esta bien, explicado pero.... bueno me tomas por sorpresa q sakura considere estar con sai; no es q este en desacuerdo contigo con la forma hentai de las cosas. Se que ahi cualquiera puede estar con cualquiera sin embargo me gustaria saber que sigue ^^; haber que traes para la siguiente semana no nos hagas esperar muxo.
Tu admirador oficial dice:
Esta muy guay el capiiiii
Que sai estupido justo cuando tenia a sakura en sus manos con solo decir unas cuantas palabras arruino todo.
Espero con mucho entusiasmo el siguiente capi
^^ me da mucho gusto que les agrade el fan fic, y con respecto a la pareja sakuXsai, pues... xD no sé, las parejas en los fans fics hentai no suelen ser muy bien explicadas... asi que yo estoy haciendo todo lo posible por hacer lógicas las parejas, porque en general... lo que se lee en un fan fic hentai es... fulano toma a sutana por atras y se lo mete, llega merengano y se lo mete también(punto) y final xD, es que -O- no es que discrimine los demás fans fics y no lo hago ¡¡por dios!! pero... xD he leido fics que desearía jamás haberlo hecho y no tienen nada de erotismo ni... lógica.
No digo que mi fan fic goze plenamente de ello, pero en todo caso, esta decente, o no?
En fin, muchas gracias admiradores oficiales de mi fan fic, será un gusto publicar más capítulos.
Me despido, ciao!!
Posdata: que piensan de mi nuevo avatar???? -O- diganme la verdad. Me gustaría saberlo.
De la Teoría a la Práctica
Las aventuras de Sai
Por Clarisce
Capítulo 7: " Viejas Mañas de una experimentada Hokage"
×××
Episodio anterior: El lenguaje del amor no solo trataba de lo dulce que es la interacción entre dos enamorados sino también trata de las decepciones; Sakura sintió curiosidad por saber de su ponderado pervertido, al que había dejado hospitalizado, llevándose la gran sorpresa de que ya lo dieron de alta pero al mismo tiempo que él ya tenía una especie de relación cercana con su gran rival (Ino).
Al pensar en él y la culpabilidad que sentía llegó a reflejar una preocupación muy diferente a la que se logra sentir por un amigo. Ambos se encontraron y se dejaron llevar por el momento, lo cual trajo malas consecuencias. Al mismo tiempo vemos que esta vez, los dos salieron lastimados, uno por ser demasiado práctico y otro por ser demasiado teórico.
Oficina de Tsunade sama...
Era ya la décima taza de sake que se tomaba, miraba con atención todo lo que sucedía fuera de su ventana, los pequeños niños jugando, los acostumbrados ninjas que caminaban por las calles de konoha y el cielo nublado.
Toc toc toc...
Tocaron a la puerta, Tsunade volteó a ver y pensándolo algunos segundos decidió dejar entrar a quien estuviera esperando.
- Pase –dijo la Hokage.
- Soy yo... –se anunció Sakura asomándose al entrar.
La Hokage volteó a verla por completo, se quedó muy sorprendida por la manera en que venía Sakura a ella. La ropa mojada como si se hubiera bañado con la misma, los ojos llorosos como si el shampoo la hubiera irritado.
- ¿Un mal día? –preguntó Tsunade tomando asiento.
- Estoy harta, necesito hablar con alguien –contestó desesperada la joven de pelo rosa.
- Dime de que necesitas hablar –se sirvió más sake.
- Sai... –comenzó a pronunciar su nombre con melancolía- dijo tantas estupideces.
- Uhmm… -Tsunade entrecerró los ojos- lo mandaste al hospital de nuevo, Sakura, sabes bien que acaba de salir apenas ayer.
- No, no, no. Es que… las cosas que dijo no se me han salido de la cabeza, ¡¡estoy completamente loca!! –gritó agitando los brazos- he pensado en él.... –añadió con vergüenza- y todo porque se que él se la esta pasando en grande con Ino. Todos en la aldea dicen que salen juntos, ¿pero como saberlo?
- Jejeje… -Tsunade emitió una pequeña sonrisa- con que estas celosa.
- ¿Yo? ¡Aghh! -negó con la cabeza y cruzó los brazos- puede hacer lo que le plazca con esa tipa, y no, no estoy celosa –agregó con ímpetu.
- Bueno, porque no pasas mañana de nuevo por aquí, ahora estoy muy ebria para entenderte –dijo entre risillas- pero déjame decirte algo –le guiñó un ojo- es normal que se te alboroten las hormonas, ¿pero con Sai? Quizá no sea lo más apropiado aunque a mí también me pasó –cabizbaja.
Sakura se encaminó hasta la puerta la abrió y se salió sin hacer ningún otro ruido que despertara a la Hokage, la cuál había dejado descansar su cabeza sobre su escritorio mientras le daba las debidas instrucciones a su gran alumna.
De pronto volvió a levantar la cabeza, se había dormido algunos minutos, vio a través de su ventana ya no había nadie, cerró los ojos mientras el suave viento agitaba su cabellera, ella esperaba que la ebriedad como el aliento a sake se fueran, ya llegaría Shizune y le daría un buen sermón. Con lo que odiaba sermones y más cuando tenía la cabeza tan revuelta.
Repentinamente apareció Kakashi, entró por la puerta con el debido silencio y cautela que lo caracterizaban, observó a la Hokage, ella de espaldas a la puerta, al instante sintió el aroma a sake y también vio la botella en el escritorio junto a algunos papeles desordenados.
- Se que estas ahí –dijo sin voltear Tsunade.
- Tsunade-sama –respondió sorprendido- vine un momento a pedirle el informe de mi última misión.
- jajaja... -riendo- no he terminado –volteó bruscamente y con ambos puños golpeó su escritorio- los malditos papeles me han dejado muy sedienta... –tomó el pequeño vaso que la acompañaba y se sirvió- ¿quieres?
- No gracias.
- ¡Bah! No tienes que ser un mojigato –le ofreció a fuerza el pequeño vaso- tu Hokage te lo ordena... ¡vamos! ¡vamos!
Kakashi la miró extrañado, pero de todos modos tomó el vaso y de un solo golpe para que nadie dijera que él era un inexperto, Tsunade sonrió y acercándose a Kakashi posó su mano sobre su hombro, el mismo shinobi se sorprendió, sabía que algo pretendía.
- Si mal no recuerdo, ese ojo travieso siempre se fija en mis pechos.
- ¿Qué?-dijo con sorpresa Kakashi.
- Admítelo –rodeó su cuello con su brazo- estas enamorado de mí.
- Tsunade sama, no sé de lo que habla.
- ¡ahhh...! no seas tonto, -señalando y jugando con su dedo índice a tocar la nariz cubierta del shinobi de pelo plateado- se te antoja verme.. ¿eh? Pero, pero, pero... si piensas que ahora estoy ebria... ¡¡es mentira!! No lo estoy...
Soltó el cuello de Kakashi para sentarse sobre su escritorio y mirarlo de frente, el cual no paraba de darse sorpresas con la actitud tan atrevida de la Hokage. Los pensamientos del shinobi de pelo plateado trataron de ponerse neutrales por lo cuál cerraba en algunos instantes su único ojo visible.
- Tsunade sama... ¿podría dejar de hacer eso?
- ¿Qué? -cruzando las piernas y colocando sus manos sobre las mismas- ¡soy la Hokage! Puedo hacer lo que se me venga en gana... –le ofreció otra taza de sake- ¡¡bebe!! –le ordenó a lo que Kakashi tuvo que aguantarse y hacerlo.
- He estado algo preocupado por la actitud de Sai, parecía querer tener una plática con Yamato sensei y usted no hizo nada.
- ¿Por qué hablar de algo tan aburrido? –replicó Tsunade, haló a Kakashi por el cuello del chaleco de jounin para tener su rostro junto al suyo- no me evadas... –le dijo señalándole con su dedo índice- solo te hago una preguntita y... te vas, cobarde.
- Di-dígame...
- Mis pechos... –el leve sonrojo de sus mejillas se expandió en todo su rostro y Kakashi también lo hizo- no crees... que son demasiado grandes.
-¿ah? –Kakashi sonrió nerviosamente.
- ¡Responde! –ordenó Tsunade, la embriaguez la hacía decir cosas que realmente avergonzaban a su acompañante, pero no le importaba.
- Están... muy bien.
- Es que no me he conformado, pienso que son demasiado grandes, Jiraiya decía que no parecían tan reales... –dijo con leve nostalgia- pero tócalos –tomó las manos de Kakashi entre las suyas y las metió dentro de su ropa- ¿Qué crees?
- Que esta demasiado ebria para darse cuenta de lo que hace.
Las manos enguantadas del shinobi se quedaron quietas, pero ante el permiso de Tsunade las movió despacio, las sintió y acarició sus senos, inconscientemente, ya que después de todo era hombre, y los pantalones los tenía muy presionados, el shinobi de pelo plateado rogaba por no excitarse más de lo debido, obviamente Tsunade era una hermosa mujer pero solo de apariencia, eso a Kakashi le convencía más que suficiente para no hacer nada.
En su mente estaba una palabra ‘suave’, y entre más recorría con sus manos los senos de Tsunade más cosas pensaba, en ese momento le vinieron algunos malos pensamientos a la cabeza, claro que gracias a que tenía una máscara que cubría su rostro no se notaba.
- Ah... –dio un leve gemido mientras cerraba los ojos.
Las traviesas manos de Kakashi llegaron a rozar con la punta de sus dedos los delicados pezones de la misma, por eso mismo llegaba a excitarse; se sentía casi obligado y acorralado con la situación que tenía, sus manos dentro de la ropa de la Hokage, ella ebria, él un poco excitado( ¿un poco? Jajaja), en realidad era un mal cuadro.
La misma Tsunade puso sus manos en el hábito de color verde que tenía, en los bordes, y de una manera casi sensual se quitó lo que traía arriba, no llevaba brasier por eso mismo hacía más fácil que Kakashi pudiera acariciarla de esa manera.
- Sigue...
- Eh... –Kakashi respiró hondamente.
Pronto el mismo shinobi que tenía las manos sobre la figura de Tsunade decidió alejarse, de su entrepierna un bulto se hizo muy notable y eso lo había avergonzado por completo, vivir una experiencia de ese modo y en ese momento era lo que menos quería.
- Lo... lamento mucho, pero debo marcharme –dijo Kakashi, se alejó de Tsunade de golpe, saltó a una ventana cercana y desapareció.
- Jajajaja...
Justo después de que Kakashi saliera de la oficina de Tsunade, la misma Shizune(en carne, hueso y espíritu) entró junto a los guardias del portón principal de Konoha, quienes al ver semidesnuda a Tsunade-hime se quedaron atónitos, algunos papeles cayeron al piso y Shizune de inmediato corrió a cubrir a la Hokage.
- ¡¡Y ustedes, dejen de mirarla así, recojan esas carpetas que tiraron y váyanse!! –Gritó Shizune con enojo mientras cerraba la puerta- ¿Qué le sucedió? –le pregunto.
- ¿Crees que mis pechos son demasiado grandes? –preguntó como si estuviera en un sueño.
- ¡¡Por dios!!... Tsunade-sama.
Le llamó la atención y la misma Hokage rió un poco para luego guardar silencio, poco después se quedó dormida de tanta tensión que había tenido. Quien sabe si fue la bebida o la calentura, el hecho es que ahora se descubría una fase muy atrevida y alocada de Tsunade.
Por otro lado Sakura regresaba a su hogar, aún enojada y sin ánimos de nada, podría decirse que estaba deprimida, lo que si tenía en cuenta era que no quería ver a Sai por ninguna parte y si lo hacía, esta vez, él se había ganado más que la indiferencia de la kunoichi, se ganó su desprecio.
Bueeeenas a todos, xD #69 tienes mucha razón... control a esa mujer!!! me encanta tsunade, nunca tiene límites.
#68 pues se me hizo que la verdad sí, pero esta decente al menos.
En fin, gracias a todos por sus cometarios, gracias en verdad.
Una cosa más, antes de leer, deben saber que este Capítulo tiene SPOILERS o uno solo... pero los contiene así que... abstenganse de leer este epi, aunque... esta muy candente xD y develador(eso solo lo digo yo jajaja).
Ya hice las advertencias correspondientes, pueden seguir leyendo.
ciao!
De la Teoría a la Práctica
Las aventuras de Sai
Por Clarisce
Capítulo 8: " El Bebé..."
×××
Episodio anterior: Sakura aún seguía confundida por lo que sucedió con sai, aún así quería echar pa’ fuera todo lo que tenía, talvez podría gritar, enojarse, romper algo y hablar, al final decidió lo último para luego encaminarse hacia la persona con la que podría hablar de sus problemas, Tsunade. Pero al parecer llegó en un mal momento, la misma hokage se encontraba en un estado etílico(ebria) del que no saldría hasta el día siguiente, por eso despachó a la confundida kunoichi de pelo rosa.
Pero no solo era la confusión de sakura; sino también hay otro personaje que se ve involucrado en una situación bastante comprometedora, el mismo kakashi se ve acosado verbal y físicamente, pero en el afán de ser acosado también disfruta de su “acoso”, pero abandona esa opción debido a una notable erección que tuvo, luego de eso, huye de la escena, dejando a tsunade ebria, semidesnuda y excitada.
En Algún lado...
Sai corría presuroso, a pesar de haber tenido ese encuentro especial con sakura tenía un sentimiento extraño que no lo dejaba en paz, pero aún así eso no le impedía ir a visitar a una buena amiga que vivía un momento desagradable.
Ese mismo día, sai tenía en la mente hablar y ayudar a ino, correspondiendo así lo que la misma hizo por él. Corregiría la confusión que tenía con shikamaru e intentaría arreglar su situación para que nadie siguiera en aras de decepción. Esa misma mañana... antes de su encuentro con la kunoichi pelirosada, tenía esa idea primaria, reunirse con su amiga, arreglar su problema y listo, su día aburrido había tenido sentido.
Lo que menos se le vino a la mente fue encontrarse con sakura, sabía que ella aún estaría enojada, de quien sabe que, y que ella lo golpearía sin importar lo adolorido que estuviera. Pero sin duda sus besos fueron más cálidos, ambos tuvieron una clara participación y por un momento sus corazones parecían estar latiendo al mismo tiempo.
Sai: -saludando a ino- pensé que estarías en tu tienda.
Ino: -sonriéndole un poco- estuve algo ocupada, porque unas nuevas semillas llegarían a konoha y con todo el ajetreo que hay en casa dudo mucho que me hubieran soltado un segundo para hablarte, por eso preferí escapar y encontrarme contigo aquí.
Ambos se encontraban en medio de la calle, conforme las nubes se disiparon el sol volvió a brillar y la gente comenzó a llenar las tiendas y la misma avenida.
Sai: entiendo.
Ino: pero... –tomando atención a su rostro- ¿qué te sucedió? –dijo en vos alta y con preocupación-
La kunoichi tomó el rostro de sai entre sus manos y viendo con atención las heridas de su mejilla comenzó a idearse diferentes incógnitas. Y se notaba que a sai le venía una buena regañada.
Ino: ¿quién te lo hizo? O ¿fuiste tú?
Sai: no es nada –respondió sin dar mucha importancia a sus heridas-
Ino: ¿¡¿Cómo que no es nada?!?... –le dijo enojada- ahora mismo vamos al hospital a que te curen. Y quien te hizo esto se las va a ver conmigo.
Sai: me niego a ir –respondió-
Ino: ¬¬ que terquedad, ¡¡esta bien!! Vamos para algún lado, que te voy a curar yo misma.
Sai: ...
Ino: -tomándolo de la mano y encaminándose junto a él- pero cuando te cure, me vas a decir quien demonios te lastimó así. No pueden hacerte esto, estas mal herido y... seguro tú y tus estupideces lograron que alguien se pasara de la raya contigo... ¡¡aghhh!! pero vas a ver que no te vuelvo a dejar solo.
Sai: “que simpática... hojala se lo hubiera preguntado a ella. Y no a..” -pensó-
Ino: y tú, en ves de pensar en tonterías, mejor ve inventando una excusa para que yo no me pegue a ti como tu sombra, porque eso es lo que voy a ser. Y tanto que me recomendó la enfermera que te cuidara, ahora mírate...
Sai: “definitivamente es linda” ¿Por qué no entramos aquí?
El muchacho de ojos oscuros se quedó quieto frente a un restaurante de comida rápida, ino de inmediato aceptó, y ambos entraron. Un joven mesero los guió hasta una mesa cercana a la puerta, la cuál tenía un ventanal enorme, sai se sentó frente a ino.
Luego de que les tomaron su orden, ino procedió a darle una leve curación en su mejilla, no la había dejado totalmente restaurada aunque las heridas se cerraron poco a poco, la recuperación sería lenta.
Sai: ¿Cómo has estado?
Ino: ah... yo muy bien, muy bien –respondió casi de golpe-
Sai: nuevamente mientes. Dime la verdad.
Ino: ¿Cómo demonios sabes que miento? –Volteó a otro lado enojada-
Sai: Tu personalidad es alegre, en general casi siempre gritas, te emocionas por todo y te pones furiosa cuando algo no es como quieres. Pero desde la última vez que fuiste de visita al hospital noté que los ojos rojos que tienes, el tono de voz ha bajado considerablemente y te muestras subyugada, bajas la mirada cuando estamos en público, como ahora...
Ni la misma madre de ino lo hubiera descrito mejor, sai era un gran observador y más cuando sabía que algo sucedía.
Ella siguió con la mirada baja, remordió sus labios y juntó sus manos y se las frotó, sentía frío y también vergüenza.
Sai: es hora de que te abras emocionalmente. No es bueno almacenar, ni buenos ni malos sentimientos.
Ino: Los libros de psicología que has estado leyendo te sirvieron mucho –le contestó en tono de burla- pero no tienes que ser un sigmund freud, ni tampoco un sabelotodo. Es claro que como no sientes nada analizas las cosas de una manera fría y objetiva... pero no tienes que hacer eso conmigo.
Sai: comprendo.
Ino: ¿quieres saber lo que pasa? –le respondió con un tono elevado-
Sai: si tú lo deseas –sonrió fríamente-
Por otro lado en la misma calle chouji paseaba, en realidad tenía algunos mandados que hacer para ayudar en su hogar, doblaba la esquina aún preocupado en la ración de papas fritas que no compró, pero al hacerlo se dio cuenta de que en un restaurante cercano a la tienda de la que haría sus compras estaba ino, la podía ver, ella estaba sentada cerca al ventanal de la misma.
Chouji: “ino... y...” –fijo su vista una vez más a la mesa cercana al ventanal y vio a ino sentada junto a ese muchacho llamado sai- “el nuevo integrante del equipo de naruto, vaya. Jajaja... ¿Qué estarán hablando? Ahhhh... talvez lo esta invitando a mi cumpleaños, a la fiesta sorpresa que me harán”
Pensó y casi a hurtadillas se acercó a la misma ventana para escuchar lo que decían. En ese momento una caravana de comerciantes pasaron por ahí, el oído agudo de chouji fallaba y solo escuchaba fragmentos, pero para él eran suficientes para saber lo que sucedía.
Ino: no se...
Sai: .... .... un bebé de shikamaru?
El corazón de chouji casi sufre de un infarto, sus ojos se abrieron como los mismos platos y totalmente desconcertado y sin pensar otra cosa más se fue corriendo a hablar con shikamaru de esto. Exactamente lo que escuchó fue esa frase, y estaba muy clara como para tener, uno, equivocaciones.
Chouji: oh dios... –desapareció a la velocidad de un ninja-
La familia Nara hacía una cena especial pues ese mismo día shikamaru haría algunas pruebas para ir a un país lejano y servir como guardaespaldas de un importante señor feudal. Claro que estaría semanas alejado pero no le importaba, parecía que para él lo mejor era mantenerse al margen de konoha, sus padres decidieron apoyarlo.
TOC TOC TOC
Sonó la puerta, shikamaru con desgano se levantó de la mesa y fue a abrirla, tuvo una gran sorpresa al ver a chouji todo sudoroso y con algunas bolsas de compras desgarradas y otras rotas.
Shikamaru: chouji...
Chouji: ¡¡tenemos que hablar!! –Lo jaló fuera de su hogar y lo llevó hasta la terraza-
El mismo shikamaru al soltarse de las fuertes manos de su compañero se sentó sobre una pequeña banca cubierta por una sombrilla, momentos antes su padre la había armado, iba a tomar algo de té y descansar después de su cena. La mirada de chouji era misteriosa, pero sus actitudes lo eran más, hasta parecía estar molesto.
Shikamaru: ¿Qué pasa? Si te enojaste porque viajaré y no iré a tu fiesta, discúlpame. Ya alisté tu regalo, mi madre iba a ir a tu casa a dejártelo.
Chouji: ¡¡shikamaru!! –Le gritó y lo tomó por la solapa- quiero que me expliques bien que es lo que has estado haciendo últimamente.
Shikamaru: ¿yo? Nada, nada... no seas problemático, hablas como si me hubiera robado algo o hubiera matado a alguien –dijo desinteresado- ¡ya, bájame! –Le ordenó pero su amigo no hizo caso-
Chouji: ¿y lo de ino? –preguntó-
El muchacho del clan Nara guardó silencio y se quedó expectante esperando algo que le diera indicios de que chouji sabía lo que había sucedido con su compañera de equipo, pero si metía la pata sería fatal. No es que a chouji le cayera demasiado bien ino, pero igual era su compañera, casi como su hermana, después de la muerte de su sensei... estar juntos era lo único que les quedaba.
Shikamaru: no se de lo que me hablas.
Chouji: -soltándolo y dejando que shikamaru volviera a tomar asiento- vi a sai y a ino juntos en la cafetería-restaurante.
Shikamaru: -frunciendo el ceño y sacando una cajetilla de cigarrillos para fumar- que bueno por ellos.
Chouji: no, eso no es bueno.
Shikamaru: no me importa lo que ella haga con él y menos si estas de su tapadera ahora que ella es su amante –sacó un cigarrillo y lo encendió-
Chouji: -mirando fijamente a su compañero- ino... va a tener un hijo.
El muchacho que sostenía firmemente su cigarrillo se atragantó con el mismo humo, y tosió locamente por algunos momentos, luego dejó caer aquel cigarrillo al piso y bajó la mirada. Supo que con los antecedentes que tenía su compañera, ese hijo debía ser de sai.
No por nada media aldea difundía el rumor de que ellos tenían una relación bastante apegada desde que sai se había accidentado.
Shikamaru: ¿Por qué me lo dices a mí? Ese es problema de sai.
Chouji: no creo que sea de él.
Shikamaru: si, claro –dijo en tono de sarcasmo-
Chouji: yo no se lo que ha sucedido entre ustedes, ni sé porque últimamente tú te has portado de una manera tan extraña, podría decir que estas triste, o que al menos te enoja pensar que ella tuviera algo que ver con sai.
Shikamaru: no sabes nada de mí –le respondió con enojo-
Chouji: eres mi amigo y te conozco, yo se que no has tenido una novia en todos estos años porque crees que es demasiado problemático; pero si no querías nada con ino, no debiste embarazarla.
Shikamaru: sí, como no.
Chouji: ¡abre los ojos! El mismo sai dijo que ella esperaba un hijo tuyo.
Shikamaru no cambió su expresión y fijo su vista al cielo, parecía que algo pasaba en su interior pero nadie podía descifrarlo, nadie conocía lo que él sentía y ahora tampoco. Pero con esa noticia y con las fuertes palabras de su mejor amigo él...
Shikamaru: -con lágrimas en los ojos- ¿es... estúpido, no? Cuando éramos chicos jamás imaginé que haría algo como lo que hice con una de mis amigas.
Chouji: ¿Qué sucedió?
Shikamaru: yo... apreciaba a ino, crecimos juntos, fue un gran apoyo cuando asuma sensei falleció, con el tiempo hasta me llegó a interesar, pero tu sabes como es de habladora, nunca deja de parlotear y parlotear y parlotear... me fastidiaba y por eso yo dejaba de pensar que a mi me gustaría estar con ella. Esto ocurrió durante nuestra misión de reconocimiento en las montañas... ella estuvo toda la maldita tarde fastidiando porque no habían baños termales ni una ducha en ese hotel en el que nos hospedamos, para no escucharla me fui al bar, tomé algunos vasos y preferí llegar tarde a dormir, no la aguantaba... llegué casi a media noche, y por pura curiosidad.... como un estúpido fui hasta la habitación de ino, ella dormía... y... y... te juro que quería ahorcarla, ella estaba acostada me le acerqué y si no le puse una almohada encima fue porque... ino casi despierta, se movió de un lado a otro y... noté que dormía en ropa interior... con mi mano quité la sabana que la cubría y... ¡maldición! Vi su cuerpo... su delicada piel... su hermosa boca... y la deseé como mujer. Soy un sucio pervertido.
Chouji: ¿estabas fastidiado con ella, querías matarla y al final te gustó?
Shikamaru: claro que no es cierto que quise matarla, es solo un decir –sonrió un poco mientras limpiaba sus lágrimas- esa misma noche ella llegó a mí, no lo resistí, debes creerme chouji, estaba ebrio pero conciente de mis deseos. Abusé de ella... y me gustó –confesó avergonzado-
Chouji: no- no lo puedo creer –dijo sorprendido-
Shikamaru: no recuerdo nada, solo que ya la tenía entre mis brazos, que ella seguía hablando... la besé, la acosté en el piso... luego... me viene a la mente... como ella gritó desesperaba, mientras yo... mientras yo... la penetraba una y otra y otra vez...
Chouji: Eso fue bajo.
Shikamaru: ¿con que cara iba a presentarme delante de ella?
Chouji: por eso no fuiste al hospital cuando me hicieron el lavado.
Shikamaru: si.
Chouji: ahora todo tiene sentido, pero lo que no me explico es porqué ino no dijo nada y seguro no fuiste a visitarme cuando me dieron de alta por no querer verla.
Shikamaru: ese día se salió de control, si fui con la intención de verte. Escuché a algunas enfermeras que había una parejita muy peculiar en la habitación 45 A del cuarto piso, yo me reí e iba a subir cuando encontré a sakura, estaba furiosa, chocó conmigo y la saludé, ella solamente gritó que estaba cansada de meterse en la vida de todos, yo le pregunté por que? Y ella contestó que en ese mismo momento sai e ino realizaban todos los experimentos sexuales habidos y por haber, y que ella estaba harta de ver esas perversiones. Por supuesto me sentí enojado, ino me despertó muchos sentimientos... y la deseaba, cuando supe eso, sin saber la razón, también sentí mucha ira y fui a ver lo que sucedía en esa habitación, cuando llegué... ella abrazaba a sai, estaban tan felices...
Chouji: ¿no pensaste que sería un mal entendido?
Shikamaru: ¿¡¿pero que demonios querías que piense?!? ... –bajó su tono de voz- yo... solamente me aproveché de ella, como iba a reclamarle que intentara olvidar lo que le hice. Luego ella se acercó a mí, debimos hablar pero... ella se me pegó y sin saber como... terminé con ella entre mis brazos de nuevo. Me sentí tan sucio, tan mal, aún así ino no me denunció ni nada, solamente... hizo lo que siempre hace, actuar estúpidamente, me trató bien, me besó... con tanta calidez, fue algo que jamás imaginé.
Su amigo lo miraba con reprobación, escuchó toda aquella historia perplejo, sin ganas de reclamar nada más, todo estaba claro. Pero se sintió con la necesidad de exigirle a shikamaru que cumpliera su deber, que fuera y aceptara al bebé de ino.
Chouji: haz lo correcto –dijo a secas y dando media vuelta se fue-
Shikamaru: soy un bastardo... –se tomó la cabeza y volvió a soltar lágrimas-
que buen capitulo, me ha fascinado ver a Shikamaru llorando, como se le remuerde la conciencia, que sufra un poquito, y en cuanto a Ino, ¿en verdad esta embarazada? ohh por dios, esta buenisima la historia!