| Páginas: 1 [2] | |
|---|---|
| #21 @ 12:36 26/06/2008 | |
| kisa_soma
Nivel: Chuunin |
wiii!!!!!!!! Al fin el cap 4!!! huy neji celoso de naruto...aquí hay gato enccerrado muahahahha y anda que vaya con sai siempre insultando... Como ya sabeis, espero el proximo capítulo. Una cosa; ¿porque no poneis el enlace de las canciones de los videos del youtube para que sea más faci "ambientar" la historia? es solo una sugerencia. Saludos! |
| #22 @ 13:23 26/06/2008 | |
| aurori1
Nivel: Chuunin |
¡Wao! Gracias por vuestros comentarios. Pasamos a responder ^^.
#20 Muchas gracias por tomarte la molestia de comentar . Y la palabra "co**" se suele usar referida a la vagina, pero en ese contexto se usa como eso, una exclamación xD. Y sí, Itachi estaba haciendo lo que tú creías XDDDDDDDDD. "Potar" significa vomitar, devolver. Vamos, que a Sasuke le da asco verle en esa actitud. Nos alegra que te guste, y la cosa se va a poner más animada de aquí en adelante *risa maligna*. Gracias a ti por leer y comentar. Y creo que ya he respondido a todo... En resumen, que te vaya bien .
#21 ¿Neji celoso? Yo más bien diría protector xDDDDD. Y Sai, sin insultar o meter la palabra "pene" de por medio no es él XDDDDDDDDD. A continuación, como has pedido, pongo la lista de canciones que han salido en los capítulos hasta ahora (están todas, por orden de aparición, incluyendo a las que sólo salen un par de líneas). Capítulo 1: The World Is Black, de Good Charlotte (primera canción del capítulo) Capítulo 2: Still Waiting, de Sum 41 (primera canción del capítulo) Kill Me Quickly, de Thrice (corresponde a la escena en la que Naruto coge el mp4 de Sasuke y escucha "Kill me, Kill me, Kill me quickly..." ) Cute Without the "E", de Taking Back Sunday (Naruto aún con el mp4 de Sasuke y suena "Your lipstick, his collar.. don't bother Angel...I know exactly what goes on") Capítulo 3: Lemon Tree, de The Beatles (primera y única canción el capítulo) Capítulo 4: Shy, de Sonata Arctica (canción que abre el capítulo) Eleanor Rigby, de nuevo de The Beatles (canción que oye Hinata) Y creo que esas son todas ^^. ¡Hasta luego! |
| #23 @ 01:48 27/06/2008 | |
| Abril-chan
Nivel: Chuunin |
ITACHI-KUN estaba haciendo eso?
Dios mio, morire, ¿porque lo ponen haciendo eso? ademas en la sala. Eso es algo, como decirlo, demasiado pervertido. NOOOOOO me traumare, que ITACHI-KUN no tiene novia que le satisfaga sus necesidades de hombre? Porque como el es muy guapo, no debe teber problemas para conseguir una novia, y menos para usarla, supongo. Ohhhh sigo traumada, con razon Sasuke tenia ganas de vomitar, no me lo puedo imaginar, estar ollendo sus gemidos por algo que se hace el mismo ¿De verdad es tanto placer en los hombre hacer eso? ¿Que no seria mejor y mas placentero mmmm ya saben jeje con una mujer? no se como a los hombre les gusta hacerse eso ellos mismos, de verdad que no entiendo. Bueno gracias por poner las canciones, ahora sabre que canciones canta el emo de Sasuke. MATA NE |
| #24 @ 11:58 14/07/2008 | |
| yasary
Nivel: Chuunin |
Hola.
Me ha encantado la idea de poner como adolescentes normales a los protagonistas de Naruto. Jeje, Still Waiting de Sum 41, es la canción que tengo yo de tono de llamada en el móvil, XDD. Me quedé un poco, O.o cuando lo vi aquí... XDDD. Taking back sunday y good charlotte, dos grupos muy buenos, a mi personalmente me gustan mucho, aunque, por desgracia, no los conoce mucha gente. Gracias por poner las canciones. Estoy deseando ver la fiesta de Itachi... (Si la poneis, claro). Y ahora que lo pienso, no hace falta tener órdenes de alejamiento, que en algunas ocasiones no se cumplen, simplemente basta con tener un Neji en tu casa. Teneis el grupo grande, el grupo pasota, desafiante y chulo... Pero, os falta, el margi de la clase; ¿no? Y una duda, en la frase (que está al principio): y Hinata abre los ojos, sobresaltada. ¿no sería, E Hinata abre los ojos, sobresaltada? Espero el siguiente capítulo. Chao. |
| #25 @ 05:31 17/07/2008 | |
| Abril-chan
Nivel: Chuunin |
Rescatando de la profunda y oscura cueva en la que ha caido este fic, ya paso mucho tiempo a decir verdad perdi la cuenta, por favor tomen inspiracion pronto, necesito mas de su dosis perfecta (me sono a una cancion porque sera ?)
Jeje, al menos den señalde que estan vivas, o se fueron de viaje?, bueno da igual, seguire esperando y cuando llegue lo recibire con los brazon bien abiertos ^^, nos vemos. |
| #26 @ 15:43 25/08/2008 | |
| nara_medea
Nivel: Kage |
Hola~
¿Qué tal? Nosotras bien, como siempre. Disfrutando de nuestras vacaciones de verano (que lamentablemente se terminan... agh, no hay ganas de volver a clase T___T). Bueno, ante todo sentimos haber tardado tantíiiiismo en actualizar. La causa es que yo me he tirado casi un mes de aquí para allá, además de otras muchas cosas. Ahora, lo importante. Vamos a dejar este fic. Pondremos dos capis más (los que llevamos escritos), dejaremos el tema unos días y luego pediremos a algún mod que nos lo cierre. Muchas gracias por vuestro apoyo, y nos alegramos que os haya gustado este fic. Mejor os lo dice Aurori, que se le dan mejor otras cosas xD: Sentimos comunicaros lo siguiente, pero Emotional concluye aquí. Nos duele dejarlo inconcluso, pero nos dimos cuenta de que escribir entre dos personas es demasiado complicado, y que no coincidíamos lo suficiente como para llevar un proyecto tan costoso como es escribir un fic. No nos gusta hacer esto, pero creemos que es necesario. Tampoco nos agradaría que nos rogarais que continuásemos, puesto que la decisión ya está tomada. Lo sentimos. Gracias a todos y todas por leer. En fin, son cosas de la vida supongo ^^U Os dejo los capis ^^. Capítulo 5 /b> Naruto, Sakura, Sai y Sasuke quedan en casa de este último para hacer el maldito trabajo de Lengua. Lo malo es que su apartamento ha sido inundado por la pandilla de Itachi, su hermano mayor. Si a eso le sumamos que no es que nuestros protagonistas se lleven muy bien... ¿Conseguirán terminarlo? Es más, ¿conseguirán siquiera no matarse los unos a los otros en el proceso?
EMOTIONAL No one ever said that life was fair and i’m not saying that it should be So knowing that you are where you want to be and i’m not comes as no surprise But don’t expect me to be happy for you And don’t smile at me and tell me things will work out for me too I don’t want your pity…i hate your pity Taste your vanity… Its sweet bitterness as you hide behind your veil of my stolen hopes and lost dreams You took them all… I watched you steal my thoughts and had to see you smile As you build your dreams on my shattered hopes I’ll look back on a day once loved and fantasize for tragedy Beg me to make this easier and listen to my hopeless cries Suffer alone in emptiness I lust to see you swallowed by the mess that you left in your wake Disgust lies deep within your empty gaze… Beg me to make this easier and listen as my hopeless cries Send stares into your meaningless eyes My envy can’t describe how i loathe you for having all the stars Leaving my eyes to marvel the sky knowing it should be mine Yet it’s you i see wasting the dream that only i deserve I’ll tear off your face to see your smile As you build your dreams on my shattered hopes I’ll look back on a day once loved and fantasize for tragedy Las nubes,que hasta este momento se han mantenido aparte de la vida diaria de la gran ciudad, comienzan a inundar el firmamento. Riadas de adolescentes salen a toda prisa del instituto, intentando que la tormenta -que se ve incluso peor que la del día anterior- les pille a mitad de camino. El cielo se va poniendo cada vez más gris, mientras que el aire se carga del olor que precede a la lluvia. Así como el clima se muestra sombrío y torvo, va influyendo en los estados de ánimo de los jóvenes, influenciados siempre por las circunstancias que les rodean. Sin embargo, la lluvia y los rayos nunca vienen del todo mal; después de toda tormenta, siempre llega la calma. Al menos, en apariencia. CAPÍTULO 5 La puerta del pequeño apartamento se abre sigilosamente. Un muchacho moreno, de amplia sonrisa entra alegremente, a pesar de que la oscuridad inunda completamente el salón. De repente una luz rojiza ilumina todo el cuarto, pero sin embargo Sai conserva su actitud indiferente. Lógico. Ya está acostumbrado. - ¡Hola!-saluda animosamente un hombre maduro, que está tumbado en el sofá, mientras coge palomitas. - Buenas...-dice él con poco interés a la par que se sienta junto a Yamato.Toma la funda de la película que parece estar viendo su compañero y la examina detenidamente. - ¿Fue bien el primer día?-añade con una amplia sonrisa, aún con la boca llena. - "La venganza de los zombies asesinos. Volumen VII"-lee en voz alta, asintiendo con la cabeza a la su pregunta - Tiene pinta de ser pésima...-concluye, mientras señala con la barbilla al televisor. - Y no estás muy equivocado, la verdad -ríe mientras coge la abultada mochila de Sai y se la lleva a un sitio en el que no molestase. - ¿Entonces para qué la estás viendo, si es tan mala?-pregunta con incredulidad él. - Porque como ya he visto las seis anteriores me sabía mal dejar la saga inconclusa... - Estoy empezando a creer que estás obsesionado con este tipo de películas... -dice en tono de broma. - Bueno... cada uno tiene sus pequeñas "obsesiones". ¿No crees?-pregunta con amabilidad, y es respaldado por Sai, que asiente ligeramente- Por cierto... Hace mucho que veo como el lienzo sigue igual... ¿No lo piensas continuar?. - No... Creo que voy a dejarlo aparcado... Tengo nuevas ideas-declara, a la vez que borra el boceto hecho a lápiz. - Me alegro por ello. Ya veo que ese pequeño cambio de aires te ha venido bastante bien. ¿Cierto?- pregunta, mirando apaciblemente a Sai, que se queda pensando durante cortos instantes. - Sí, mas o menos -concluye con una casi automática sonrisa. Acto seguido empieza a dibujar con impresionante maestría las siluetas de tres dispares muchachos. OoooooooooooooooooOoooooooooooooooooO Los dos adolescentes caminan pausadamente, casi sin mediar palabra. Naruto bufa cansado, mientras que Sakura continúa con su triste mirada de hace ya un par de semanas, originada debido al rechazo de "cierta" persona. Él pisa un charco, y mirando al cielo, aún blancuzco, cierra su colorido paraguas. Le lanza una mirada cómplice a su compañera, e intentando animarle un poco le sonríe ampliamente. Elevan la cabeza y comprueban que han llegado hasta el lugar adecuado. Juntos entran con algo de pudor al edificio. - ¿Leíste la parte que te tocaba?-pregunta con gesto decaído, mirando al suelo- Recuerda que vamos con el tiempo justo, han pasado más de tres semanas desde que comenzó el curso y somos el grupo más retrasado de la clase...-regaña a Naruto, mientras le da al botón del ascensor. - ¡No seas gruñona, Sakura!-ruega, aún sabiendo que se está jugando el cuello al pronunciar esas palabras- Aún queda mes y medio para entregarlo... ¡Y somos cuatro personas! Ya verás como todo se acaba rápido -concluye, pulsando uno de los botones que están al lado del espejo en el que la chica se arregla el pelo. - Será rápido si no te peleas con Sasuke... -dice entre dientes mientras se coloca una horquilla sujetando uno de esos molestos "mechones rebeldes". En pocos segundos llegan a la planta deseada. Salen de allí y nada más levantar la vista se encuentran el apartamento de Sasuke. Pero eso no es lo que más llama la atención de los chicos. Una pareja se besa apasionadamente delante de la puerta de entrada. La de ojos jades revisa por enésima vez el papelito, con la cabeza gacha y ahora un tanto sonrojada, porque los dos individuos siguen a lo suyo, aparentemente sin percatarse de lo que ocurre a sus alrededores. Pero sin embargo la actitud de Sakura es discreta comparada con la de su compañero, que les mira con la boca abierta y casi sin parpadear. - ¡Eres un maldito pervertido! - grita ella, pegándole un fuerte pellizco en el brazo, mientras le retuerce la piel - ¿Acaso no has visto en tu vida a alguien besándose o qué? - ¡Suéltame! ¡Me haces daño!- exclama, aún sin apartar la vista, a lo que su amiga deja de hacer presión pero le lanza una mirada cargada de reproche, con la que no hizo falta decirle "No aprenderás nunca". De repente la mujer que está apoyada en la puerta se separa por un instante del hombre y le da un suave golpecito en el hombro, señalando a los adolescentes con una mueca de completo desagrado. Éste también se da la vuelta, y les intimida con solo un gesto. Tiene la cara repleta de piercings, y un peinado de lo más extravagante, pero sin embargo eso no es lo que más llama la atención de su persona. En su cara destacan unos terroríficos ojos grisáceos, que echarían atrás hasta a el más pintado. - Vosotros...-señala con la barbilla a los jóvenes- ¿Qué estáis mirando? El miedo que les infunde aquel tipo -y su pareja, una mujer de aspecto sereno, pero a la vez serio- causa un escalofrío en sus cuerpos. Sakura traga saliva fuertemente, mientras intercambia con Naruto un gesto nervioso, al que él responde de igual manera. Le da un codazo a la chica, y automáticamente empieza a hablar en voz baja: - Verás... Esto... Nosotros os mirábamos porque teníamos que entrar por esa puerta... Y cómo estabáis... bueno... ya sabes...-balbucea sin dirigirse directamente a ellos. La mujer de cabellos azulados susurra algo a su pareja, y tras unos minutos de cuchicheos miran a los jóvenes de forma inquisitiva. - Por casualidad no seréis los amigos de el hermano de Itachi ¿verdad?-pregunta con un tono más calmado, aún así sin dejar de ser serio. Ellos asienten con la cabeza, ya algo más tranquilizados, acercándose un poco más a la pareja. Estos se giran y el hombre toca el timbre impacientemente. Pero sin embargo nadie le abre. Mira de reojo a la chica y levanta la pierna, enfundada en unas botas militares. Un ruido sobresalta a Naruto y Sakura. Alzan la cabeza, y atónitos observan como aquel hombre ha abierto de una patada y como si nada se limpia los zapatos. El rubio le da un pequeño codazo a su amiga, e intercambian una mueca de total asombro. - Por cierto, hemos sido unos maleducados no presentándonos...-murmura irónicamente la mujer- Yo soy Konan, y él Pein. Somos amigos de Itachi- concluye extendiendo la mano a Naruto, dándole un apretón tan brusco que el chico la aparta dolorido. OoooooooooooooooooOoooooooooooooooooO Será cafre la tía esta...Y el novio ya ni te cuento. Con las pintas que llevan, da la impresión de que como les mires un poco mal te matan. Pero bueno, ya que la chica se ha presentado -y aunque Pein parezca estar planteándose en serio lo de darnos una paliza-, habrá que hacer lo mismo. - Naruto. Y ella-añado señalando a Sakura con una sonrisa- Sakura. Y no somos amigos del amargado, digo, de Sasuke. - Encantada- Konan nos sonríe. Vaya,no parece mala persona. Aunque su novio tenga una cara de mala hostia capaz de agriar la leche-. Eso sí, la próxima vez intentad no mirar de esa manera cuando dos se están liando. Sobre todo tú, Naruto. Siento como mi cara empieza a arder, aunque no sé por qué. Miro a Sakura en busca de ayuda, pero se está partiendo el culo. Un momento¡¿se está riendo de mí?! ¡Ni que fuera un crío! - Vámonos- Pein le coge del brazo, y ella, después de lanzarme una última mirada divertida, desparece con él en el ascensor. No sé por qué pero me da la impresión de que van a seguir con lo suyo. Entramos en el vestíbulo de la casa de Sasuke. Que por cierto, es más grande que mi cocina y baño juntos. Frente a nosotros se abre un pasillo a oscuras, lleno de puertas, y a nuestra izquierda hay otra puerta más -con cristales y tal, muy pija ella- a través de la cual entra luz. Sin pararme a pensar un momento, la empujo y arrastro a Sakura dentro de la habitación. Vaya...así que estos son los amigos del hermano de Sasuke. Menuda panda. Ése de ahí parece una tía. Y se está peleando con otro que lleva una máscara rarísima y que no para de repetir "¡Pero si yo soy muy bueno!".A su lado está sentado uno que los mira con cara de estar hasta las mismísimas narices, con cara de crío, que habla con uno que tiene la piel azulada. Mientras intentamos sobreponernos a la sorpresa, alguien nos llama desde atrás. - ¡Anda! ¿Sois los amigos de Sasuke?-Joder. Este tío es idéntico al amargado. - NO-. Vaya...hablando del rey de Roma, por la puerta asoma. Me alegro que no esté de acuerdo en eso de que somos amigos. - Venga, venga, no seas así, pichacorta. Tú tampoco, marica-. Dios, el que faltaba. Yo me lo cargo-. ¡Hola, vaca rosa! Sakura gruñe, y antes de que pueda hacer nada, se lanza sobre Sai, que la mira con su eterna sonrisa, pillado por sopresa. Sin embargo, por el camino se lleva a el amargado de Sasuke, que para variar, está por en medio. - No soy un colchón. Levántate-. ¡Vaya, milagro, Sasuke ha hablado! Aunque para lo que ha dicho, podría haber mantenido la boca cerrada. La pobre Sakura está rojísima, y se levanta a toda prisa del suelo, para colocarse a mi lado de nuevo. - Si no estuvieses en medio, Sakura no habría tropezado contigo¡pedazo de idiota!-estoy harto. ¿Quién se cree que es para hablarle así? Sasuke sonríe de medio lado, con arrogancia, dándome mal rollo. A saber que burrada suelta. Tranquilo Naruto, respira y no caigas para variar en sus provocaciones. - Reconócelo. Te habría encantado estar en mi lugar. Abro la boca para responderle, pero las palabras no me salen. Por segunda vez en la tarde, siento como me pongo rojo, tanto de rabia como de vergüenza. Sí, lo reconozco, no me habría importado, pero eso no le da derecho a hablar sobre algo así con ese tono. Frunzo el ceño, furioso, y agarro a Sasuke del cuello de la camiseta. Sin embargo, él no cambia su prepotente sonrisa. Al contrario la ensancha más. ¡Joder, yo me lo cargo! - Dejad de pegaros ahora mismo-. Justo cuando estoy punto de arrearle una buena hostia, llega otro más-. ¡Jashin aprueba la violencia, pero solo bajo sus enseñanzas! ¿Eh? ¿De qué va este? ¿Quién coño es Jashin? - ¡Eso, eso! ¡Paz y amor! -Si queréis seguir pegándoos, venid a la reunión de la semana que viene. Allí os enseñaremos cómo causar verdadero dolor, y cómo disfrutarlo. - ¡Paz y amor! - ¡Os lo digo en serio! ¡Es gratis! - ¡Paz y amor! Entre el hombre éste que nos quiere meter en no sé dónde y el otro, el de la máscara, que parece un conejo saltando de aquí para allá y gritando "Paz y amor" me va a dar algo...Sasuke parece tener la misma impresión, así que se da la vuelta y huye del lugar, seguido por Sai. Sakura se va corriendo tras ellos, dejándome a mí solo frente a estos dos chalados. - Hidan...van al instituto- el hermano de Sasuke interviene, cortando la riada de palabras del fanático. - Oh. Entones sois menores. Olvidadlo. No he dicho nada-. Antes de que yo pueda responderle, se da la vuelta y se larga seguido del chico conejo, que aún grita aquello de "Paz y amor". - Gracias...-un poco más y no lo cuento. - Itachi- añade, autopresentándose-Vete con mi hermano y tus amigos. Aquí molestas. Asiento, y desaparezco por el pasillo tras los cobardes que me han dejado solo frente a los psicóticos amigos de Itachi. OoooooooooooooooooOoooooooooooooooooO "What's it feel like to be a ghost? (Well, louder now, louder now) So what's it feel like to be a ghost? Ahh Are you up for, are you up for this?" Naruto parpadea al entrar en la habitación, sorprendido. Sasuke está de pie, en una esquina, prácticamente pegado al equipo de música, mientras que Sakura curiosea algo colorada los CD's de la estantería. Sai se ha sentado a la mesa de Sasuke con toda naturalidad, y está -para variar- dibujando. Y en teoría han quedado para hacer un trabajo del colegio. - Eh, Sasuke. ¿Tienes algo mejor para escuchar que esa mierda?-el chico no se da por aludido, pero Sakura baja un poco el volumen, provocando que éste gire la cabeza, molesto. - ¿Qué haces?-inquiere. - Bajar el volumen- contesta Sakura con una sonrisa, y acercándose a Sai, le quita el folio de las manos. Éste se vuelve, enfadado a pesar de su permanente sonrisa-. Tenemos cosas que hacer ¿no? - Mejor quítala del todo- Naruto se sienta en el suelo, apoyado en la cama-. Con algo así, yo no puedo pensar. - Cierra la boca, anda-. Sakura se arrodilla al lado de su amigo, y saca de su mochila un cuaderno y un bolígrafo-. Vosotros dos, venid aquí. A regañadientes, Sasuke y Sai se acercan, mientras que la chica revisa sus apuntes, concentrada. - Bien...¿alguien se ha leído el libro?-Naruto la mira, desconcertado-.¿Qué pasa? - ¿De qué era el trabajo?-su amiga le mira. Es evidente que no sabe si reírse o meterle un guantazo por idiota-. No, en serio. ¡Deja de mirarme así, Sakura! ¡Que no me acuerdo! - Eres idiota- Sasuke le mira con sorna. - Por una vez, estoy de acuerdo con el marica-asiente Sai, feliz y contento, e ignora la cara de cabreo de éste por el apodo. - ¡Joder, callaos los dos! ¡¿Es que no puedo olvidarme!? - Naruto, el que te olvides o no no tiene que ver con que seas id...-Sakura interrumpe a Sai. - Todos sabemos el grado de idiotez de Naruto, y ese no es el tema de la discusión-. El pobre mira a Sakura, enfurruñado como un niño pequeño-. Repito ¿alguien se ha leído Hamlet? Los tres chicos niegan. Ella comienza a cabrearse. - Pues, antes de hacer nada- la chica se levanta, cerrando de golpe el cuaderno- os lo vais a leer. Los tres. Sasuke frunce el ceño, molesto por el tono que Sakura está empleando con él. Ésta le mira de reojo, y sus mejillas toman un color más fuerte. - E-entended q-que necesitamos saber de qué va antes de hacer nada-Sakura comienza a hablar muy deprisa, intimidada por los ojos del chico, mientras se justifica-. Y cuando o-os lo hayáis leído y-ya quedaremos para hacer el trabajo. ¿Vale? La adolescente mira a sus compañeros, nerviosa, y mete a la fuerza sus cosas en la mochila. Naruto se encoge de hombros. - Pues vale. Yo me voy-. El chico se sube la cremallera de la sudadera y sale de la habitación. - ¡Espera, Naruto!-Sakura sale detrás de él, con la mochila al hombro. Naruto cierra ruidosamente la puerta de la habitación, acompañado de su amiga. De repente una multitud de ojos se posan sobre la pareja. El chico les mira de reojo, incómodo por la situación, y se da la vuelta, dispuesto a hablar. - Oye... ¿pasa algo?-indaga, observando uno a uno a todos los amigos de Itachi. - Eh, chaval... ¿Es tu novia?-pregunta un hombre de largo pelo rubio, de lo más andrógino, con expresión pícara. Naruto fija la vista al suelo, tímidamente. - Bueno... esto...-tartamudea, intentando buscar una respuesta coherente. - No, no somos pareja-interrumpe Sakura, con tono serio, lanzándole una mirada amenazadora a su amigo, que se avergüenza aún más. Es obvio que no quiere que le relacionen con él, estando en casa de Sasuke. Entonces le coge del brazo y se lo lleva casi arrastrando, sin reparar en que casi todos los presentes en la sala no les quitan el ojo de encima. Oye risas y jolgorio a su alrededor, pero sin embargo los ignora y consigue salir, junto a un desorientado Naruto. OoooooooooooooooooOoooooooooooooooooO Dejo los libros sobre la mesa de mi escritorio y me siento sobre ella. Por desgracia este maldito pesado sigue aquí. ¿Por qué no se larga de una vez y me deja en paz? Como si no tuviese suficiente con que MI casa ha sido invadida por una manada de veinteañeros sin cerebro... Y sigue mirándome. ¿Acaso no tiene cosas mejores que hacer?. Estoy acostumbrado a que la gente me observe, pero no de una forma tan descarada. Nunca creí que alguien me pudiese crispar más que Naruto. Es obvio que me equivocaba. - Una vez oí que si estás todo el día con el ceño fruncido te salen arrugas...-suelta él, sin venir a cuento, en un pésimo intento de romper la tensión reinante en el ambiente. Al verle por primera vez pensé que quizás podría ser idiota. Lo confirmo: Es idiota. Igual que casi todos los de mi alrededor. - ¿Es eso una indirecta?-pregunto, arqueando las cejas. Parece que mi contestación no le intimida en absoluto, ya que sigue con esa penosa sonrisa de oreja a oreja. - No, para nada. Sólo digo que debe ser incómodo estar todo el día enfadado. Además, no creo que a todas tus admiradoras les agradara salir con un tío que esté más arrugado que una pasa. Eso es todo-añade, tumbándose en mi cama. Espera... ¿se acaba de tumbar en mi cama? No puedo creer que aún sin a penas conocerme ya se tome esas confianzas. No lo soporto- Tan incómodo como esta cama... No sé como puedes dormir aquí. Está dura como una piedra. Le lanzo una mirada desafiante, a la que responde apartando la cabeza y mirando al techo. - Odio a las visitas. Vete-intervengo, intentando llamar su atención. Me mira de reojo y pone una mueca divertida, mientras se levanta de un salto y se me acerca. - Si crees que estoy en tu habitación por gusto te equivocas-dice alegremente, a la vez que coge su mochila y cierra la puerta de la habitación, no sin antes dedicarme unas últimas palabras- Por cierto, sé donde venden una buena crema anti-arrugas. Tras el portazo se escuchan las voces alegres de los amigos de mi hermano. Si presto un poco más de atención puedo oír a ese tío rubio discutiendo con el pelirrojo. El maldito Sai se ha añadido a la conversación. Me levanto de la silla y caigo redondo en la cama. Todo esto me agota... Me abrazo a una de las almohadas y doy un par de vueltas... Al fin y al cabo la cama no está tan dura... Canciones: Congratulations, I Hate You de Alesana What it feels like to be a ghost? de Takin Back Sunday Capítulo 6 /b> Es sábado, 10 de Octubre. El cumpleaños de Naruto, y una de los pocos días soleados en lo que lleva de otoño. ¿Será un buen presagio? ¿O quizá todo lo contrario?
EMOTIONAL
I don't want us to have a fight, But in the background I can hear you chatting shit, I hear it every night. And you think you're being really cool, You've been doing it since we were both at school, Now who looks like a fool. Chorus You're no friend of mine girl And I've known it for a while girl, You're just a waste of time girl Why don't you have another line girl. Hook Tell me what did you expect? Have you got no self respect? Reputation to protect? Soon you'll be a nervous wreck. x2 What happened to the good old days? I was hoping this was all a stupid phase Who are you anyway? I know you've heard this all before I know some people who are calling you a whore Don't know you anymore Chorus You're no friend of mine girl And I've known it for a while girl, You're just a waste of time girl Why don't you have another line girl. Hook Tell me what did you expect? Have you got no self respect? Reputation to protect? Soon you'll be a nervous wreck. x4 Sábado por la mañana. Octubre. El viento corre a sus anchas por la gran ciudad, pero al contrario que los días anteriores, el sol luce con fuerza en un cielo limpio de nubes, y los pájaros disfrutan de la luz y la agradable temperatura con sus alegres aleteos, mientras cantan con toda la fuerza de sus pulmones. Sin embargo, sus agudos y optimistas piídos son inaudibles en comparación con los ruidos de la gran ciudad, y la polución vigila, severa y gris, por encima de sus cabezas. Y en la superficie, la vida sigue. Numerosas familias pasean por las zonas verdes, olvidando por unas horas sus deberes y preocupaciones, y en los comercios se preparan para uno de los días más rentables de la semana. Sí, las nubes siguen en el cielo y el estruendo del tráfico ensordece hasta a los mismos pájaros, pero hay más felicidad en el ambiente que en cualquier otro día de la semana. CAPÍTULO 6 /u>
El gran pabellón deportivo se vacía poco a poco, hasta quedar casi desierto. Ya no se escuchan por los megáfonos las puntuaciones impuestas por los jueces ni el alboroto causado por el expectante público. Tenten camina por la pista, hasta llegar a las gradas, ya con la bolsa de la ropa sucia colgada al hombro. Sonríe débilmente, mientras saluda enérgicamente a sus amigos. De repente un inquieto muchacho se levanta. - ¡Eres increíble! - exclama Lee mientras achucha a la chica hasta el punto de casi dejarla sin respiración - ¡La mejor de todas! ¡Me quedé boquiabierto cuando tiraste la maza e hiciste esa pirueta tan difícil! - grita, intentando imitar el complicado movimiento realizado por su amiga, sin buenos resultados. - ¡Guarda tu poder juvenil, Lee! ¡Es algo que no puedes desaprovechar! - exclama su maestro, dándole un par de palmadas en la espalda a la chica- Lo has hecho muy bien. ¡La próxima vez muestra toda tu energía y seguro que quedarás la primera! ¡Sabemos que lo puedes hacer! - Gracias, pero la próxima vez ganaré, ya veréis. Necesito practicar un poco más...-murmura, dedicándoles una dulce sonrisa. Baja la vista al suelo, y ve, para su asombro, cómo el suelo se moja poco a poco de lágrimas. Alza la vista de nuevo y observa a los dos enérgicos hombres llorar como magdalenas. - ¡Así se habla! Don Gai... Tenten se está convirtiendo en toda una mujercita...- declara, secándose la cara con el dorso de la mano teatralmente. Su maestro hace una señal de aprobación, adoptando la misma postura que Lee. Neji contempla perplejo el panorama desde su asiento, frunciendo el ceño. Siempre ha "odiado" a aquel par y esta vez no es excepción. La gimnasta se sienta a su lado, mirándole cálidamente. - ¿Te pasa algo? Estás más serio que de costumbre - dice, ofreciéndole un poco de su refresco de cola. Niega con la cabeza, mientras ella le mira inquisitivamente. Sin embargo Tenten se encoge de hombros y se marcha con Lee y Gai, conversando animadamente de la competición. El Hyuga les sigue, unos pasos por detrás. De repente un agudo pitido alarma al grupo. Neji saca bruscamente su teléfono móvil, con una mueca de desagrado al comprobar quién llama. - ¿Otra vez? Dile que cómo Hiashi se entere de con quién se junta no va a ver el sol en todo lo que queda de año. Estoy harto de que sea tan cariñosa con todo niñato que se encuentre a su paso. Adiós. Ya hablaré con ella - concluye mientras cierra de un golpe el teléfono y bufa enfadado. Todos le miran con los ojos como platos y la boca casi abierta por su reacción. - ¿Qué estáis mirando? Aquí no ha pasado nada. Seguid andando - inquiere con un tono de voz de lo más amenazador. No obstante obedecen, ya que no les apetece demasiado saber cómo es Neji enfadado de verdad. Diez minutos después vuelven a murmurar por lo bajo. Les inquieta demasiado saber el porqué del comportamiento de su amigo. De repente en el rostro de Tenten se dibuja una expresión pícara, y rápidamente acerca su boca al oído de Lee. Empieza a susurrar, haciendo que en la cara del muchacho aparezca un gesto de sorpresa. Por fin logra entender absolutamente todo. Entonces los dos empiezan a reír por lo bajo, mirando a Neji de reojo, e intentando romper la tensión acumulada en el ambiente. Esas risitas aumentan de intensidad, hasta convertirse en contagiosas y alegres carcajadas contenidas de mala manera. Ya se sabe: Cuando quieres contener las ganas de reír con más fuerza lo haces. - ¿Qué os pasa? - espeta incómodo, sin entender demasiado lo que ocurre. - Neji... - inquiere Lee agarrándole de las manos-... ¡Eres un buen primo! ¡Qué bonito es el amor fraternal! - chilla con más emoción, aguantándose las lágrimas. Tenten mira con ternura al chico de ojos claros, mientras le coge cariñosamente por los hombros. - No debes preocuparte por Hinata. Es una buena chica - concluye con una amplia sonrisa. Él aparta la mirada, molesto y con gesto arrogante. Sin embargo ella mira cómplice a sus amigos. Todos saben muy bien que aunque él niegue el hecho de que su prima le sea importante en realidad no es así. Es más, se atreverían a decir que la adora. Aunque diga lo contrario... OoOoOoOoOoOoO Qué mierda de mañana... Es ya mediodía. Y como no tengo costumbre de dormir hasta tarde, llevo dos horas y media aburrido. Miro distraído como Akamaru hace el tonto con una de mis zapatillas, y acto seguido dirijo la mirada de nuevo hacia la ventana. Empiezo a estar hasta los cojones de estar tumbado en la cama. Desesperado, enciendo la minicadena como último recurso, con un CD de canciones de distintos grupos dentro. ...This world will never be What I expected And if I don't belong Who would have guessed it...? Justo tenía que ser esta canción...cada vez que la escucho, pienso en Hinata. Y cada vez que hago esto me preocupo aún más por ella. Últimamente la veo cada vez más retraída, más callada y más triste. Aunque me jure y perjure que no pasa nada en absoluto. "No te preocupes por mí, Kiba, por favor". Sólo le falta decir que "no vale la pena". Me suena el móvil, parece ser que tengo un mensaje nuevo. Naruto. Va, que le den. Estoy aburrido, pero no tengo ganas de aguantarle. No estoy tan desesperado, al menos por ahora. Tengo ganas de hablar con Hinata para hacer que me lo cuente de una vez...qué coño, ¿para qué cojones tengo el móvil? Rápidamente, me incorporo y empiezo a dar vueltas por la habitación mientras marco el número de su casa. Akamaru se me queda mirando raro. - ¿Diga?- vaya, Hanabi. Hace un montón que no tengo el placer de aguantarla. - Enana, soy Kiba. Dile a Hina que se ponga - contesto mientras empujo a Akamaru con el pie. - ¡Hola, chico-perro! ¿Por qué no lo dejas ya? ¿No sabes que a mi hermana le gusta otro? - ya tenía que decirlo. Siempre igual. - Peque, déjalo ya. Cuando crezcas mínimo diez centímetros, me hablas, canija. La hermana de mi mejor amiga comienza a gritarme, y yo la escucho con el auricular separado de la oreja. Cuando vuelve a estar en relativo silencio, me lo coloco de nuevo. - ¿Kiba? ¿Qué pasa? - Hinata. Ahora, gracias a Dios, sí que es ella. - A mí, nada. ¿Tienes algo que hacer? - No... - ¿Me acompañas a sacar a Akamaru? - el aludido se levanta de golpe al oír su nombre. El muy cabrón sabe asociar las palabras "sacar" y "Akamaru". - Va-vale... ¿seguro que no pasa nada? - ya está preocupándose otra vez. La verdad, a veces pienso que incluso olvida que ella también existe. - Repito, a mí no. Te veo en el parque, ¿va? Media hora más tarde, estoy esperándola en la parada de bus de enfrente del parque. De "nuestro parque". El lugar donde quedábamos ella, Shino, Akamaru y yo cuando éramos pequeños. Aunque ahora sólo vayamos los tres... hace un montón que no veo al que en teoría es mi mejor amigo. - ¡Kiba! - Hinata sale del bus a toda prisa, y se acerca hacia mí. Lleva, para variar, una falda larga de color oscuro con sus queridas botas y una chaqueta vaquera. - Buenas... - Akamaru le pone las patas sobre los hombros y le limpia la cara a lametazos, y yo me limito a acariciarle con brevedad la cabeza. Ella nos sonríe, dulce y algo avergonzada, y le devuelve el abrazo al idiota de mi chucho-. Vamos, capullo, deja de aprovecharte de Hinata. Mi perro ladra, burlón, y mi amiga nos mira, mientras ríe divertida. Akamaru la adora desde siempre, y también desde siempre, cada vez que la ve, se tira encima de ella. Menos mal, que últimamente se limita a apoyarse en sus hombros. O si no, seguro que le rompe algo. Después de todo, como dice Naruto, "mi chucho parece un dinosaurio". Y Hinata es bastante pequeña. Caminamos hacia el parque charlando sobre nada en particular, y al llegar al lugar donde nos solemos sentar -un banco que entre Shino y yo colocamos entre los árboles, después de cargarnos sus sujeciones, en un pequeño acto de vandalismo callejero-, dejo suelto a mi perro y nosotros tomamos asiento. Después de unos momentos de silencio, pensando en cómo hacer que Hinata hable y me cuente lo que le pasa, ella toma la palabra. - Kiba...no es normal q-que estés tan callado. Por favor, dime qué te pasa de verdad. - ¡Por supuesto que estoy bien! . ¡¿Por qué razón tendría que estar mal?! - ella me mira sorprendida, y en cierto modo, algo asustada. Mierda. He sido demasiado bruto-. La verdadera pregunta, Hinata, es si tú estás "bien de verdad". Y por una vez, no me mientas. Si te pregunto, por algo será... No hace falta que intentes no preocuparme. Ya me preocupo yo solo por ti, y que intentes que no lo haga, solo provoca que me mosquee más. Puedes contármelo todo, deberías saberlo. Pero por lo que veo ya no confías ni una pizca en mí. - P-pero...si yo estoy bien de verdad... - Seguro - murmuro irónicamente -. Si tan bien estás, ¿por qué pareces a punto de llorar? Hinata se lleva las manos a los ojos, para descubrir que tengo razón. Los tiene llenos de lágrimas contenidas a duras penas. Mi amiga gira la cabeza con rapidez, intentando que no vea como se le comienzan a mojar las mejillas. Es tan... inocente. Tan inocente y dulce. Sé perfectamente que no le gusta que la toquen, que la hace sentir incómoda. Pero me parece que lo que más necesita en estos momentos es un abrazo. Espero que así deje de llorar... Definitivamente me he pasado. Rápidamente, para que no pueda apartarme, le paso un brazo por los hombros y la aprieto con fuerza contra mí. Ella se pone rígida, y pone las manos sobre mi pecho, en un acto reflejo. Pero no, esta vez no. Esta vez va a llorar todo lo que quiera y necesite, va a dejar que la abrace y la ayude a calmarse, y luego me lo va a contar todo. De pronto, me agarra de la sudadera y empieza a llorar más fuerte. Cada vez más. Eso me ha pillado por sorpresa. ¿Qué hago ahora? Supongo que tendría que esperar a que se le pasase un poco, y si no consolarla. Pero tantas lágrimas me agobian. La verdad es que no sé como actuar en este tipo de casos. Me estoy empezando a asustar. - Ejem... Hinata... ¿e-estás bien? - la pobre asiente, entre hipidos. Cada vez me siento peor. - Sí, tranquilo...no te sientas culpable... no me has hecho llorar -. Hinata levanta la cabeza y me mira con una sonrisa triste y los ojos llenos de lágrimas. Definitivamente, Naruto es tonto. Sakura por aquí, Sakura por allá... Hinata es mil veces más guapa y dulce. - A-ah...bu-bueno... - me parece que me estoy poniendo rojo. Sin poder evitarlo ni disimularlo. ¿Pero por qué? Después de todo sólo es mi mejor amiga -. ¿Me cuentas ya lo que t-te pasaba? Por favor. Demasiado cerca... sí, debe de ser eso. Está demasiado cerca. Hinata asiente, y se separa algo de mí. Se agarra de las manos, y cierra los ojos un momento, intentado encontrar las palabras adecuadas. Y mientras, yo trato por todos los medios de tranquilizarme. Al poco rato, ella alza la cabeza y me mira con sus extrañísimos ojos plateados. Acto seguido, abre la boca, vacilante, y comienza a hablar. A la vez que pongo toda mi atención en ella -aún con la cara ligeramente colorada-, no puedo evitar pensar dónde están las que se supone que son sus amigas. O su familia. En fin, al menos sabe que yo sigo estando aquí. OoOoOoOoOoOoO Hey, hey, you, you, I know that you like me No way, no way, No, it's not a secret Hey, hey, you, you, I want to be your girlfriend Las notas de la famosa canción resuenan en la habitación de la adolescente, toda peluches y con las paredes forradas de pósters y fotos. Ino mira distraída por la ventana, siguiendo la melodía con ligeros movimientos de su barbilla, mientras que Sakura intenta pintarle correctamente las uñas de las manos de un encendido color rojo. Finalmente, bufa, harta, y levanta la vista de su complicada tarea. - Ino, deja de moverte, por favor. Me voy a acabar saliendo otra vez- dirigiendo una mirada desdeñosa a la flamante minicadena que preside la estantería, se vuelve hacia su amiga -. Voy a cambiar de canción... me pone nerviosa la tonta esta. - ¡Eh, eh, eh! ¿Qué te crees que estás haciendo? - Ino se levanta precipitadamente y se coloca delante del aparato -. Y además, un respeto a Avril Lavigne... Yo no me meto con tu querida Lily Allen o tus geniales La Oreja de Van Gogh. Al escuchar el retintín y el tono déspota de su amiga, Sakura abre la boca, algo molesta, pero decide callarse. No tiene ganas de discutir. Sabe que a la mínima que intente llevarle la contraria a Ino, estallará y se pondrá como una fiera. Y eso a la chica de extraños cabellos rosados -producto de un tinte pelirrojo fallido, cómo no, idea de la egocéntrica rubia-, no le gusta en absoluto. Así que opta por cerrar la boca y apretar los labios. Aguantando con el ceño fruncido el resto de la canción, prosigue con la manicura de Ino, que por fin se está quieta, meditabunda. De pronto, el timbre del móvil de Sakura resuena con fuerza. Volviendo a dejar el bote de esmalte en el suelo, la adolescente se levanta y saca el móvil del bolsillo de su abrigo, bajo a la atenta mirada de Ino. Es un mensaje. La rubia contempla como la cara de Sakura va pasando poco a poco del rosa claro al granate oscuro para acabar en un blanco folio que despierta instantáneamente su curiosidad. Veloz como el rayo, Ino se levanta del cojín donde estaba sentada y le arrebata el teléfono. - ¡Eh, Ino! ¡Devuélvemelo! - Sakura se abalanza sobre su amiga, mas ésta la ignora. Conforme va leyendo el mensaje su rostro comienza a adoptar una expresión tormentosa que la otra adolescente conoce bien. En el pasado, la hacía temblar de miedo... ahora, sólo consigue que cierto malestar nazca en su estómago. - Podrías haberme dicho que estabas saliendo con Sasuke, ¿no? - Sakura abre los ojos, sorprendida, y le retira el aparato a la rubia. "Hoy a ls 5 n mi csa", reza el texto escrito en la pantalla del móvil. La muchacha de ojos verdes mira a los azul claro de Ino, acerados y fríos, y siente como el agua comienza a afluir en sus lacrimales -. No me puedo creer que estéis juntos... después de lo que me dijo, después de todo lo que YO he hecho por ti... no pensaba que fueras tan zorra, Sakura -. La aludida mira alucinada como la que considera su mejor amiga la contempla con todo el desprecio del mundo, mientras que las ganas de llorar crecen más y más en su pecho, junto con un sordo núcleo de furia que no sabe muy bien de dónde sale. De pronto, para el desconcierto de Sakura, la otra chica se sienta en la cama, con el rostro duro y helado como un témpano de hielo. Señalando el bote de pintura y el suelo que hay delante de ella, Ino se dirige a la que en teoría es su mejor amiga. - Termina con lo que estabas haciendo, y lárgate de aquí - le ordena. Sakura se la queda mirando, sintiendo como la congoja va dando paso poco a poco a una rabia incontrolable. Con el rostro tenso, se mete el móvil en el bolsillo, y comienza a recoger sus cosas. La adolescente rubia la sigue en todos sus movimientos, asombrada. Destemplada, le espeta en voz de grito -. ¡¿Qué te crees que estás haciendo?! . ¡Haz lo que te he dicho! Sakura la contempla, tranquila en apariencia, pero con un enceguecedor destello de rabia en sus normalmente dulces ojos verdes. - Me voy. Búscate a otra lameculos para que te aguante - Ino abre la boca, sin palabras. Acto seguido, al darse cuenta de que su amiga tiene intención de dejarla sola, se fuerza a contestar. - ¿Qué? . ¿Qué coño quieres decir? - dejando de lado su máscara de frialdad y delicadeza, la rubia se levanta también. Sigue a Sakura, mas ésta la ignora olímpicamente -. Joder, ¡no me ignores! . ¡Contéstame! De pie en el centro de la habitación, intenta comprender lo que está sucediendo, mientras la chica de cabellos rosados la mira, estoica y furiosa. - ¿E-es por lo de antes? - Sakura mantiene mortalmente serio su rostro. Ino cierra los ojos con fuerza y continúa -. Me refiero a lo de la música. - ¿De verdad crees que yo me voy a enfadar por eso? - con una mueca irónica, mira hacia el suelo -. Estoy acostumbrada a los desaires de ese tipo. Después de todo, estoy en el mismo grupo que Sasuke y el idiota de Sai. Ino parpadea. Quizá se haya precipitado con lo de dar por hecho que Sakura estaba saliendo con él... pero... la chica que conoce no se habría enfadado por eso. ¿O sí? - Oh... entonces, ¿te has enfadado por lo de Sasuke? - la rubia prosigue, dubitativa. Su amiga la mira fijamente. Sus ojos verdes se van llenando lentamente de lágrimas, mientras que sus mejillas toman el rojo encendido que un observador avispado reconocería como un símbolo de peligro. Sakura está furiosa. - No me puedo creer lo que estoy oyendo - Ino la mira, asombrada -. En serio. ¿¡Qué pasa?! . ¿¡Es que tu mundo sólo gira en torno a los tíos y la ropa!? - Sakura abre la puerta de la habitación, frente a los ojos desconcertados y cada vez más húmedos de su amiga -. Tú no eres quién yo conocía. ¿En qué lugar se quedó Ino, en qué parte del camino? . ¿Cuando pasamos al instituto? . ¿Cuando, estando tú en primero, te empezaron a pedir salir hasta los de 4º? Sakura está llorando. No sabe si de rabia o de pena. E Ino se siente incapaz de reaccionar. Dando un portazo, sale de la habitación. Se queda durante un eterno instante mirando fijamente la puerta de su cuarto, intentando asimilar lo que acaba de decir Sakura, atónita. Escucha, como si estuviera en otro mundo, el estruendo que produce la entrada de su casa al cerrarse de golpe, y el verdadero significado de las palabras de su amiga le penetra de golpe en el cerebro. Lentamente, baja los ojos, sintiendo como se van llenando con parsimonia de lágrimas. Se siente incapaz de arreglar lo que ha hecho. OoOoOoOoOoOoO Apago la televisión y suspiro profundamente. Aún no se ha hecho de noche pero tengo un sueño horrible. Hago un esfuerzo por no quedarme frito, mirando al viejo reloj que cuelga peligrosamente de la pared más cercana. Las ocho y dieciséis. Dieciséis... Eso me recuerda a algo. Me levanto con pesadez del sofá y con los ojos aún cerrados agarro mi teléfono móvil. Como esperaba: tengo un mensaje de Sakura. Lo abro, emocionado. "Feliz cumpleaños". Mis labios se curvan, haciendo que en el rostro se me dibuje una sonrisa involuntaria. Desde que tengo uso de razón ella ha sido de las pocas que me felicitan todos los años. Pero también es una de las pocas personas que lo saben. No me agrada demasiado que todo el mundo se alegre por ser un año más viejo. Hacerse viejo es una mierda. Me asomo por la ventana, paquete de cigarrillos en mano. Saco uno de la caja y lo enciendo. No suelo fumar con mucha frecuencia, es más, solo lo hago cuando estoy realmente estresado. Y ahora es uno de esos momentos. Dieciséis años... Lo mire por donde lo mire no tiene ninguna ventaja. Me apoyo en la metálica barandilla que impide que me caiga y observo cómo el viento se lleva definitivamente a las pocas nubes que quedan en el cielo. Suelto una bocanada de humo, que rápidamente se mezcla con la fresca brisa otoñal. El ruido del timbre sonando estrepitosamente me saca con brusquedad de mi relax. ¿Quién podría ser a estas horas? Paso por el salón y corro hasta el recibidor para averiguarlo. Abro de un tirón la puerta. - ¿Iruka? - pregunto sorprendido. Siendo sincero es a quien menos me esperaba encontrar allí. - ¿Conoces a otro? - añade con una mueca divertida, mientras me tiende una de sus curtidas manos para darme un apretón. - ¿Pero no estabas en la India? Es tan... - busco una palabra que pueda describir su aparición -... inesperado verte aquí de repente. - Bueno, no se cumplen años todos los días, ¿verdad? Además, aunque sé que no te gusta que celebremos esta fecha me sabía mal no comprarte nada... - murmura alegre, acercándome una pequeña bolsa. Saco de ella una caja oscura, no muy grande. Le doy un par de vueltas, intentando adivinar que hay dentro. Por fin logro abrirla, y para mi sorpresa contiene lo que ahora más me apetece ver. Una muñequera. Pero no una muñequera normal y corriente. Ni mucho menos. De cuero oscuro, repleta de pinchos. Por segunda vez en poco tiempo vuelvo a sonreír ampliamente. No sé como lo hace, pero Iruka siempre consigue acertar con estas cosas. - ¡Gracias! - exclamo a la vez que me la pruebo. Es como si estuviese hecha para mí - No deberías preocuparte tanto con estas cosas, te debes haber gastado una pasta en ella; parece cuero del bueno. - No pienses ahora en el dinero... Veamos ¿cómo te sientes ahora? ¿Más maduro? - bromea y con un gesto le invito a pasar. Acepta encantado mi proposición, y mirando curioso todos los rincones del piso se tira en el sofá. - La verdad es que esto no ha cambiado ni un poco desde la última vez que vine. Y tú tampoco. Sigues igual de canijo - ríe y me da un golpecito en la nuca. ¡Cómo odio que se meta con mi estatura! - ¡No soy tan pequeño! Medir uno setenta es algo totalmente dentro de la media - replico fastidiado. Él simplemente se levanta y se pone a mi lado. Debo reconocer que me saca una cabeza. - Naruto, que trabaje en una guardería no quiere decir que sea idiota. A ver, diría que te saco más o menos, diez centímetros… Y si yo mido metro setenta y cinco tú… ¿Uno sesenta y cinco? - Sesenta y seis… - contesto un poco avergonzado. ¿Por qué cojones nunca puedo mentirle? Él se vuelve a sentar y de repente frunce el ceño, sin razón aparente. - ¿Qué pasa? - inquiero intrigado, dando una calada más a mi cigarrillo. Iruka me lo quita de las manos y lo tira por la ventana con rapidez -. Pero… - ¡Aún eres un niño! . ¡¿Qué haces fumando tan pronto?! - interrumpe notablemente exaltado. La verdad es que nunca ha sido una de esas personas que se mosquean con facilidad. Pero yo tampoco puedo cabrearme con él. Es algo que aunque intente hacer me resulta imposible. - Sólo era uno. No me iba a pasar nada - musito en voz baja. No quiero discutir. Después de todo lo único que ha hecho ha sido preocuparse por mí… Vuelvo a tomar asiento a su lado y pasamos largo rato en silencio, intentando pensar un tema con el que "romper el hielo". - ¿Cómo van tus estudios? - tantea con cuidado. Sabe de sobra que ese tema es bastante espinoso. - Hombre… Nada del otro mundo - respondo entre risas. - Se te siguen resistiendo las matemáticas, ¿verdad? Exacto. Iruka siempre da en el clavo. Hay veces en las que creo que establece una especie de telepatía conmigo. Eso no me hace ni puñetera gracia. Está bien tener a una persona que te entienda, pero puedo asegurar que no poder ocultar nada es una verdadera mierda. - Sí. Aunque Sakura me ayude sigo cateando - susurro en voz baja, dando a entender que no quiero seguir hablando del tema. Él se lleva una mano a la frente y suspira. Ese gesto suyo siempre tiene el mismo significado: "No tienes remedio". Lo único que hago ahora, y lo mejor que puedo hacer es sonreír. Puede que Iruka siempre sepa cuando obro mal, pero también tengo mis trucos para que su enfado se pase. De repente mis tripas rugen, indicando que me muero de hambre. No como desde hace seis horas y si me sirvieran un caballo aseguro que no duraría más de cinco minutos en mi plato. - ¿Hambre? - Bastante - admito con un poco de timidez. Malditos instintos, siempre me dejan en vergüenza. - La verdad es que a mí también me apetece comer algo. ¿Ramen? - propone sonriente. Vale que a veces odie la telepatía, pero joder, tiene sus ventajas. - ¡¡Vale!! Pero en Ichiraku, ¿verdad? - pregunto en tono pícaro. Sabe más que de sobra que mi ramen preferido es el que hacen allí. Que no me engañen con fideos de tres al cuarto. Además ir allí es nuestra pequeña -y única- tradición. Y las tradiciones deben ser respetadas; mucho más si incluyen comida de por medio. - Estás hecho un caprichoso. Y también un aprovechado - comenta divertido. Alzo la vista y le doy una palmada en el espalda. - Puedo aprovecharme, es mi cumpleaños - concluyo y acto seguido salimos del piso, dispuestos a ir a mi lugar preferido. Creo que si mi estado de ánimo se pudiese describir con un color ese sería sin dudarlo el naranja. Estoy contento, muy contento. Tengo que decir que soy simple de cojones; me alegro por tres tonterías. Pero la verdad es que como suelen decir esas tres tonterías son las que nos hacen felices. Caminamos charlando animadamente, y avanzamos a la vez que me cuenta todos los detalles de sus seis meses de viaje en la India. Yo no pierdo detalle de todas sus explicaciones, porque cada cosa que cuenta, por más insignificante que parezca me resulta genial y divertida. Según lo que dice aquel sitio tiene que ser tan distinto de esto que me resulta casi imposible imaginármelo. Tras una pequeña caminata llegamos al pequeño restaurante. Hace tanto tiempo que no voy que casi llego a olvidar el camino. Lo cierto es que hecho de menos esos almuerzos tan divertidos, y sobretodo si son con él. Supongo que es la costumbre. - Ve sacando la cartera, ¡te voy a arruinar! - exclamo entrando con una zancada en el local. Ichiraku no cambia aunque pase más de un año desde mi última visita. - Cuidado no vayas a reventar - contesta con un bostezo. Debe estar cansado tras pasar tanto tiempo en un avión. Nos sentamos en la mesa de siempre, esa que está cerca de la ventana, en un rincón. Mi favorita. Cojo la carta, y aunque me la sepa de memoria le echo un vistazo rápido. Es una chorrada, porque sé que incluso si me sirvieran la cabeza de Sasuke en bandeja elegiría antes un rico plato de ramen, pero me hace ilusión.Llamo a la camarera, una chica japonesa que si no me equivoco es la hija del dueño. Su cara se vuelve alegre al vernos. - ¡Naruto-kun! . ¡Iruka-san! . ¡Cuánto tiempo sin verles; se les echaba de menos! - ¡Y nosotros a ti, Ayame! - exclamo sonriente. Me cae genial, y estoy seguro de que el sentimiento es recíproco. - ¿Cuántos tazones de ramen entonces? - pregunta a sabiendas de lo que estoy dispuesto a pedir. - Do… - intenta decir Iruka, pero rápidamente es interrumpido por mí. Ni loco me como sólo uno. - Tres boles para mí y uno para "la señorita" - añado mirándole con gesto pícaro. Puede que se quede "pelado" por una semana, pero no me voy a marchar hasta que mi barriga esté a punto de reventar. Él me da un codazo, que yo ignoro -. Recuerda que estoy en edad de crecimiento. - Sí, vamos. Ni que por dos platos más fueras a crecer los diez centímetros que te faltan - susurra mientras rebusca en su monedero, fastidiado. Es simpático, pero también bastante tacaño. - ¿Y si pido otro más? O no, mejor me comeré cinco. ¿O quizá seis? . ¿Tu cartera lo soportaría? - replico, mirándole de reojo con los mofletes hinchados. Debería saber que mi estatura es el tema tabú por excelencia. Creo que tendría que tatuarme en la frente "no menciones nunca mi altura en público" para que no hiciera esa clase de comentarios. Pero bueno, se lo perdono porque nadie es perfecto. Tras unos minutos de espera el embriagador olor de los fideos se instala en mi nariz, dejándome tremendamente complacido. Si voy al cielo algún día quiero que sea ésta la fragancia que se respire por allí. Me froto las manos y cojo los palillos con energía. - ¡Itadakisasu! - grito cuando me dispongo a probar el suculento manjar que se me ofrece. Sin embargo Ayame suelta una pequeña carcajada, que hace que se formen dos bonitos hoyuelos en sus mejillas. - Se dice "itadakimasu" - me corrige con amabilidad. No hay duda, ella también es una tía genial. - Si alguien me llevara más a menudo por aquí no se me olvidaría, ¿no crees, Iruka? - pregunto observándole con una mirada divertida. Me encanta chincharle. Ayame se marcha rápidamente, llevándose la carta. Me llevo los primeros fideos a la boca, no sin antes fijarme en cómo dos tíos de pintas muy extrañas se sientan en la mesa de al lado. Uno lleva el pelo rojo y el otro parece un muerto. Espera. Bien, rebobinemos. Uno de ellos es el primo perdido de un mapache, Gaara creo. Y el otro… El otro es Sasuke. No hay duda, son inconfundibles. Nadie con dos dedos de frente tendría cojones para salir así a la calle. - Está muy rico, ¿verdad? - oigo el sonido de la voz de Iruka como amortiguado –. Oye... ¿estás bien? - supongo que mi cara en ese instante está suficientemente rara como para preguntar. De mi boca resbalan los fideos que no me he conseguido tragar y se caen al plato. No puede ser. No, es imposible. Esos dos no son ellos. Bueno, a lo mejor… A ver, ¿¡qué coño hice yo en mi vida anterior para tener tan mala suerte ahora!? . ¿Acaso fui un asesino en serie o algo por el estilo? Ni hablar, eso no es suficientemente grave como para sufrir esta tortura china. ¿Por qué siempre que lo paso bien tiene que meterse él de por medio? Quizá me esté persiguiendo, como en esas pelis yankis en las que un obseso se encapricha de una mujer atractiva y la acosa hasta que ella se vuelve loca. Sólo con la diferencia de que yo no soy una chica guapa ni él un asesino… O eso creo. Instintivamente me meto bajo la mesa. Creo que aún no me han visto. Sé que es un solución cobarde, pero la prefiero antes de que tener que ser cortés debido a que Iruka está conmigo. Espero que la "técnica del avestruz" me funcione por una vez. Alá, Buda, Jesús, que alguno me ayude. Por favor. Observo cómo unos pies se acercan a mí. Puedo distinguir las zapatillas de Sasuke. Por lo visto mis rezos no sirven de nada. El cielo no está de mi parte. Malditos, ¿por qué tienen que llevar la cuenta de todos mis pecados? - ¿Puedes pasarme la sal? - pregunta en tono serio. Iruka, por lo que más quieras, tú tampoco. - Sí, claro - dice mientras le cede el salero. ¡No! . ¡¿Por qué?! Definitivamente estoy solo en este mundo… Y para colmo, Sasuke sigue ahí, aliñando su ensalada libre de grasas. ¿Qué pasa, que se piensa quedar ahí todo el día? Asomo la cabeza ligeramente y me doy cuenta de que ese gilipollas sabe que he estado escondido todo el tiempo. En su rostro se dibuja una de esas sonrisas prepotentes que tanto odio. Está planeando algo, se le nota. Y tiene pinta de que no me va a gustar nada de nada. De repente noto cómo su pie se acerca más y más a una de mis manos. Ese cabrón me está pisando. Yo aprieto los dientes, aguantando un grito. Él sigue sonriendo con sorna. - Ah, perdona. No te había visto - ironiza. Habla así porque Iruka está delante. Maldito falso -. Pero estar debajo de la mesa es incómodo… ¿Qué hacías ahí? - mi cara se pone roja de rabia. Ya todo me da igual; me la sopla que Iruka esté conmigo. - ¡Vete a la mierda, Sasuke! - grito a la vez que intento levantarme rápido. Pero por lo visto mi cabeza está de más, ya que me golpeo en la frente con el borde de la mesa y vuelvo a caer al suelo. Todo el mundo empieza a reírse, unos más disimuladamente y otros a carcajadas, sin cortarse ni un pelo. Todos excepto el tal Gaara, que sigue tan inexpresivo como siempre. Nunca antes me he sentido tan… ridículo, y eso que soy el chico que más humillaciones ha podido vivir en dieciséis años de vida. Miro a Sasuke desde abajo, y alza las cejas, victorioso. Sí, detestable cabrón, has conseguido lo que querías. Ahora soy el hazmerreír del local. Seguramente algunos me tengan lástima, sientan esa odiosa y falsa compasión que suelo recibir. Otros ni tan siquiera me mirarán, como siempre hacen. Y tú, con tus puñeteros aires de superioridad te sentirás importante. Dime, ¿tanto te importa no perder? Pues ya tienes lo que quieres. Eres el vencedor. - ¡¿Estás contento, jodido niñato?! - inquiero fuera de mí. Ya no sé ni lo que digo; sólo sé que estoy cabreado. Muy cabreado -. ¿Qué más quieres? . ¿Quieres que te bese los pies, que limpie con la lengua el suelo que pisas, que me vista de bufón y haga el ridículo aún más ante este montón de gente? - miro a mi derecha, y contemplo durante escasos instantes la cara de decepción de Iruka, que me toca el hombro, con gesto triste. Le estoy decepcionando, y todo por SU culpa. - Cálmate, Naruto - susurra, pero no le hago caso. Es más, una respuesta totalmente inapropiada se escapa de mis labios. - ¡Déjame de una puta vez en paz! . ¡No me entiendes, joder! - grito en tono amenazador. Él agita la cabeza de un lado a otro, y deja un poco de dinero en la mesa. - Cuando te calmes volveremos a vernos. Ahí está la cuenta. Adiós - se despide indignado, y tras tensos instantes de silencio me doy cuenta de que he pagado con él toda mi rabia. - ¡Espera, Iruka! . ¡Espera! - no responde. Es demasiado tarde. Me vuelvo hacia Sasuke, casi enseñando los dientes - ¿Ves lo que has conseguido? . ¡¿Lo ves?! - empiezo a levantarme, andando en su dirección y le agarro con fuerza por la camiseta. Creo que le levanto dos palmos del suelo - no pesa casi nada -, pero en su cara sigue pintada ese puto gesto arrogante. - Sí. No estoy ciego - responde sin que le tiemble la voz ni un poco. De repente una de mis manos se intenta precipitar contra su cara, pero es parada por Gaara, de nuevo; como aquella vez. Sin embargo no me ataca. Simplemente deja sobre mi palma un par de monedas. Yo, algo más calmado, arrugo la nariz, sin saber muy bien lo que hacer. ¿Para qué me da dinero si estoy intentando pegar a su amigo? Él me mira intensamente con esos ojos esmeraldas que tanta impresión me causan y procede a hablar. - Te faltaba dinero. Eso - señala los tazones de ramen - ha subido de precio. Cógelo - me aprieta la mano, haciendo que cierre el puño. Es cierto, no hay dinero suficiente como para pagar los tres tazones. Si no fuera por ese tío tan extraño ahora estaría comiéndome la cabeza por no poder pagarlo todo. Una de dos, o Gaara no es tan malo o es que es un tío muy pero que muy raro. La segunda me convence más. Dejo los euros en la mesa, y me marcho. Cuando salgo a la calle un noto cómo un impresionante frío me recorre la nuca, provocándome un estornudo. Ando en dirección a casa, pero veo a través de una de las ventanas de Ichiraku que Sasuke me está hablando. No le puedo oír ya que el cristal se traga el sonido, pero en sus labios leo "Feliz Cumpleaños". Acto seguido se toma un poco de ramen, seguramente el que me dejé sin haberlo tocado siquiera. Tú ganas, maldito prepotente, pero mi revancha está por llegar. Nadie toca mi ramen. Canciones: Friend of Mine, Alright Still, Lily Allen Girlfriend, The Best Damn Thing, Avril Lavigne. Never too Late, One X, Three Days Grace |
| #27 @ 17:57 27/08/2008 | |
| yasary
Nivel: Chuunin |
Hola.
No voy a decir que lo continuéis, pues ya habéis tomado vuestra decisión, pero quiero que sepáis que es una verdadera pena; la verdad es que la historia tenía muy buena pinta. Pero si no funciona, no funciona, no hay que forzar algo que no va a llevar a ninguna parte, ¿no? En fin, estos dos capítulos han estado muy bien. Me ha encantado la enzarzada de Sasuke y Naruto al final del capítulo 6... Taking back sunday... Un grupo muy bueno, ¿cierto? Con la del capítulo 5, ya son dos canciones del mismo grupo ¿Quién de las dos es la que lo escucha? XD. Una cosita quería deciros... Un pequeño fallo que he visto el algunas ocasiones... Después de una pregunta, es decir, del último signo de interrogación, no se escribe punto. ¡Ah! Bueno, y lo de, "a el" que me parece haberlo visto, aunque no estoy del todo segura... Bueno, que me alegro al menos de haber podido leer hasta el 6º capítulo. ¿Cómo es esa frase? "No llores porque se terminó, sonríe porque sucedió" o algo así, ¿no? ¡Un beso! |
| #28 @ 00:17 29/08/2008 | |
| aurori1
Nivel: Chuunin |
Taking Back Sunday nos gusta a las dos, personalmente, creo que el grupo tiene canciones muy buenas. Lo del punto al final sabemos que no está bien, pero tiene su justificación. En un principio, el fic estaba publicado en una página muy famosa, que es inglesa pero almacena fics de todos los idiomas, y se comía las exclamaciones e interrogaciones del principio si hacías una frase de este tipo: ¿Vamos a ir al final a pasear? ¡Ya es tarde!, quedando la frase así: "¿Vamos a ir a pasear?Ya es tarde!", y era preferible que quedase con el punto que de esa forma, ¿no ^^? Y lo de "a el" puede ser, a veces se nos escapa ^^U. En fin, gracias por pasarte ^^. |
| Páginas: 1 [2] | |
| Para poder comentar un hilo, por favor regístrate o si ya estás registrado, conéctate en el formulario de arriba a la izquierda. | |

. Y la palabra "co**" se suele usar referida a la vagina, pero en ese contexto se usa como eso, una exclamación xD. Y sí, Itachi estaba haciendo lo que tú creías XDDDDDDDDD. "Potar" significa vomitar, devolver. Vamos, que a Sasuke le da asco verle en esa actitud. Nos alegra que te guste, y la cosa se va a poner más animada de aquí en adelante *risa maligna*. Gracias a ti por leer y comentar. Y creo que ya he respondido a todo... En resumen, que te vaya bien
.
?)
/b> Naruto, Sakura, Sai y Sasuke quedan en casa de este último para hacer el maldito trabajo de Lengua. Lo malo es que su apartamento ha sido inundado por la pandilla de Itachi, su hermano mayor. Si a eso le sumamos que no es que nuestros protagonistas se lleven muy bien... ¿Conseguirán terminarlo? Es más, ¿conseguirán siquiera no matarse los unos a los otros en el proceso?