casi sería medio día, no sentía ganas de nada de comer. Se acuesta en su cama observa su tumbado y siente miedo de aquellos azotes, no era necesaria tanta violencia, eran personas racionales pero… en algún punto eso dejó de ser así.
Las campanillas de la entrada Hyuga sonaron dos veces, Hinata lo percibió pero no le tomó mucha atención, la gente entraba y salía del palacio. Al poco rato alguien tocó su puerta, era una joven del servicio de limpieza.
- Señorita, su padre la llama –agregó la joven mientras le hacía una reverencia.´
- Pero aún falta para mi audiencia con él –aseguró la Hyuga con temor.
- Tiene visitas –contestó la muchacha- ¿puedo limpiar mientras?
- Eh… si –Hinata se levantó de la cama y salió de la habitación, caminando por aquél pasillo- espero que no vaya a pasar nada más.
Bajó la mirada, juntó sus manos porque temblaba levemente, más por el temor que por el frío. No había pasado algo así desde que aparentemente trató de matar a su equipo y no tomó las debidas precauciones. Su padre… era demasiado estricto, le temía, no por algo que hubiera hecho sino quizá porque talvez aún no conocía sus límites.
- Padre… -dijo en un tono muy bajo de voz antes de abrir la puerta donde la esperaba el jefe de la familia. Tomó un último respiro y entró a la habitación- ¿Me llamó? –preguntó cerrando sus ojos y reverenciando a su padre al mismo tiempo.
- Saluda a nuestro invitado –dijo Hiashi-sama seriamente.
Hinata elevó su mirada hacia la persona que se había sentado a cierta distancia de su padre, era… era… ese inconfundible cabello, chaqueta verde y mirada sin tanta emoción que conocía desde siempre.
El jounin elevó su mano saludando, no sabía que al verla su corazón daría un vuelco, evadió de inmediato su mirada cuando ella le correspondió y volvió a fijarla en el padre de la chiquilla con ojos de color perla.
- …ya es tarde –murmuró sabiendo que ya había pasado el medio día- como le decía, señor. Tuvimos un encuentro importante con el centro de investigación del norte, la Hokage me ha pedido que tome en cuenta algunos perfiles para cubrir un nivel medio de ataque. Pensé que la mejor forma de encontrar integrantes era tratar de entablar una conversación secreta entre los candidatos; lamentablemente no tengo pruebas de ello porque es un asunto privado –informaba Kakashi, él mismo creía lo que decía porque en parte era cierto, aunque… nadie había tomado en cuenta a Hinata, era el encargado de todo y podía decir lo que quisiera.
- Comprendo. Hinata estuvo en esa reunión, supongo que pensé mal de ella –dijo volteando a ver a su hija la cuál de inmediato bajó la mirada- Kakashi-sensei, creo que le debemos agradecer por la información. Si me disculpan debo atender otros asuntos –dijo poniéndose de pie, pasó por el lado de Hinata- olvida lo de la tarde –dijo con voz clara al oído de Hinata sin acercarse mucho y salió de ahí.
Kakashi aún estaba sentado con las piernas cruzadas en el piso, le daba la espalda a la muchacha, no se atrevía a hacer algo. Quizá el jounin pensaba una y otra vez en las reglas que rompió al mentir de esa manera y dar a conocer información clasificada; cerró los ojos y posó sus manos sobre sus rodillas, nadie decía nada… parecía que la sola respiración era suficiente para ponerlos nerviosos.
- Gracias –pronunció con timidez soltando aquél nudo que hizo entre sus manos y dedos.
- No es nada –agregó y resopló- fue mi culpa, si fuera más consciente te habría llevado a tu casa y no…
- ¿Está enojado? –preguntó Hinata con una voz débil.
- Conmigo mismo –volvió a resoplar Kakashi mientras se daba impulso y se ponía de pie- hazme un favor y no te metas en problemas –dijo seriamente mientras caminaba hacia ella y trataba de evadirla para salir de ahí.
- Mi padre no volverá, espera que usted se marche pero… -estiró su mano hacia él para detenerlo, antepuso sus manos contra el pecho del Jounin.
- Yo también tengo cosas que hacer –dijo con más seriedad y aún teniendo las manos de Hinata sobre su pecho trató de avanzar pero no podía hacerla a un lado- por favor…
- Quiero saber qué pasó –dijo la Hyuga acercándose más a él- y… todo. Si algo ha cambiado, si usted… sólo quería divertirse conmigo o…
- No digas esas cosas. Hago todo por contenerme, si pudiera… -elevó sus manos hasta el rostro de Hinata tratando de tocarla pero se quedó a unos centímetros- alguien va a entrar y esto se verá muy mal.
- ¿Entonces por qué vino? Sabía que habrían problemas así –dijo dejando el pecho de Kakashi para posar sus manos sobre las de él y hacer que al fin tocara su rostro. Sus cuerpos se acercaban mucho más- me siento muy lastimaba, me duele el corazón… creo –bajó su tono de voz y apoyó su cabeza sobre el pecho de ese hombre que respiraba más agitado- pero usted hace que el dolor se vaya.
No lo resistía más tenía que hacerla callar, aquella dulce voz de niña indefensa lo conmovía y lo convencía de que era un enfermo, ¿cómo podía sentir tantas cosas por una chiquilla?
- ¿Quieres estar con un hombre que casi te dobla la edad? Es estúpido, no puedes… Hinata. Yo pasé la línea y me arrepiento.
- Usted dijo “no quiero que creas que lo hiciste con alguien simplemente porque te sentías deprimida” –dijo Hinata repitiendo la excusa del Jounin- no estaba deprimida, lo que sucedió fue una prueba más de que… algo andaba mal en mí. Estaba con el chico equivocado y creía que estaba loca por pensar que quizá un beso suyo fuera suficiente para hacerme feliz.
- No soy sólo yo –dijo Kakashi recobrando el valor.
- Me he sentido extraña desde hace mucho, pensé que… yo no le agradaría a usted, sabe… es muy guapo y yo simplemente soy una niña. ¿Qué iba a gustarle a un hombre de mundo una chica tan tonta y miedosa?
- Todo –dijo Kakashi sonriendo levemente- he sido un tonto –repitió colocando sus labios muy cerca al oído de Hinata- ¿quieres…? –preguntó mostrándole la alegría a través de su rostro.
La joven de cabellos azulados tomó la máscara de Kakashi entre sus manos, se la quitó y viendo su rostro por primera vez en aquella habitación casi alumbrada sonrió como sólo ella podría hacerlo y dejó que los labios de ese hombre tan varonil y agradable al tacto la besara, tanto como quisiera.
No es eterno, no es imposible, no es un pedazo de cielo… no es tantas cosas pero al mismo tiempo es un sueño que al llegar se alcanzable los hizo ser felices con ellos mismos.
Sus cuerpos en sincronía y la aceptación de ellos mismos los hizo sentir que era la primera vez que daban un beso. Sus labios son como ningún otro, son tan suaves y se dejan al querer de Kakashi, pero él no se queda atrás… él es tan tibio que sus solas manos hacen que ella desee más.
- Es perfecto –le dijo Hinata al separarse un poco de él pero sin dejar de estar tan cerca de ése hombre que la había vuelto loca.
- No –sonrió cariñosamente volviendo a tomarla entre sus manos- siento que al fin soy yo mismo, no soy perfecto.
- Ah… -abrió un poco sus ojos sorprendida- hablaba del beso –sonrió divertida.
- ¿Eh? –una gota de sudor bajaba por su frente- disculpa. Haces que no pueda pensar en nada –se excusó Kakashi.
- No se disculpe –dijo ella rozando su mejilla contra la de Kakashi tímidamente para que no viera más el sonrojo que la estaba atacando- usted también lo es.
Él mostró otra sonrisa y se rió levemente para abrazarla, estaba tan feliz… tanto de haber roto esa barrera de miedo, ya no era un lobo fingiendo lo que no es, mientras se ataba a sí mismo y trataba de entrenarse como un perro doméstico, al fin… aquél lobo dejaba de ladrar y saludaba a la vida con un aullido.
Hola Lady! ^^
es la primera vez que paso por aqui y si te soy sincera,me lei todo el fic seguido.Un capitulo tras otro.
Esta fantastico de verdad!
es increible lo bien que manejas cuando narras!
los escenarios,los sentimientos,las personas
lo describes todo a la perfeccion.
De veras no tengo criterio que ponerte
solo que espero con muchas ansias la continuacion!^^
un besito
PD: estoy completamente de acuerdo con tigo.No se si el ending es para llorar o para reir -.-
ahhhhhh!!!! por fin lady..la mas esperada continuacion...ya me estaba desesperando, iba a mandarte un MP para insultarte porque no habias continuado el fic jaja es broma xD...
Que capitulo...dios porfin se demostraron el amor a la luz del dia..jaja me partio esa parte..tan romantico...
mujer..nada que criticar, eres una genio narrando..aunque note una palabra fuera de lugar...aunque creo que son impresiones mias...pues nada..espero la continuacion pronto.
sigueloooooo¡¡¡¡¡¡¡¡
esta incre tu fic......... me gusta mucho ....... weno de hecho me gusta todo lo que tenga que ver con hinata jeje kakashi es tan kawaii jeje ojala cuando acabes este fic hagas un sasuhina ..... es que escribes muy bien
weno espero la conti ne?
sayonara v
me encanta!!!!!!
kakashi-sensei kawaii!!!!!!
escribes super
que emocion llevaba tiempo esperando la conti
eres muy buena escritora
espero que pongas la con ti
bueno
bueno me gusto mucho
en algunos momentos me perdi
porque casi no lo checaba seguido
pero esta muy bueno
tienes un estilo en particular
para narrar las cosas
Ahhhh definitivamente valio la pena l espera ..... el capi estuvo muy bien pero que miedo pense quapi sie los hiban a descubrir este que estuvo de suspenso espero subas pronto la conti y nunca cambies XD
si esta buena esta historia me a atrapado como pocas aunque no se tiene un no se que que y le falta un algo esperaria que lo entiendas asi lo mejoras saludos atte damian
Hola lady uchiha, estaba esperando la continuacion del capitulo.
Me gusta tu manera de narrar. La parte del beso es muy buena, Kakashi porfin demostrandole sus sentimientos a Hinata y liberandose de todos sus prejuicios.
Espero puedas publicar pronto la continuacion y suerte
Woww Lady, ahora vi el ultimo epi que pusiste!!! Esta buenisimo. Creo que ya te lo he dicho, pero tengo que confesar que esa pareja me gusta!!! Es algo que solo se te puso ocurrir a ti jeje
Saludos
aaaaaawwwwwwww que lindo capitulo. Y mas importante aun que lindo es mi kakashi , definitivamente hinata se ha ganado el cielo......no puedo esperar para los siguientes capitulos ....he empezado a matar sip .....bueno pero kisiera saber ....no no mas bien unn favor no me traumes si es que llega a pasar algo.
naaa olvidalo , solo recuerda que tienes el PODER jojo , de los mejores kakahina que he leido
YEAH!!!!!!!!
sta genial tu fic es el primer kakahina q leo jejejeje
x cierto me presento como me confundí con la contraseña y el
nik puse alreves jejejeje a ver si alguien me puede decir kmo arreglo esto
gomen, soy nueva. pueden decirme gaby-chan sta genial tu fic es el primer kakahina q leo jejejeje
Buenas a todos, como yo me haré cargo de publicar los fanfics de Lady les traigo un nuevo episodio. Disfrútenlo y comenten, pueden dejar sus críticas también. Lady no se encuentra muy bien que digamos, está pasando por una etapa dificil y... dejó la web, no se preocupen... seguirá con sus fanfics desde la comodidad de su casa. Quizá si supera esta mala etapa pueda volver, si alguien tiene algo que decirle... mandenle un MP, ella los leerá.
Cuidense.
Los Lobos no Ladran, Aúllan
Por Clarisce
Capítulo 12: Entre deseos, celos y tragedia.
×××
Desde tiempos inmemorables se ha contado historias de hombres y mujeres enamorados, pasando la línea que jamás debieron pasar. Tristes caminos los llevan a enamorarse causando una racionalidad totalmente ciega, tristes… porque no siempre el amor triunfa, en el mundo real los malos si pueden ganar y no es que existan personas que tomarán el papel, puede la vida… simplemente apropiarse del personaje sin que nadie lo sepa.
- Psst –llamó la atención de la joven de cabellera azulada.
Las reuniones entre aquellos llamados a intervenir en la misión que se llevaría a cabo dentro de unos días tenía lugar en un salón del instituto ninja, alejado de cualquier intervención de estudiantes, por supuesto, integrado por algunos shinobi conocidos y otros no tanto.
Todos formados en una línea frente al jefe de la misión, Kakashi, llevaba mucho rato explicando en lo que consistía, algunos parecían estar distraídos entre ellos Hinata que no dejaba de mirar lo que sucedía fuera, tenían una ventana cerca.
- ¿Sensei? –respondió casi en duda Hinata.
- ¿Hay algo que quiera compartir con el grupo? –preguntó Kakashi con tono fuerte.
- No, sensei. Disculpe –agregó bajando la mirada.
- Las atención que le pongan a las instrucciones de su capitán puede salvarles la vida, que estén distraídos por cualquier razón no es excusa para dejar morir a uno de sus compañeros por un descuido. Así que por favor, le pido señorita Hyuga, atienda lo que estamos explicando. ¿Entendido? –esperó que los demás le dieran la razón y todos dieron un “sí” al unísono- ¿entendido? –preguntó viendo a Hinata directamente.
- Sí, señor –asintió con algo de vergüenza.
- La sesión ha terminado, mañana nos reuniremos para revisar el plano y los caminos que tomaremos, designaré a sus grupos, espero que estén atentos.
- ¡Sí, señor! –dijeron todos y procedieron a salir.
Hinata había dejado sus cosas en una bolsa muy al rincón del salón, se tomó algo de trabajo ir por ellas, iba a irse… no se sentía muy bien; algo le sucedía y ella no sabía lo que era, pensaba y pensaba, luego como si nada se distraía con una mariposa que volaba o una mosca.
Al dar la vuelta se encontró con el cuerpo del sensei que la había regañado, ambos elevaron la mirada sin perder ni un sólo segundo el movimiento que hacían.
- … sensei… -dijo casi sin aire la Hyuga.
Los brazos de aquél hombre la rodearon de inmediato, era como si su cuerpo pidiera que él la tocara, aquellos dedos sabían recorrerla haciendo que se sintiera como una mujer y no como una niña.
- Disculpa –le susurró al oído.
- No importa, de todos modos me distraje. Debería… -decía la Hyuga mientras él la soltaba con cuidado para tenerla frente a frente.
- No irás –le dijo Kakashi con voz dulce- no me arriesgaré a tenerte ahí, porque tú eres una distracción.
- Pero yo… -volvió a decir pero Kakashi la interrumpió.
- Es en serio, podría ser peligroso. Si te pierdo… eh… ¡hump! –trató de disimular tosiendo- ehm… no te preocupes por lo que le diré a tu padre. La hokage me dijo que disponga de informantes lejos del área en cuestión. Serás mi informante.
- Se arriesga demasiado, ¿no cree? Si mi padre se entera uno de estos días… yo no quiero que le suceda nada; sensei… usted hace que me sienta viva –lo abrazó apoyando su cabeza en su pecho como de costumbre- no quiero perderlo.
Las palabras que era capaz de decir hacían que se sintiera cobarde con el hecho de tener que compartir un sentimiento, por más tímido que fuera, con ella.
Apenas dos semanas, fue todo y las barreras que los hacían estar distantes se fueron destruyendo, la primera vez que se vieron a escondidas todo parecía estar tan calmado, no pasaría nada a menos que… sí, Kakashi tomó la mano de Hinata, la segunda cita que tuvieron fue un poco más alejada de la gente, Hinata fue al departamento de Kakashi… ¡qué recuerdos! Ahí fue donde casi pierde la virginidad, de un momento a otro se sonrojaba, ambos verían una película… eso… no tenía nada de malo, ¿verdad? La cita terminó con las manos de Kakashi rodeando su cuerpo y los labios de Hinata en los labios de él; así sucedió que… de a poco llegaron al punto de pensar que la única barrera que no traspasaron era la del… sexo.
Al encontrarse… no podían evitar abrazarse, darse un beso, escapar a cualquier mirada y acariciarse tiernamente. Kakashi era un jovenzuelo en las manos de Hinata, tan sólo estar con ella hacía que él dejara de pensar como un adulto y se dejara llevar por los aires juveniles del loco amor.
- ¿Quieres venir a mi casa? –preguntó Kakashi.
- Para… -dejó en suspenso lo que le seguía a la oración.
- Para que te prepare algo de cenar, veamos una película y luego te mande a tu casa –dijo Kakashi tratando de convencerse de que no haría nada que ella no quisiera, sin saber que ella lo quería TODO.
- Mejor no –dijo Hinata apartándose con cuidado de él.
- Será la última vez que nos veamos –le dijo el Jounin convencido de que quizá pasarían muchas semanas antes de tener una oportunidad como esa para… compartir buenos momentos.
- No puedo, su casa… hace que me sienta culpable.
- ¿Por qué? –preguntó con curiosidad Kakashi.
- Porque se que haré algo de lo que me arrepentiré.
- No hay problema –dijo Kakashi reaccionando de aquél golpe hormonal que tuvo, veía la realidad.
Esa niña estaba avergonzada, temiendo que sin que ella pudiera detenerlo haría el amor con él. Era un paso importante y no podía tomarlo de esa manera sabiendo que hasta hace algunas semanas su corazón le pertenecía a otro, era vulgar pasar de un amor a otro y hacer cosas de las que uno no está convencido.
- Hasta luego –dijo Hinata caminando por el pasillo hasta llegar a la puerta.
No le contestó, claro que no era porque la molestia lo llenaba, era porque llegó a ser un adolescente ebrio de amor, ¿la quería en verdad? O es que solamente deseaba pasar, en cada una de sus citas, a un nivel superior. ¿Perdería el interés en ella después de poseerla? La pura y virginal Hinata, con un cuerpo acariciable y unos puntos erógenos que hacían que él tuviera que concentrarse lo suficiente para no exhalar un suspiro acalorado.
Las parejas normales, las que no se ocultan, las que procuran hacer todo bien, las que viven felices aún sin concebir la idea del sexo o de las caricias prohibidas, ellas están tan lejos de lo que ellos son, viéndose a ocultas, deseando hacer “algo más” en su siguiente cita, deseosos y temerosos de llegar a un punto en el que no sepan que más hacer para encarnarse en la pasión viva de una relación.
¿Pasión? ¿Y qué pasó con los dulces sentimientos de Kakashi? ¿Habrían muerto acaso? ¿Habrían acabado en el momento en el que vieron a aquella niña hecha mujer? Kakashi comenzaba a pensar seriamente en todo, ¿era un antojo de media noche el cuerpo de Hinata? Normal… nada era normal, ellos dos pensando y sintiendo lo mismo pero rechazándose porque la manera correcta de obrar no es esa.
- …¿Y bien? –dijo Yamato parado en el marco de la puerta.
- Tú deberías haberme esperando en el bar –dijo Kakashi sin mucho interés.
- Vi salir a Hinata, parecía estar muy pensativa.
- Sabes lo que tenemos, no tienes que ir con rodeos, ¿qué quieres que te diga? –dijo Kakashi algo cansado.
- Kakashi-sempai –sonrió nerviosamente con una gota de sudor en la frente- somos amigos, si necesitas ayuda o un consejo… simplemente debes pedirlo –agregó Yamato mostrando la misma entereza de siempre.
- Eres como todos –expresó como si escupiera las palabras sin ánimos- no lo entiendes, me miras de esa manera… y siento que estoy violando a esa niña –agregó Kakashi, avanzó hasta Yamato y chocó contra su hombro para salir del salón.
Evitó cualquier otro conflicto, caminó airado por el pasillo esperando quitarse la idea de Hinata en sus brazos, ella lo provocaba, su mirada, su sonrisa y sus simples besos. Labios rosados, voz dulce y apacible, gemidos que…
- Agh –dijo con gesto agrio.
En cuanto al otro asunto, Naruto era feliz, hasta cierto punto cognoscible, con Sakura a pesar de que ella le había mentido, jamás esperó un hijo suyo pero… fue sólo una treta para regresar la mirada del shinobi de pelo rubio a ella, no era tan mala como parecía, no… sólo peleó por lo suyo y gracias a ello Hinata llegó a sus manos.
- ¿Qué quieres decir? –preguntó Naruto tomando unos palillos antes de comer su ramen.
Una cita poco usual, claro que le gustaba compartir tiempo con Sakura, ese mismo día la kunoichi sin quererlo ni pensarlo pasó de largo por el patio de un salón, quería buscar un lugar tranquilo, recostarse en el césped y pensar, era típico en ella.
Una figura se mostró por la ventana de un salón, bajo la luz del sol solamente se divisaba una figura oscura pero al acercarse notó quién era. La persona en cuestión no sólo estaba en un salón alejado sin la autorización de algún supervisor sino que también había alguien más. Grande fue la sorpresa de Sakura cuando notó que era su maestro, fue poco usual que se encontrara con Hinata, lo que la hizo saltar de susto fue el abrazo y beso que se dieron.
No pensaba decírselo a nadie pero… había alguien que le tenía demasiada estima a Hinata, que se sentía culpable por haberla dejado y que creía que ella era MEJOR. Decirle a Naruto que su antiguo romance flirteaba con su maestro haría que se le revolviera todo en él, todo… hasta el punto en que la despreciara o desvalorara.
- No me veas con esa cara, idiota –agregó Sakura tomando sus respectivos palillos para proceder a comer el ramen que Naruto le invitó.
- ¿Hinata y Kakashi? -dijo sin creerlo con la mirada en la nada- es que…ellos no pueden.
- Pues me fijé muy bien, ellos… pueden –dijo Sakura sorbiendo unos fideos.
- Mientes, ella no es así –soltó sus palillos y se levantó de la mesa.
- Piensa lo que quieras, no me importa –dijo Sakura soltando sus palillos en el plato que humeaba aún.
- Ella me lo dijo… -pensó en voz alta sin marcharse.
- ¿Qué siempre te amó y siempre te amará? ¿Qué no hay nadie más que tú? ¡Ja! No quiero ser mala pero… -miró a Naruto de reojo- ¿qué garantías tienes de que no había nada entre ellos cuando estuviste con ella? Y esto no lo digo porque me cae mal que tenga un romance con Kakashi-sensei, ni porque hayas estado con ella… sólo digo lo que me viene a la mente.
- ¡Pues no lo hagas! –respondió con voz elevada, estaba tan confundido.
- ¡Qué carácter! –dijo Sakura en respuesta al enojo de Naruto sin exaltarse más y volvió a comer su ramen.
- Dis-disculpa –dijo Naruto- debo hacer algo, lo olvidé –giró sobre sus propios talones y se fue de ahí.
No es él… está enojado, no es él… está furioso, no es él… está temiendo haber sido engañado, no es él… está odiando a Kakashi-sensei, no es él… está tratando de hacer algo para lastimarlo, no es él… está pensando en una forma de lidiar con ello, no es él… está amando de una manera enfermiza a Hinata, no es él… está pensando en ella, no es él… está sufriendo, no es él…
- ¿Estará Hinata en casa? –preguntó el shinobi de cabellos rubios en la puerta del palacio Hyuga.
- Disculpa, no tenemos permiso para dejarte entrar –agregó el guardia de turno.
- Jeje… estoy de acuerdo, solamente pensaba dejarle un mensaje, si es muy amable –dijo Naruto mostrando un papel doblado con su nombre delante- eso no lo tienen prohibido.
- Creo que no, bien… le daré su nota –dijo cerrando la puerta.
- Hecho está –pronunció con pena agachando su cabeza.
¿Una nota? ¿Contendría algo importante? Naruto no era malo, era bueno… era amable, considerado, simpático, cuidaba de sus amigos, nunca fue egoísta y hasta el final ha luchado para que el bien sobrepase al mal, ¿qué pensaba ahora?
Ahora camina con total calma hacia su hogar, comienza a llover suavemente, las gotas mojan y se quedan en lo que uno lleva, sube las escaleras metálicas de su edificio hasta llegar a su habitación, de su bolsillo saca unas llaves y con una de ellas abre la puerta de su departamento, la abre y de inmediato nota que alguien lo espera, con desesperación y con enojo, alguien sostiene una nota entre sus manos… agitándose como un animal… está goteando.
- ¡No es cierto! –dijo Hinata con rabia, el papel que se balanceaba entre los dedos de su mano derecha fue totalmente arrugado y lanzado a él.
- Quería hablar contigo –dijo Naruto con tono triste- me has evadido, has negado mis visitas y me ignoras cuando nos encontramos.
- ¡¡No es cierto!! –gritó más fuerte- Me engañaste… me dejaste… y ahora vienes a decirme que… que… -decía sin aliento y con las lágrimas entrando a su boca- Kakashi-sensei lo sabía.
- Debía decírtelo, para que te cuides de él. Siempre tendrá prioridades, no quiero que te engañe… se que yo no hice bien al estar con Sakura a escondidas; Kakashi-sensei me aconsejó que resolviera todo con Sakura antes de terminar contigo, a veces escapaba de ti porque Sakura me buscaba para salir a algún lado y él no decía nada, nunca supiste de lo mío con ella hasta que nos encontraste besándonos.
- Él no pudo mentirme, siempre fue un buen amigo. Cuidaba de mí y… no… -dijo desgarrándose por dentro.
Significaba que él supo siempre que Naruto no era sincero, que nunca le dijo nada, que anduvo engañándola bajo su tutoría, incluso… cuando Kakashi debió decirle a Naruto que terminara con Hinata y le confesara que la había engañado porque era lo correcto, no lo hizo… prefirió dejar que siguieran jugando con sus sentimientos.
Esa noche… la misma noche en que casi se entregó a él, le mintió porque socapaba a Naruto y su salida clandestina con Sakura, ese mismo día tenían una cita… Kakashi se portó tan natural y amable, incluso la acompañó hasta su casa, la dejó ahí quizá para que no se paseara por la ciudad y viera a Naruto, no contaba con que Hinata saldría a hacer algunos pedidos a la ciudad y vería a Naruto besándose con Sakura.
Todo se redujo a una red enorme de mentiras seguidas de más mentiras, todo para poder acostarse con ella esa noche o al menos tenerla comiendo de su mano, todo por ellos, Naruto y Sakura.
- … eres un… -trató de pronunciar las palabras que encajarían en todo lo que pensó hacia él.
- Perdón –dijo Naruto tratando de tocarla, Hinata se hizo para atrás bruscamente, aborreciendo a los despreciables personajes de su fantasiosa historia de amor.
- ¡No me toques! –le gritó mientras se iba por la ventana.
A correr bajo la lluvia, quizá a encontrar más respuestas o tal vez a encarar a quien protagonizó en todos los actos su tragedia, aparte de ella.
- No puede… no puede ser… Kakashi –musitó entre dientes mientras las lágrimas le nublaban la vista.
Fin de Episodio 12
Comentario de la autora:
Aquí seguimos después de tantos rodeos, quizá me he tardado demasiado con el siguiente episodio y eso ha hecho que algunos dejen de leer la historia y lean otras jajaja… no importa, lo que me preocuparía es que nadie vuelva a dejar un comentario a la historia porque aunque sea demasiado difícil de escribir (con los personajes ya era suficiente xD) me gusta como sale.
Espero que sigan leyendo, gracias a ustedes es que todo ha pasado a ser una prioridad poner un episodio cada que pueda. Cualquier comentario o crítica será bienvenido, me pasa que algunas veces olvido si es de noche o de día jajajaja… y con todo esto… sigue eso de que Kakashi no reacciona en el manga, estoy tensa… si Kishimoto lo ha matado éste fanfic será un tributo a él si no… entonces vamos a hacer la historia más melosa jamás escrita jajajaja… muchos de los que siguen el fanfic son melosos de cierta manera también, les agradezco todo su apoyo, en serio… el sólo ver que hay apoyo me hace sentir, ciertamente, mejor y con ánimo de escribir.