queserie ten buena, no e leido nada mejor en siglo, y cro que tengo una idea de porque dijeron que sai esta muerto.
no digo mi idea orque aruinaria la serie
Pst: ne inscrivi solo para felicitarte Lady Uchiha
Heme aquí, aún viva y dispuesta a continuar con mi fic estrella jajaja... broma. Que bueno que les haya gustado y bueno ^^U nunca dije que era un fic neto hentai asi que disculpas si esperaban algo de 'acción'. De todos modos este epi es lemon asi que pienso que les gustará, de todos modos pido que no me tiren tantas piedras jajaja... no soy buena para estas cosas.
Si ven algo equivocado o mal desde ahora mil disculpas. Bye!, disfruten el epi.
De la Teoría a la Práctica
Las aventuras de Sai
Por Clarisce
Capítulo 25: " Una luz y encuentros cercanos del 3er Tipo ”
×××
Episodio anterior: En una recapitulación del anterior episodio, el título lo dice todo, existe una misteriosa escena vista y un nuevo personaje se une a la historia. Aunque vemos que Sakura sigue hundida en una depresión persistente.
“...Mi dulce amiga estas tú
Sentada aquí en mi alma
En mis ojos y en mi puerta
Dirigiendo mis motivos, mis victorias y mis guerras
Sentada aquí en mis ojos
Viva en cada parpadeo
Dirigiéndome a quererte mucho más que a mis deseos…”
No es que no se atreviera, algo la detenía a seguir con ese destino fatal, algo... tenía aún ganas de vivir sin saber porqué; nuevamente su mente optó por consultar a una persona en específico, Tsunade.
Hacía tiempo que no la visitaba, sin duda tener la necesidad de hablar con alguien la haría volver a la realidad, salir de ese encierro interminable en el que había vivido desde que se enterró a Sai. Dirigió sus pasos hasta su cuarto, tomó una camiseta de entre el montón de ropa que yacía dentro de su closet, sacó unos pantaloncillos cortos de color oscuro, junto a la misma bufanda negra de siempre, cubriendo su garganta, el último retoque se lo dio cubriendo su cabellera rosa con una boina.
Le daba miedo dar aquellos pasos hacia la calle, miraba por la ventana y esperaba el momento para salir, era temerosa de sus actos, había perdido familiaridad con la sociedad y la sociedad con ella. Cerró sus ojos y luego de esperar algunos minutos fue hacia su sala y se sentó en un sillón, exhausta de esperar la oportunidad perfecta.
Recuerdos…
Le ofreció la mano para ayudarla a levantarse, aún desnuda contra la pared y enrojecida como un tomate desde su rostro, hasta sus mejillas y también la punta de sus pezones, ella se negó, cayó de nuevo en sus encantos varoniles, grr… lo odiaba.
- ¡tonto! –dijo en voz alta la pelirosada sentándose desganada sobre el borde del inodoro.
- ¿estas molesta? –dijo Sai, tomó su camiseta ajustada de color negro y procedió a ponérsela.
- No seas sarcástico, te digo que tú nunca paras de sorprenderme –agregó refunfuñando.
- Posiblemente –se acercó a ella y le dio un beso en los labios.
- Imagina que Tsunade sama hubiera vuelto temprano… grrrr… -lo empujó hacia la puerta.
- Cálmate –agregó Sai sonriéndole- nadie vino.
- ¿¡¿Qué me calme?!? –dijo Sakura en un tono mucho más fuerte- ¡bah! –ella empezaba a vestirse y se levantó del inodoro, aquel pequeño baño no les daba espacio a ninguno de los dos.
- ¿¿Hola??...
Una voz muy conocida se escuchó desde la oficina de Tsunade, los dos muchachos acorralados en aquel baño no supieron donde escapar, más que todos Sakura. Esa persona era Shizune, entró casi al pasillo contiguo al del baño y dio un golpe a la puerta.
- ¿Hola? –volvió a preguntar Shizune- ¿hay alguien ahí?
- ¡ahhhh! –gritó Sakura sin querer pero Sai le tapó la boca.
Fin de los Recuerdos…
En su rostro se dibujó una sonrisa, mientras apoyaba su espalda al respaldar del sillón, juntaba sus manos y jugueteaba con sus dedos, era divertido pensar que ese día sus vidas (moral y socialmente) pendían de un hilo al ser encontrados por Shizune.
- Sai… -murmuró en un tono más alegre la pelirosada.
Tomó fuerzas de donde pudo, y luego de pronunciar su nombre se levantó secamente del sillón, lista para salir a la calle. Dio pasos apresurados para llegar lo más pronto posible a la oficina de la Hokage, la gente la miraba algunos otros que la conocían la saludaban.
- Hokage sama –dijo Shizune entrando por la puerta y saludando a Tsunade con un ademán.
- Dime –dijo casi sin prestar atención mientras escribía sobre algunos papeles.
- Sakura Haruno solicita verla –dijo Shizune con algo de alegría.
- ¿Sa-kura? –dijo Tsunade entrecortadamente- hazla pasar –hizo a un lado sus papeles y posó sus codos sobre el escritorio.
- Tsunade sama, buenos días –agregó tímidamente la pelirosada, cerró la puerta tras de ella.
- Me alegra tanto verte, toma siento –respondió con cordialidad y alegría la Hokage.
- Bueno… -recorrió la silla frente a la Hokage y se sentó, casi imitándola apoyó sus codos sobre el escritorio también- necesitaba salir un momento de casa.
- Quiero que sepas que eres bienvenida en mi oficina, ¿querías hablar de algo conmigo? –preguntó.
- Es que he tenido algunas dudas –apoyó su mentón sobre una de sus manos y fijó su vista a otro lado, casi como si estuviera despistada- quiero que me haga una revisión médica, no me he sentido bien estos días –agregó Sakura.
- Por supuesto –dijo con tranquilidad- ¿quieres una revisión preliminar ahora?
- Eh… -volteó a verla con inseguridad bajando los codos y la mirada.
- ¿sucede algo? –preguntó con preocupación.
- Es que… yo… disculpe Tsunade sama, no debería venir en este estado a verla –cerró los ojos con fuerza.
La Hokage se incorporó e hizo a un lado su silla, dio pasos lánguidos hasta su alumna, apoyó su mano en su hombro, volteó su asiento hacia ella. Sakura la miraba con algunas lágrimas bordeando su rostro.
- A mis ojos siempre serás como la hija que nunca tuve –dijo Tsunade y le sonrió- y que estaría orgullosa de tener.
- Tsunade… Sama…
Ya no pudo mantenerse íntegra, se echó a llorar como en los viejos tiempos, esta vez ya no era por su falta de experiencia o su habilidad para ser una kunoichi de rango esta vez era por todo el dolor que sentía dentro del basto espacio vacío de su corazón. Se aferró a su maestra y ahogó sus penas en sus hombros.
- No llores, ya no… -murmuró pero de un momento a otro calló- ¿Sakura?
- Esta bien, disculpe, tenía ganas de llorar y… prometo que no lo haré de nuevo –agregó separándose de su Hokage- ¿sucede algo? –limpió sus lágrimas con el borde de su manga.
- Al abrazarte sentí algo –dijo desconcertada.
- ¿Qué?
Tsunade acercó su mano hasta el muy cubierto vientre de su alumna, posó simplemente su palma y la recorrió, no la miraba, la examinaba con suma atención, parecía pensar en algo mientras recorría su vientre con mucha concentración.
- Lo sé, no he cuidado mi dieta y engordé. Prometo ponerme en forma para restituir mi trabajo como kunoichi.
- Shh… -dijo callándola.
- Pero…
- Vaya –puso sobre su vientre la otra mano también y comenzó a masajearla con sus dedos- Sakura –Pronunció su nombre sonriéndole- mira con que sorpresas nos llegas ahora.
- ¿sorpresas? –dijo Sakura muy desconcertada- ¿de que clase de sorpresas habla?
- Que… -dijo lentamente y la soltó para tomarla por las manos y darle la noticia mirándola fijamente- esperas un hijo –dijo finalmente.
Había parado de llorar casi unos minutos antes y volvía a soltar en llanto, esta vez de alegría. Era inmensamente feliz, abrazaba, sonreía y lloraba, tantas acciones y tan pocas formas de demostrar lo que esa noticia significaba para ella.
La rubia quedó también contenta, gracias a su descubrimiento ahora mismo la que creyó perdida volvió. Ésa era su alumna, fuerte como un roble pero sensible cuando la oportunidad se diera, recuperaba su naturaleza afable y llena de ternura.
- Quiero… digo yo… -volvió a separarse de su maestra, se levantó de la silla, casi podría saltar de alegría- es que… no pensé que fuera así. No creí que estuviera embarazada.
- Tienes 3 meses de embarazo, no entiendo como fue posible que no lo supieras. ¿No controlas tu periodo? –preguntó Tsunade.
- Es que con tantas cosas lo olvidé y.. yo… -su mirada parecía ponerse seria- he tenido flujos de sangre y dolores en mi abdomen, yo no pensé que..
- ¿Flujos de sangre y dolores? Eso es porque no te has cuidado como es debido. Podrías perder a tu bebé –se levantó del piso y fue hasta Sakura posando sus manos sobre ambos hombros de la misma- no te preocupes, puedes venir mañana, te haré una revisión, ahora mismo te recetaré algunas medicinas para prevenir el aborto espontáneo y todo estará bien, te lo aseguro –dijo Tsunade.
- No quiero perderlo, si hace falta que yo… -su Hokage cortó su frase antes de que dijera algo.
- ¿recuperarás tus ganas de vivir?
- Yo…
- No creas que no lo sé; entiendo perfectamente cuanto duele perder a alguien se cuantas veces has llorando, o te has dado terribles ideas de cómo acabar con ese sufrimiento. Pero ahora tienes algo porqué seguir adelante, piénsalo.
- No hace falta que me lo diga –agregó la pelirosada frotando su vientre- estoy dispuesta a recuperar mi vida, con… -sonrió fijando su vista en ella misma- mi pequeño.
Los ojos color esmeralda recuperaron su fulgor, fuentes vivas de amor y de ternura, ahora rebosaban de espíritu maternal. No había nadie que mostrara más amor en ese momento, más amor de lo que ella sentía por ese pequeño ser que se desarrollaba en el cáliz de sus entrañas.
Al cabo de un instante Tsunade despedía ya a la renovada Sakura, no pudo borrar su sonrisa ni al salir ni al caminar por el pasillo, vio a Shizune y la saludó con alegría, era un día espectacular al menos para ella.
- ¿Piensas callar más tiempo? –dijo Kakashi apareciendo de la nada en una esquina de la oficina semi oscura de la Hokage.
- No te metas, acordamos que era lo mejor para ella –agregó Tsunade enojada.
- ¿acordamos? Que yo recuerde Naruto y tú tomaron esa decisión por ella –cruzó los brazos viendo a Tsunade con el ceño fruncido.
- Si no es lo mejor para ella, entonces te recomiendo… que se lo digas.
El sonido duro de sus tacones sobre el piso entablado de la oficina hacía eco, ella se acercaba más y más a Kakashi hasta tenerlo casi a unos centímetros; posó sus manos sobre el cuello del Jounin y lo miró fijamente.
- ¿lo ves? –agregó Tsunade al no escuchar ningún alegato más de parte del Jounin- aunque ahora Sakura lo necesite y en el debido caso de que supiera lo que realmente pasa, nada cambiaría.
- Esa criatura tiene un padre que vive.
- Vive atado a una máquina, jamás volverá… ¿eso es lo que quieres para tu alumna? ¿Qué sufra al igual que sufrió por Sasuke Uchiha? ¿Qué viva pensando en alguien que no podrá corresponderle jamás a sus caricias? No, yo no quiero que ella muera con él, deseo que sea feliz, que consiga un buen hombre y que se case.
- Y debo suponer que ese “buen hombre” es Naruto –agregó Kakashi con desconfianza.
- Si eso sucede, eso será –apoyó sus manos sobre las mejillas de su compañero y lo acarició- ¿sigues nervioso?
El Jounin se apartó de ella y abrió las cortinas, las cerró para que nadie viera que él estaba dentro, ni si quiera la guardia ANBU debían tener conocimiento de estas visitas que le daba. Al intentar abrir la cortina la mano de Tsunade la sostuvo fuertemente.
- ¿Te ha pasado alguna idea en particular por la mente? –dijo con sensualidad Tsunade aún sosteniendo la mano de Kakashi.
- Me niego a pensar en ello, usted no es una mujer normal, es la figura representativa de poder en Konoha, ¿Cómo podría yo atentar en contra de la moral de mi aldea?
- Debajo de esta ropa hay una mujer… -presionó con su cuerpo a Kakashi contra la pared- no me hagas decírtelo una vez más.
Kakashi cerró los ojos esperando que esta interminable tortura terminara, lo excitaba, su cuerpo, el volumen de sus enormes senos y la suavidad de su piel rosando su mano. Él tragó saliva y se soltó de la mano de su Hokage, la misma procedió a rodear su cuello con sus manos, al mismo tiempo le quitaba la insignia de ninja que cargaba, descubriendo ambos ojos.
- Mírame –le susurró al oído.
Procedió a abrir el ojo sharingan, tan rojo como la misma sangre y tan penetrante como su misma mirada. Por primera vez la vio, aunque tenía cubierto la mitad de su rostro podía sentir el calor y el interminable palpitar de su corazón.
- Admito que es atractiva –dijo el Jounin.
- Basta de palabras –bajó el cobertor del rostro y procedió a besarlo, la misma no tuvo ni una mínima de cómo era realmente, lo único que le importaba era vivir el placer de tenerlo.
Adentró su mano por debajo de su pantalón, era traviesa y hábil, aunque hacía tiempo que no tenía la oportunidad de poner en práctica su sensualidad. Jugueteaba con la ropa interior del Jounin hasta que llegó a tocar el miembro del mismo, estaba caliente y grande debido a la excitación que sentía, al sentir el roce de sus manos ahí el Jounin se sobresaltó, pero disimuló su expresión besando a Tsunade casi sin aliento.
No tenía bien decidido como continuar ante aquellas provocaciones, pronto tendría la reacción natural que todo hombre tendría en una situación así, él bajó las manos hasta las caderas de la rubia, las apretó y metió sus manos por dentro de su toga, la había abierto y frotaba sus enormes pechos; sus labios pasaron de besar su boca para llegar a lamer su cuello y bajar así hasta sus pechos, la rubia hacía su cabeza para atrás sucumbiendo ante su seducción; poco a poco su lengua llegó hasta sus pezones, los lamía locamente y los mordisqueaba como un pequeño, estaba encantado.
- Ya… ya… -decía entrecortadamente la Hokage.
Con una mano le abrió las piernas y se acomodó entre ellas, aún estaban contra la pared, cambió de papeles ahora él la acorralaba, la tenía a su merced, si eso era lo que buscaba ella eso tendría. Se quitó el pantalón y cayó al piso, su pene ya estaba engrandecido y erecto, pero la entrada de Tsunade aún estaba cubierta por su habitual pantaleta y pantalones ajustados.
- ¿querías esto? –agregó Kakashi con dureza.
Al mismo tiempo un bunshin no jutsu apareció al lado de él, entre los dos tomaron a la Hokage y la pusieron sobre el escritorio, uno se encargaba de desvestirla y el otro procedía besar su estomago, su vientre bajo llegando ya… hasta donde su pequeño premio cálido lo aguardaba. El otro mientras tanto besaba la boca de la Hokage sosteniéndola con fuerza para que no se moviera mientras hacían su trabajo ahí abajo.
De repente entre beso y beso, la misma sintió unas enormes ganas de gritar, el otro Kakashi ya había introducido su pene en ella, lo movía incesantemente, era un juego de meter y sacar… meter y sacar… continuamente, la Hokage trataba de oponerse moviéndose de un lado a otro, aunque le placiera la acción; el que la besaba se había quitado los guantes, ahora tenía las manos desnudas listas para masajear los enormes pechos que ostentaba aquella mujer a su merced, los mismos se movían abruptamente debido al golpeteo que hacía el otro Kakashi contra su cuerpo.
- Grita… grita… -le decía en cada embestida el Jounin.
- ¡ahhh…!
La misma emitía sonidos entrecortados, al mismo tiempo no deseaba que nadie se enterara de lo que hacía en su oficina, era un miedo que la consumía pero el placer podía vencerla en cualquier momento.
Así juguetearon casi toda una mañana, Shizune estaba tras la puerta casi cuando comenzaron aquél encuentro sexual, la misma dio media vuelta y cerró la puerta con seguro para que nadie interrumpiera ni viera de lo que era capaz su Hokage, parecía estar algo absorta y muy avergonzada.
- Tsunade sama… -se dijo a sí misma- esta loca –dijo finalmente Shizune y abandonó la oficina y el palacio Hokage.
Fin de Episodio 25
Jajaja… Oigan disculpen si me tardé, por cierto si ven algo fuera de lugar les dejo otra disculpa. No soy buena con estas cosas, lo admito, lo único que espero es que al menos les haya gustado. Las parejas hentai nunca son muy lógicas. En fin; el siguiente episodio la siguiente semana o en poco tiempo, si me inspiro.
Wow soy la primera en comentar este cap pues... me gustó mucho este cap de verdad, esta muy bueno. Tsunade y Kakashi?... pareja extraña, pero en fin interesante...
Maaaaaaaas lindo!!, un hijo de SakuSai ^^ (no m gusta muxo esta pareja, pero tu fic es una ecepcion )
Sigue así.
Muy bien episodio........me da gusto que Sakura recuperara las ganas de vivir y mejor aun....... que se redescubriera como futura madre..........aunque el hecho de que Sai siga vivo de esa forma, puede crear nuevamente tristeza a Sakura........( Yo no quiero que vuelva a sufrir.. :_( )......
Anda que por otro lado, Tsunade creo que no aguanto mas y temino enrrollandose a Kakashi......( Diria que pobre del el........pero creo que al final le gusto mas a el.......jeje)
No te preocupes por tardarte, que a mi me gusta tu fic, y mientras sea asi, esperare...........
P.D......Concuerdo con #244.....a mi tampoco me agrada el SakuSai........pero para mi, este fic tambien es la unica escepcion....
tsunade esa arrechura tsunade se pasa muy bueno la parte en que descubren el bebe y triste continua pero no espero el narusaku pero bueno este es una exepcion como pinkbyakugan con sakusai no importa ... chao
Clar estas atacando de nuevo, me conformo con decir que te destacaste con el capítulo. Bueno aparte de que quieres que me baneen todo esta bien contigo.
Luego nos vemos clar y deja de decir que soy tu hermana, eso te pasa por mucho consumo de RBD(para mí que eso es peor que cocaina).
Hola^^
Estuve un poco ocupado con los akatsuki general de aca Iqts-Perú ahaah! mejor no hablo de ello y ... te demoraste mucho segun io que ansiaba mucho leer la conti. :_( hasta que lo lei y valio la pena esperar
Hoooooooooolaaaaa... jajaja les cuento que estuve algo inspirada, aunque este último epi en el que comentaron me dejó... con dos incognitas y escribí dos episodios... <. Besos a todos y gracias por seguir la historia, por cierto... ^^U no vayan a esperar siempre HENTAI jejeje...
De la Teoría a la Práctica
Las aventuras de Sai
Por Clarisce
Capítulo 26: " Grandes amigas, grandes sorpresas ”
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Episodio anterior: Sakura recibía una noticia impactante pero al mismo tiempo prometedora, le daba fuerzas para continuar, seguramente ésa era una oportunidad para traer al mundo algo de él, algo que ella perdió y que ahora tenía el grato placer de tener de nuevo.
“...Y me conoces más que a nadie
Pero me haces vulnerable
Con tu sonrisa que es un mar azul
¿De donde sales tú?
¿De donde llegas y me atrapas?...”
Por un instante olvidó llevar la bolsa de emergencias que empacó desde hace meses, no debía sería una imprudencia, si sucedía algo no quería estar desprevenida. Sostuvo la bolsa por el agarrador, luego lo apoyó en su hombro y salió de su hogar.
Aquella rozagante cabellera se agitó al viento, las oleadas cálidas le daban leves cosquilleos en sus mejillas. Caminaba algo presurosa pero con ganas de llegar hasta el hogar de su compañera, su amiga, su confidente… Ino Yamanaka.
- ¡Mi dios! ¿Cómo puedes cargar todo eso? –preguntó alguien tras ella.
- ¿Ino chan? –dijo volteando a verla.
- Frentezota te vas a lastimar si te sobre esfuerzas –agregó la rubia y al instante le quitó aquella bolsa estilo mochila que cargaba Sakura- nada de trabajo y mucho reposo, ¿no?
- Jajaja… -sonrió la pelirosada- ¿desde cuándo imitas tan bien a Tsunade sama?
- Debes cuidarte… -estiró su mano hacia ella y bajó hasta el vientre ya grande de la kunoichi.
Seis meses… si que había pasado mucho tiempo; a partir de la noticia de su embarazo Sakura volvió a la vida, es decir… era feliz con tener lo que tenía hasta ese entonces, ese hijo era una prolongación y un reconocimiento al amor que le tuvo a ese muchacho inexpresivo.
No esperó que su vida “maternal” fuera a ser así, su sueño alguna vez fue casarse con Sasuke Uchiha y cargar con unos pequeños que se parecieran a él, que vueltas da la vida. La misma Ino Yamanaka rememoraba aquellas ocasiones en las que ambas solían discutir por el muchacho Uchiha, antes… pero en ese momento hasta risa les daba haber pasado por una niñez y adolescencia tan complicada.
- ¿Has tomado tus pastillas? –preguntó la joven rubia a lo que Sakura respondió moviendo la cabeza.
- No creas que me quedaré mucho tiempo viviendo contigo, terminarás convirtiéndote en mi madre –agregó Sakura sonriendo levemente.
- Para nada, suficiente tengo con Kiba kun. Nunca me hace caso y siempre termina mal… jajaja… -se rió.
- ¿Hablando mal de mí otra vez? –dijo una voz tras ella.
La kunoichi volteó a ver a su novio y prometido, se le soltaron sin querer algunas risillas traviesas y fue hasta él para rodear su cuello y besarlo en la boca. Hacía tiempo que salían juntos, ya faltaba poco tiempo para comprometerse legalmente ante sus padres, se veían tan felices.
- ¡Saluda a Sakura, no seas mal educado! –le dijo regañándolo, mientras lo soltaba.
- Ahora resulta que me mandas como si fuera yo el perro ninja –agregó Kiba con fastidio.
- ¿Tienes que ponerle un “pero” a todo lo que digo? Haz como Akamaru… siempre se porta bien, ¿verdad? –se acercó al enorme cachorro y le acarició la cabeza.
- Ese Akamaruuu… -dijo Kiba y lo miró desconfiado- ¿quieres robarme a mi novia? –le gritó y el cachorro tiernamente le respondió con un gruñido que se suponía era un “si”- ¡¡aghhhhh!! Cría cuervos y te sacarán los ojos.
- Jajaja… cálmate Kiba kun –dijo Sakura con una sonrisa en el rostro- ¿por qué siempre tienen que discutir como un par de locos en medio de la calle?
Que situación más singular, la gente se paraba a verlos con algo de atención, eran una pareja muy extraña, con lo extravagantes y expresivos que eran, lograban ser el centro de atención. Ino gritando y kiba también, pero él agitaba las manos como un pájaro.
- Suficiente, tienen que comportarse ya están grandecitos, ¿o tengo que ser su madre también? –agregó Sakura, tanto Kiba como Ino volvieron a reírse.
- Jajajaja… Sakura… jajajaja… esta bien, dejaré de discutir con esta mocosa –le dijo a Ino mientras la empujaba levemente con la mano.
- Vuelves a decirme mocosa y te doy un mordisco –dijo divertida la kunoichi de pelo rubio.
- Jajaja… Sakura, ¿lo ves? Ino ya se esta transformando en la novia de Akamaru… jajajaja
- ¿¡ah si!? Entonces, desde ahora, solo le daré besos a Akamaru, creo que a él le gustan más que a ti –dijo cruzando los brazos y caminando retomando su camino- ¡Akamaru… vámonos! –el cachorro fue tras ella.
- ¡Traicionero! –dijo Kiba aún riéndose.
- Se ven tan bien juntos –dijo la pelirosada con nostalgia.
El muchacho del clan Inuzuka abrazó a la pelirosada apoyando su mano en su hombro para mirarla con atención y consolarla un poco, la muchacha había cambiado bastante con respecto a su vida, pero tenía algunos lapsos en los que se entristecía.
- Hay un largo camino hasta encontrar la verdadera felicidad, quizá tú apenas lo recorres –dijo Kiba mientras continuaban su camino siguiendo a Ino.
- Lo sé –contestó la pelirosada apoyando sus manos en su vientre- siempre es difícil reconocer lo que tienes hasta que lo pierdes, creo que ahí se aplica lo que dijiste.
- Deja de hablar de cosas tristes –le regañó en tono de juego- deberías estar feliz con todo lo que ahora tienes, es cierto que uno no aprecia lo que tiene hasta que lo pierde pero tampoco hay necesidad de achacarse esa verdad general a toda nuestra existencia.
- ¿Debo darte las gracias ahora? –preguntó la pelirosada en tono de broma.
- No, pero me pagarás una suma mensual por las sesiones de psicología jajaja… -agregó Kiba.
La pelirosada le sonrió, la tienda Yamanaka se encontraba muy cerca ya; sin duda el embarazo hizo dependiente, de alguna forma, a Sakura por eso mismo decidió mudarse hasta tener a su bebé con su amiga, no quería incomodar a sus padres, a pesar de que para ellos era un gusto, lo que menos deseaba era ser una carga. Además hacía tiempo que se propuso tener una vida sola, comprar un departamento o…
- Se que no debería preguntártelo pero… la hokage me pidió que te decidieras ya con respecto a los bienes de… -decía Ino pero calló.
- No seas tonta, su nombre no me entristece. No vuelvan a callárselo –dijo Sakura.
- Uhm… los bienes de Sai, lo que ha tenido con él durante toda su vida te lo ha dejado. Aquella carta que te escribió así lo mandaba.
- Lo estoy pensando –dijo Sakura- ¡dejen de mirarme así! Acompáñenme a mi habitación quiero ver lo que me preparaste –posó su mano sobre la manija de la puerta de entrada y la giró para entrar.
- “¿Hasta cuando callarás tu dolor, Sakura?” –pensó Ino.
Kiba al igual que Ino se vieron a los ojos, trataron de pasar el mal momento sonriéndose mutuamente y siguieron a Sakura para mostrarle la habitación que ocuparía.
La misma subió unas escaleras, recordaba que de pequeña solía caminar por esos mismos lugares acompañando a Ino de camino a su habitación para jugar a las muñecas o a las escondidas; llegó hasta la misma puerta que daba al cuarto de su compañera, al frente estaba la que seguro le designarían como suya, siempre fue la que usaron los Yamanaka para las visitas.
Entró a la misma, tenía dos ventanas que daban a la calle, unas cortinas gruesas que cubrían la habitación de cualquier rayo solar que pudiera entrar y una cama enorme, parecía que le dieron una buena limpieza, hasta se respiraba un aroma frutal.
- ¿Te gusta? –preguntó Ino desde el pasillo.
Sakura tenía dos pasos delante del marco de la puerta, volteó a verla sin decirle nada. Volvió su mirada dentro y vio que en una pequeña mesa cercana a su cama había una espada, similar a la que usaba Sai.
- Si –dijo con suavidad.
Se acercó hasta la cama y se sentó en la misma, era bastante suave, sus manos se posaron sobre la misma, mientras que su mirada se fijaba en aquella espada que aún se guardaba en su cobertor. La pelirosada tomó la misma por el mango y sacó la reluciente pieza de metal.
- Se parece tanto a la que tenía… -agregó viendo su parpadeante reflejo plateado y sus ojos color esmeralda se perdían en el filo de la misma.
- Es la espada de Sai –agregó Ino, en ese momento Kiba se puso al lado suyo y abrazó a su novia.
- Entre las pertenencias que tenía la hokage de Sai, nos pidió que escogiéramos algunas para dártelas; supusimos que hubiera sido su deseo que la tuvieras –le dijo Kiba.
- Gracias –dijo la pelirosada y volvió a guardar la pequeña espada kunai en su cobertor.
Ya por la noche Sakura terminaba de cenar, pasó una buena velada con los Yamanaka, eran una familia muy amable y más con ella, le tenían un aprecio especial, claro que la consentían lo suficiente por estar embarazada; en lo único que pensaba la pelirosada con tantos cuidados es que se sentiría muy abandonada cuando dejaran de mimarla tanto… era un pensamiento divertido.
- Que pases muy buena noche –dijo Ino antes de entrar a su habitación.
- Igual tú –contestó Sakura y finalmente cerró la puerta de su habitación.
Se quedó un buen rato apoyada en la pared, escuchando el suave tic tac del reloj que tenía en una pared cercana, no prendió las luces, tenía las ventanas abiertas y tanto las luces de la ciudad como la luna iluminaban lo suficiente su cuarto.
Luego de un rato fue hasta el buro cercano a su cama, abrió el cajón de arriba y sacó de allí una carta, con la misma se dirigió a la ventana, apoyó su hombro levemente contra el marco de la misma y elevó su mirada hacia el cielo, otra noche más en la que leería esa carta, no dejaría de hacerlo hasta que se convenciera de lo que decía.
A Sakura Haruno:
Recuerdo bien que la escritura correcta de una carta consta de un inicio en el que se da el debido saludo, luego debo proceder a decirte mis intenciones para que al final pueda despedirme con cordialidad.
No pienso seguir un estándar de cartas, no me es posible en este estado. Me he permitido dirigirme a ti con unas cuantas palabras que rondan por mi mente, dudando en principio si puedas entenderme, dudando… de que puedas comprender lo que mi corazón te confesó.
Tomé un papel y un lápiz para decirte que lo que eres no tiene nombre, que lo que dijiste tampoco lo tendrá. Alguna vez leí en un programa de jugadores de poker que uno debía retirarse mientras ganaba, lo aposté todo y gane nada, solo tristeza en mi corazón… no sé si es atrevimiento mío decir que esto es “tristeza” porque el latido de mi corazón no ha parado de dolerme cada segundo desde que supe lo de Sasuke.
Eres libre kunoichi Haruno, libre de mis tontos pensamientos, del amor imperceptible de mis pacientes manos que desearon cada noche hacerte sentir mujer. Ahora puedo confesar que no se como hiciste para invertir los papeles así, en un principio era yo el que jugaba y al final… terminaste jugando conmigo.
Es hora de que me despida, no creo que pueda volver a ver tu rostro de nuevo ni si quiera para poder arreglar este asunto, pero que algo quede claro a fin de cuentas todo lo mío es tuyo.
Hasta entonces,
Sai.
Sakura apretó la carta entre sus manos mientras trataba de no llorar, cerraba sus ojos y respiraba hondo esperando que esas palabras fueran mentira al igual que esperaba que ese dolor con el que le escribió se desvaneciera al morir, cuanto deseaba que Sai hubiera tenido un minuto de paz.
Su vista fija en la luna noto algo extraño, una sombra que se movía a gran velocidad por los tejados, le llamó aún más la atención porque no era solo una sino tres. Apoyó sus manos en los cristales de la ventana.
Su prodigiosa vista logró divisar algo notable, una cabellera negra se ondeaba delante de aquellas dos que la seguían, él parecía ser un conocido.
- Él es… -pronunció Sakura sin salir de su sorpresa.
Fin de Episodio 26
Siguiente episodio... T.T meeeel no tengo idea de cuando, quiero que sea en unos días xD creeran que yo también me desespero cuando no actualizo esta historia?, es mi favorita. Nos veremos luego y ahí me dejan sus comentarios, por cierto... xD mis indirectas siempre se ven muy directas, ¿eh? jajaja...
:_( :_( .......Muy buen episodio, me encanta como pones la situaciones tristes a tal grado que un lector las pueda asimilar.........
Perece que al menos todo esta mejorando para Sakura.........( aunque sigue triste un poco en su interior..........como no estarlo con una carta como esa.........:_( )
Mira que la conversacion Ino-Kiba estuvo muy original....jajajaja ( pobre akamaru, tendra que soportar las locuras de ese par........)
Este tambien a sido uno de mis capitulos preferidos.....asi que creo que escogiste el episodio correcto.....XD
Nada, que esperare el siguiente episodio pacientemente..... ( esto se pone cada vez mejor..)
Hola^^
Bueno... estuve un poco entretenido con mi fan fic por que mis icha icha no me salen bien como espero..., no! mentira son buenos pero todavia quiero terminarlo asi no confundirme con mis estudios y deseo felicitarte!por tu episodio!
Hola, aqui me paso io =)
"Ino novia de Akamaru" jajajaja...
Ay pobre Sakura, todavia no se repone del todo...pero es verdad a veces se necesita mucho tiempo...
Oo sera Sasuke??
no se...mejor no me hago ideas...
Saludos!.
Tu sabes qe eres una muy buena escritora y una amiga importante para mi. =)
Hola soy nuevo aqui(bueno en realidad tengo varios meses leyendo los fics) y creo que ya se como terminara esta historia y no lo dire por que luego es verdada y le arruino la lectura a todos
Bueno el cap. Extraña la pareja de Ino y Kiba, pero esta bien. ¿Vendrá Sasuke a sacar a Sakura de su dolor? no lo sé...
Pero en este fic me gustaría más que Sai se pusiera bien mágicamente. Aunque este último detalle de Sai en estado vegetal o como esté, le da más realidad.
Excelente, comi siempre ^^