| Páginas: 1 6 7 [8] 9 10 | |
|---|---|
| #141 @ 04:19 19/12/2007 | |
| Kenia_Uchiha
Nivel: Jinchuuriki |
Gixd tu sabes que no siempre puedo leerlo en ese momento y luego se me amontonan o que ya lei uno pero no me da tiempo de comentar y al dia siguiente sale el otro y no me gusta comentar sino he leido todos y por eso me tardo.
Pero sabes que siempre los leo!!! me encanta tu fic es buenisimo!!! y nunca dejare de leerlo, cuanta conmigo siempre para leerlo ok??? Besos, bye. |
| #142 @ 13:51 20/12/2007 | |
| Noa_Aitso
Nivel: Chuunin |
Holaaaaaaaaaaaaaa!!!!!
Lo de siempre chica, que me gusta un motón!!!!!! Soy yo o hace muuuucho tiempo que no comento aquí??? Que conste que me he leído todos eh... http://farm3.static.flickr.com/2231/2422345232_f77e264fb7_o.gif Kenia tu a tu ritmo di que si!!!
Continualo que hay ganas!!! (Por lo menos yo, no se si tu tendras xD) |
| #143 @ 16:50 20/12/2007 | |
| Kolmor
Nivel: Chuunin |
AA me dedicas el capi y yo tardando tanto el poder leerlo :_(
Me ha encantado aunque se me hace raro que no este DIOS xD, ya toy deseando el siguiente. Pobrecillo Nekota, me pregunto si algun dia sera capaz de superar lo suyo, y el ``Nat´´ ese no es su nombre real no? haber quien es. Gracias por dedicarme el capitulo ^^ |
| #144 @ 23:09 22/12/2007 | |
| gixds20
Nivel: Kage |
Hola!!
jeje, de las primeras veces que cuelgo el capítulo en horarios ^^. Muchas gracias por los comentarios: Kenia: T^T, gracias, me has hecho llorar con lo que has dicho :_( Noa: que milagro! ^^ que alegría saber que me sigues leyengo, muchas gracias T^T Kolmor: de nada ^^ y esto... no xDD, el de Nekota es un trauma, lo verás sufrir bastante bastante... bueno no tanto, no es que sea tan mala ^^ Ahora, este será el último de este cap. ¿porqué? xD, pues porque a la autora le ha entrado lalo y quiere que así sea ^0^. Si es muy corto lo siento, ya lo repondré con el 7 juas juas. Y bueno, como ya he dicho ando con lalo (la-loquera xD) y como no tenía nada productivo que hacer, me he metido a hacer unos rpg para el fic. El cutre resultado: "los personajes de mi fic" xDDD. ¿A que no adivinan cuál es cual? __________________________________________________ Pues nada, sólo un aviso antes de que lo lean. Para colgar el inicio del siguiente cap tardaré alrededor de tres días más, la razón del porqué la podrán ver al final de este, con esa última frase (que me ha quedado malísima u.u pero bueno...). Si quiero que el relato quede tan genial como Nekota lo ha hecho ver, tengo un buen reto de por medio ^^ Ahora sin más, el capítulo ^^ CAP. 6. EL HIJO PERDIDO DE KONOHA (Parte 2) *****Parte 2***** /////FLASH BACK ON///// Lloraba, y gritaba, tan fuerte como su débil alma le permitía hacerlo. Sentía un frío recorrerle el rostro, a medida que sus párpados bajaban al compás de la lluvia, que ahora le cubría por completo. Su cuerpo, sumido en seísmos, se aferraba a si mismo, tal si estuviese intentando, desesperadamente, engancharse a la vida que se le escapaba. De su pecho emanaba sangre cálida y de sus ojos, lágrimas. Su pequeña constitución le hacía ver aún más frágil de lo que en realidad era, más a pesar de eso, se encontraba débil. -...v..v-voy...- intentó el niño, mientras su boca temblaba, al ver que aquel sujeto se acercaba- ... ¿voy a m... m-morir? La sombra se posó sobre su persona, cubriendo por completo su pequeño cuerpecillo. Sintió entonces, la lluvia parar de golpear su cuerpo. Luego el calor de una capa le envolvía, proporcionándole un ligero fervor que lograba calmar a su organismo pavorido. -Nekota...- nombró el hombre que le observaba agonizar- ... ¿te llamas Nekota, no es así? - ... La criatura le observó confundida. ¿Qué estaba pasando? Minutos antes aquella sombra le había atacado cruelmente, perforando su pecho, y dañando su corazón, con una oscura arma, que aún conservaba los rastros de su piel, enganchadas al filo de esta; ahora aquel sujeto simplemente le cobijaba, en un tierno acto de acostarle, como lo hacía su madre todas las noches, antes de dormir... -lamento que haya pasado esto- dijo la sombra, acercando su oscura mano hasta el rostro del pequeño niño, para cubrirlo de la caída de la fría lluvia- dime ¿Qué edad tienes? - ... – Nekota vaciló un poco, mientras el hilillo de lágrimas descendía por sus mejillas hasta tocar la tierra en la que posaba su cabeza-... -vamos... no tengas miedo... - ... Levantó ambos brazos, dejando ver a aquel hombre sus manos, una abierta totalmente, mostrando sus cinco dedos al aire, un poco débiles y titubeantes, y la otra mostrando solamente dos de ellos... -¿siete años? ... ya veo... -... me...- intentó el pequeño de pronto- ... ¿me va a matar, señor? - ... no, que va!... yo no he venido a eso... - pero... -si... te he atacado, pero esa no era mi misión... - ... ¿eh? - no debería decirte esto pero... dado que igualmente vas a morir desangrado... te lo diré... - ... - yo... estoy aquí para matar a tu padre - ¿huh? ¿Por qué? - pues...- el hombre flaqueó un poco al contestar- ... pues porque esa es mi misión, él debe morir, a cualquier costo... por el bien de la villa... debe morir... - ... – Nekota le miró abrumado. ¿Por qué le decía esas cosas? Todas aquellas palabras sobrepasaban su entendimiento; inevitablemente el hilillo de lágrimas pronto se convirtió en un torrente- ...ah... ah... pa.. ¡¡¡Papá.!!! ¡¡Papá!!! - ... Por parte del oscuro personaje solo hubo silencio, ante el desolador llanto del niño. Le observó unos instantes, con el corazón encogido... sabrá Dios lleno de qué sentimiento en aquellos momentos. Retiró su mano, para dejar el rostro del infante nuevamente bajo la lluvia, disfrazando sus propias lágrimas con las gotas que caían sobre la frente del doliente. Para suerte, o mala suerte de este, Nekota no se dio cuenta del hecho... no cabría en su mente la posibilidad de entender el porqué, un asesino, derramaba lágrimas por su víctima... -no llores...- musitaba aquella sombra, mientras se incorporaba, dispuesto a marcharse- ... no llores más... y perdóname, esto no tendría que haber sucedido así... tú no tenías que haber intervenido... yo, te prometo que tu padre no sentirá dolor... ni tu tampoco... por... por favor duerme, y ya no llores, pronto morirás… ya cierra tus ojos, y deja de mirarme así... tu llanto es muy pesado... hace que mi pecho duela, y se me dificulte el respirar... por favor... por lo que más quieras... no llores más... /////FLASH BACK OFF///// Sudando frío. Así es como despertó Nekota tras recordar estos hechos en un sueño sombrío, que recurrentemente le visitaba. El sólo pensar en volver a sentir aquel dolor, aquella agonía, le hacía temblar de un miedo terrible. Varías habían sido las noches que había remembrado tales acontecimientos, que nada de sueño contenían… aquello era un recuerdo, de un suceso que en realidad pasó, de un día en que el pequeño ninja estuvo a punto de morir, y del que el único pedazo de memoria que retenía en su cabeza eran aquellas últimas palabras, antes de que la sombra asesina partiese, y desapareciese de su vida. “No llores más” era la petición que aquel sujeto había hecho, pero que Nekota no había podido cumplir en ese momento. Continuó llorando, a pulmón abierto, asolado y desconsolado, hasta que otra mano volvió a posarse sobre su rostro. Esta vez una mano dulce, y protectora, que calmó la tormenta en su mente, y le permitió caer, por fin, en el desfallecimiento salvador de aquel terrible dolor. La gran médico, Sakura Haruno, había llegado justo a tiempo para salvar la vida del hijo del Hokage. Abrió entonces los ojos, y se percató de que lo que sentía sobre su rostro no era lluvia, sino sudor. Y a pesar de que hacía frío, transpiraba. Se encontraba en el piso, y el vapor ya había desaparecido. Para su enfado, aún se hallaba encadenado a la tubería, y sentía ya los brazos adormecidos. Entornó su mirada, esperanzado en ubicar su situación. Si encontraba alguna ruta de escape, resolvería la manera de deshacerse de las cadenas, y simplemente escaparía... o eso pensó que haría... -¿Ya has despertado? -¿Huh? Volvió la vista, hacia el sitio de donde provenía la voz. Ahora realmente se daba cuenta, del lugar en el que se encontraba. El eco producido en el interior de aquel establecimiento no era para menos, sino causa del enorme espacio que se encontraba dentro. Construido en su mayoría con metal, la naturaleza de aquella “extraña bodega” facilitaba el hecho de que cualquier sonido viajase instantáneamente hasta los oídos de cada pared, y de cada rincón. No extrañaba ahora a Nekota el que aquel sujeto le hubiese escuchado respirar un poco más fuerte apenas abriese los ojos tras terminada su pesadilla, hasta era posible que le hubiese estado vigilando desde hacia tiempo, atento a cada inhalación, detallando cada exhalación, y monitoreando cada latir de su corazón. - Entonces… sigues ahí… Él se encontraba alejado, a unos 20 metros, pero le era fácil escuchar su voz, debido al mismo efecto del eco. Descansaba sobre un enorme diván, acomodado como mueble esquinero en uno de los extremos de la bodega. Por aquel hecho, Nekota parecía encontrarse a la mitad entre el recorrido del diván, y la puerta por la cual le habían ingresado. En caso de poder deshacerse de las cadenas, le sería difícil correr hasta ese punto, cargando su hambre y su debilidad, para escapar del que parecía un captor muy ágil y que, en la misma distancia, le rebasaría para obstruirle el paso... -Claro…- comentó el bandido Lo tenía bien calculado; a pesar de que el trayecto era el mismo, no podría escapar... y muestra de esto era la confianza que el vigilante mostraba; recostado sobre el diván, con las piernas elevadas sobre una improvisada mesa de centro, fabricada con latón y los restos de un barril, su custodio reposaba entre cojines, bebiendo una taza de té caliente, comiendo las galletas depositadas en un tazón, y descansando libre, seco, y cómodo... Nekota le miró con desprecio... dadas las circunstancias. -¿Te dicen Nat, no es así?- preguntó el muchacho, mientras reposaba su espalda por sobre la tubería más grande. -¿Eh? ¿Así que te has aprendido mi nombre? vaya si eres observador... -¿Cómo no hacerlo? tu compañero te ha llamado de ese modo toda la noche - Mmm... si... Tet-chan puede ser muy idiota a veces... -¿Tet-chan?- repitió el joven sorprendido- ¿hablas de aquel mastodonte? - Jaja!! Que no te engañe su apariencia... en realidad es un chico tímido... demasiado sensible y temperamental, diría yo - ... Ambos se observaron unos momentos, catalogándose, estudiándose el uno al otro. Después de todo, tras aquellos acontecimientos, ambos eran enemigos. “Nat” alargó un brazo, hasta tomar el té que emanaba el hervor desde la mesa, y se lo llevó a la boca, dando un leve sorbo, mientras con la mirada aún vigilaba a Nekota. No le había perdido de vista en ningún segundo. Pareciera que desconfiaba de él y que, a pesar de que este estuviese paralizado, aún temiese pudiese hacer algún movimiento no acertado. Nekota, por su parte, se había dado cuenta de tal hecho. Curiosamente desde que le hubiese mencionado su procedencia, el susodicho “Nat” le había estado vigilando por horas, hasta que el joven simplemente cayó dormido, vencido a causa del sueño, y del hambre. Aún no comprendía del todo el porqué el hecho de que fuese originario de Konoha afectaba de tal manera a su captor, era como si simplemente le odiase por haber dicho esas palabras. < “No dudo que desconfíe de mi...- pensó Nekota-... he dicho que soy de Konoha, más supongo que ya es conocido que de tal villa no ha sobrevivido nadie; por lo que creerá que le estoy mintiendo... – lo observa, y sus miradas se cruzan por un momento- ... es sólo que está tan a la defensiva... como si esperase que en cualquier momento le atacara... pero... – recuerda las palabras del llamado Tet-chan, al momento de recibir a su compañero …” > /// Mini Flashback on/// “menos mal que la lluvia ha caído más fuerte que de costumbre, así no te han podido localizar” ///Mini Flashback off/// < “- ... localizar... – repitió en su mente tras el recuerdo- ¿es que acaso huyen de algo? ¿O de alguien? ¿Pero quien? ... ese sujeto dijo que eran los jefes de la villa de la Lluvia... entonces ¿por qué? ¿Porqué tantas precauciones? si es cierto el hecho de que ellos destituyeron al antiguo jefe de la lluvia.... entonces ellos tienen que ser aquella banda criminal, aquellos que eran tan nombrados en La Lluvia cuando esta ciudad entró en una guerra civil, aquellos a los cuales temían de sobremanera... aquellos que se hacían llamar Jakudan...”> - ¿Que es lo que tiene mi rostro de interesante?- recalcó de pronto “Nat”, al percatarse del grado de atención que tenía de su obligado huésped. < “Si tienen tanto poder, entonces… -continuó en sus pensamientos- …entonces ¿porqué tanto miedo?” > - Eh... ah... nada... es sólo que... - Es sólo que...- continuó el maleante-... hay algo que tu sabes - ¿Eh? - Yo quiero saber una cosa...- dijo, mientras reposaba su cuerpo sobre el respaldo del almohadón, abandonando la tasa de té a su lado, en el suelo. -¿Que? ¿Que es lo que quieres saber? - ¿Tú en verdad... en realidad... – sopesó un momento las palabras en su mente- …qué tan cierto es el hecho de que eres de Konoha? -¿Eh? –Nekota parecía confuso- ¿qué tan cierto? no entiendo la pregunta - Mmmm- musitó “Nat”, mientras le observaba- ¿naciste en aquel lugar? ¿Qué edad tienes? - ... 14 años, y si, nací en la villa de la Hoja - Ya veo... que curioso -¿¡Te parezco curioso!?- exclamó el muchacho, molesto por el comentario- ¡¡no es que tú seas muy normal que digamos!! -¡¡Eh!! ¿Qué demonios? ¡¡Cuida tu boca, niño, que no sabes con quien estás hablando!! - Tsk!- replicó Nekota, mientras le veía un tanto exacerbado. La situación, de pronto, volvía a tornarse tensa. La falsa calma que les había rodeado ahora se desvanecía en un halo de seriedad; el rostro del captor no podría ser más sombrío, ni aunque este quisiese que así fuera. El muchacho sintió, por un momento, el intento de una emoción parecida al arrepentimiento. Otra vez el miedo se reflejaba en su persona; la verdad era que, basándose solamente en los rumores esparcidos por los jounins de la Hoja, no tenía idea alguna de con qué tipo de personas estaba tratando… -Claro…- intentó decir, mientras mantenía su miedo a raya- …claro que sé con quien estoy hablando… ¿eres un miembro de Jakudan, no es así? - … Esperó respuesta, más lo único que recibió fue una confusa expresión de “Nat”; después de unos segundos, aquel gesto se transformó en una sonrisa, divertida y burlona. - Vaya, vaya… puedo ver que no eres un simple viajero que se ha perdido… si hasta te has informado de lo que sucede aquí… - Te equivocas, yo nada tengo que ver con lo que sucede en esta villa… - No me vengas con eso, que si has venido hasta este lugar, cargando tus armas y sendo sable a tus espaldas, es porque te has esperado un ataque… - No, las he cargado por mera protección - ¿De quien? ¿Ladrones? - …Posiblemente -… -… “Nat” permaneció en silencio, su semblante reflejaba precisamente el hecho de que no creía una sola de sus palabras, y Nekota lo sabía. Desde el momento en que hubiese confesado su procedencia, el rostro de su captor no había abandonado tal expresión. Ahora lo peor que pudiese pasar, era simplemente que le acusasen de espiar a la organización, e intentar algún acto en contra de ellos. Bien sabido era que cada integrante de Jakudan era orgulloso portador de su símbolo, y muestra de tal hecho era el pañuelo rojo que amarraba a su brazo. La incómoda calma volvió a renacer. El bandido volvió a tomar un sorbo de su Te, que ahora permanecía frío sobre el piso, hizo una mueca, y lo lanzó lejos, en dirección hacia Nekota. La sorpresa de este no fue para menos. -Sabe horrible… es tu culpa, que mi Te haya enfriado… - … - … - ¿Porqué me odias?- preguntó el joven ninja de improviso- ¿Qué es lo que he hecho para que me trates de esta manera? “Nat” le observó, desde su cómoda estancia, sin parpadear siquiera. No parecía sorprendido por la pregunta, al contrario… pareciera que la estaba esperando. - Eres mi rehén, y eres un intruso ¿de qué otra manera podría tratarte? Nekota desvió su mirada, al parecer era inútil. De alguna manera su captor había tomado una decisión al momento de atraparle; seguramente estuviese ahora preparando su final. - Me has dejado ver tu rostro- continuó el muchacho sin mirar a su interlocutor- al igual que el de tu compañero… me has confirmado el nombre de tu organización… si pretendes matarme, hazlo de una vez, y terminemos con este estúpido juego… - … Silencio hubo, tras estas palabras. Nekota no volvió su mirada, pues temía que, tras mencionado esto, aquel sujeto simplemente abandonase el diván, y corriera hacia él con una kunai en la mano. Pero no, nada de esto sucedió. La calma de la noche se hizo ver entre el silencio de ambos personajes, y el eco había desaparecido ante la ausencia de ruido. Percibió el movimiento de su cuerpo sobre el mueble, al momento de abandonarlo. Ágil y sutil, así caminó hasta encontrarse con el joven Nekota, sin si quiera producir sonido alguno con sus pasos. Cuando menos lo pensó, la sombra del ladrón se encontraba ahora posando sobre su cabeza. < “Entonces lo hará…-pensó para si Nekota, cerrando los ojos y preparándose para la estocada- ¡Diablos! ¡Diablos! ¡Diablos! … me matará” > Sus brazos se alargaron, en un intento de llegar hasta el debilucho cuerpo de su apresado, quien sintió aquella sombra englobarle, de forma amenazante, dispuesto a tomarle, y asestar su vida. ¡¡CLACK!! Resonó en sus oídos, de una manera desmesurada. -¿Huh? Nekota no comprendía ¿Por qué otra vez ese sonido venía a molestarle? ya bastante tenía con haberle encadenado vilmente a la tubería; pero, ahora los brazos del joven caían a sus costados, aliviados, flojos, adoloridos y… ¿libres? -¿Qué haces?- preguntó, abriendo los ojos y dirigiéndolos hacia su captor - ¿Qué parece? te libero… - Si, pero ¿porqué? - … Nat volvió a alejarse, de nueva cuenta al diván, a donde saltó desperezadamente hasta quedar recostado sobre los cojines. La confusión de Nekota no podía ser más. Se sobó las muñecas, extrañado. Observó a Nat, y luego observó la salida. - Ni lo pienses- interrumpió el captor, mientras tomaba el tazón de las galletas y lo alzaba, para mostrarlo a la vista de muchacho- el área está rodeada. Aunque lograras salir de aquí, esto es venciéndome primero, Tet-chan está afuera, y de igual manera una docena más de nosotros, vigilando los alrededores. Al sólo aviso de alarma eres niño muerto. - … -¿Pero porqué me miras así?- continuó con una sonrisa, ante el silencio del incómodo invitado- mira lo que hay aquí… galletas. ¿No te gustan? ¡Acércate y come! anda, que no voy a morderte… -…??? Todo era demasiado extraño. La repentina amabilidad y cortesía de aquel sujeto no hacían más que confundir a Nekota. Algunas horas antes aquel mismo hombre había estado a punto de encajarle una estrella shuriken a mitad de la cara, y ahora le invitaba a comer galletas… y es que sólo faltaba que le ofreciera sentarse junto a él a tomar té… -¿Y bien? -¿Porqué haces esto?- preguntó Nekota aún en su lugar. - ¿Porqué te extrañas?- respondió a su vez Nat, mientras tomaba del tazón que sostenía una galleta y la devoraba- tienes hambre… ¿o me equivoco? - …!! yo… yo no he dicho eso, en ningún momento - … - Nat le observó, con expresión divertida- no era necesario que dijeras nada… es simplemente que tu estómago ha estado rugiendo todo el rato -¡¡Ehh!!- exclamó Nekota avergonzado- ¿Qué dices? Ò/////Ó mi… mi estómago - ¡Ja ja! vamos, que lo único que no dormía en ti era tu tripa. Es seguro que los vigías de la siguiente cuadra lo han escuchado también ¡¡ja ja!! - Mmmm…- gruñó el joven en su sitió, mientras se cruzaba de brazos, sumamente apenado- … Nat no insistió más. Colocó de nueva cuenta el tazón sobre la mesa y continuó comiendo tranquilamente. El crujir de las galletas, siendo destrozadas por las fieras mandíbulas de aquel ladrón llegó hasta los oídos de Nekota. Y es que Nat no había insistido más… porque no era necesario hacerlo. Si el muchacho tenía hambre, y restaba en él un poco de instinto de supervivencia, su mismo cuerpo le arrastraría hasta donde él se encontraba, combatiendo a su orgullo. GROOOOOOOOOOOOAAAAAARRRRRRRRRR!!!!!! (N/A: así suenas los estómagos enojados xDD) Nekota se abrazó el abdomen con fuerza, su estómago le estaba matando. >///////< < “De… ¡¡¡demonios!!!- exclamó para si, mientras apoyaba las manos en el frío piso, haciendo esfuerzo para levantarse- …tengo tanta hambre… ”> Poco tardó en llegar hasta con su captor. Se sentó a la orilla del diván, sumamente alejado de Nat, quien engullía las galletas con gusto, pero también con rapidez. Le mandó una mirada matadora. Si no se apresuraba, acabaría con todo el botín pero… aún no era demasiado claro todo, aún había porqué desconfiar. Lentamente se fue acercando, con la precaución que se debía otorgar cuando se aproxima uno a una bestia mientras engulle su alimento. En cualquier momento podría atacar en defensa de lo que era suyo. Pero curiosamente, eso no sucedió. Nekota quedó a escasos metro y medio de su captor, y simplemente alargó el brazo, para tomar el tan anhelado suministro. Los dos comieron… o mejor dicho, tragaron. Olvidándose de toda norma de etiqueta, simplemente se abalanzó sobre las galletas. Consumieron juntos, curiosa imagen la que proporcionaban: secuestrador y rehén, compartiendo los alimentos. - ¡Ah!- exclamó alegre el captor, mientras abandonaba el tazón de las galletas, para recostar su cuerpo sobre el respaldo y reposar su ahora hinchado vientre- delicioso… amo los dulces ¿no te encantan a ti también? - … Supongo que si… Nekota le observó. Su semblante parecía ahora ser menos escalofriante que hacia unas horas, al momento de atacarle en las calles de aquella villa. En realidad no comprendía a qué se debía ese momento de confianza, pero por alguna razón, el joven rehén sentía ahora que tenía una posibilidad… aunque muy ligera, de sobrevivir a aquella situación. Tomó el tazón entre sus manos, al ver que su comensal no estaba dispuesto a continuar comiendo, y lo acercó hacia su cuerpo. Lo reposó entre sus piernas y con gusto infantil continuó saboreando las deliciosas galletas; no pudo evitar que una sonrisa se dibujara en su rostro, aún algo pálido debido a la exposición al frío. - Hey…- interrumpió de pronto Nat, sin mirarle- ¿es verdad que eres de Konoha? - Mmmm- gruñó Nekota con la boca rellena de galleta- ya lo he dicho infinidad de veces… ¿es que es tan difícil de creerlo? - … - el ladrón le miró de soslayo, mientras el joven continuaba con la merienda- … entonces… responde a mi pregunta - ¿Cuál pregunta? - ¿Cómo es que has sobrevivido? - … Nekota bajó levemente la mirada, mientras el ritmo con el que engullía las galletas disminuía. Al poco rato dejó simplemente de mirarlas, y la sonrisa que había aparecido, ahora se escondía entre el rostro sombrío del muchacho. -Entonces- murmuró Nekota- ¿todos lo saben? -¿Cómo no saberlo? la desaparición de toda una aldea, en tan sólo una noche… que digo una noche, en cuestión de horas… no es algo que se acostumbre escuchar todos los días - … - Se rumoraba- continuó Nat- que una gran catástrofe había caído sobre la aldea… los únicos testigos dijeron que la bruma cubrió las casas, y una densa oscuridad se esparció por toda la región… y más allá, nadie sobrevivió para contarlo…es por eso que me ha costado tanto trabajo creerte. Por tu edad calculo que eras lo suficientemente maduro como para entender lo que pasaba, y lo único que se me ocurre para que pudieras sobrevivir es que no te encontrases cerca de la aldea en ese momento… - Te equivocas…- interrumpió Nekota, sin mirarle siquiera- en los dos aspectos -¿Qué? - Nadie fue lo suficientemente maduro como para comprender qué era lo que pasaba… ni si quiera los ancianos de la aldea podían explicar el porqué… - … - Y yo estuve ahí… - …!! - Yo estuve ahí, en ese momento… les vi bajar desde el monte de los Hokage, les vi invadir la aldea… les vi matar a todos, uno por uno, hasta llegar a mi… -¿Qué es lo que viste? ¿A quienes viste bajar del monte? ¿Cómo eran? ¿Cómo sobreviviste? ¿Cómo…? - … Nat guardó silencio. La mirada de Nekota aún seguía perdida; se encontraba cabizbajo, y con un halo de seriedad cruzando por su mente. Tan evidente era que los recuerdos se agolpaban en su memoria - ¿Cómo sobreviví?- continuó de pronto el muchacho- eso es algo que a veces yo mismo me pregunto… aún no comprendo al cien qué fue lo que sucedió, pero así fue… sobreviví… y fui el único en hacerlo. Supuse que así sería… -¿Qué dices? - Cuando me ofreciste alimento, supuse que buscarías obtener algo a cambio, pero no atinaba a descubrir qué era aquello que buscabas, y el porqué te inquietaba tanto el que yo mencionase que era de Konoha. - … - Buscas información, y de eso me doy cuenta ahora. Aquí el espía no soy yo… - A ti ese asunto no te puede interesar menos…- interrumpió Nat de forma cortante- … eres mi rehén, y de mi voluntad depende si es que vives un día más - … - Si busco o no información, no te involucra… eres un extranjero en mi villa… eres un intruso, y un posible peligro para mi organización… pero aún así quiero saberlo… - ¿Eh? - Quiero saber, qué fue lo que pasó en ese lugar… quiero saber a qué se refieren todos cuando mencionan esa tan temida “oscuridad”… quiero saberlo todo… y tú me lo dirás… - … Nekota le miró directamente, por primera vez desde que hubiese tocado ese tema, tan delicado para él… Nat también le miró, y sostuvieron el encuentro algunos segundos, desde sus respectivos lugares, sin intención de ceder ante el otro. -¿Porqué te interesa?- preguntó el muchacho, sin apartar la vista de él- ¿porqué te interesa tanto? ¿Por qué esa obsesión con la villa de la Hoja? - …- Nat tampoco apartó su mirada- … eso es algo que responderé, una vez hayas dado solución a mis interrogantes… - … Hubo un silencio. Nekota regresó al tazón, a tomar los últimos vestigios de las galletas. Se llevó las migajas a la boca, e intentó saborearlas. De manera extraña, su lengua había perdido ya la capacidad de disfrutarlas… - De acuerdo- respondió el muchacho- te contaré qué fue lo que pasó, te contaré cómo fue que sobreviví… pero te advierto que ni yo mismo llego a comprender muchas cosas de las que fui testigo aquella vez… Te platicaré cómo fue esa noche, en la que comprendí que las pesadillas pueden abandonar el mundo de los sueños, y convertirse realidad… en una horrible realidad… FIN CAP. 6. EL HIJO PERDIDO DE KONOHA Gracias por leer!!! ![]() |
| #145 @ 00:51 23/12/2007 | |
| Kolmor
Nivel: Chuunin |
Pobrecillo el Nekota, se va a quedar inutil toda su vida como un saco de patatas....
Como nos dejas ASI con toda la intriga (82%) P.D: ¿TaSa de café? |
| #146 @ 02:09 23/12/2007 | |
| gixds20
Nivel: Kage |
ups!! jeje, ^^u, creo que ha sido demasiado estudio de tasas de intereses xD (ya hasta sueño con porcentajes... >~< ) xD
gracias por el apunte, enseguida arreglo ^^ |
| #147 @ 11:34 27/12/2007 | |
| Noa_Aitso
Nivel: Chuunin |
Waaaa!!!!!!!! Como me gusta
La verdad si que lo tienes un poco dificil para empezar el capi, a ver... al empezar un capitulo no deberías seguir con la conversación, puedes empezar el capi 7 donde has dejado el seis y empezar la historia o si sientes que la historia de Nekota aún no esta perfiada del todo puedes empezar el capi en otro lugar de la historia...y después continuar la conversación... Digo yo eh... solo son sugerencias, ahora te toca a ti como quieres realizarlo, siento no poder poner más cosa pero no se me ocurren otras maneras de empezar. Esperando con nervios la continuación!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) (alabanza) |
| #148 @ 02:55 28/12/2007 | |
| *jinx_ember*
Nivel: Chuunin |
Pues estuvo genial!!!
La verdad ya no se que mas decirte Siempre te digo lo mismo ¬¬... Pero es lo que siento, me encanta la historia y no se que de otra manera decirtelo ^^u.... Ho y perdon te dije que comentaria y la estoy haciendo, pero esque, no tube mucho tiempo, la navidad y tu sabes...poco tiempo para leer buenos fic's como el tuyo ;) Y lo de que si esta confuso???.... Pues...emm...mejor leo los 2 ultimos capis de nuevo para entenderle ^^u... Pero no esta confuso O.O....solo esta enredado (que diferencia)...pero no te preocupes...(no mucho )...
Te aseguro que voy a hacer lo posible para que mi cerebro capte tu maravillosa historia (alabanza) (pero una ayudadita no me faltaria)....Bueno, no interumpo mas tu valioso tiempo... Nos vemos!!! BYE..... |
| #149 @ 05:40 28/12/2007 | |
| Kenia_Uchiha
Nivel: Jinchuuriki |
Holaaaaaa!!!!
Gixd!!!! estubo buenisimo, me dió mucha risa cuando leí lo de los estomagos enojados y tengo una sospecha acerca de ese tal "Nat"!!!! pero tengo que decirte muy apenada que no entendí muy bien el primer FlashBack, estuvo un poco confuso para mi por que soy un poco sonsa jajajaaja!!! Oye y sobre los personajes creo que el primero es Konohamaru, o estoy loca y el segundo debe ser inconfundiblemente Nekota o estoy aún mas loca jajajaj!!! y los otros 2 no sé, soy ubna mala persona no recuerdo las descripciones tan facilmente jijijiji!!!! Espero el siguiente pronto va? Besos, bye. |
| #150 @ 07:03 28/12/2007 | |
| aldu77_aries
Nivel: Akatsuki |
Holas!!!!
jojo alfin leo el nuevo capitulo. Bueno, en si, como siempre me encanta tu fic ^-^para mi este fic, tiene todo lo que me gusta que tenga un gran fic, pata que me agrade tanto.El tuyo me fasina mucho!!! AAA quiero leer ya el siguiente!!!<.< estoy muy emociona...mientras me leere todo de nuevo jojoxP sayonara!!!!^-^ |
| #151 @ 07:19 28/12/2007 | |
| gixds20
Nivel: Kage |
YaY!! graX por los coments. Noa, tomaré en cuenta tu sugerencia ^^
Y cómo es eso que nadie le ha hecho caso a mis muñequitos :_( , bueno sólo Kenia, y le atinó jeje . Bueno no importa, me divertí mucho haciéndolos ^^ #148, terminarás aprendiéndotelo de memoria , tu tranqui, que en los siguientes hago revelación de datos no jutsu xD
#149, jeje, no te lo dije, pero el flashback lo hice para que fuera confuso xDD <---- miente, la verdad es que no supo cómo hacerlo mejor esto... ejem -,-u #150, todos!!?? xD, suerte! yo ya ni recuerdo lo que puse en los primeros, creo que también los leeré de vuelta XP Gracias!! espero poner el próximo pronto ^^ Nos vemos bye; |
| #152 @ 00:56 30/12/2007 | |
| Kenia_Uchiha
Nivel: Jinchuuriki |
A mi si me han gustado mucho tus muñequitos y por privi te dije cuales creí que eran, si tubieras tiempo me gustaría ver a todos los personajes en muñequito pero creo que sería mucho jijijiji!!!!
Espero que mañana puedas poner ese capitulito como me dijiste, pero sino puedes no hay problema yo esperare!!! y por cierto que hermoso avatar tienes!!!! me gusta mucho!!! Besos, bye. |
| #153 @ 00:22 03/01/2008 | |
| gixds20
Nivel: Kage |
Hola!!! ^^
Pues no, no pude T.T... me propuse colgar el cap el domingo pero pues ya saben, víspera de año nuevo, y etc, se me perdona jijiji. Bueno. Y si pude =D, pude empezar este cap, no sé si me haya salido como lo esperaban pero he puesto todo de mi en ello, a mi en lo personal me gusta como ha quedado. Aún no lo termino completamente, pero aqui pongo la primer parte jijiji!! Bien, este cap nos lleva 6 años atrás, a una Konoha que aún existía T^T. La historia se desarrolla unos días después del funeral de Naruto T____T, y el justo día en que la aldea desapareció O.O Esta primera parte es de lo que sucedió ese día, pero en la mañana , luego pondré lo que sucedió a lo largo de ese día, hasta llegar a la noche, que es el momento cumbre va?. Bueno ya me tarde mucho en la introducción y este cap es un poco largo así que ya no digo nada más , espero que lo disfruten
Nota, el título puede contener spoilers del capítulo xDDD (chiste rarutil ^^) CAP. 7. LA NOCHE EN QUE LAS TINIEBLAS DESCENDIERON A LA TIERRA (Parte 1) Sumario: La noche fue larga, y el canto estruendoso. Fue un sábado, en que todo esto comenzó… y fue un sábado, en que la misma historia, terminó < - Perdona la interrupción- musitó de forma nerviosa el ninja que las hacía de guardián en aquel lugar, mientras caminaba lentamente por sobre el cabildo- pero es hora de marchar… A quien se dirigía parecía no escuchar, pues su mente no vagaba por los alrededores en esos momentos. Su mirada caía pesadamente sobre la base de una tumba, solemne y muda, pero que aún así transmitía a todo aquel que pasara frente a ella la tristeza de aquellos que le lloraban. El halo de íntima cercanía en la escena confundía a todos. ¿Cuánto tiempo llevaba ese niño parado frente al altar? creo que incluso él mismo lo había olvidado. Los murmullos indiscretos no cesaron, ni aún cuando le vieron dar un paso al frente, mecanizado, casi como si la caja le estuviese hablando. Tan fantástico secreto estaría contando aquel objeto, que los ojos del pequeño no le abandonaban un segundo. -Oye…- volvió a decir el guardián, al momento de acercarse al niño- ¿me has escuchado? - … No hubo respuesta. Algo angustiado, el hombre volvió su mirada hacia aquellos que observaban un tanto alejados, llamados por la curiosidad a presenciar tal escena. - ¡Váyanse!- exclamó enfurecido a aquellos visitantes- el funeral ha terminado, no tienen nada más que hacer aquí ¡largo! Tras estas palabras, los imprudentes simplemente marcharon, murmurando, tal cual como habían llegado. El guardián les observó unos segundos más, hasta verles desaparecer por la vereda. Entonces ahora el mausoleo había quedado vacío. La gran plaza había sido acondicionada especialmente para dar un último adiós, y así como se veía ahora, en su total soledad, daba la impresión de que la ceremonia había sido más sombría de lo que los mismos asistentes habían platicado. Ya tres días de tal acontecimiento, y el ambiente aún prevalecía. Se rumoraba que el hijo del difunto vigilaba el ataúd de su padre, temeroso de que pudiesen ultrajarlo, y ahora el guardia verificaba que aquellos rumores eran ciertos. Observó al niño, y con triste solemnidad se acercó a él. Tal cual soldado que era, con paso militar llegó a su lado, y sin mirarle si quiera, por mantener la firme y alta postura, comenzó: - Uzumaki Nekota-kun, se me ha ordenado llevarte a casa. Por favor acompáñame Esperó. La única respuesta que obtuvo a cambio fue el sonar de un profundo suspiro, que emanaba del niño con tristeza. - … Bajó la mirada, y descubrió que había logrado captar la atención del pequeño. Sin vacilar, ni abandonar la postura, continuó. - Haz el favor de seguirme, te llevaré con tu madre, que está muy preocupada… - … no iré…- objetó Nekota volviendo a la tumba- no puedo ir ahora. Diga a mi madre que lo siento, permaneceré aquí un rato más - … El guardia le observó. Nekota volvió su plena atención al ataúd, y el insistente ninja desapareció de su vista, aunque en realidad no lo hubiese hecho; era simplemente que para él, en ese momento, no existiese nada más, nada más que aquella caja, y lo que intentaba decirle. Pasaron los minutos, y ninguno cambiaba de postura. El niño terco le ignoraba, y el ninja, con la paciencia al límite, sencillamente esperaba. Unos segundos más y le habría arrastrado de los cabellos, pero el hecho de que se encontraba ante un huérfano de padre le detenía; aunque no quisiera, no era posible negarle un poco de lástima al pequeño. Sin embargo la simpatía del guardia duró poco, y al percatarse Nekota intentaba alcanzar algo colgado al extremo del altar, su sentido del deber le obligó a completar la misión que le fue encomendada. Su brazo se extendió, para detener el del niño quien había alcanzado a tomar aquel objeto. Sus ojos se cruzaron un momento. - ¡Deja!- exclamó Nekota, intentando liberarse- ¡Déjame! - Escucha… tu madre… - ¡No! ¡Déjame! ¡No quiero ir contigo! no te conozco… El guardia permaneció quieto, Nekota aún luchaba por librarse, pero esta vez no cedería. Descubrió que aquello que sostenía en su mano, y que había robado del féretro de su padre era una bandana, colocada ahí en memoria de su portador. - La tomo en su recuerdo- se justificó el pequeño - No tiene caso- replicó el otro- esa no es su verdadera bandana - ¿Qué? ¡¡¿Dónde está la verdadera?!! - La verdadera ha desaparecido, nadie sabe donde ha quedado - Pero… ¡no es justo! - … Las lágrimas afloraron, de nueva cuenta. Entre sus manos estrujaba una farsa, pero aún así quería tenerla. Volvió a resistirse, ahora el guardia le arrastraba levemente, obligándole a seguir su paso. Nekota se resistía infantilmente. Se dejó caer de rodillas al suelo, para evitar le llevasen, pero ni eso había funcionado. Vio con impotencia cómo el altar se alejaba de su vista, hasta que de pronto se detuvo. Habían parado el paso, y, confundido, Nekota volvió la mirada para descubrir qué era lo que había pasado. El guardia se había detenido al ver la figura imponente de una mujer posarse frente a él, y es que no era cualquier mujer… era la actual directora del centro de entrenamiento médico de la aldea, y a ella debían que los ninjas que partían de misión cada tanto, regresasen con vida al lado de sus familias. Sakura Haruno había llegado a la escena, y nadie podía cuestionar el poder que, tras su cargo, la gran ninja médico había adquirido como política, defensora, consultora, y hasta debatiente de los líderes que ahora gobernaban la nación. No, nadie podía… y mucho menos el joven guardia que ahora se encontraba ante su presencia. - Directora- nombró, mientras la veía acercarse. Ataviada en su traje de luto, la esbelta silueta caminó hasta encontrarse con la mirada del pequeño Nekota. - ¿Qué sucede?- preguntó - Eh…tengo órdenes de llevar a Uzumaki Nekota a la residencia del Hokage, y resguardarle ahí hasta nuevo aviso - ¿Mmm? ¿Y quien ha ordenado eso?- indagó la mujer suspicazmente -Ah… el señor Danzou, directora - ¿Danzou?- repitió Sakura con escepticismo - ¿Y porqué el señor Danzou habría de ordenar eso? - El consejo ha creado un escuadrón de protección para la familia Uzumaki, después del asesinato del Hokage - ¡Vaya!- exclamó irónicamente-… seguro que ha sido bajo la recomendación de Danzou… me pregunto el porqué ese alborotador se preocupa ahora tanto por los Uzumaki, es extraño su repentino interés…. ¿no lo crees? - Ah, bueno… yo… - Dime algo- interrumpió la mujer- tu cara me es familiar… ¿eres acaso un egresado del centro médico? - Si, directora - Eres un ninja médico, ¿Qué demonios haces bajo las órdenes de Danzou? - Órdenes del consejo, directora - … No había cabida para más. Algo extraño estaba sucediendo entre el consejo y aquel sujeto misterioso, y Sakura lo sabía. Les miró un momento. El guardia era joven, no tendría más de año y medio de haberse graduado de ninja médico, y ahora laboraba bajo el manto de aquel golpista… aquello no auguraba nada bueno. De pronto se percató de Nekota, la temblorosa figura que esperaba paciente detrás del guardia. Su mirada no se apartaba del altar de su padre. Hacia cuatro noches que el Hokage había regresado a la aldea terriblemente herido, partiendo de este mundo apenas unas horas después… suficiente tiempo para despedirse de su hijo… más no así de su esposa. << “¿Qué habrá pasado?- se preguntó Sakura- escuché que Hinata no asistió al funeral…” >> - Tía Sakura…- llamó Nekota con la voz entrecortada La aludida le observó, y no pudo evitar que un halo de ternura le cruzase por el rostro. Si es que el niño era casi suyo, ella también le había criado. - ¿Es verdad…- continuó el niño- … que esta no es la bandana de mi padre? - Si, eso es verdad… - Ese hombre me ha dicho que se ha perdido - …!! Sakura le miró. El guardia posaba incómodo entre la plática. No era secreto el cariño que la Directora sentía por el hijo del Hokage. - Se ha perdido…?- repitió la médico con la mirada interrogadora - Ese ha sido el reporte- añadió el joven de manera nerviosa - … << “Así que eso es lo que han dicho….- pensó para si Sakura- ¡¡… pero claro que eso es mentira!! La bandana no se ha perdido, la bandana ha llegado a Konoha sobre la frente de su portador. Fui yo quien se la quitó al momento de la autopsia… -ve al guardia- … es seguro que han querido ocultar el hecho, aunque no llego a entender el porqué… -observa a Nekota- … escuché que sería usada como evidencia, así que es imposible que la tengas, pequeño…”>> - … es una lástima- terminó por decir- pero piensa en que esa que tienes en las manos es la verdadera, ha posado sobre su tumba durante todo el funeral, así que ahora es de él… y por lo tanto puedes tenerla - … Nekota bajó la mirada, evidentemente aquello no era suficiente consuelo. Pero prefirió aceptar la propuesta, a perder todo recuerdo tangible de aquellos últimos momentos. - Disculpe directora- añadió el joven guardia, acercándose a la aludida- pero debo llevarle a la mansión del Hokage… - … Sakura vaciló. Cierto era que ahora más que nunca se temía por la vida de los Uzumaki, después de tan trágica situación, pero ¿Podría confiar en que los guardaespaldas que el consejo había destinado para su protección- más específicamente los seleccionados por Danzou- cumplirían correctamente con su trabajo? - Escucha…- comenzó, mientras se dirigía hacia el joven, para que sólo este pudiese escucharla- ¿Porqué no me dejas intentarlo? yo le llevaré luego a los brazos de su madre - Lo siento, pero tengo órdenes estrictas - Entiendo…- medita un poco- … entonces déjame hablar con él… intentaré convencerle Caminó hasta el pequeño, que, ante el despiste del guardia con la Directora, había vuelto a la tumba de su padre, estrujando ahora entre sus dedos su nuevo tesoro… Así lo había decidido… ese sería su nuevo tesoro. Y como tesoro que era, debía resguardarlo. Lo introdujo en lo más profundo del bolsillo derecho de su pantalón, ahí estaría seguro. - Nekota…- llamó Sakura, pero el niño no le miró. Se hincó a su lado, de cara a la tumba, tal cual si le estuviese acompañando en una oración. Al ver que el niño no hacía nada, sólo permanecía, volvió a intentar- Nekota… ¿Cuánto tiempo llevas aquí? - Sólo algunas horas - Mentiroso… me han dicho que has venido aquí noches seguidas… ¿no crees que eso es peligroso? Nekota guardó silencio. Sakura le observó algo preocupada. El pequeño abrió la boca, dispuesto a continuar. - Si ya sabías… ¿para qué preguntas? - No desvíes el tema, responde ¿crees que…? - ¿Sabías que una persona puede vivir semanas sin comida?- interrumpió el niño, sin mirarla aún - Nekota… - Pero solamente unos cuantos días sin agua - Nekota… - Eso lo leí en una revista - ¿Eh? ¿Y desde cuando tu madre te permite leer revistas? - Desde que no sabe que las compro a escondidas - ¡¡Nekota malvado!!- exclamó Sakura, fingiendo sorpresa - Y ahora que lo sabes, tú eres mi cómplice- lanzó el niño divertido, mirando a la mujer de soslayo - ¿Qué? ¡¡Claro que no!! - ¡¡Claro que si!! Si dices una palabra, mi madre se enojará contigo - ¡que no! >.< - ¡que si! >.< - ¡¡Aagg!!- vociferó al pelirosa sosteniéndole de las mejillas, mientras las apretaba tal cual juguete apachurrable- ¡¡No me metas en tus travesuras!! - Aahh!! ¡Diré que tú me dabas el dinero para comprarlas! - … agg!! Tú..!!... tú!! - … Pero no pudo completar la frase; las mejillas del niño, sonrosadas por los pellizcos enmarcaban ahora una bella sonrisa que, aunque renacía de una tristeza, aún emitía esa luz de plena sinceridad. Sakura no podía resistirse ante aquella sonrisa, y así, cautivo como lo tenía por los cachetes, le atrajo hacia ella, dándole un fuerte abrazo. - Nekota…- murmuró, mientras le acariciaba la cabeza- te pareces tanto a tu padre… - …!! El niño se mostró sorprendido. Cierto era que su relación con Sakura era más que una simpleza como lo es doctor-paciente. Pero naturalmente aquello no se lo esperaba. Su tía Sakura, como solía llamarla, era una persona a la cual pudiese calificar como divertida, alegre, y cómplice en muchas ocasiones; pero no cariñosa, mucho menos tierna, o sensible. Cada tanto se aparecía por su casa, buscando a su padre, para decirle alguna cosa sobre alguna misión, o algún estudiante de la academia que necesitaba supervisión, más generalmente se mantenía alejada de los asuntos de familia. Tanto ella como su madre mantenían una relación un tanto cortante, luego de la sucesión de ciertos eventos que él aún ignoraba; eventos que terminaron por desquebrajar una amistad de años. Nadie dijo nada al respecto, y Naruto permaneció al margen de todo… entonces Nekota jamás supo el verdadero motivo por el cual aquellas dos mujeres no se llevaban, por el cual hubo un momento en el que casi llegaron a odiarse, y por el que ahora apenas y cruzaban palabra. Quizás fuese demasiado pequeño entonces para comprender lo que sucedía, para entender el significado de las palabras y rumores que escuchaba a su alrededor. Sakura le miró de reojo; el pequeño rostro sorprendido reposaba sobre su hombro, pero eso no parecía incomodarle. Al contrario, él confiaba en ella. Le estrujó fuertemente entre sus brazos, temiendo que de alguna manera pudiese escapar de ella, y aunque eso no fuese físicamente posible, por la fuerza con la que le sostenía, ella sentía ese deber, esa necesidad de protegerle, de hacerle sentir bien. Le observó de nueva cuenta; sintió el roce de sus cabellos rubios acariciarle las mejillas, y el movimiento de su pecho al respirar contra su cuerpo. Instintivamente sonrió, era verdad… era casi como su hijo… lo único que le distanciaba de ser su madre era ese término: “casi”… que encerraba en su significado una relación de sangre. A poco el niño comenzó a sentir la falta de aire, y con algo de torpeza intentó alejarse de ella. Sakura descubrió entonces que quizás hubiese utilizado demasiada fuerza. - Me so… focas…- replicó Nekota mientras entrometía sus brazos entre él y el cuerpo de la mujer. Sakura tuvo entonces que dejarle ir algo avergonzada, jamás había dado tal muestra de afecto frente a él, aunque quizás hubiese querido haberlo hecho antes. - Nekota…- llamó, mientras el aludido se recuperaba de la abrumadora muestra de cariño- … ¿Porqué no quieres regresar a casa? ¿No crees que tu madre estará muy preocupada por ti si es que no apareces en toda la noche? - … - Entiende esto… en este momento es peligroso que permanezcas sólo - No quiero verla…- añadió de pronto el niño, apartando la mirada - ¿A quien? - A mi madre… - ¿Porqué? - … Nekota no respondió a esto. Su mirada permanecía desviada, estancada en un punto ajeno a ellos. -¿Te has peleado con ella?- preguntó Sakura en un tono cariñoso, mientras le acariciaba la cabeza - Ella…- continuó él, con cierta tristeza en los ojos- … ella no quiso asistir al funeral de mi padre… ella no ha querido hablar conmigo, ni con nadie… - ¿Qué dices? - Ella no me quiere cerca… ni yo quiero estar cerca de ella en estos momentos… - … Sakura le miró. Parecía tan frágil en aquellos momentos, tan pequeño. No pudo evitar que se le formase un nudo en el estómago. Quería protegerlo… pero es que en realidad no sabía como. Mantuvo su mirada sobre él algunos segundos. No lloraba, pero sus ojos indicaban que quería hacerlo. De pronto sintió la mirada aguda del guardia, que esperaba impaciente algunos metros lejos. No había dejado de vigilarles un solo segundo, e incluso cuando hubiese abrazado a Nekota percibió en aquel ninja una reacción. No sabría si considerarla como un reflejo de precaución, siendo que su trabajo era cuidar del niño, o de desconfianza, siendo su deber la estricta orden de no perder de vista su objetivo. Recordó entonces a Danzou, y el recelo vino a su mente. No importase cuánto le alabasen, cuanto dijeran que aquel hombre era el futuro de la Aldea, por más que lo intentase, Sakura no podía confiar en él, y mucho menos en aquellos que trabajaban para él. La mirada de la mujer, y la del joven ninja se cruzaron algunos segundos, compartiendo el sentimiento de sospecha. Él sospechaba de ella, y ahora ella sospechaba de él. Sakura entonces comenzó a preguntarse si aquello no era una mala señal. Quizás lo que querían no era resguardar la integridad de los Uzumaki, si no mantenerlos bajo su control; y qué mejor manera que encerrarles en su propia residencia, alejándoles de todo el bullicio que la elección del nuevo Hokage había traído a la aldea. Extendió sus brazos hasta tocar los de Nekota, quien le miró confundido. Le atrajo hacia ella con delicadeza para poder decirle algo que sólo él escuchara. Observó de soslayo la reacción del joven guardia, y se percató de que este colocaba maquinalmente su palma por encima del mango de su arma, prevenido ante cualquier situación. Sakura le miró furtivamente, quizás sus sospechas no estuviesen demasiado alejadas de la realidad. - Escucha … - comenzó musitando, tratando de que todo pareciese una conversación normal- …déjame decirte el verdadero motivo por el cuál hoy estoy aquí - ¿Eh? ¿Es que no has venido a ver la tumba de mi padre? - Si, he venido a eso, pero tengo otro motivo muy importante. Quizás esté haciendo mal en decirte esto pero… - la mujer liberó un hondo suspiro, recaudando el valor para decirlo- … Nekota, me iré de la aldea… - …!? Pero si acabas de regresar. Hace algunos días has marchado quien sabe a dónde… tía Sakura, todos estuvieron buscándote, incluso Yamato-san me había enviado a buscarte al centro médico - …!!!- Sakura se sorprendió- ¿Yamato? ¿Has visto a Yamato? - Si, permaneció dos días, pero al no saber nada de ti, se marchó de viaje… << “No puede ser…- se dijo Sakura- … ¿¡¡Es que estaba vivo!!? O.O.... todos le daban por muerto tras su desaparición, pero…”>> - ¿Alguien más se ha enterado que Yamato estaba en la aldea?- preguntó un tanto precipitada - Supongo que si… asistió al funeral - ¿Y alguien dijo algo? - No entiendo… ¿decir algo? no lo sé - Olvídalo… ¿te ha dicho de lo que quería hablarme? - No Sakura bajó la mirada preocupada. Algunos días ausente de la aldea y todo se volvía un caos. ¿Cómo es que nadie le había mencionado lo de Yamato? ¿Es que a nadie le parecía extraño ver la presencia de a quien ya le habían hecho homenaje como desaparecido en combate en el funeral del Hokage? Todo se tornaba un tanto confuso, y su inquietud aumentaba con cada hora que pasaba. Tenía un mal, terrible, presentimiento. Sabía que algo malo pasaría, tanta sucesión de anomalías era alarmante. - Tía Sakura- dijo de pronto el niño, interrumpiendo los pensamientos de ella- ¿En cuánto tiempo volverás? Parecía ya haberse resignado a ese hecho; no era extraño que con su cargo tuviese que viajar fuera de la aldea, pero algo era ahora diferente. Este nuevo viaje no tendría el mismo destino que los demás. - Ese es el problema…- repondió la mujer- … no es seguro que pueda regresar a Konoha… - ¿Nunca más? ¿A… a dónde irás?- preguntó Nekota un tanto abrumado. - Eso no puedo decirlo en este momento pero… - Sakura suaviza su voz, intentando calmar los nervios del niño. Su habla se vuelve cautelosa, calculando perfectamente la futura reacción que tendría Nekota- … lo que pretendo… es que tú vengas conmigo, que abandones la aldea a mi lado… - ¿Porqué? - Escúchame bien, porque lo que voy a decir, lo diré solamente una vez… y lo que escuches, quiero que solamente lo guardes para ti, y no lo digas a nadie ¿de acuerdo? - … La criatura no respondió, pero entre su halo de confusión atinó a afirmar con la cabeza ante las peticiones que le hacía aquella mujer. Haruno suspiró, mientras encontraba las palabras correctas para explicarlo. ¿Cómo transformar todo aquel enredo político y de poder en algo que su infantil mente pudiese entender? - Nekota- comenzó, un tanto prudente- algo malo está pasando… o mejor dicho, algo malo va a pasar - ¿Qué es lo que va a pasar? - No sabría decirte, porque ni yo misma sé lo que es… - ¿Cómo puedes saber entonces que es algo malo?- preguntó el niño de forma inocente Sakura le miró. Ni aún ella comprendía muchas de las cosas que sucedían en la aldea. Había recibido una advertencia durante su viaje, de alguien a quien un tiempo atrás consideraría confiable; sin embargo… ¿Podría ahora fiarse plenamente de aquella persona? Más de una razón le diría que no, pero quedaba en ella esa duda, ese ¿y si fuera cierto?… Aunque pretendiera negarlo, las palabras que Sasuke Uchiha le dijo aquella tarde, la última que pasó en su compañía antes de regresar a Konoha, le contrariaron de sobremanera. Su rostro intranquilo perturbó a Nekota, habían sido pocas las veces que viera esa expresión en su cara. La atención de Sakura de pronto regresó a la escena. No se había percatado, pero el joven guardia ahora hacía acto de presencia, temiendo todo lo que la directora del centro médico estuviese diciendo al hijo del Hokage. Sakura pensó rápido, y antes de que el ninja pudiese acercarse lo suficiente, tomó a Nekota de la mano y comenzó a caminar con rumbo indefinido. - ¿Qué tal si te invito a comer?- susurró la mujer con una sonrisa - …?? No alcanzaron a recorrer unos metros, cuando la figura del joven guardaespaldas les alcanzó. - ¡Espere un momento!- exclamó el guardia, siguiéndole a paso apresurado - ¿Qué sucede?- preguntó Sakura volviendo la mirada por sobre el hombro para mirarle, pero sin detenerse- ¿es que acaso le negarás al niño una comida por lo menos? - … ¿Qué dice? no puede llevárselo así nomás - ¿Y porqué no? - Tengo órdenes de… - ¡¡Al diablo con las órdenes!!- exclamó la mujer deteniéndose bruscamente, mientras encaraba al joven- no te das cuenta de lo que pasa ¿no es así? Este niño acaba de perder a su padre, su madre yace enferma desde Dios sabe cuántos días… lo que menos necesita ahora es que un burdo intento de ninja le acose, por favor!! - Pero directora- replicó el guardia sin inmutarse por el arrebato- es mi deber llevarle de vuelta a la residencia del Hokage - El Hokage está muerto…- masculló Sakura con recelo, reanudando su camino. - Eso es irrelevante- respondió el guardia con frialdad- las órdenes han sido claras… El seño fruncido de la mujer sólo pudo mostrar la indignación que sentía al escucharle hablar así. Aquel era simplemente un novato, un recién egresado. ¿Qué demonios podría saber él acerca de lo grande que había sido la persona que tomó el puesto del Sexto Hokage, y que ahora yacía bajo tierra, hundido entre las simas de una traición? Detuvo su paso, y resistió, con gran dificultad, la tentación de retarle lo equivocado que estaba. Respiró hondamente, mientras desviaba la mirada. En su camino percibió la de Nekota, y entonces se percató de lo alterado que estaba, su pequeña mano temblaba dentro de la suya. - Escucha…- dijo, con la voz pausada y queda, mientras volteaba su cuerpo hacia el guardia, y con el brazo alejaba al pequeño unos pasos, para que no pudiera escucharles plenamente- … el niño ha pasado noches enteras en vela, frente a la tumba, soportando el clima… su salud peligra - … - El guardia escuchó a conciencia, aunque no con demasiado interés - Te han ordenado protegerle ¿no es así? - …- el joven vaciló unos momentos, tras los cuales simplemente respondió: - …Exactamente - Entonces déjame cuidarle. Le examinaré y cuando me asegure de su estado, te lo devolveré… - Pero… - Es seguro que ni has tenido en cuenta el hecho de que es débil del corazón - ¿Eh?… - Eso es algo muy descuidado de tu parte- acusó Sakura antes de que el guardia pudiese defenderse. Ambos miraron al niño. Nekota simplemente esperó algo confundido; Sakura tenía una idea, y la estaba llevando a cabo. El guardia le examinó; en realidad no le conocía, simplemente le habían mostrado una fotografía suya y a trabajar… Ahora que lo pensaba, si lucía algo enfermo. Sakura miró a su vez al joven, quien vacilaba entre si permitir tal examen, o no. La mujer dio gracias al cielo porque la fatiga emocional por la que cruzaba el niño le hubiese dado un aspecto aún más pálido de lo que normalmente era. Había heredado la piel blanca de su madre, y los ojos cristalinos de su padre; aquella palidez era algo normal en él, pero eso el guardia no lo sabía. Este hesitó algunos momentos más, pero la mirada en su rostro revelaba que pronto cedería a la petición. Sakura había ganado. Tomó de nuevo la mano del niño, y, antes de partir, acercó su rostro al del guardia para decir levemente. - Puedes seguirnos si lo deseas…pero por favor que él no se de cuenta, o le pondrás más nervioso de lo que ya se encuentra - … de acuerdo…. Continuaron con la caminata, esta vez un poco más tranquilos. Nekota volvió su cabeza, para ver que el guardia permanecía en su lugar, siguiéndolos solamente con la mirada. Vio entonces a Sakura, que caminaba segura, y con más energía que antes. Decidió no preguntar nada. Fue ella quien rompió el silencio minutos más tarde, cuando se acercaban al centro de Konoha. - ¿Qué te gustaría comer?- preguntó sin verle, mientras cubría con su mano su rostro del sol que ahora se mostraba potente en el cielo. Así es, la mañana de ese sábado de mediados de primavera había comenzado, y el hambre que anunciaba la hora del desayuno había obligado a los restauranteros a abrir temprano, para saciar los estómagos de aquellos que corrían apresurados a sus diversos deberes. Más de uno se había saltado el desayuno en casa para no llegar tarde al trabajo, o a la academia, y ahora debía parar de emergencia en alguno de los locales que ofrecían comida. - …- Nekota dudó unos segundos, mientras observaba el bullicio de la mañana comenzar a renacer en el centro de aquella ciudad. La vida de todos los habitantes comenzaba un nuevo día y, aunque no sabían que ese sería el último, el mal presagio invadió el cielo cuando se percataron de una parvada de cuervos que sobrevolaba los alrededores. Se vio a los más ancianos del lugar juntarse a platicar de tal hecho. Si a esa señal se aunaba un temporal, y algunas otras señales, como dictaban las antiguas tradiciones, el mal presagio se convertiría en profecía de una catástrofe… ahora sólo valía esperar. Y mientras se esperaba, el hambre atacó. Nekota recorrió con la vista la hilera de locales que se extendían a lo largo de la calle. En realidad eran varios, pero el que más llamó la atención del pequeño fue el que menos se hubiese esperado su acompañante. - Quiero ir ahí- señaló el niño hacia un local en específico, al cual Sakura reconoció como el Ichiraku Ramen - ¿Eh? – Exclamó Sakura sorprendida- Pero Nekota, a ti no te gusta el ramen - Lo sé – respondió este con una leve sonrisa- pero el olor me recuerda a mi padre… Sakura le miró sonriente, y ligeramente pensativa. Caminaron juntos, y se olvidaron de lo demás, incluso de que algunas de esas aves malignas posaban sobre el letrero de dicho local. Todo parecía normal, todos vivían normalmente; sin imaginar que aquel grupo de aves terroríficas no sólo auguraba un mal, si no que eran un mero aviso del castigo que estaba a punto de caer sobre ellos. Gracias a todos por leer ^^, espero que disfruten leer esta historia tanto como yo lo hago escribiéndola, no hay palabras para agradecer ^^ Por cierto, gracias Kenia por lo del avatar, jeje! ni te imaginas de que tipo de manga lo he sacado ^/////^ nos vemos bye; PD, si, aqui todos trabajan en sábado jeje ^^ |
| #154 @ 00:48 03/01/2008 | |
| Kolmor
Nivel: Chuunin |
Increible, magnifico, partes como esta demuestran que esto es un gran fic, cualquiero otro habria hecho el capitulo asi :
nekota ta en cementerio aparece Sakura y se lo lleva comer ramen y Sakura dice: -Pero si no te gusta el ramen Fin. xDD (los he visto aun peores) |
| #155 @ 04:00 03/01/2008 | |
| Kenia_Uchiha
Nivel: Jinchuuriki |
Holaaa!!!!!!
Me ha gustado mucho, es tan triste y me recuerda a mi jijiji!!!! me recordo a mi el pobre de Nekota, cuando lo imagino allí mirando a alguien que ya no esta pero al ver donde descanza te da algo de paz interior. Oye pero entonces la bandana que el guarda y que dice que se la dió su padre es esa? yo creí que si se la había dado Naruto. Y me encanto ver como le salía el espiritu materno a Sakura, y me sorprendió leer que Sasuke le dijo sobre lo que iba a pasar ese día, tal vez se fugaron juntos y escaparon o no??? bueno todo puede suceder!!! Me dejaste muy picada y cuando acabo me dije -Como??? ya tan pronto???- me duro tan poquito, espero que pongas el siguiente capitulo pronto!!! Besos, bye. |
| #156 @ 07:07 03/01/2008 | |
| gixds20
Nivel: Kage |
Hola! ^^
wOw, gracias por ser tan rápidos ^^. xDD, kolmor has resumido perfectamente el capítulo, de hecho es de lo único que trata -,-u Kenia, no recuerdo en que capítulo pero él mismo dice que no es la verdadera, luego veo, es de los primeros ^^, y lo de fugarse te lo respondo en el siguiente capi jijiji Yo también espero poder poner el siguiente capi pronto, quizás el sábado, xq el lunes reanudo clases :_( Nos vemos bye; Pd, por cierto, me he releído los caps y dios sabe cuántas veces he escrito taSa de café/te O~O, que vergüenza... Edit by me: Bueno, no es que sea una maga de la escritura ^^u, así que me tardaré un poco más -,-u |
| #157 @ 16:00 05/01/2008 | |
| Noa_Aitso
Nivel: Chuunin |
Oooohhh, que capitulo más bonito!!!!!!!!!
Me ha gustado mucho, quiza no haya acción y tal, pero me ha gustado muchisimo, Sakura está muuy maternal y la hace encantadora y poderosa a la vez...si señor!!! The power of womans!!!!!!!!!!!!!! |
| #158 @ 06:46 09/01/2008 | |
| gixds20
Nivel: Kage |
Hola!!!
Noa, gracias!!! ^^ Kolmor, muchas gracias por lo de "gran fic", me hace sonrojar ^///^ xDDD Bueno me tardé, pero tengo mi buena excu… razón!! ^^ Este cap es un poco (demasiado) largo, y como todo tiene que ir coherente con lo que ya he escrito, me ha tomado más tiempo juntar las partes. Aún así si hay algo que no concuerde con los anteriores capis, perdón por eso, soy humana y se me puede pasar algo por alto. Antes de leer este recomiendo que le den una ojeada a las últimas dos partes del capi 4, para que recuerden las bases de lo que se explicará aquí, ya juntándolo todo es más fácil entenderlo (creo yo) Los flashbacks que aparecen aquí son recuerdos de Sakura, al principio no pensaba ponerlos, puesto que todo este relato es de Nekota y él no tiene manera de saber lo que ella piensa ^^u, pero al final terminé poniéndolos ^^. No se desesperen si en algún momento de la historia sienten que hace falta información, que ya luego se revela dentro de este mismo capi. También la personalidad de uno de los personajes puede que no coincida, pero eso es por ahora, jijiji En este cap vuelve a aparecer Sasuke, y verán cómo es que no ha estado perdiendo el tiempo el muy condenado xDDD…. saquen sus propias conclusiones ^^ Pd1, no pierdan de vista a la bebe jijiji Pd2, esta es la segunda parte de capítulo más larga que he hecho en toda mi vida de fanfiquera xDDD ( 24 páginas y 10,135 palabras xD) CAP. 7. LA NOCHE EN QUE LAS TINIEBLAS DESCENDIERON A LA TIERRA (Parte 2) << Mediodía del Sábado >> /////FLASH BACK ON///// Sus dedos recorrieron la tela, hasta encontrar el cordón que unía las cortinas al marco de la ventana. Poco a poco fue jalando de el hasta liberaras, y entonces la habitación se sumió en una ligera oscuridad. Para compensar esto, su cuerpo caminó simplemente hasta la puerta que daba a la sucia calle para abrirla rápidamente. Ante esto la luz del sol de la tarde, que yacía en el horizonte frente a la fachada de aquella casa, inundó el interior. Un matiz anaranjado envolvió las pálidas paredes, dando un aspecto un poco más hogareño a aquel insípido lugar. Adornado con simplemente algunos muebles, y unas simples cortinas, aquello no era algo al que se le pudiera llamar hogar. Sakura se encontraba de pie, en una de las esquinas de la habitación, al lado de lo que parecía seruna pequeña cuna improvisada. Un colchón, y una ligera y sedosa tela que colgaba de la pared, para formar una barrera protectora del polvo, y los mosquitos del lugar, daban acogida a un pequeño cuerpo que dormitaba en su interior. Su respirar denotaba tranquilidad, y la presencia de un apacible sueño. La mujer, volviendo su mirada hacia la puerta, que dejaba entrar de pronto la luz, vio la silueta de un hombre pasar a través de ella, acercándose un poco. - Sasuke…- nombró ella con tranquilidad- ¿Porqué has abierto la puerta? El aludido no respondió. Recargó su cuerpo sobre el marco de la puerta, mirando hacia el exterior sin interés alguno. Sus ropas eran de viaje, aún mantenía la capa puesta, y los guantes cubrían sus manos que cruzaban su pecho. Sakura abandonó la cuna para dirigirse hacia él. - El polvo entrará - Hace calor…- musitó por fin el hombre - Claro que lo hace. Este lugar es muy caluroso, no sé porqué lo has elegido para vivir- reprochó Sakura, acercándose también a la puerta- ¿Porqué no vuelves a Konoha? - ¿Porqué habría de hacerlo?- replicó Sasuke fríamente - … ¿Porqué no?- contraatacó la mujer, esperanzada en poder convencerle. Hubo silencio, mientras ella le observaba en el vilo de su ánimo. ¿Pudiese ser que esta vez lograse persuadirle? - Déjalo Sakura… Se escuchó emanar de su boca, su semblante mostraba que ni si quiera lo había considerado. La aludida torció la boca, en una mueca de disgusto; llevaban a penas unas horas estancados en aquella sombría aldea y ella ya la odiaba. El sórdido ambiente, la poca vegetación, los extremosos cambios de clima. Aquel entorno no era el ideal para que los planes que él tenía en mente se desenvolvieran. Desvió la mirada, un tanto decepcionada, y en su camino se encontró con que la pequeña criatura dentro de la cuna se movía ahora enérgicamente. Pareciese estar a punto de despertar. Sakura se acercó a ella. - ¿Qué edad tiene?- preguntó, mientras removía la tela que protegía su cuna para verla mejor. La robusta figurilla se extendió de brazos sobre el colchón, mientras estiraba su cuerpo desperezándose. Aún no abría los ojos, pero Sakura pudo ver como sus tiernas manitas se tallaban la cara, y revolvían su pelo negro en el camino. Las dos pequeñas coletas que adornaban su cabello estaban desechas, quizás por la rudeza del viaje. - Tres años, supongo… no estoy muy seguro… - ¿Supones? – repitió Sakura no muy contenta. Alargó los brazos hasta adentrarlos en la cuna, y alcanzar la cabecita. Con delicados movimientos deshizo las dos coletas, dejando el delgado cabello suelto a su merced; era lacio, corto y totalmente negro. En ese momento la niña abrió los ojos, y lo primero que vio fue el rostro sonriente de la médico. - Así esta mejor ¿no lo crees?- susurró la mujer- no sé quien te haya hecho esas horribles coletas, pero es seguro que así te ves más linda. La pequeña le miró un rato más, inspeccionando su rostro. Era la primera vez que la veía, y el ondular de su brillante pelo rosado sobre su cuna la tenía ahora extasiada. A poco ella también sonrió, balbuceando lo poco que sabía pronunciar. Sakura escuchó entonces murmullos en el exterior, y descubrió que Sasuke se encontraba ahora hablando con un grueso hombre de gafas oscuras. Su estómago prominente sobresalía por el borde de su pantalón, sucio y lleno de grasa. La vieja camiseta que portaba, y el hecho de que parecía no haberse rasurado durante varias semanas le daban el aspecto de hombre descuidado, desaliñado, y poco menos que grotesco; sin embargo la fama de aquel sujeto era conocida en toda la región, y Sakura lo sabía bien. Aquel personaje era un informante… un vendedor de información, que mientras más grande la suma pagada, más verídicos y exactos los datos que proporcionaba… ¿Qué tipo de asuntos pudiese estar tratando Sasuke con él? eso era algo que la mujer se preguntaba mientras les veía platicar. Permaneció un rato más al lado de la cuna, pretendiendo estar atendiendo a la niña, mientras prestaba plena atención a aquella plática. Al parecer el sujeto no se había dado cuenta de la presencia de Sakura, y ella podía escuchar algunas partes de su conversación; sin embargo la vulgar palabra de aquel hombre, aunada a su manera de arrastrar las palabras, y la distancia, le impedían entenderle por completo. Hablaron sobre un viaje… no, sobre un viajero… alguien que llegaría a la aldea en cualquier momento. Alguien que había pagado por pasar desapercibido, pero que seguramente Sasuke había pagado más por obtener la información. El sujeto comenzó a nombrarle, refiriéndose a él como invitado especial del señor de aquella villa. Sakura prestó sus oídos para escuchar el nombre de aquel personaje, pero al recibir un jalón de la bebe, quien quería jugar con su llamativo cabello, lanzó un quejido. - Ow! Sasuke volvió su mirada, y, aunque ella no se movió de su lugar, aparentando no estar escuchando, este simplemente se adentró a la casa, tomó la manilla de la puerta, y de un golpe la cerró, dejándoles a él y al informante fuera de la casa, y fuera del alcance de sus oídos. - ¿Qué escondes de mi, Sasuke Uchiha?- susurró Sakura, mientras liberaba el mechón de cabello de las pequeñas, pero tercas manos de la niña, y miraba de soslayo hacia la puerta. La sombra de sus pies se percibía aún por la ranura del piso, así que pensó aún seguirían en el mismo lugar. Decidió que no se quedaría con la duda, así que sigilosamente caminó hasta la ventana que momentos antes Sasuke cubriera con las cortinas y, con dedos cautelosos, fue haciéndose espacio entre la tela para poder ver el exterior. Pudo ver al grasiento hombre comenzar su camino, no sin antes guardarse gustosamente un fajo de billetes en los bolsillos. Percibió entonces que la puerta se abría de nueva cuenta. La reunión había terminado. - ¿Qué haces?- preguntó él apenas entrase a la casa y cerrase la puerta tras de sí. Sakura estaba de nueva cuenta al lado de la cuna, cargando entre sus brazos a la bebe. - ¿Quién era aquel hombre?- lanzó ella como respuesta, con la mirada interrogadora - Alguien… - ¿Y que quería ese “alguien” contigo? Sasuke le miró, y para sorpresa de ella, sonrió. - Sakura, ¿no crees que es algo hilarante el hecho de que te preocupes por mí a estas alturas? En lugar de mi, deberías preocuparte por ti… ¿Te has dado cuenta que te has perdido ya el funeral de tu mejor amigo? - … La mujer desvió la mirada. Aquello era cierto, seguramente en esos momentos el cuerpo de Naruto reposase bajo tierra. Pero era un sacrificio que había tenido que hacer, para salvar algo mucho mayor. - Lo sé - ¿Y no te arrepientes? - No. Tú sabes a lo que he venido - … El hombre la esquivó, mientras se dirigía hacia uno de los sillones que se ubicaban en la esquina de aquella habitación. Tomó asiento de forma cansada, y se deshizo de la capa de viaje, dejándose aún los guantes, reposando ambos brazos sobre el respaldo, de forma despreocupada. No cargaba armaduras, ni si quiera la insignia de una aldea, su vestimenta rayaba casi en la moda civil, ordinaria y monocroma. Si no fuera por la Katana que descansaba colgada en un saliente de metal de la pared, nadie supondría que aquel hombre fuese alguna vez un guerrero. Sakura se acercó a él, llevando consigo a la niña. Se sentó en el sillón, a su lado, y posó a la pequeña sobre sus piernas. La criatura sonreía, parecía haberse acoplado de forma inmediata a los brazos de ella. - Creo que le he caído bien… - murmura - Que no se encariñe contigo- replicó Sasuke- o se convertirá en una molestia luego de que te marches - ¿Tan desesperado estás por que me vaya?- preguntó ella con un tono aflictivo - Para ser sincero aún no comprendo el motivo de tu llegada. Tampoco llego a entender cómo es que te has enterado de que he venido a parar aquí - ¿Porqué te sorprende? ¿No he sido yo quien te ha buscado todos estos años? No importa a donde vayas, yo te encontraré… - Eso es lo que me temo, quizás debamos dejar de vernos… - … Ambos guardaron silencio. Después de que Sasuke cerrara la puerta, la habitación había permanecido en una leve oscuridad, pero al parecer eso a nadie le importaba. Escuchaban sólo sus voces, y eso les bastaba. Sakura guardaba silencio, sumida en sus pensamientos, mientras escuchaba los balbuceos de la niña. Tomó sus pequeñas manos entre las suyas, y comenzó a jugar con ellas. - Es una hermosa niña…- murmuró, pero él pudo escucharla- … creo que siento envidia de la madre… - … - ¿Sabes?- continuó, sin dar espacio a que él respondiera- el sólo pensar que esa mujer ha podido tener todo lo que yo no tengo… que ha podido estar al lado de quien yo no… - … - y yo…- intentó ella, con la voz disminuida. - No te compares, Sakura- interrumpió él de forma cortante- no con esa mujer… La aludida no respondió. No sabría cómo hacerlo, pues no podría calificar ese comentario como bueno, o malo. ¿Qué no se comparara? ¿Por qué? ¿Ella era mejor que aquella mujer? o ¿Es que acaso él no quería decir que si las comparaba, ella sería la perdedora? Cualquiera que fuera el caso, desde el momento en que él había partido en su misión al lado de Neji Hyuuga, ella ya había perdido terreno, y al momento en que nació la primer criatura, le había perdido por completo… Poca cosa fue la que pudo recuperar al momento en que Naruto le pidiera a él acompañarle a su última misión, cuando después de varios años, pudo por fin volver a verle. Le escuchó suspirar levemente. Parecía más cansado de lo normal. Volvió su mirada y, aunque la habitación estaba semi-oscura, pudo ver que se llevaba una mano al rostro, y masajeaba sus sienes. - Si te digo… -comenzó de improviso, con la voz seca- si te digo lo que quieres saber… ¿te marcharas? - … - Eso es a lo que has venido ¿No? - No exactamente…- murmuró Sakura, mientras observaba su perfil. Él de pronto volvió la mirada, y sus ojos se encontraron un momento. La examinó, y después su mirada se recargó sobre la niña que había en su regazo. - Pregunta entonces… La mujer vaciló unos instantes. Parecía irreal el hecho de que Sasuke estuviese tan dispuesto a resolver sus dudas, tan cooperativo. Fantasía o realidad, Sakura debía aprovechar esa oportunidad. - Dime que fue lo que pasó durante la misión… Esperó ansiosa, pero aparentaba paciencia. Sasuke acercó su rostro hacia ella. No podían verse claramente, pero ella sabía que él la estaba mirando. Su curiosidad aumentaba a cada segundo que él tomaba a propósito para hacerla exasperar. Se mordió el labio en el proceso, para hacer la espera más apacible. Para su sorpresa, le escuchó reír tenuemente. Se molestó un poco, pero también se lamentó de que la habitación estuviese a oscuras, pues no podía ver aquella mueca en su cara. -¿Qué sucede?- preguntó ella al fin- ¿Qué es tan gracioso? - No necesitabas seguirme hasta este lugar para saber eso. Podrías simplemente haberlo leído del reporte que entregué al terminar la misión - … Si, había sospechado que él respondería eso. Sakura ya había pensado en esa posibilidad; la idea de leer el reporte había cruzado por su mente, pero conociéndole, es seguro que Sasuke omitiría muchos aspectos, quizás divagase en los detalles, o incluso mintiera en los hechos. La verdad es que ya no sabía que pensar de él. Había ocultado demasiadas situaciones a su propia villa. Se había refugiado en la misión con Neji Hyuuga para escapar de los constantes acosos de sus colegas. Todos sospechaban de él, y la credibilidad de su puesto como comandante de las fuerzas ninjas fue puesto a prueba, llevándose a Naruto de por medio. Incluso el mismo Hokage había sido cuestionado en la decisión de ponerle a cargo. Nadie entendía el verdadero motivo, y las buenas intenciones de Naruto habían sido tergiversadas a un “ajuste de cuentas”. Se comenzó a rumorar que Sasuke había obtenido ese puesto porque el Hokage le debía un favor. Cosa más estúpida no se pudieron inventar. Sakura sabía que todos aquellos rumores de Naruto eran tonterías infundadas, pero ya no estaba tan segura sobre Sasuke. El aura alrededor de él se hallaba repleta de mentiras… y la niña que sostenía en su regazo era una más de ellas. Quizás fuese ella la única persona con vida que supiese acerca de su existencia, y estaba segura de que Sasuke quería que así continuara siendo. - Claaaaaaro…- comenzó Sakura tranquilamente, cargando sus palabras con un agudo sarcasmo- … ¿Por qué no pensé eso antes? ¡¡¡Seré tan tonta!!!… - … - Oh! no, espera… si lo pensé, pero… ¿Qué crees? que ya no trabajo en el despacho del Hokage, y el centro médico es una institución aparte, por lo tanto NO tengo acceso a esa información. Esos documentos se manejan de manera confidencial, no me está permitido leerlos… - Mmm…- suspiró Sasuke sin inmutarse por el ataque. Cierto era que no era común verla así, pero el carácter de la pelirosa se venía endureciendo año con año, por lo tanto aquello no le extrañó nada- … Dime, Sakura… ¿Desde cuando eso representa un impedimento para ti? - … Era clara la estrategia. Él buscaba alentarla a investigar por si misma, a pesar de que sabía que no encontraría gran cosa en aquellos documentos. Aún así debía alejarla de ahí, de aquel lugar. Quizás ella no comprendiese en aquel momento, pero era indispensable hacerlo. Sin embargo, Sasuke la conocía, o mejor dicho, la fue conociendo. Sus constantes encuentros le habían dejado muy claro que ella no se rendiría tan fácilmente. Y muestra de eso era el hecho de que eran ya muchas las veces que él había cambiado de residencia, de aldea en aldea, pero eran muchas más las que Sakura le había encontrado de nueva cuenta. No importase cuanto intentase alejarse, ella siempre estaba ahí. De pronto el hombre se puso de pie, abandonando a la mujer y a la pequeña en el sillón. Caminó sigilosamente, como ninja que era, hasta la puerta la cual abrió lentamente, iluminando de nueva cuenta la habitación. - El día decae…- dijo levemente, mientras observaba el exterior- … pero el calor permanece… Volvió su cabeza y encontró que Sakura permanecía rígida sobre uno de los almohadones, y que la niña aún jugueteaba con su cabello. La miró un momento en silencio, antes de caminar hacia ella y tomar a la pequeña de su regazo. La cargó torpemente hasta llegar a la cuna, en donde volvió a depositarla. Corrió la tela para cubrirla de nuevo, y regresó hacia la mujer, que le observaba confundida. - Te he dicho que no debe encariñarse contigo… - Lo sé… lo lamento - … De nueva cuenta lo había hecho, de nueva cuenta intentaba alejarla. ¿Cuántas veces no había soportado eso? Ya ni recordaba el verdadero motivo por el cuál ella seguía intentando, el porqué le seguía buscando. Sasuke la miró, pero no pronunció palabra. Quizás era mejor así. Sakura vio a la niña, a lo lejos en su cuna, y descubrió que ella también le estaba mirando; extendía sus brazos hacia ella, intentando llamar su atención. Aquello le encogió el corazón; quizás Sasuke tenía razón, ella debía marcharse de ahí lo más pronto posible. Se puso de pie, abandonando el sillón, y caminó hasta el otro extremo. Ignoró a la niña, que a balbuceos intentaba llamarle, hasta llegar a un perchero en la esquina contraria. Ahí había varias capas de viaje; rebuscó hasta encontrar la suya, una color verde seco, que se calzó mientras se dirigía hacia la puerta abierta. Pasó al lado de Sasuke, pero ella no se despidió, ni si quiera lo miró. Al contrario de él, que la siguió con la mirada. Así terminaría todo; ella cruzaría la puerta, él la cerraría tras de ella, y sus vidas se habrían separado por completo. Sakura lo sabía; si ella se marchaba ahora, sería para siempre… ya no estaría dispuesta a soportar más, había sacrificado a su mejor amigo para estar ahí, y no había valido la pena. Tendría que pensar en una buena excusa, sabía que los demás le reprocharían el no haber asistido al funeral, pero era la última vez, la última vez que mentía cuando abandonaba la aldea… era la última vez que abandonaba su aldea. Aquello le dio algo de tranquilidad, pues pensó volvería a su vida normal en Konoha, al trabajo, y a las presionas rutinarias; pero aquella tranquilidad duró apenas unos segundos. Los mismos segundos que ella se tardó en cruzar el umbral de la puerta, y que le tomó al brazo de Sasuke extenderse hasta sujetar su muñeca. Sakura se detuvo en vilo, al sentir que le retenía. Volvió su mirada confundida, y, aunque él no la observaba, sintió la fuerza que él ejercía para hacerle entrar de nueva cuenta en la casa. - Suéltame, por favor…- suplicó ella, mientras se resistía - Aún no puedes irte…- musitó él de forma tranquila - ¿De que hablas? te contradices, me has dicho hace apenas unos minutos que… - Olvida eso. He preguntado si te marcharías tras responder a tus dudas… - Lo sé, y es lo que hago - Pero aún no respondo tu pregunta, así que no puedes marcharte - No estoy para juegos- replicó Sakura intentando liberarse- así que déjame ir ya - No estoy jugando… Sakura le miró intrigada. ¿Qué era lo que él tramaba? No podría saberlo, pero su rostro serio, e imperturbable le indicaba que ciertamente él no estaba jugando. Sasuke Uchiha nunca jugaba. Aquello la confundió más. - ¿Entonces porqué…?- inquirió ella - Sakura, has preguntado algo que no puedo responderte - ¿Qué clase de explicación es esa? << “¿Qué demonios?- exclamó la inner Sakura molesta- ¿Quién se cree que soy? ¿Una tonta? ¡Esto es estúpido! ¿Qué no puede contarme lo que pasó en esa misión?”>> - Escucha- continuó él de forma tranquila- no puedo responder a esa pregunta, pero si puedo responder a la primera que has hecho - ¿Y porqué esa? ¿Solamente porque te entra en gana? - No. Simplemente porque esa pregunta, te compete a tanto a ti, como a Konoha… - ¿¡Qué!? La mujer quedó en shock, ¿Qué tendrían que ver ese grasoso sujeto y su información con ella, y con la aldea de la hoja? Su rostro se tranquilizó, y su enojo fue suplantado por la curiosidad. - Sakura…- continuó él- … necesito tu ayuda /////FLASH BACK OFF///// ***** “Su ayuda” Aquello había divagado por su mente durante un largo rato, incluso ahora le confundía. Si resultaba cierto todo lo que Sasuke Uchiha le había mencionado esa tarde, entonces podrían estar ante graves problemas. Su deber era, ahora, cuidar de la aldea; aunque ni ella misma estuviese tan segura de poder lograrlo… aún así, debía intentarlo. - ¡Sakura!- llamó una voz, sacándola de sus pensamientos. Entonces su mente volvió a la realidad. Se encontró aún en la calle, a punto de ingresar al Ichiraku Ramen. - …!! Ahora lo recordaba; era la mañana del sábado, y se encontraba ahora en compañía de Nekota Uzumaki, a quien llevaba de la mano. Le miró un momento, el niño no la veía, simplemente observaba el interior del local, esperando entrar. La mujer se confundió, si no había sido él quien le llamaba ¿Quién lo hacía? - ¡¡Sakura!!- llamó de nueva cuenta esa voz, pero aún más fuerte. Sus oídos retumbaron, pues la persona que gritaba se encontraba justo a sus espaldas. - ¡¡Shizune!!- exclamó Sakura un tanto aturdida por el grito, al volver su cabeza para mirar- ¿porqué gritas? La mujer a sus espaldas era Shizune, ataviada en su vestido casual negro. Sakura le miró, incluso ella se unía al luto que embargaba a la aldea. Ahora que lo pensaba bien, la mayoría de los aldeanos vivían el duelo, aún a pesar de que el funeral se sucediese algunos días atrás. Sonrió; a pesar de su edad, Shizune seguía siendo igual de vigorosa, rondaba ahora los cuarenta y muchos años, aunque nadie sabría especificarlo… como buena mujer que era, seguramente ya se habría comido algunos cuantos. Su rostro, a pesar de que ya mostraba los signos de la edad, aún era jovial. Quizás fuese el gusto por su trabajo. Shizune aún trabajaba en el despacho del Hokage, había asistido a todos los que habían pasado por ese puesto desde la muerte de Tsunade; pasando por Shikamaru en su breve periodo de mandato, y claro por Naruto, con quien, a pesar de no estar de acuerdo con él la mayoría de las veces, llegaron a llevarse bastante bien. Como médico ninja que era, Shizune llegó también a ayudar a Sakura mientras ella entrenaba, hasta que Godaime la nombró directora del centro médico. Shizune también había sido su maestra, y aunque evitaba el prefijo sensei con ella, debido al grado de confianza que tenían, su respeto hacia aquella mujer no era cuestionable. - Te he estado llamando varias veces…- explicó Shizune- he venido gritando tu nombre toda la avenida, pero no me has escuchado ninguna vez ¿En qué pensabas tan profundamente? - Es una larga historia, quizás te la cuente. ¿Por qué no te unes a nosotros? - ¡Comeremos ramen!- intervino Nekota. - Pero este no es momento para ramen- replicó Shizune- hay algo importante que debo decirte, Sakura, te he estado buscando desde el momento en que se me ha avisado de tu llegada - … ¿No puede esperar eso un momento? tenemos mucha hambre - La que no puede esperar soy yo. Sakura ¿¡¡donde demonios te metiste!!? - … - ¿Y que hay del ramen?- preguntó de pronto Nekota, sin saber realmente la importancia de aquella conversación - Simplemente desapareciste de tus labores, pensé que algo malo te había sucedido - Lo lamento- respondió la médico un tanto apenada- pero necesitaba pensar seriamente algunas cosas - Me lo imagino… - A donde fui ahora no tiene relevancia, Shizune, necesito tu ayuda urgentemente… claro, después de comer… - Rameeeeeeeeeeeeen…- coreó el niño en su impaciencia, jalando levemente de la manga del vestido de Sakura. Para su desagrado, ambas mujeres le ignoraban. - No hay tiempo- replicó la mujer de cabello oscuro- debes seguirme ahora. El concejo me ha reclamado tu presencia - El concejo…- repitió Sakura con escepticismo, mientras bajaba el volumen de su voz- qué sorpresa… Si era este tipo de cosas las que necesitaba pensar seriamente… -¡Tía Sakura ¡- interrumpió Nekota con los ojos muy abiertos- ¿Es que vas a ser uno de los jurados que nombren al nuevo Hokage? - … ¡!... ¡!!!! ¿Q-Qué…?? Sakura permaneció en silencio. Su sorpresa no le permitía emitir palabra alguna. Miró a Shizune, en un intento de conseguir una explicación, pero lo único que consiguió fue un perturbado “si”, dicho con el movimiento de su cabeza. - No puede ser cierto esto que me estás diciendo…- replicó la ahora voz nerviosa de la directora- … Shizune ¿te das cuenta de lo que está hablando el niño? - Sakura, tranquilízate… yo quería… - ¿Cuándo pensabas decírmelo? - ¿¡Y cómo pretendías que lo hiciera!?- exclamó Shizune molesta- te escapaste de tu aldea, no sabía dónde localizarte… Y ella tenía razón, no podía negarlo. Al primer rastro de Sasuke había corrido, ni si quiera había dejado aviso de su viaje, y mucho menos hora o día de su regreso. Se había olvidado de sus deberes, se había olvidado de todo lo demás. << “Jurado del concejo…- repitió en su mente, mientras intentaba asimilarlo- … para escoger al séptimo Ho…”>> No, no era posible. ¿Qué tendría ella que comentar en dicha situación? Ella no era la indicada para tomar tal decisión. Cierto era que alguna vez apoyase a Naruto en su candidatura, pero aquellos eran tiempos difíciles; la reciente muerte de Godaime había dejado al consejo muy debilitado… pero esto era… << “No…- pensó Sakura- … esto no es normal, algo no anda bien aquí. ¿Porqué el consejo se molestaría en pedir mi opinión?... a menos qué… - vio el rostro preocupado de Shizune, y dedujo que ella temía la misma situación- … lo que ellos quieren es tenerme cerca, y vigilada…”>> Todo tomaba forma, y las palabras que Sasuke le mencionara antes de partir a Konoha comenzaban a tener sentido. - Entiendo…- dijo de pronto, con la voz calmada. Su rostro de pronto era serio y lleno de determinación. Shizune pudo determinar de forma inmediata que ella ya había tomado una decisión - Sa-kura?- nombró más nerviosa- ¿Qué es lo que piensas hacer? - ¿Qué más podría? agradecerles por haberme tomado en cuenta - ¿Q-qué? - Vamos Shizune ¿Qué no es obvio? si ellos me quieren cerca, pues cerca permaneceré… - Pero eso sería peligroso, no sabes con qué tipo de gente estás tramando - Quizás no, pero lo averiguaré… tengo unas cuantas preguntas por hacer Sakura sonreía, pero no de alegría, sonreía de malicia, y de seguridad. Sabía que no sería fácil, pero debía comprobar ciertas cosas… debía desenmascararlos, después de todo ella era la directora del centro médico… En esto pensaba, cuando sintió un tirón en su manga derecha. Era Nekota, quien le llamaba - Seguro que harás un gran trabajo…- dijo él, ofreciéndole una leve sonrisa. La maldad en la expresión de la mujer desapareció y fue reemplazada por un dulce gesto. - Daré lo mejor de mi- respondió- ¿Porqué no celebramos comiendo ramen? - ¡¡Ramen!!- exclamó Nekota levantando los brazos a modo de celebración. - Sakura…- intentó Shizune aún preocupada, intentando detenerla al ver que ingresaban ya al local Ichiraku - ¡Descuida mujer!- replicó la aludida, colocando una mano en el hombro de su antigua maestra e invitándola a entrar de igual manera- ¿Porqué no comes tu también? que es seguro que aún no has desayunado… Shizune vaciló, no era momento para comer, pero las manos de Sakura le empujaron levemente para entrar en el establecimiento. Durante este breve momento no pudo evitar remembrar aquellas palabras dichas, y que ahora le perturbaban: “Elegir al nuevo Hokage” ***** /////FLASH BACK ON///// - Sakura…- volvió a decir aquel hombre- ¿Me has escuchado? … necesito tu ayuda La voz viajó por el denso aire de la tarde, hasta llegar a sus oídos. Su mente de pronto volvió a la escena, y pudo ver a Sasuke sosteniéndole por los hombros y guiándola de nueva cuenta al interior de la casa. Se encontraba un poco confundida; sí, le había escuchado perfectamente, él quería su ayuda… en realidad eso era lo que la confundía. -¿Mi ayuda? Él no respondió, pero Sakura dio por entendida la respuesta. Una vez dentro de aquella habitación Sasuke lentamente tiró de la manilla de la puerta para cerrarla nuevamente, deteniéndose cuando la luz entrante era apenas una delgada franja que apenas atravesaba la entrada e iluminaba un lado de su rostro. Sus ojos se posaron sobre ella, y Sakura entendió la gravedad del asunto: no debían ser vistos, ni escuchados. - Me has preguntado quien era aquel sujeto, pues escucha bien. Aquel sujeto es un informante a quien he estado contactando por un tiempo; a lo largo de mis misiones he encontrado la manera de recaudar cierta información con su ayuda, y en este preciso momento he recibido el último dato que necesitaba - ¿Qué información…-comenzó ella calculando la reacción en su compañero- … que tipo de información has estado recaudando? - … Sasuke le miró. Ahora sí había hecho la pregunta correcta. - ¿Recuerdas aquellos rumores sobre la desaparición de muchos ninjas en el país de la Tierra? - Si… - No preguntes cómo, pero he logrado descubrir que esos no son simples rumores… - … - Algo…- Hizo una pausa; pareciese que en su mente reaparecían nuevos recuerdos- … algo malo sucede en ese lugar, lo sé… algo terrible, algo maligno - … me asustas- insinuó ella un tanto nerviosa - No es momento de eso, entiende de lo que hablo. No estoy seguro de lo que es, pero sé que es algo peligroso. Aún después de tantos años de aquel incidente siguen desapareciendo personas, no solamente shinobis; - Pero… ¿Cómo es que nadie se ha enterado de eso? - Ellos tienen miedo, y las amenazas no funcionan… saben que si abren la boca, aunque sea sólo para mencionar su nombre morirán - … Todo era confuso. Por las palabras de Sasuke pareciese que el fin se estuviese acercando pero... ¿Debería creerle? Aquello parecía muy serio, y sin embargo él le había ordenado no preguntar el “cómo” de su investigación. << “¿Porqué siento que sigue ocultándome algo?- se preguntó Sakura”>> - ¿Y que tiene todo esto que ver con Konoha? - … ahí es donde entra mi informante - … - Sabíamos que todo esto debía tener una cabeza, una mente maestra tras lo que sucedía. Ahora tras semanas de investigación sólo he podido saber su sobrenombre - ¿Sabíamos?- interrumpió Sakura- ¿Quiénes “sabíamos”? - … - … - ahh…- suspiró Sasuke tras unos segundos, resignado a la fatalidad de aquel error que había cometido- … ese chico Hyuuga y yo - ¿Hablas de Neji? ¿Él también estaba involucrado? - Si, pero ahora de nada sirve mencionarle… ¿Él esta muerto no es así? Sakura le observó unos momentos. Para su sorpresa él aún permanecía frío, y distante. Ni si quiera la muerte de su compañero de misión, con el cual compartió años de investigación, le afectaba ahora. Era como si ya nada le importase. - ¿Y cuál es ese tan famoso sobre nombre?- continuó, intentando mantener el tema encausado. - “Contratista” - ¿Qué? ¿Estás hablando en serio? - Así es como se presenta. - Que ridículo… - No lo tomes tan a la ligera… te puedo decir que ese hombre es de cuidado - ¿¡Cómo Sasuke!? ¿¡Cómo es que sabes eso!?- exclamó la pelirosa un tanto exasperada - … Pero él no respondió. - Es verdad…- continuó ella derrotada después de un momento- … me has dicho que no pregunte el “cómo” conoces todo esto. Aunque me es difícil ¿sabes? Creer todo lo que me dices… - … - Todo esto de… “cosas malignas” y “desapariciones”. La verdad no sé si seguir creyendo en una sola palabra tuya. - Debes hacerlo- replicó él sin inmutarse - ¿Porqué habría de hacerlo? - ¿Porqué no?- contraatacó Sasuke de forma seria. Silencio. De pronto Sakura sentía que habían intercambiado papeles. Hacia unos minutos era ella quien prácticamente rogaba el ser escuchada, y ahora… Le era muy difícil creer que hubiesen llegado a tal extremo. - No lo sé- respondió al fin, de forma sincera - Sakura…- nombró él con voz pausada- … si tú no me crees… ¿Quién más lo hará? - …!!?? Sus ojos se encontraron un momento, mientras guardaban sus palabras. Sakura estaba confundida. ¿Qué significaba eso? ¿Significaba acaso que él necesitaba que ella creyese en él? ¿Significaba acaso que él la necesitaba? - Sólo inténtalo…- murmuró él- intenta creer una vez más en mi… - … - Inténtalo…- repitió él al no ver respuesta por parte de la pelirosa- … no por mi, ni por ti… inténtalo por todos aquellos que viven en la Hoja - ¡¿Qué dices?! ¿Qué tiene que ver en todo esto? - Es lo que intento decirte. Él tiene en su mira a nuestra aldea…Según palabras exactas del informante, este sujeto se encuentra aquí ahora mismo, pero ha enviado a varios súbditos suyos a la villa de la hoja. - … ¡! - Ahora estarán en camino, aún hay tiempo… Sakura, necesito que me ayudes a detenerles… ayúdame a salvar a Konoha de una catástrofe… /////FLASH BACK OFF///// ***** Entraron al establecimiento, y de forma inmediata tomaron asiento. Era alrededor del medio día, y no había muchos clientes. Suceso extraño, pues aquel lugar generalmente estaba abarrotado. Aparte de ellos, solamente había otra persona. Se sentaron juntos, uno al lado del otro en la barra; Nekota quedó al lado de Shizune, y esta entre él, y Sakura. El viejo encargado reconoció al niño de inmediato, ofreciéndole una cordial sonrisa, y este la respondió, y se prepararon para ordenar. Sakura fue la última en sentarse, recargó desperezadamente los codos sobre la barra, y la barbilla sobre sus palmas. Se sentía segura y plena, aunque quizás no tuviera motivos suficientes para hacerlo. Su mirada divagó sin rumbo definido. Observó la decoración, a los que atendían, incluso observó los cambios que pudiese haber tenido el lugar en tantos años. ¿Cuánto tiempo había pasado desde la última vez que se sentó a comer en ese lugar? Ni ella misma lo sabía. Viejos recuerdos llegaron a su mente, e inevitablemente le hicieron sonreír. - Pareces feliz… - comentó de pronto una voz, ajena a sus pensamientos. La voz era masculina, un tanto seca, pero familiar… Sakura volvió su mirada, sin abandonar su postura, y vio en el extremo opuesto de la barra a una figura alta. Esta se encontraba sentada, al igual que ellos, comiendo ramen. Su ropa era negra, completamente, lo cual no extrañaba siendo que la aldea se encontraba de luto. Traía encima una corta capa de viaje con capucha, que cubría sólo su torso. La capucha sólo permitía ver un poco de su rostro. Pálido, y de formas afiladas. - …???- Sakura abandonó su asiento, para dirigirse hacia aquel comensal. No había duda, aquella voz le era demasiado familiar- no me digas que… - … Aquel sujeto la observó, bajo la protección de su capa. Ella no podía ver sus ojos, pero estaba casi segura de que sabía a quien hablaba. - No me digas que eres tú… No había respuesta, después de aquel leve comentario ese hombre no había vuelto a hablar, pero Sakura estaba convencida. Alargó su mano, mientras se acercaba a aquella persona, y con las yemas alcanzó a tocar el borde de la tela que cubría su rostro. Tiró de él suavemente, hasta descubrir un poco de cabello, oscuro y fino. Un poco más y confirmaría sus sospechas… eso si es que él estaba de acuerdo en permitirlo. La mano del sujeto se adelantó, sosteniendo fuertemente la mano de ella, evitando pudiera seguir descubriéndole, pero ya era demasiado tarde. La capucha resbaló lentamente hasta dejar expuesta su cabeza. - No deberías ser tan confiada…- comentó aquel sujeto, mientras con sus oscuros y fríos ojos la examinaba- no puedes acercarte a un desconocido de esa manera - Tienes razón…- respondió Sakura, tomando asiento a su lado- sólo si fueras un desconocido… Sai, hacia mucho tiempo que no te veía en la aldea… El aludido la observó; si, hacia tiempo que no se encontraban de esa manera, mucho menos en un puesto de comida. - Si…- respondió este esbozando una leve sonrisa- he estado fuera por un tiempo - … - Sakura le observó. Parecía un tanto diferente a cómo ella le recordaba. Si no se equivocaba llevaba más de un año ausente. Bajó un poco su mirada, y descubrió que sus manos aún permanecían juntas. Volvió a verle a él, y se percató de que la sonrisa en su rostro curiosamente había aumentado. Una pequeña vena de enojo de pronto apareció en su frente. - Sakura…- nombró Sai con un rubor en sus mejillas- concuerdo en que no nos hemos visto mucho últimamente, pero tomar mi mano así tan de repente… haces que me sonroje… no seas tan… Pero no pudo terminar su frase. Cuando menos lo esperaba, el puño de Sakura descansaba aplastando su nariz de una forma sutil. Rápida y grácil, así era aquella mujer. Sai permaneció callado; a pesar de la rudeza del golpe, no había perdido el balance y aún se encontraba sobre su asiento… un poco aturdido, pero vivo… - No seas idiota- atacó la mujer, retirando el puño, y liberando su otra mano de él- … no sé porqué pensé que habías cambiado. Eres el mismo imbécil de siempre - Si… y tú igual de terca, Sakura. ¿Cuándo me permitirás invitarte un ramen? - Nunca - Si… igual de terca - … ¡!! - Sakura!- exclamó la voz de Shizune algo alarmada, desde el otro lado de la barra- ¿pero que haces al pobre hombre? - ¿Pobre hombre?- repitió la aludida- ¡por Dios que no le conoces! Shizune le observó. No le hubiera reconocido al instante, más cuando le vio sonreír de la forma tan falsa como generalmente lo hacía, supo quien era de inmediato. - Sai…- murmuró, mientras recibía de manos del encargado el platillo solicitado - Así es- respondió el hombre con la misma sonrisa. Hubo un leve silencio, mientras Shizune le examinaba. Parecía un tanto más delgado de lo que lo recordaba. Ciertamente que no le conocía del todo. Después de ser compañero de equipo con Naruto y Sakura, Sai volvió a sus raíces… o mejor dicho, a Raíz. Aquel hombre era Sai, un ex ANBU reconocido que un tiempo atrás se dedicaba a malgastar su tiempo en cumplir misiones para dicha organización, que no pertenecía a las fuerzas ninjas, ni obedecía al Hokage. Shizune daba gracias al cielo porque fuesen pocos los que la integraban, que si no, se armaba la revolución. Los rumores decían que Sai había partido a una misión de espionaje, más el líder de tal alineación, Danzou, negaba todo. Los informes oficiales y su expediente indicaban que había desertado de la vida ninja, pero al parecer ese hecho tampoco era claro. Shizune temía por Sakura. Desde que el centro médico abriese cursos para todos los ninjas, incluso algunos miembros de Raíz habían ingresado, y desde entonces Sai se había ganado la amistad de la directora. Fuese un plan, o fuese coincidencia, ese ex ANBU ahora contaba con cierto grado de confianza que Sakura le ofrecía. - ¡Aquí uno sencillo!- anunció el cocinero, mientras tendía un plato pequeño hacia la barra, cerca de Sakura y Sai- ¿Quién ha pedido uno sencillo? - oh! Nekota… - nombró la pelirosa- ¿tú has pedido ese platillo? - Si!!- exclamó el aludido, extendiendo una mano e inclinándose sobre la barra para alcanzarlo. El cocinero caminó hacia él y lo tendió, para que pudiese tomarlo. Justos segundos los que el niño tardó en llevarlo a su lugar, justos los segundos para que Sai pudiese verlo al salir de su escondite tras Shizune. Durante toda la charla no se había percatado de su presencia, y ahora, que había podido verle la cara, se encaraba con quién era en realidad. - Sakura…- murmuró Sai- dime algo… ¿Acaso ese es el hijo de Naruto? - ¿Te diste cuenta?- preguntó ella volviendo su mirada hacia el niño, que comenzaba a consumir su comida- si es que son tan parecidos… - Si… bastante… Sakura le observó, parecía de pronto serio y pensativo. Su mente se enfocaba en una cosa, y aquella cosa tenía que ver enteramente con el niño que veía ahora. Su mirada se presentaba ahora fría y calculadora, era como si el antiguo Sai hubiera de pronto renacido en él. - Pensé que ya le conocías…- comentó ella, empujándolo fuera de sus pensamientos. - Si… pero he estado ausente. Los niños tienden a cambiar mucho cuando crecen - … No parecía convencida. Ella estaba acostumbrada, por tantos años de convivencia, a un Sai sonriente, fastidioso, siempre en su busca… y el rostro que ahora él mostraba no era el que ella conocía… o el que creyó conocer. Él había cambiado, bien lo sabía ella. De ser la fría máquina equipada para matar, se había dejado ver en su lado más vulnerable… y sólo ante ella. Sai volvió su mirada hacia Sakura, y se percató de las sospechas que ahora nacían en ella. Era una mujer inteligente, y si bien le conocía y confiaba en él… nunca depositaba su confianza al 100% en nadie. Tras los acontecimientos pasados era lógico que sospechase de cualquiera, inclusive de él. La mujer quiso volver su mirada hacia Nekota, pero fue detenida por una fría mano que se posó en su mejilla, para hacerla virar de nueva cuenta. Sus ojos se encontraron con los de aquel hombre que, de una extraña manera, habían vuelto a tener la calidez que ella conocía. Le observó un momento, sin entender la situación. - Sai… - Sakura- nombró este aún acariciando su rostro- te sigues viendo tan linda como mi recuerdo de ti antes de partir - …?? Ella luchó y luchó, pero inevitablemente el rubor subió a sus mejillas. Aquel era el Sai que conocía pero… mucho más intenso. ¿Podría ser que por fin hubiese entendido la mecánica del juego? - Me alegra…- continuó él- ¡¡en serio!! que te sigas viendo tan joven, puesto ¿Qué edad tienes? ¿34? jo! mujer, que bueno que no los aparentas que si no me espantaba ja ja ja - … << “No…- se dijo Sakura un tanto decepcionada- … sigue siendo el mismo Sai de siempre…” >> No dejó cabida a otro comentario. Su puño de nueva cuenta descanzaba sobre el rostro de aquel hombre, pero ahora el golpe había sido más poderoso. Aunque no lo quisiera, ahora Sai debía aceptar que aquel ataque sí le había dolido… y de que manera. Apenas el puño abandonó su rostro se llevó las manos a la cara. - ¡Ow! ¡Ow! ¡Ow! - ¡Te mereces eso y más idiota! El encargado del local, que había observado todo, se acercó de pronto cargando entre sus manos un pedazo de hielo que había tomado del interior de la hielera de las bebidas. Tomó una servilleta de tela y lo envolvió, ofreciéndoselo a Sai con una sonrisa un tanto nerviosa. Este lo aceptó agradeciendo con un movimiento de la cabeza y llevó el hielo envuelto a su rostro y lo posó sobre la frente, justo en medio de los ojos. Sakura sólo desviaba la mirada indiferente ante esto, hasta que se percató de que, bajo aquel remedio rudimentario para la hinchazón que le esperaba, Sai sonreía. Aquello le extrañó. - ¿Y ahora que sucede contigo?- preguntó un tanto escéptica - Es sólo que…- intentó explicar el pobre herido- … en mi regreso a Konoha no podía dejar de pensar en lo mucho que seguramente habrías cambiado tras este largo año. Han sucedido muchas cosas, y yo sólo esperaba regresar y que las cosas entre nosotros estuvieran igual que siempre - … - … Me he alegrado mucho al ver que así es - Sai…- nombró la pelirosa suavemente; tras oír tales palabras, pareciese estar un poco arrepentida de su acto - Je je…no te preocupes, que mientras estuve en el centro médico llegué a acostumbrarme a esto… creo que llegué a comprender a Naruto bastante bien, ja ja Sakura le miró, y una leve sonrisa se dibujó en su rostro al escuchar aquel nombre de nueva cuenta. - ¿Sabes?- prorrumpió de pronto ella- durante un tiempo, hasta llegué a extrañar tus constantes interrupciones a mi oficina… incluso me parecía extraño el no verte a diario intentando acosarme - … - Quizás…- continuó la mujer con una amplia sonrisa- quizás sea hora de que sea yo quien te invite un ramen - …?? - vamos ¿Qué dices? Sai permaneció un momento en silencio, más no apartaba sus ojos de ella. Quizo sonreír de nueva cuenta, pero algo le interrumpió. La voz del niño Uzumaki llegó hasta ellos, cuando agradecía al cocinero por el platillo y pedía al viejo encargado una bebida para terminar la comida. Ambos le escucharon, pero fue él el único que desvió ligeramente la cabeza para observarle. Nekota ni si quiera se percató de que le observaba. Esta vez su rostro no denotó seriedad, si no un profundo pensamiento. Bajó ligeramente la tela que contenía el hielo y la posó por sobre el tabique de su nariz, para ocultar así su mirada de Sakura, quien esperaba aún una respuesta. - Lo siento- dijo de pronto- pero no creo que eso sea posible, por lo menos no hoy - ¿Ah? ¿Es que tienes otra cosa que hacer? - En realidad si, tengo un trabajo que cumplir… - ¿Qué tipo de trabajo? - Es algo muy sencillo, tengo que escoltar a unas personas - ¿Escoltar? Pero si ya no eres ninja, no tienes porqué hacer ese tipo de trabajos - Lo sé… es un favor que estoy haciendo a mi antiguo maestro, sólo eso - Ya veo- respondió Sakura un tanto decepcionada- ¿Y cuándo se supone que sea ese trabajo? - Ahora estarán en camino, aún hay tiempo…- indicó Sai aún con la tela sobre el rostro- … pero debo reportar mi llegada a las oficinas, así que debo marchar ahora - …!!!! - Sakura, lo siento, prometo que otro día será… - … La aludida no respondió. Sai supuso que se encontraría molesta, por lo que decidió irse antes de que no pudiera negarse. Ella nunca había estado tan dispuesta a aceptar una invitación de él, y quizás jamás volviese a repetirse, eso él lo lamentaba… pero tenía trabajo que hacer, y uno muy importante le esperaba. Retiró un momento el hielo de su rostro para volver a acomodar su capucha. Era medio día y el frío no era algo que se pudiese pensar había, pero Sai no quería ser reconocido. No era prudente dejarse ver por la aldea tras tanto tiempo de ausencia; los saludos y preguntas de las viejas amistades y camaraderías le distraerían de su verdadero objetivo. No debía fallar… no podía hacerlo… Le miró una vez más, ella permanecía en silencio aún sentada, mirando hacia la pared. Con la capa ya puesta se acercó a ella y acarició levemente su mejilla a modo de despedida. Un ligero “adios” emanó de su boca, pero Sakura no le escuchó. Levantó su cabeza para ver que había atraído la atención de Nekota, y que este ahora le observaba un tanto curioso de quién podría ser aquella persona. No podría reconocerle, puesto que el niño no podía ver su rostro a causa de la capa. Sai levantó una mano para despedirse de Shizune, quien ahora también le observaba; esta respondió con un ligero movimiento de cabeza. Atravesó la entrada del local, no sin antes mirarla de nueva cuenta. Sakura aún permanecía en la misma posición; curiosamente Sai se grabó su imagen, su cuerpo y su postura quedaron tallados en su memoria, puesto que su inconsciente se lo pedía. Y aunque él no supiera que aquella sería la última vez que viera a Sakura, podía sentir aquel presentimiento, ese que se manifestaba en todos los aldeanos ese día, y que no había parado de crecer desde el momento en que las nubes comenzasen a reunirse en el cielo, augurando una lluvia próxima. ***** En el interior de Ichiraku no parecía haber ocurrido nada excepcional. Sai había pagado su consumo y se había marchado, pero por alguna razón Sakura aún permanecía rígida en su misma posición. Cualquiera diría que el rechazo de aquel hombre le hubiese molestado de sobre manera, pero no era eso lo que la paralizaba… era el miedo. Mientras le escuchaba, Sai había dicho las mismas palabras que Sasuke le mencionase antes de abandonar la casa en aquella villa donde ahora residía: /// Mini Flashback on/// - Ahora estarán en camino, aún hay tiempo… /// Mini Flashback off/// |


, tu tranqui, que en los siguientes hago revelación de datos no jutsu xD
, luego pondré lo que sucedió a lo largo de ese día, hasta llegar a la noche, que es el momento cumbre va?. Bueno ya me tarde mucho en la introducción y este cap es un poco largo así que ya no digo nada más