naruto
22:54 12/10/2008
KaKashi-BF

71723

Usuari@
Nivel: Jinchuuriki

Páginas: [1] 2
#1 @ 00:29 01/07/2008
AprilisAura

66670

Usuari@
Nivel: Chuunin
Hola... ^^
Bueno... a ver... ¿Qué decir? .... mmmmm ...
¡Ya se! ... la verdad me gustó, a pesar del trágico final ... pude imaginar todo el trayecto (y sufrir también) gracias a la buena narración que hay =) ...
Y bueno... que más ... tendre que esperar... (y claro que lo haré ^^)...
Bueno, soy mala para las críticas constructivas (no se me dan bien, suelo opinar personalmente usando lo que sentí).
Y como dije antes; me gustó... la forma de describir me hace utilizar algo que me gusta mucho (la imaginación).
Gracias por dejarme usarla ^^ ♪ si si si!♪ ...
Saludos...
#2 @ 00:47 01/07/2008
Gran Fusterio

85584

Usuari@
Nivel: Chuunin
uf, ke mala suerte, mira ke aver justo una tormenta de arena, de todas formas me gusta, espero la conti, aver como se salva el Freddy
#3 @ 01:15 01/07/2008
gixds20

52770

Usuari@
Nivel: Kage
Holas!!

Vaya, debes agradecer mi comentario a la curiosidad que despertó en mi el título de tu historia xD. "El fondo del Oasis" debo decir que me atrae de forma insospechada, el desierto es tan vasto y tan misterioso, hay que tenerle respeto ^^. Veo en esta historia una gran oportunidad para desarrollar una trama, se puede partir de tantos lados!! puedes tocar desde puntos existenciales hasta superviviencia 101 xD.

Fran, Freddy y Fernando ¿coincidencia que todos inicien con F? xD. La narración la encontré muy bien, y la ortografía aún más ^_^, la verdad me llama mucho la atención el cómo se puede desenvolver esta historia, estaré al pendiente

Por cierto, sólo como dato curioso: alguna vez escuché que los dos objetos más importantes a cargar contigo cuando viajas por el desierto, y que pueden salvar tu vida en una situación como la que acontece son: un abrigo, y un pequeño espejo xD. ¿será?

Nos vemos
bye;
#4 @ 02:05 01/07/2008
kalec

57466

Baneado
Nivel: Kage
Muy muy bien, me ha gustado mucho, aunque claro, siendo un primer capitulo no hemos descubierto nada de los cachondos de la triple F XD

Me ha gustado, ni faltas, ni fallos ni nada, genial hijo mido ÒoÓ siguelo

Resumamos:

El Freddy (que supongo que no sera Freddy Kruger, por que sino seria la leche) se carga un cactus para robarle agua (que esta muy cara) entonces llega a donde estan sus amigos Fran y Fernando (este ultimo se ha dado tal ostia que se ha comio medio desierto) entonces sale el flashback de lo que ha ocurrido momentos antes, Fran se pensaba que era Michael Shumaker e iba a toda pastilla por el desierto, claro, como en el desierto no hay policia de trafico (seria la leche que hubiera XD) pues el tio va como quien no quiere la cosa, entonces Freddy (que no Kruger leches) le dice " o te paras o te doy pa el pelo" y Fernando (la voz de la experiencia o pesao de turno) les dice "tranquilidad u os doy dos patadas a cada uno" estos se tranquilizan, pero lo que ocurre es que a 500 metros de alli un suahili se estaba tirando un pedo, lo que levanto una fuerte ola de arena que se comio el coche de los exploradores, y eso, que hasta el siguiente capitulo nada XD

PD: Te falto otra f....la de Farlominguez.....XD
#5 @ 03:37 01/07/2008
ds_0609

182

Comandante
Nivel: Jinchuuriki
Pues otra magistral obra digna de ser mostrada al foro como ejemplo de buena escritura. Con esta nueva obra podéis aprender varias de las cosas que los usuarios os citan en las faqs de ayuda. Espero que sea una gran referencia para todos aquellos que estáis interesados en la literatura, tanto para leerla como para escribirla.

Además, ya adelanto el intercambio del el One shot: Camino fantasmal, del cual ya habéis podido gozar durante unas semanas, para poder disfrutar de este nuevo elenco de sintaxis.
#6 @ 07:21 01/07/2008
JNTenshi

73396

Usuari@
Nivel: Akatsuki
¡Dios, Bruno! ¡Cada vez te envidio más! Yo no podría escribir una historia, ni aunque mi vida dependiera de ello...

La historia está buenísima. Redacción y demás, genial. En pocas palabras: ¡Excelente!

Me gustó muchísimo, espero que pronto subas la siguiente parte, quiero saber si va a sobrevivir el "Corredor de las dunas", o si será la cena de los buitres, Muajajaja...

Pues eso, ¡Felicidades Bruno! 2 chinchetas en menos de un mes. No fallé al decir que eras un García Márquez en potencia, XD.

Saludos.

Pd: #4- Kalec, que tu versión me gustó casi tanto como la de Bruno, XDDDD. Si algún día se hace un tema en Wikipedia sobre este fic, sin duda esa sería la sinopsis, ^_^
#7 @ 00:35 05/07/2008
Cliu neik

70064

Usuari@
Nivel: Estudiante
*de pie y aplaudiendo*
FABULOSO. sobra decir algo mas.
me he quedado maravillada. no se por que no habia pasado aqui antes.
pero sabes? me parece que fue hoy, 4 de julio, dia de la independencia, fue el mejor dia en que yo pude leerle.
me ha agradado el manejo de las palabras que tienes. son muy presisas, demasiado claras y bellas. me encanto que los personajes tienen la letra F al inicio de sus nombres (fredd,fran y fernando)
el mismo fic es una obra de arte, y de las mejores. felicidades Bru.
me va encantar seguir leyendo tu trabajo, que yo ya los considero: DE LO MEJOR.
#8 @ 03:52 05/07/2008
UchihaAjdeen

87219


Nivel: Chuunin
estuvo muy buena la historia, q puedo decir q me agrado mucho la historia y como la narraste muy genial jaja, la verdad sin comentarios la historia esta genial estuvo muy buena la historia, q puedo decir q me agrado mucho la historia y como la narraste muy genial jaja, la verdad sin comentarios la historia esta genial la verdad nose q decirte sigue asi
#9 @ 04:03 05/07/2008
MIKE RUANO

86636

Baneado
Nivel: Chuunin
tambien estoy de acuerdo con #8
la historia si esta buena
#10 @ 21:55 05/07/2008
KaKashi-BF

71723

Usuari@
Nivel: Jinchuuriki
Buenas, mi queridos lectores. Les agradezco muchísimo los comentarios y que se hallan dispuesto a seguir este Fic, ya que sin ustedes no habría seguimiento. Ahora les responderé uno por uno:

#1 AprilisAura, vos siempre tan devota y seguidora de mis relatos, algo por lo que te considero una persona importante para mí. Gracias por leer todo lo que esribo, mi querida lectora fiel ^^.

#2 Gracias Gran Fusterio (si te soy sincero, y espero que no te lo tomes mal, tu nick me hace gracia xD), me alegra que te haya gustado, y ya te enterarás como le irá a Freddy xD.

#3 Gix, sinceramente no me esperaba que te pasaras por acá xD. Respecto a lo de que todos los nombres empiezan con “F”, pues es una mera e inocente coincidencia que advertí muy avanzada la historia. Gracias por leer, y más me alegra que te haya agradado (y espero que así siga xD).

#4 ¡Padre! Es genial tenerte por acá y que leas lo mío; así que en cualquier momento te regalaré un jamón por ser tan buen padre (sumado a los que te debo xD). Y tu resumen me ha partido de risa… sencillamente está genial y muy bien sintetizado xDD.

#5 Muchas gracias por ponerlo fijo y considerarlo un buen ejemplo, Ds ^^.

#6 JNTenshi, mi buen colega ^^, esta vez si te esperaba, y me pone contento que la historia te guste tanto y hagas presencia por acá. Y gracias también por compararme con un gran autor como es García Márquez, es un halago xD.

#7 Nee-chan, a vos sí que tampoco te esperaba, ya que eres una gran aficionada de las artes visuales como lo soy yo de la letras y las palabras. Me pone radiante de felicidad verte por acá y que lo hayas disfrutado. Gracias ^^.

#8 Muchas gracias por leer, UchihaAjdeen



Y ahora, sin más que decirles, les dejo la segunda parte del capítulo, y espero que les guste tanto como la primera. Disfruten:

2da Parte: Promesa, sed y tormenta:
Freddy abrió los ojos, encontrándose de nuevo en el desierto. Tales imágenes de lo vivido lo habían aturdido un poco, por lo que tardó un instante en darse cuenta del cuerpo que yacía en sus brazos. Mirándolo, recordó que había rescatado a Fran de entre los escombros del accidente; su colega se hallaba quieto e inerte.

-¿Fran? -no respondió. Freddy insistió, elevando su tono de voz:- ¡¿Fran?! –sacudió el cuerpo con desesperación- ¡FRAN!

Fran no respondía. Freddy arrimó el oído a la boca del cuerpo, con el anhelo de sentir alguna débil brisa que indicara su respiración; todo lo que sintió fue el calor del Sol. Sin asimilar la horrible realidad, tomó una de las manos de Fran, y con los dedos apretó su muñeca: el pulso era ausente.
No pudo evitarlo. Dejando caer el cadáver, las lágrimas inundaron sus ojos; sus amigos habían muerto, estaba solo, sin posibilidad de pedir ayuda, olvidado por el mundo, en la hospitalidad de un mortal desierto.
Desconsolado, Freddy enterró los cuerpos de Fran y Fernando en las arenas, protegiéndolos de la gula de los buitres con planchas de metal que había arrancado de la inutilizada camioneta. Con las llantas del vehículo y unos trozos de cactus, construyó sus lápidas.

-Prometo por ustedes que viviré -dando este último adiós a sus camaradas, emprendió a pie un éxodo sin rumbo.


Día quinto. Aquel amanecer el Sol se mostraba generosamente cruel con sus caricias de ardor que provocaban una fuerte necesidad de agua, y el horizonte se apreciaba distorsionado a causa del aire caliente que emanaba de las sílices.

Los macilentos pies de Freddy se hundían en lo profundo de las arenas, que condescendían ante el menor peso. Desventurado, el hombre había recorrido kilómetros de terreno sin descanso, apenas durmiendo durante la fría oscuridad de la noche junto a alguna roca que lo protegiera de los movimientos de las dunas, que parecían danzar a la par del viento árido; su única esperanza radicaba en avanzar sin detenerse, sosteniendo que el desierto debía tener un límite que diera lugar a otro ambiente, más húmedo quizás. Pero la esperanza se esfumaba inminente durante aquellos cinco días de trocha.
Caído de rodillas y sediento, Freddy inspeccionó el contenido de su cantimplora: el agua se estaba terminando; sólo saciaría la sed un día más. Pensaba reservar esos pocos mililitros para días posteriores, pero sin embargo, necesitaba brebaje inaplazablemente, puesto que no bebía ni comía hace dos días y su garganta era víctima de la sequedad; se sentía débil, semiinconsciente y mortecino.

Llevando la pequeña botellita a su boca, Freddy cerró los ojos, jurándose que se arrepentiría por eso. Tibia, pero refrescante, el agua irrigó su faringe, aplacando la sed y hasta la muerte que irrumpían en su ser. Mientras bebía engrandecidamente, sus fuerzas omitidas regresaban y las ilusiones de seguir viviendo inundaban su alma. Las últimas gotas de agua fueron saboreadas con intemperancia.

Hallándose de nuevo en pie, con una ligera sonrisa de satisfacción, Freddy exploró el desierto con la visual. Su sonrisa se esfumó un poco al percatarse de que no había ningún cactus cerca del que pudiera extraer agua. Dunas y altozanos eran lo único que adornaba el vasto paisaje. Tal y como se había jurado, el barbudo hombre se arrepintió por consumir la última reserva que lo mantendría vivo. Frustrado, lanzó la botella por los aires, lejos de su ubicación.

-Con toda tu decisión, y el gran avance que has hecho, la meta ha de estar llegando -la voz de su conciencia le habló para darle ánimos.

La cantimplora impactó suavemente en el polvoriento suelo. Freddy reflexionó, y convencido ante tales palabras, levantó la mirada que hasta hace un momento tenía fija en el suelo en señal de desaliento y contrición.

-La meta no debe llegar a mí… yo debo llegar a la meta –así dijo con la expectativa nuevamente encendiendo su corazón y su moral. Luego de esto, reemprendió el rumbo hacia su meta invisible y lejana.


Día Décimo. Enervado pero decidido, Freddy avanzaba con firmeza sobre las areniscas. Ni el calor que lo deshidrataba, ni los ligeros vientos que le arrojaban arena a los ojos, y ni siquiera la sed lograron hacer que se desplomara víctima de la desesperanza y el deshumedecimiento. Freddy se negaba a la rendición contra la árida naturaleza.
Pero en aquel décimo día, todos estos factores lograron su objetivo: las últimas fuerzas lo abandonaron, por lo que Freddy tambaleó en su caminata, cayendo sentado en el suelo. Gruesas lágrimas se asomaron a sus ojos; a pesar de todo su esfuerzo y sus ilusiones, a pesar de la promesa que hizo a sus amigos fallecidos… se estaba rindiendo.

-No debo… morir… se lo prometí…a Fran y… Fernando –jadeaba el desgraciado mientras trataba de ponerse en pie, pero una fuerte y dolorosa punzada le hizo tumbarse en el suelo.

Freddy se quedó allí recostado, llorando. Una profunda tristeza lo carcomía y destruía por dentro, contaminando su alma de desaliento y desahucia. El sueño obligó a cerrar sus ojos durante varias horas.


Día Undécimo. Nuestro protagonista acariciaba las arenas, tomando puñados de ella y dejándola escurrir entre sus dedos. Se había rendido, y decidido a quedarse allí, esperando a que el desierto le liquidara luego de haber estado intentándolo durante esos últimos diez días. Para entretenerse en su mortal espera, recordaba sus tiempos en los que conoció a Fran y Fernando, la amistad que vivió con ellos; también imaginaba las ilusiones de la familia que tanto anhelaba, y que ese desierto no iba a permitirle tener, así como su sueño de ser un gran geólogo. Todo era ilusiones y alegrías perdidas.

Las horas pasaban. El cálido viento apenas cubrió Freddy con unos pocos granos de arena, pero éste seguía recostado en el suelo boca abajo, sumido en pensamientos de dolor y sufrimiento. Súbitamente, las sílices empezaron a vibrar. Freddy, inversamente a su política de quedarse ahí tirado esperando el golpe final, levantó pesadamente la cabeza para observar a la inmensa nube de polvo y arenisca; la tormenta se estaba aproximando rápidamente a él, dispuesto a matarlo.
El hombre se quedó ahí, acostado donde estaba, esperando el azote que daría fin a su vida. Sin embargo, la voz de su interior, inactiva durante esos días, señaló:

-Vivirás por ellos.

“Vivirás por ellos… vivirás por ellos… vivirás por ellos” el eco de la frase retumbó en su mente y sus sentidos. Freddy abrió los ojos que había cerrado para no ver su muerte. Rápidamente se levantó del suelo con fuerza ímproba, mirando a la tormenta que se estaba avecinando con salvajismo uniforme.

-Viviré por ellos. Fue una promesa. Una promesa con todos mis deseos y esperanzas. ¡Una promesa inquebrantable! ¡UNA PROMESA QUE VOY A CUMPLIR!

El ciclón desértico bramó al arrasar con las dunas, haciendo temblar el ambiente. Esto hizo que la adrenalina corriera por las venas de Freddy, quien con un heroico alarido dio media vuelta, y olvidado de sus dolencias, empezó a correr con la velocidad de un leopardo. La carrera estaba indisputablemente a favor de la fuerza de la naturaleza, pero Freddy no pensaba ceder a la expiración, jurando una y otra vez su promesa. La velocidad a la que marchaba era impresionante hasta tal punto que inclusive igualaba a la ligereza de la tormenta de arena. No obstante, el viento sopló a favor del vendaval, que favorecido por esto acortaba perentoriamente la distancia con su presa. Freddy corrió decididamente subiendo una duna, rogando que pudiera detener un poco aquella monstruosa tempestad. Llegado a la cima del enorme montículo, se detuvo, fatigado. Volteó la mirada, y lo último que vio antes de quedar inconsciente fue la tormenta arrojándose sobre él, embistiéndolo. Luego del impacto, fue empujado por el borde de la colina, cayendo desde varios metros de altura.


Todo era oscuridad… negrura intensa. Oía murmullos dentro de su cabeza, no pudiendo identificar a quién pertenecían las extrañas voces que hablaban cosas ininteligibles. Viento; el dulce sonido de la brisa acariciaba aquellas sombras. Abrió Freddy sus ojos, y la oscuridad desapareció. Todo a su alrededor estaba difuso en formas indistinguibles; el fuerte golpe que se había proporcionado en la cabeza había nublado un poco su vista. Se levantó con pesadez. Le dolía todo el cuerpo, no sentía su brazo izquierdo, y a la vez apreciaba un cosquilleo que adulaba su rostro, pero al menos su vista iba reformando el panorama en efigies más definidas.

Freddy escupió la arena que se había colado en su boca, y con ellas raspó fuertemente su gollete, por lo que también expulsó algunas gotas de sangre. Su garganta estaba tan reseca y deshidratada, que se había vuelto vulnerable y sensible ante los menores cortes y raspones. Tragaba su sangre, pero esto no saciaba la intensa sed que lo estaba aniquilando. Marchó dificultosamente con algunos pasos, pero su pie se atoró en una pequeña grieta que una vez fue refugio de algún insecto, cayendo de rostro al suelo.
El hombre se quedó allí tumbado, como si ya se hubiera acostumbrado. No iba a volver a levantarse; ya había caído demasiadas veces ante el peso de la agonía y los golpes de la naturaleza. Para él todo se había perdido, había fallado definitivamente… y su promesa se vería quebrantada.

Inclusive algo lo estaba iluminando, unos pequeños destellos de luz… sentía que sus fuerzas volvían a sus músculos… ¿estaría muriendo en ese mismo instante? El pequeño destello había llamado su atención, a lo que Freddy respondió dirigiendo una curiosa mirada hacia el lugar del que provenía. Las palmeras bailaban armoniosamente con el viento, haciendo resonar los frutos de sus copas; las cristalinas aguas centrales se arremolinaban alegremente en armoniosos oleajes diminutos, remojando las orillas, a la vez que despedían un penetrante brillo. Freddy abrió los ojos por la sorpresa y el alivio que lo tomaron desprevenido… estaba salvado. El oasis que se hallaba frente a sus ojos lo estaba invitando a sobrevivir.

Continuará...

#11 @ 22:27 05/07/2008
MIKE RUANO

86636

Baneado
Nivel: Chuunin
esta muy buena.
Vas aescribir otra pate????????
#12 @ 23:06 05/07/2008
JNTenshi

73396

Usuari@
Nivel: Akatsuki
¡Bruno! Genial, esta parte me gustó mucho más que la primera. Describiste todo tan bien, que sentí la desesperación y tristeza de Freddy en cada palabra que leía, sobre todo en el día en que se rindió. ¡Muy bien!

Pero ¿Es que este chico no aprende que no hay que subir a lugares altos en una tormenta de arena, o qué? Ya van 2 veces que se parte la cabeza por eso, XD.

Bien Bruno, cada vez me gusta más como escribes. ¡Felicidades! Espero la siguiente parte con ansias. ^_^
Saludos.

EDIT/b> ¿Y al que me hizo el Sandwich que le pasa? Pone lo mismo arriba y abajo de mí... Vaya tipo... ¬_¬ ... Flood, y sin sentido, si lees el post #0 verás que son 3 partes...
#13 @ 23:14 05/07/2008
MIKE RUANO

86636

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Nivel: Chuunin
esta muy buena,
vas aescribir otra parte???
#14 @ 01:25 06/07/2008
AprilisAura

66670

Usuari@
Nivel: Chuunin
#10 ^^ Gracias por eso! ..
Y como no hacerlo?... tus historias estan muy buenas, y algo que me gusta es que gracias a la excelente narracion puedo usar mi desarrollada imaginacion (xD) y ver todo el panorama.

=( Pobre Freddy ha quedado solo, es una lastima yo me había ilucionado... pero bueno.
Esas tormentas, por dios! alguien las tiene que eliminar jaja =)

Se despide la "lectora fiel" =)
Saludos.
#15 @ 02:22 08/07/2008
Abril-chan

84796


Nivel: Chuunin
HOLA PAPA PINGUINITO!!!, mil disculpas, hacia mucho que ya habia leido el primer capitulo, te habia escrito un comentario bastante grande, pero como se me borro, me enoje y pues la flojera me impidieron volver a escribirte el mensaje, (ke floja soy verdad), he de decirte que me encanta tu historia, aunque no tenga nada que ver con Naruto es genial, no halle ningun tipo de falta, aunque te soy sincera, solo tengo 14 años y no tengo mucha experiencia con esto de la literatura, pero aun asi es muy buena tu historia.

¿Por que el nombre de los 3 empieza con F?
Mmm pobre Freddy, si yo hubiera sido el ya hubiera muerto al segundo dia, es impresionante como ha llegado a sobrevivir tantos tiempo, pobrecito, supongo que habra continuacion, y pues espero que el oasis que ha visto Freddy no sea un espejismo, bueno ya no molesto mas, nos vemos.
#16 @ 03:18 09/07/2008
Cliu neik

70064

Usuari@
Nivel: Estudiante
muahahahaha!! sugoi!
realmente cada vez me va gustando tu obra.
el segundo capitulo me recordo a mi ex colega y la misma promesa que
le hiso fredd a sus amigos me la hice yo. me ha hecho sonreir tu historia, y gustosamente
la voy a seguir, porque me ha enganchado.
tu historia tiene una chispa super increible, y al leerla, no es otra mas de aventuras,
sino, una gran obra prometedora!!
#18 @ 21:36 10/07/2008
uzumaki-alvaro

87356

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Nivel: Akatsuki
muy bueno eres todo un profesional no me sorprende que esto este en oro
#19 @ 03:16 12/07/2008
EmOrRoRiFiKa

84706


Nivel: Chuunin
me rogaron que viniera a pasarme por aca y:
dios! que historia! creelo: ya soy fan de tu historia!
me ha gustado lo que creaste, es super fascinante lo que puede
hacer tu imaginacion!! disfrute mucho leyendolo, y te considero
un gran redactor y escritor. me seguire leyendo el fic!
#20 @ 22:42 13/07/2008
KaKashi-BF

71723

Usuari@
Nivel: Jinchuuriki
Buenas, lectores queridos ^^. Esta vez no podré responder a todos uno por uno, pero que sepan que les estoy muy agradecido de que lean este relato, en especial a mi colega Tenshi, mi nee-chan, mi hijita Abril-chan , mi lectora fiel AprilisAura, Uzumaki-Alvaro (gracias por el halago xD) y a Emorrorifika. Y tampoco voy a dejar de lado a Gix, mi buen padre Kalec, Ds y el desaparecido Gran Fusterio (xD), que también se dedicaron a leer y dejar sus comentarios.
Y para no se menos, aquí le dejo la última parte del relato, y espero que la disfruten tanto como las anteriores :

3ra Parte: El Fondo del Oasis
Freddy se levantó del suelo con las misteriosas fuerzas retornadas. Se tambaleó un poco a causa del aturdimiento, pero recobrando la conciencia se afirmó en el suelo con decisión. Luego posó la vista en el oasis, ligeramente desconfiado de lo que estaba apreciando: cabía la posibilidad de que fuera un espejismo que engañara a sus instintos y su esperanza; si se acercaba, el oasis se esfumaría ante sus ojos, dejándolo con profunda desilusión. Su seca garganta se raspó un poco al tragar saliva, lo que hizo dejar de lado a sus dudas; con mucha prisa y sed trotó hasta las orillas del oasis.

En las aguas visualizó su rostro, cuya barba había crecido formando una espesa mata de pelo que cubría su mentón. Pequeños cortes se extendían en su fisonomía. Restándole importancia al estado de su aspecto, Freddy acercó la mano a la acuosa superficie, para comprobar si ese sitio era un espejismo o no; tanto su palma como su dorso sintieron la presión y el relajante frío del líquido, lo que confirmaba que aquel lugar no era ninguna entelequia. Sin pensarlo dos veces, el individuo juntó agua en sus manos, y empezó a beberla con regocijo. El agua era deliciosa, pero a Freddy le inquietaba algo de ella: su brillo. El desasosiego del hombre se vio incrementado cuando se percató de que el Sol se había oculto detrás de una nube; el agua brillaba con la intensidad de las estrellas.
Los instintos de Freddy obligaron a éste a fijar la mirada en las aguas; su centelleo reflejaba la luz en cada rincón de sombras y oscuridad. Sin embargo, Freddy advirtió que aquella luz no provenía de las aguas: algo danzaba angelicalmente en las profundidades, despidiendo intensos fulgores tan radiantes como el Sol oculto y que impedían distinguir su forma. Un gemido musical; la anomalía en las profundidades vocalizaba a la par de su indistinguible bailanta. Esto captó enormemente la atención del hombre que bebía del oasis, ¿qué era eso que tanta fruición le daba al verlo bailar y oírlo cantar?

Freddy hundió su rostro en las aguas del oasis y abrió los sumergidos ojos. Otra anormalidad que advirtió en esas salobres era que podía ver el paisaje submarino tan claramente como si estuviera observándolo a través de un vidrio. Todo se apreciaba de un tono celestial. Pequeñas algas adornaban el suelo, y algún pez despistado chocaba contra su rostro y huía desprevenido. El extraño ser luminoso podía apreciarse a lo lejos, deleitando los ojos y oídos de Freddy con su danza y su canto. Habrá estado varios minutos observando maravillado al bailarían y del fondo del oasis. Cuando el hombre volvió en sí, se sorprendió ante otra anormalidad: podía respirar en el agua.

Freddy retiró el rostro de agua, anonadado. Pensó que realmente estaba muerto, y que por eso podía ver con claridad y respirar bajo el agua. Pero un pequeño hilo de sangre fresca que seguía emanando de uno de sus brazos le confirmó que no era así. Freddy lo dudó un momento… quería acercarse a las profundidades, pero al mismo tiempo le daba temor la posibilidad de ser atacado. El extraño ser del fondo del oasis volvió a gemir:

-Ven a mí.

La curiosidad y el placer se interpusieron a la razón de Freddy. Éste se puso rápidamente de pie, y a maquinales pasos se introdujo en las aguas. Con cada paso que daba, las salobres del oasis envolvían cada vez más al hombre, intensificando su deseo de hundirse y olvidarse de todo lo que el desierto le había hecho sufrir. Con cada refrescante envoltura acuática a medida que los pasos avanzaban, la criatura del fondo del oasis intensificaba su atrayente canto, animando a Freddy a la presteza. Finalmente, el hombre se hundió completamente, y repentinamente fue bruscamente succionado hacia las profundidades.
Recuperándose del aturdimiento, Freddy inspeccionó aquel ambiente submarino al que había sido arrastrado. Allí no había ningún tipo de vida; no había algas ni peces… sólo un vasto suelo deshabitado en el que se reflejaban los débiles rayos del Sol, distorsionados a causa de la lejana superficie del agua. Freddy miraba hacia todos lados, respirando en las aguas como si poseyera unas branquias invisibles. Y lo vio.

Danzando con una soltura que cautivaba hasta a la más retraída de las miradas, la luminosidad adornaba aquellas profundidades. El extraño ser se aproximó al hombre, y éste pudo apreciar con claridad su forma.
Era una mujer. Una mujer de apariencia joven, de piel blanca y lisa, en cuyo rostro se reflejaba un gesto seducción y a la vez un rastro de soledad y desamparo. Sus ojos eran tan claros como el agua cristalina a su alrededor, y miraban con regocijo a Freddy, quien en principio caviló en que se trataba de una sirena; pero enseguida percibió que no era así, ya que entre los resplandores que emanaban de la doncella pudo apreciar dos piernas agraciadas. La dama del fondo del oasis cesó su baile, quedándose flotando enfrente del hombre, y reluciendo un cuerpo tan bello como su rostro. Parecía estar desnuda, pero aquel brillo, que tanto había llamado la atención de Freddy en las orillas, era lo que la vestía.

Freddy sintió como una mano se posaba sobre su mejilla. La piel de la joven era cálida y suave. Empezó a acariciarle el lastimado rostro, y esto le provocaba una extraña sensación de alivio. A la par de los arrumacos, sentía que las heridas de sus partes lisonjeadas se cerraban, y que hasta su piel se fortalecía. Cuando la mujer dejó de acariciarlo, el hombre pudo apreciar con el tacto que su cara estaba completamente curada y limpia. Agradecido y algo sorprendido, le sonrió a su curandera; ésta contempló su sonrisa con curiosidad, como si nunca le hubieran dirigido ese gesto. Y luego, sin previo aviso, reinició su danza, emitiendo dulces sonidos que eran distorsionados por la profundidad y presión del agua.

La alucinación y el placer volvieron a dominar los instintos de Freddy con más fuerza. Verla cantando y danzando a tan sólo unos pocos metros de trecho era mucho más celestial que observarla a la distancia; jamás había visto un espectáculo más bello. Trató de nadar hasta la joven, pero como no era muy bueno para eso, sólo conseguía producir algunas burbujas, apenas avanzando unos pocos centímetros. El hombre oyó la angelical risa de la mujer. Algo avergonzado por su ridículo, alzó la vista hacia ella. Sonreía. Sus blancos dientes eran lo más reluciente de su anatomía, y aquella risita aumentaba con creces su preciosidad. Freddy estiró un brazo lastimado, esforzándose por alcanzarla, pero la joven respondía riendo con ese gesto que para ella era algo nuevo.

Un poco ultrajado, el hombre descendió la mirada al suelo; pero la cálida mano blanca entrelazó los dedos con los suyos. Miró de nuevo, y se encontró con los hermosos ojos de la muchacha; miraban a los suyos con arrepentimiento, indicando que lamentaba haberse reído.
Ella cerró los dedos que tenía posado sobre la mano de Freddy, apretándola con delicadeza. Luego, con la otra palma, empezó a acariciar sus brazos, limpiando las profundas heridas y las suciedades que se habían acumulado en ellos. Luego de esto, pegó su cuerpo al del sorprendido y maravillado hombre, y estrechándolo en un delicado abrazo, comenzó a danzar con él en el agua, sin soltar su mano.

Freddy se dejaba llevar por el baile de la doncella del fondo del oasis. Quieto en los brazos de la mujer, para él el paisaje danzaba a su alrededor. También sentía que las fuertes dolencias de su tórax y su abdomen se reducían hasta convertirse en unos insignificantes cosquilleos; la mujer estaba curándolo con el abrazo y su danza. Ella emitió su melodioso y fino canto. Al escucharla, los cosquilleos que antes fueron dolor en Freddy desaparecieron.

Completamente curado, y hasta más animado por ese deleitable sentimiento que le provocaba tener a aquella misteriosa y reluciente joven cerca, Freddy estrechó a la dama entre sus brazos empezó a danzar con ella en el agua, nadando y deslizándose con nunca lo había hecho antes. Ésta, algo sorprendida, dejó de cantar, dejándose llevar por la danza submarina del hombre y mirándolo a los ojos; Freddy también topó sus ojos con los de ella.
En ellos se había despertado un sentimiento muy extraño… ¿Amor? No, aquello no era amor. El sentimiento de ambos era el séquito, ya que aquella mujer parecía haber estado sola toda su vida en el fondo de aquella fuente de agua, así como Freddy, al perder a sus amigos, también fue consumido por el sentimiento de la soledad. Y ahora que ambos tenían a otro ser cerca con los que destruir sus tristezas, para ellos era algo nuevo.

La danza del hombre y la mujer era interminable, y ninguno mostraba muestras de cansancio. No querían separarse; no querían volver a sentirse solos y desvalidos. Estar juntos para ellos era la alimentación de sus vidas. Aquel infinito baile que se estaba desarrollando en el fondo del oasis duró mucho tiempo; horas, días, semanas, meses incluso, pero ninguno de los dos individuos cedía para descansar.
Luego de semanas de un silencioso, eterno y maravilloso baile que disfrutaba mucho, Freddy, que aún seguía tomado de las manos con la mujer mientras nadaba y bailaba, en un momento imprevisto sintió una voz en su cabeza:

-¿Será Freddy?

Freddy se detuvo, tratando de buscar el lugar en donde se originaba la voz. Sin embargo, se dio cuenta de que no era una, sino varias voces.

-¿Estás seguro de que puede estar aquí?

-Lo estoy completamente, te bastará con ver las huellas en la orilla.

-Pero podría estar muerto hace tiempo.

-¡No seas pesimista, imbécil!


Al parecer Freddy hizo un gesto de confusión, ya que la dama con la que danzaba le miró el rostro con inquisición. Sin darse cuenta de esto, Freddy exploró el paisaje con la vista, viendo sólo algas y algunos peces, hasta que dirigió la vista hacia arriba. La lejana superficie del agua se ondulaba en pequeñas olas. Freddy al principio se extraño de ver eso, pero luego recordó que habías pasado meses viviendo en la profundidad de un oasis. En las orillas de aquella superficie varias siluetas oscuras e indefinidas trataban de mirar las profundidades, y conversaban entre ellas:

-¿Se habrá ahogado? –preguntaba una de las siluetas con preocupación.

-No lo creo; hasta hace un momento pude ver algo brillante que se movía en el fondo –otra de las figuras le respondió con optimismo.

-Es una lástima que no hayamos traído algún buceador –se lamentó una tercera voz en la orilla opuesta.

Freddy miraba y escuchaba todo esto con asombro. Lo estaban buscando a él. Nadie lo había olvidado en todos esos meses; todo ese tiempo lo estuvieron buscando.
Pero al ver a la mujer con la que todavía estaba abrazado, la ligera sonrisa que se había formado en su rostro se desvaneció: no podía abandonarla, y se negaba a esa idea, pero a la vez tenía deseos de volver a la civilización a la que una vez el desierto le impidió volver.

-Ve con ellos, tu compañía me ha hecho eternamente feliz, y por eso te estaré eternamente agradecida.

Freddy se quedó asombrado: la mujer le había hablado. Pero su asombro se convirtió en tristeza, ya que se dio cuenta de que aquellas palabras eran de despedida.

-Yo…-empezó a decir, pero la mujer dejó de abrazarlo, y tomándolo del brazo y sonriéndole, dijo:

-Sigue viviendo para los que más les importas –dicho esto, acarició la mejilla de Freddy, y con fuerza sobrehumana, lo lanzó a la superficie.

Freddy sentía la velocidad con la que había sido lanzado desde lo profundo hasta la superficie, la cual se hacía cada vez más grande y cercana.

-Miren, algo se está moviendo –dijo una de las siluetas, que había advertido que alguien desde lo profundo se aproximaba a ellos.

Finalmente, la cabeza de Freddy se asomó por primera vez después de varios meses a la superficie, lo primero que distinguió fue a una veintena de hombres y mujeres a su alrededor, todos uniformados como rescatistas. Inmediatamente sintió que varias manos lo llevaban a la orilla, y que un médico le aplicaba primeros auxilios y técnicas de reanimación. Freddy sentía como toda esa gente que había acudido en su ayuda sonreía y daba gritos de alegría al ver que milagrosamente seguía con vida. Luego de varios minutos, fue elevado por una cuerda hasta un helicóptero de la Cruz Roja.

Freddy pasó internado algunos días en el hospital, ya que todas sus heridas habían sido curadas. Su supervivencia había sido una noticia mundial, pues sobrevivió durante meses al desierto más cruel del mundo
Luego de salir de hospital, Freddy reemprendió su vida cotidiana normalmente. Sin embargo, en su memoria siempre viviría el recuerdo de la doncella del fondo de aquel oasis, que había curado sus heridas y lo había alimentado de vida, ayudándolo a cumplir la promesa que le había hecho a sus difuntos compañeros: Fran y Fernando, cuyos cuerpos habían sido rescatados y descansaban en paz en un cementerio.
Pero Freddy jamás comentó lo que pasó en aquel oasis, por temor a que lo tomaran por loco. Simplemente se dedicó a formar la familia que tanto anheló, y para cuando llegara su último día de vida, se reversó un lugar para ser enterrado junto a las lápidas de sus amigos Fran y Fernando.

FIN



Espero que la hayan disfrutado tanto como yo lo disfruté escribiéndolo ¡Espero sus comentarios y críticas ^^!
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