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| #181 @ 20:39 13/10/2007 | |
| ROBERUTO ROCHI
Chuunin |
no lo continua por que no quiere.......hace ya unas cuantas semanas vi este fic en otro foro....y esta mucho mas avanzado que en este.... |
| #182 @ 23:15 13/10/2007 | |
| kalec
Nivel: Kage |
tienes razon nos a abandonado en el otro foro va por el 21 e dejado de leerlo por que me parecia una putada
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| #183 @ 23:28 13/10/2007 | |
| Uzumaki_Hinata
Nivel: Kage |
no entiendo que le pasa a haruka, al parecer como el fic dejo de ser chincheta, le afecto.
Vamos Haruka, si es por eso ya olvida (inner: lo dices porque no fue a ti que te paso) es cierto pero de todas formas. No puedes dejar que llegue a la 2da o 3ra pagina. |
| #184 @ 02:44 14/10/2007 | |
| Kolmor
Nivel: Chuunin |
No se de que foro hablais pero si es el que creo ahi hace ya tambien bastante que no pone nada , es cierto que va por el 21 pero ese capi lo puso justo el mismo dia que el que puso el 15 aqui y cuando empezo a ponerlos aqui ya iva por el 18 en ese foro asique...., si me equivoco de foro decirmelo. |
| #185 @ 04:38 14/10/2007 | |
| nere-naru
Akatsuki |
#181, #182, #183 No sé si no os enteráis o no queréis hacerlo, pero ella misma dijo que en el piso no tiene Internet y que además, es difícil compaginar la vida de estudiante con la de escritora de fics, así que dejad de decir chorradas porque tengo la ligera impresión de que el hecho de que el fic ya no esté en chincheta no tiene nada que ver con el que no actualice...la pobre tendrá su vida, sus preocupaciones y sus estudios así que dejadle algo de tiempo y ya más en opinión personal, ella es la que escribe así que está en todo su derecho de actualizar su fic cuando y donde le dé la gana (por cierto aprovecho pa pedirle que actualice en ff.net que lo dejó muy emocionante ) y hay formas y formas de decir las cosas y soltar que es una putada que no haya actualizado aún considero que es una verdadera gilipollez (y si me pongo algo borde ajo y agua, pero a mi esque estas exigencias y chulerías me crispan demasiado xDD)
Y bueno sobre el fic...qué decirle qe no sepa ya... me encanta!! ^-^ aunque ya te daré una opinión más larga en ff.net para evitar soltar spoilers y porque además, ahora tengo mucho sueño ;) |
| #186 @ 12:57 14/10/2007 | |
| Haruka Uzumaki
Nivel: Kage |
Hola, siento la espera n.n. He tenido algunos problemas con cierta gente y no estaba de ánimo para pasarme por ningún sitio XD. Ala, besotes y os dejo otro cap n.n
Capítulo 16. Reencuentro. El equipo de Yondaime FLASHBACK
La gente corría, confusa, huyendo del lugar en el que se desarrollaba la pelea. No obstante, dos personas permanecían estáticas en medio de la confusión. Deidara miró hacia atrás, observando el panorama con su único ojo azul a través de las tiras blancas de su sombrero oriental. - Hm, parece que Sasuke-kun no ha podido resistir la tentación de enfrentarse a su aniki... - ¿No deberíamos ir a ayudarle, Deidara-sempai? -inquirió Tobi. - ¿A Itachi? -preguntó Deidara sorprendido, arqueando las cejas- No te preocupes. Ese niñato Uchiha no podrá ni siquiera tocar a Itachi. Además... Itachi no tiene razones para crear un alboroto hoy, aquí y ahora. Tobi entendía lo que quería decir Deidara. Le habían visto hacía un rato en el festival, abrazando a la hermana del Jinchuuriki de Kyuubi. Al parecer, Itachi había tenido un romance secreto con aquella muchacha. En aquellos momentos, era una información muy interesante. El rubio Akatsuki siguió andando, pero entonces notó una mano que le cogía de un brazo. - ¿Qué quieres? -exclamó, girándose hacia el desconocido. Lo siguiente que sintió fue un puñetazo en pleno rostro. El impacto fue tan potente que cayó de espaldas al suelo. Maldiciendo, se incorporó con las dos manos sobre la nariz, de donde manaba una fuerte hemorrágia. - ¿Qué demonios...? -farfulló. Ante él permanecía uno de los jounin de la villa, en una posición amenazante. Le reconoció: era Kakashi del Sharingan. Al parecer, les había descubierto. Haciendo uso de su flexibilidad y agilidad, Deidara se impulsó con las manos para alejarse muchos metros del atacante de Konoha. Se quitó el sombrero con una sonrisa maliciosa. - Vaya, vaya... Volvemos a encontrarnos -dijo de un modo malicioso. - Para tu desgrácia -aseguró Kakashi, llevándose una mano a la bandana para retirarla- Esta vez no escaparás del Sharingan... De pronto, pero, alguien se interpuso entre ambos. Kakashi levantó la vista, tratando de reconocer al otro. El otro Akatsuki se quitó el sombrero oriental, revelando un rostro cubierto por aquella curiosa máscara. - No creo que sea él con quien quieras enfrentarte, Kakashi... -aseguró una voz desafiante. Kakashi se irguió levemente. Esperaba aquella aparición. - Así que...eres tú -concluyó- Pero no seas confiado, Tobi -dijo, haciendo hincapié en esa palabra- Esta vez no repelirás mi Sharingan... - Que te lo has creído -susurró el moreno, levantando dos dedos frente a él como si fuera a formar un sello. - Tobi, ve con cuidado -advirtió Deidara, que tenía la sensación de haberse perdido algo- Es un usuário del mismo Doujutsu que Itachi. - Lo sé -aseguró Tobi, riendo debajo de la máscara- Pero no necesitaré utilizar mi poder especial para vencerle esta vez... - ¿Que te apuestas a que sé cómo frenarlo? -sugirió Kakashi, en un tono casi burlón. - Lo dudo -sonrió Tobi de un modo casi prepotente. Pero antes de que el moreno pudiera apenas activar su Sharingan, Kakashi ya se había adelantado y había ejecutado una técnica. - ¡Kage bunshin no jutsu! -gritó. Su imagen se distorsionó y a lado y lado de él aparecieron cuatro cópias en total. A su orden, los cuatro clones se posicionaron alrededor de Tobi, como flanqueándole. Este pareció sonreir con indulgéncia debajo de su máscara. - ¿Esto es todo?. Creo que pierdes aptitudes, Kakashi. ¡Esto es fácil incluso para mí! Dicho esto, agarró un kunai con cada mano y se lanzó rápidamente sobre el original, el cual no se había movido del su sitio. Al llegar a su altura, demostrando una absoluta sangre fría, ejecutó un corte en forma de equis con ambos kunais. La sangre saltó en la oscuridad desde el cuerpo casi mutilado...justo antes de que este estallara en una voluta de humo. - ¿Kage bunshin? -exclamó Tobi, impresionado. - Deberías saber que el primer ataque nunca es el bueno -susurró una voz a su oído- Te pierde tu impulsividad, Tobi-kun. El auténtico Kakashi no había tenido problemas para camuflarse entre sus cópias. Sus manos ya ejecutaban unos fugaces sellos, culminando en el gesto de la técnica en un dos dedos juntos que posó sobre la sien izquierda del moreno. - ¡Ninpon: Chi Shunkan Fuuin no jutsu! (Técnica ninja: sellado temporal de la sangre) Lo siguiente que notó Obito fue mucho dolor. Era como si le estubieran arrancando las neuronas una a una. Ahogó un grito de dolor, como el último lamento de un moribundo. Cayó de rodillas al suelo, llevándose las manos a la cabeza, tratando de aliviar aquella terrible sensación. El dolor se desvaneció de pronto, sustituído por una extraña debilidad en cada centímetro de su cuerpo. Sudando frío, levantó la mirada hacia Kakashi, sin notar el Sharingan en ella. - ¿Qué...qué me has hecho...? - Es una técnica ancestral que he aprendido expresamente para ti -explicó Kakashi- Le ha estado practicando con Neji Hyuuga estas últimas semanas. Se trata de una técnica semejante al dominio del Bouke sobre el Souke de los Hyuuga, sólo que con efectos pasajeros. Por un corto periodo de tiempo, se borran los atributos de la sangre... -se acercó más a su oído- Ello incluye bloquear las técnicas de línea sucesória... Tobi u Obito, lo mismo da, se sintió derrotado en aquel momento. Había logrado abrirse paso en Akatsuki y llegar a ser temido o respetado por alguien únicamente por su Sharingan. Que alguien anulara de aquel modo el único atributo heredado de los Uchiha resultaba humillante. Al notar que su compañero estaba en apuros, Deidara pareció reaccionar y montar en cólera, porque se puso en pie a toda velocidad y levantó sus manos, realizando ya de antemano una escultura de arcilla. De súbito, pero, algo pasó rozándole muy cerca, casi hiriéndole, ya que dejó unos mechones de largo cabello rubio en el aire. Deidara giró sobre sí mismo y vio a un puñado de jounins acercándose, lanzándoles una lluvia de kunais. Obito se incorporó levemente. - Deidara-sempai, vete... - ¡¿Pero estás loco?! -vociferó el rubio, sacando a relucir la escultura de un pájaro- ¿¡Quieres que te maten!? - Si no te vas...nos mataran a los dos... -aseguró el moreno, con aceptación. Deidara aún dudó por unos instantes. Puede que fuera un peligroso asesino, pero tenía cierto sentido del compañerismo. Obito podía ver la indecisión en sus ojos. No obstante, el rubio Akatsuki tomó la decisión que Tobi consideraba adecuada. Mediante un par de sellos, convirtió su figurilla en una imponente obra de arte alada, saltando sobre su lomo y emprendiendo el vuelo a toda velocidad. Tobi tuvo la ligera sensación de que, si no le hubiera incitado, su compañero se hubiera quedado a su lado. Ocupó su mente en cosas más importantes. Kakashi acababa de capturarle. Sólo era cuestión de tiempo que le interrogaran, fuera con el método que fuera. FIN DEL FLASHBACK La luz de la luna daba de lleno en el rostro de Uchiha Obito. El plateado resplandor delineaba unos perfectos rasgos Uchiha, atractivos, de ojos y cabellos tan negros como la brea, aunque un parche cubría su ojo izquierdo, o mejor dicho el lugar en el que debiera estar. Sasuke no tuvo ninguna duda. Aquel hombre compartía su misma sangre. Miró a Kakashi, confundido. Aquello no podía estar pasando. Sabía de buena fuente que todos los Uchiha además de él y su hermano habían sido aniquilados. Pero no podía negar lo que estaba viendo: Obito Uchiha estaba sentado frente a él, mirándole con una sonrisa retorcida, aunque se notaba forzada. - Quiero una explicación a esto -exigió Sasuke, inflando el pecho. - Lo siento, Sasuke, pero esto no es algo que tenga estricta relación contigo... -empezó Kakashi. - ¡Claro que la tiene! -vociferó Sasuke, enfurecido, señalando acusadoramente a Obito- ¡Este hombre pertenece al clan Uchiha! ¿¡Por qué no he sabido hasta ahora que había otro miembro Uchiha vivo!? - Sasuke, cálmate -le espetó Kakashi- Creéme, yo me sorprendí mucho más que tú cuando lo descubrí...hace ya semanas... Kakashi anduvo hacia delante, cogiendo un taburete y sentándose frente a frente con Obito, el cual le retornó una mirada tan fría como una brisa de invierno. El jounin inspiró profundamente. Se veía cansado. Cansado y lleno de una extraña melancolía. - Este hombre...fue en un tiempo mi mejor amigo... -reveló- Mi compañero de equipo... Al igual que lo sois Naruto y tú... Sasuke casi sufrió un colapso mental. Muchas veces había visto cómo Kakashi iba a rezar a la tumba que estaba cerca del campo de entrenamiento. Cuando le preguntaban, siempre respondía que aquel monumento se erigía en honor a su mejor amigo, entre otros. Sacudió la cabeza. ¿Qué estaba ocurriendo? - Tu amigo está muerto -soltó el menor de los Uchiha- Tú mismo lo dijiste. - Eso creía yo -confesó Kakashi, mirándole de solsayo- Pero al parecer Obito...ha estado todo este tiempo en Akatsuki... Pero hay más, Sasuke -añadió Kakashi, mirándole fijamente. El chico miró a su sensei con preocupación. No le gustaba nada el tono con el que había dicho aquellas palabras. Esperó, impaciente. - Con él, tu hermano y yo...somos tres los usuários de la pupila giratória que podemos utilizar el Mangekyô Sharingan hasta la fecha... Sasuke se quedó helado. Por un doloroso instante se sintió lejos de todas aquellas personas. Recordó aquellas aspas endemoniadas en su cabeza... Aquellos ojos que siempre había odiado. Miró a Obito. ¿También él poseía aquel terrible poder? Súbitamente, llamaron a la puerta. Una voz femenina pidió permiso para entrar. Kakashi se incorporó un poco y miró hacia la rubia mujer que permanecía a su lado. - Espero que no te importe, Godaime -dijo de pronto, incorporándose- He hecho venir a una... vieja amiga. Después, el jounin alzó la voz para permitirle el paso a la recien llegada. Una persona entró lentamente en aquella habitación bañada de luz de luna. Un estilizado cuerpo de mujer vestido con las ropas típicas del ANBU. El resplandor plateado arrancaba destellos en una larga cabellera de color púrpura. Una mano femenina desprendió de su cara una máscara con pinturas rojas, revelando un hermoso rostro de ojos rasgados y de un color pardo intenso. Miró a Kakashi con determinación. - Aquí estoy como dijiste, Kakashi-sempai -dijo de un modo muy formal. Sin embargo, el jounin se limitó a señalar con la cabeza al hombre que permanecía encadenado a la silla. Por su parte, Obito miró de reojo a la chica, con cierto tono aburrido, pero entonces notó una fuerte presión en el pecho. Se quedó sin aliento, literalmente. Su ojo negro casi se desorbitó al tiempo que su corazón emprendía un latido incontrolado. Reconocería aquellos ojos donde fuera. La chica avanzó un poco y se puso al lado de Kakashi, mirando al prisionero con visible sorpresa. Su mente pareció tardar un poco en procesar lo que veía, pero al final una expresión rota quebró su, en general, impecable mueca seria para dar paso a unas lágrimas profusas que se derramaron por sus mejillas. Cerró los ojos al notarlo, mordiéndose los labios con sumo dolor. - Obito-kun... -dejó ir, en un murmullo mortecino. El moreno no pudo hacer más que quedarse con la boca abierta por la sorpresa, mudo de emociones derivadas del encuentro. Intentó decir algo, pero su garganta se negaba a emitir ningún sonido. Al final, pero, apenas un atisbo de voz se escapó de sus húmedos labios. - Rin... El reencuentro. El desastre total. -------------------------------- La habitación parecía un cementerio, a excepción quizás de la brisa que penetraba por la ventana, moviendo las cortinas a su absoluto antojo. Parecía como si Obito y Rin estubieran solos en aquel cuarto, siendo Kakashi una mera extensión más del mobiliario. Tres de los presentes notaron de inmediato que sobraban. Godaime le hizo un gesto a Jiraiya y este asintió, tomando a Sasuke de un brazo y casi arrastrándolo fuera de la habitación. La puerta se cerró tras ellos, dejándoles sumidos en un silencio ponzoñoso. Una respiración entrecortada. Rin no pudo soportar más aquella tensión y se llevó dos dedos a las sienes, masajeándolas. Kakashi, por un momento, tuvo miedo de que la aglomeración de emociones hicieran mella en ella. Le puso una mano en el hombro derecho, el brazo del cual llevaba tatuada la insígnia de los ANBU. - Rin, ¿te encuentras bien? -preguntó, amablemente. - No te preocupes, Kakashi-sempai -se apresuró a decir la chica, cogiendo una silla y sentándose frente a Obito. Daba la sensación de que el moreno era incapaz de mirar a la cara a su antigua compañera. Por primera vez, parecía sentir un atisbo de vergüenza en su interior. Remordimientos causados por el puesto que ahora ocupaba, el de criminal de rango S. En los ojos de Rin sólo veía un espejo que le devolvía su reflejo, regalándole la imagen de un espectro de lo que un día fue. Sin embargo, no estaba dispuesto a ceder ante los nervios y las emociones retenidas. Se irguió y dibujó de nuevo una sonrisa de superioridad, irónica, cargada de prepoténcia. - Sigues siendo astuto, Kakashi -dijo- No tuviste bastante con lo ocurrido... Ahora encima tratas de doblegarme trayéndome a Rin... - Esa no es ni mucho menos mi intención, Obito -aseguró Kakashi, con firmeza- Pero ella tiene tanto derecho como yo a estar aquí... Rin seguía como en shock. Era incapaz de asimilar que su antiguo compañero Uchiha Obito, al que ella misma había visto morir, estubiera allí, frente a ella, tranquilamente sentado y vistiendo la indumentária de Akatsuki. Las preguntas estallaban en su cabeza como pequeñas bombas, dándole un terrible dolor de cabeza. Tragó levemente, abriendo los ojos y mirando al moreno. - Obito... ¿Por qué...? - Si estáis intentando que deje Akatsuki y me una a vosotros, no va a funcionaros -aseguró el Uchiha, molesto. - Obito, por favor... Escúchame... -rogó la mujer de cabellos violetas, mirándole intensamente. Al moreno le llamó sumamente la atención la voz aguda y falta de fuerza de la chica. La veía derrumbada, como si acabara de perder algo muy importante. Tomó aire. De nuevo aquella agobiante opresión en el pecho. - Después de que...desaparecieras... -empezó la chica, con voz aguda- ...estuve mucho tiempo sin poder aceptar ninguna misión... Sólo era una niña y había tenido que hacer algo horrible... Cada vez que cerraba los ojos, sólo veía el rostro de aquel niño... desangrándose bajo el peso de una roca... con una cuenca vacía cuyo ojo yo misma extirpé... Levantó levemente una mano al frente. Había perdido todo el control y el pulso que le había otorgado el entrenamiento ANBU. - Cada noche veía estas manos manchadas de sangre... Cuando tenía que curar a alguien, me dominaba el pánico... -cerró los ojos, dejando que las lágrimas resbalaran por sus mejillas y mojaran su cuello- Y después llegó la muerte de Yondaime-sensei... Y siempre tenía esa sensación de impoténcia... De ir perdiendo a las personas una a una...sin poder hacer nada por ellas... A Obito se le encogió el corazón. Recordaba con claridad las veces en las que Rin había llorado del mismo modo, como cuando murió su madre. Él había ido a secarle rápidamente las lágrimas, abrazándola protectoramente. Aquellas escenas sólo eran meros recuerdos, desdibujados y borrosos por el paso de los años, como letras dibujadas en la arena de una playa que las olas van desvaneciendo. Kakashi se acercó y puso las manos en los hombros de la ANBU, como si intentara reconfortarla. Rin pareció notar el espectáculo que estaba dando y se secó los ojos con el dorso de la mano, dejándose las mejillas enrojecidas. - Lo siento, Kakashi-sempai... -susurró- Creo que esto es demasiado para mí... - No te disculpes, Rin... -dijo el jounin, asintiendo- Lo entiendo... A pesar de las palabras del hombre, la chica notó que la manos que Kakashi tenía sobre su hombro se apretaba más de lo justo, hasta que los nudillos casi se le pusieron blancos. - Supongo que te debemos una explicación a esto, Rin -dijo, aunque con la voz temblorosa. La chica esperó, impaciente, haciendo volar su mirada castaña ahora a Obito ahora a Kakashi, como si esperara que alguno de los dos dijera algo. Finalmente, clavó los ojos en su moreno ex compañero. - ¿Por qué no regresaste a Konoha, Obito...? -sugirió la mujer de cabellos violetas con suma lentitud, como si pensara minuciosamente cada sonido a emitir- Nosotros te dimos por muerto... Después de destruír el puente que comunicaba con la Hierba, tratamos de recuperar tu cuerpo... Pero nadie hacía nada. Nadie podía hacer nada. Estábamos desesperados y no había solución posible... Guardamos la esperanza de que siguieras vivo, pero fue en vano... - ¡Mentira! -gritó el moreno, perdiendo los estribos. Su grito restalló en la habitación, reverberando contra las paredes cercanas. Rin dio un respingo en su silla, aunque Kakashi logró permanecer impasible. Ambos fueron testigos de como el odio se acumulaba en aquel iris negro, como si fuera capaz de fulminarles. - ¡No vengáis a rogarme ahora! -vociferó el Uchiha, poseído por una rabia muy superior a él- ¿¡Me rechazásteis cuando más os necesitaba y ahora venís a rogarme que vuelva!? - ¡Obito, todo fue un malentendido! -gritó Kakashi, saliendo de sus casillas- ¡No seas imbécil! ¡Admite que Akatsuki simplemente te engañó! - ¡¡¡Nunca!!! -bramó el Uchiha, alzando el tono de voz más de lo que debería- ¡Me dejásteis tirado...! ¡Os pedí ayuda y nunca acudísteis! ¡Maldecí a Konoha hace quince años y lo sigo haciendo...! Kakashi notó algo que no le gustó un pelo. Por un momento, el único ojo que ostentaba su antiguo compañero se tiñió de color escarlata. A toda velocidad, puso una mano sobre el rostro de Rin, impidiéndole ver nada. - ¡Rin, no mires! -exclamó- ¡Maldita sea, el sello ya se ha desvanecido! Sin esperar ni un sólo instante. descubrió su ojo izquierdo y miró directamente a Obito con él, clavando la mirada en el reflejo de su iris rojo moteado con las aspas del Sharingan. El silencio se hizo tan tenso que prácticamente podía palparse. En la habitación sólo se escuchaba la respiración entrecortada de Rin, con su pecho subiendo y bajando como si le acometieran espasmos. Se veía claramente desorientada, perdida en un océano de preguntas y dudas que no comprendía. Cerró los ojos levemente. Intuía que sus dos excompañeros estaban llevando a cabo una lucha de Sharingan contra Sharingan. Y así era, efectivamente. Esa vez Kakashi había reaccionado a tiempo, dejando que su Sharingan actuara como protección contra el Tsukuyomi. Cuando notó que era incapaz de sumergir a Kakashi en aquel mundo ilusório, Obito sonrió maliciosamente. - Parece que el Sharingan de mi otro ojo ha evolucionado de un modo distinto al de Itachi-san y mío... -susurró- El poder para atravesar dimensiones, ¿no? Kakashi empezó a sudar levemente. Con la mano con la que tapaba los ojos de Rin notó algo húmedo. ¿Ella estaba llorando?. No podía soportar a la vez tantas emociones y a la par hacer frente al Mangekyô Sharingan. De pronto, sucedió algo que ninguno de los dos chicos esperaba. Rin se puso en pie, apartando la mano de Kakashi, y se lanzó rápidamente sobre Obito, tirándole las manos al cuello y abrazándolo con fuerza. Obito fue incapaz de describir lo que sentía en aquellos instantes. Maldijo las cadenas que retenían sus muñecas. De haber podido, habría abrazado a Rin hasta casi asfixiarla. Para su absoluto desconcierto, la hermosa mujer en la que se había convertido aquella calmada niña de años atrás puso ambas manos sobre sus mejillas. Aquel contacto erizó la piel del moreno. Cuantas veces había llegado a soñar con aquellas carícias... Y entonces escuchó aquellas palabras, sonoras y dulces, semejantes a lo que debería ser la voz de un ángel hablándole al oído. - Obito, por favor... Mírame -le incitó en un susurro. El moreno cerró su ojo con fuerza y negó con la cabeza. Se estaba dejando llevar por las emociones, algo que no le gustaba nada. La añoranza de aquellas épocas en las que corría por los terrenos de Konoha junto con sus amigos le golpeó como una maza. Y Rin parecía no querer darse por vencida. - Escúchame, Obito -susurró la mujer, con la voz más cálida de que era capaz- No sé qué te contaron los Akatsuki para que te unieras a ellos... No sé de qué tipo de engaños has sido víctima... Pero te aseguro que nosotros deseábamos con toda nuestra alma que volvieras... Los consuelos de los mayores no nos servían... "Ha muerto como un héroe"..."Su nombre será recordado..." -acarició levemente sus cabellos negros- Si tú no estabas con nosotros, no nos servían de nada todas esas palabras... No sé qué hemos hecho para que esto termine así, pero te pido disculpas si hemos hecho algo indebido... La chica se irguió un poco y pasó las manos por detrás del cuello del moreno, descendiendo después. Obito se ruborizó, pero no pudo dejar de notar que ella hacía algo con las cadenas. Kakashi se adelantó casi de un salto. - ¡Rin, ¿qué haces?! -gritó. Los pesados grilletes cayeron al suelo al ser liberados de su sello de chakra. Los ojos pardos de la mujer miraron fijamente a un confuso y sorprendido Obito y luego a su compañero y superior Kakashi. - Si él quiere marcharse, nosotros no se lo impediremos... -dijo con decisión- Por los viejos tiempos, Kakashi-sempai... Pase el tiempo que pase, somos un equipo... Además, si se queda aquí, lo más seguro es que le torturen para extraerle información sobre Akatsuki... No quiero que eso pase. - ¡Pero es un Akatsuki! -gritó Kakashi, lo justo para que no le oyeran de fuera- ¡Ahora es un enemigo...! Rin le miró de un modo reprobatório. Kakashi vio en aquellos ojos marrones toda la determinación y la fuerza que caracterizaba a los ANBU, muy lejos de la inocéncia de aquella aprendiz de ninja médico de tantos años atrás. - Obito nunca será nuestro enemigo... Para perplexión de los dos chicos, la mujer tomó al moreno por un brazo y le puso en pie. Ni corta ni perezosa, le guió hacia la ventana, la cual permanecía abierta. Una vez allí, puso unas manos sobre sus hombros, mirando fijamente al muchacho. - Te dejamos marchar -aseguró la mujer, muy seria- Pero debes tomar una decisión... Te ruego, te imploro...que regreses con nosotros... Obito-kun... Dicho esto, se lanzó sobre él y le abrazó con fuerza, sintiéndose incapaz de separarse. El Uchiha no podía decir nada. Aunque hubiera querido, no hubiera salido nada de sus labios. No le devolvió el abrazo. Kakashi contemplaba la escena con visible indecisión. No quería que Obito se fuera sin aclarar las cosas... pero quedarse allí equivalía a una muerte casi segura. Así que permitió algo que iba contra todos los principios del ninja. Le dejaría ir. A un enemigo. A un Akatsuki. A un amigo. De pronto, Rin se incorporó y miró por la ventana. La luna grande pero menguante se reflejó en aquellos ojos marrones. Una leve brisa zarandeó su melena púrpura, acariciando sus mejillas con la misma dulzura que el viento de verano. - Qué oportuno... -comentó- Vienen a por ti, Obito. El moreno levantó la vista al cielo y vio lo que inconfundiblemente era la silueta de un águila a contraluz con el disco argentino que iluminaba el cielo. "¿Ha venido a buscarme?" ------------------------------------ De pie sobre una de sus obras, el Akatsuki de largos cabellos rubios rasgaba la fría noche, camuflándose en la oscuridad del firmamento repleto de estrellas. El Uchiha había asegurado que no le importaba lo más mínimo lo que le pasara a aquel "crío molesto". Pero Deidara se sentía en el deber de ir a rescatarlo. Después de todo, hacía ya un tiempo que le conocía y eran compañeros. Su ave voló más alto, tratando de evitar las luces que aún permanecían encendidas entre el bullício de la villa. Pensó, algo que se le daba muy bien "Si ha sido atrapado, lo más seguro es que esté en el edificio del Hokage..." observó alrededor, buscando el edificio más alto, hasta que dio con él "Bingo". Voló en aquella dirección, seguro de sus dotes artísticas e intuitivas. Se posicionó sobre aquel edificio, volando en círculos. "Esta vez no podré depender de mi arte... Quizás tenga que bajar yo mismo a liberarlo..." Sólo entonces vio una ventana abierta, con unas cortinas blancas moviéndose al viento. Utilizó su ojo de aumento óptico para distinguir mejor lo que estaba viendo. Había dos personas al lado del alféizar, manteniendo lo que parecía una seria conversación. No reconoció a la mujer, pero supo de inmediato quién era el chico. Arqueó las cejas. "¿Qué está pasando? No parece estar en apuros..." Sintió una efímera sorpresa. A pesar de que le había reconocido, tardó un instante en asimilar que Tobi iba sin máscara. Instintivamente, apartó la vista. No quería ver su rostro. La verdad le parecería atronadora. Aunque ya sospechaba quién era... ----------------------------------- Obito no supo qué decir. Rin le estaba ofreciendo la posibilidad de huír, incluso desafiando a Kakashi si hacía falta. Por un momento, todo lo que había creído por tantos años se tambaleó peligrosamente. La rabia que sintió al leer aquella fatídica nota, la cólera que le llevó a pedir que le aceptaran en Akatsuki, las noches en vela que había pasado maldiciendo Konoha y a todos los ninjas que en ella habitaban... No podía creer que todo ello fuera un simple malentendido, una treta de Akatsuki para obtener su Sharingan. Reaccionó justo a tiempo, escuchando el sonido de las patas de un enorme animal posarse en el tejado contiguo. Tan rápido como pudo, cogió su máscara de una silla de al lado y se la colocó en el rostro, cubriendo sus rasgos. De inmediato, saltó sobre el marco de la ventana, mirando al exterior. Deidara le esperaba de pie en el tejado, con uno de sus pájaros de arcilla a su lado. - ¡Venga, Tobi, ¿a qué narices esperas?! El moreno se sintió de repente indeciso. Con el viento zarandeando su cabello, miró de nuevo hacia el interior del la habitación. Kakashi y Rin le miraban implorantes, como si en el fondo esperaran que cambiara de repente de opinión. Tras unos segundos, la mujer se adelantó y le dio un empujón. - ¡Véte, por favor! -gritó- ¡Los jounins estarán a punto de llegar! En efecto, ya podían oír los gritos de decenas de ninjas, alarmados por la repentina aparición de un Akatsuki. Deidara miró alrededor, molesto, y después hizo un gesto brusco. - ¡Joder, Tobi, vámonos! -gritó. Con una última mirada a los que fueran el inseparable equipo de Yondaime, Tobi saltó sobre el lomo del pájaro de Deidara. El rubio soltó una maldición por lo bajo, agachándose para esquivar un kunai lanzado desde una azotea cercana, y emprendió el vuelo, alejándose de aquella villa en la que tantas cosas habían pasado en un sólo día. Kakashi y Rin se quedaron en el mismo lugar, observando con los ojos velados como el compañero al cual tantos años habían creído muerto se alejaba de ellos y de sus vidas...quizás para siempre. El jounin suspiró y miró a su compañera. - Rin... ¿crees que hemos hecho lo correcto...? La mujer no dijo nada en el acto, pero después sonrió, colocándose la máscara del ANBU. - Estoy convencida de ello, Kakashi-sempai... -le miró a través de los orificios de la cobertura facial- ¿Y tú? En ese momento, varias personas irrumpieron bruscamente en la sala. Entre ellas Jiraiya, Tsunade, Izumo, Kotetsu y muchos otros jounins y miembros ANBU. Todos ellos observaron la sala, notando la falta del rehén. - Capitana Rin, ¿dónde está el prisionero? -preguntó uno de los ANBU. La chica se dio lentamente la vuelta, fingiendo fastidio y estupefacción. Todos contuvieron la respiración. - Era más fuerte de lo que creíamos -dijo solamente- Ha huído -añadió. +º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+ Pronto dejaron las luces de Konoha atrás y se adentraron en la inacabable extensión de bosque de los terrenos del país del Fuego. Obito seguía mirando a la lejanía, al resplandor de la villa que se iba fundiendo con las tinieblas. Inspiró y soltó el aire con lentitud. Demasiadas cosas en tan poco tiempo. Necesitaba descargar la tensión con algo, cualquier tontería valdría. No podía soportar seguir estando tan serio y frustrado. De pronto, se dio la vuelta y gató por el lomo del pájaro de arcilla, poniéndose detrás de Deidara. - Ah, Deidara-sempai, ya sabía yo que sí me tenías aprecio... Has vuelto para rescatarme -dijo el moreno, aparentemente feliz. - Ni se te ocurra pensar que lo he hecho por eso -le espetó el rubio, de forma muy infantil- Si no te salvo, me quedo sin compañero. "O me toca con Zetsu, que es aún peor..." se dijo el artista mentalmente. De nuevo aquel silencio incómodo. El rubio agachó levemente la mirada. No podía evitar recordar la escena que había visto hacía unos minutos. Tobi sin máscara, hablando tranquilamente con aquella mujer. ¿Por qué le habían dejado marchar los ninjas de Konoha?. Tragó saliva lentamente. - Oye... -dejó ir, en un hilo de voz- ¿Por qué no...te has quedado en Konoha...eh, Obito...? Esuchar aquella última palabra impactó en el moreno con la misma fuerza que una patada en el estómago. Aunque Deidara no pudiera notarlo, el otro tenía la mirada desorbitada. Con una catastrófica lentitud, giró la cabeza para posar la mirada en su rubio compañero, el cual le miraba con su único ojos azul firme y serio. Deidara entreabrió la boca, como si esperara una reacción en concreto. - ¿Cómo...sabes eso...? -sugirió el mayor, sintiendo que le faltaba el aire. - Lo siento, Tobi...u Obito, como te llames -le dijo Deidara, sin variar su expresión- Cuando fuímos a capturar al Sanbi y paramos a hacer noche, vi por error tu bandana... Me sorprendió que fueras de Konoha, igual que Itachi... El de la Roca giró sobre sí mismo, mirando a la oscuridad que se abría frente a sí como un abanico de sombras interminables. - Desde entonces, estuve investigando minuciosamente sobre todos los criminales de rango S provinentes de Konoha -explicó el rubio- Pero sólo Itachi figuraba como tal en el libro de Bingo. Así que me limité a buscar sobre ninjas desaparecidos de la villa. Me llamó la atención el caso de la desaparición de un tal...Uchiha Obito, del cual no encontraron el cuerpo. Leí que el Sharingan del famoso ninja cópia Kakashi de la Hoja era en realidad el ojo izquierdo de su compañero muerto en el país de la Hierba -le miró levemente- Simplemente até cabos. Supongo que Zetsu te salvó o algo parecido, ¿me equivoco? Tobi estaba de piedra, casi literamente ya que no se movía ni un centímetro. ¿Cómo había logrado Deidara averiguar todo aquello?. Cuando entró en Akatsuki, el líder ya tomó todas las medidas adecuadas para evitar que su identidad quedara al descubierto. Sobretodo por cierto miembro de la organización que podría atentar contra su vida... El Uchiha inspiró levemente relajó los hombros. - Bien. Y ahora, vamos a dejar las cosas claras, Deidara-sempai... -musitó Tobi. Dicho esto, antes de que el rubio pudiera reaccionar, el moreno se había lanzado sobre él y tenía ambas manos rodeando su cuello, haciendo presión sobre él. El de ojos azules cayó de espaldas sobre el suelo, sintiendo una fuerte opresión en la garganta que le impedía respirar. Tobi parecía haber enloquecido de golpe. - ¿Q-qué...q-qué haces...? -consiguió articular el rubio, ahogándose poco a poco. Pero su compañero no parecía atender a razones. Ante los ojos de Deidara, este sacó un kunai y le apuntó directamente al cuello, justo donde empezaban las arterias pulmonares. - Si dices algo de esto a alguien más, especialmente a Itachi...te mato -dejó caer, apretando más el kunai sobre su cuello. Un hilo de sangre resbaló por la piel blanca del Akatsuki más joven. Deidara sintió un repentino miedo. ¿Por qué era tan importante que nadie más se enterara?. Sintió la punzante herida en el cuello. ¿Realmente iba Tobi a matarle con semejante sangre fría?. - No te preocupes... -aseguró- Igualmente no iba a decir nada... -dejó caer de golpe. Obito esperó, como si no le creyera, pero después retiró el arma de su cuello y se guardó el kunai. Se sentó en el otro extremo del ave, dándole la espalda. Deidara tosió un poco y se incorporó, alejándose cuanto pudo de él. El moreno le miró de reojo pasados unos instantes. - No te lo tomes a mal, Deidara-sempai -dijo- Pero es necesário que nadie sepa esto... Si Itachi llega a enterarse de que soy un Uchiha... -le miró directamente, permitiendo que el rubio casi percibiera el brillo de sus ojos a través de la máscara- ...estaré muerto. +º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+º+ Naruto estaba que se subía por las paredes. La razón...que se había enterado hacía apenas unos minutos de que Akatsuki había estado en la villa. No es sólo que habían aparecido durante el festival, si no que él no se había enterado de ello hasta que ya habían huído de la villa. Acababa de separarse de Hinata, que se había ido un poco asustado con la actitud del rubio, y hacía no más de cinco minutos que estaba en casa, sentado cómodamente en la cama, aunque lamentándose en silencio por no haber podido intervenir. Y por si eso fuera poco, su hermana no aparecía por ningún lado. ¿Dónde rayos se había metido? Escuchó ceder el cerrojo de la puerta y el sonido de esta abrirse, dejando pasar a alguien. - Ya estoy en casa -anunció la voz entusiasta de la otra Uzumaki. Naruto esperó sentado a que su hermana acudiera. Esta no tardó en llegar, entrando al cuarto y mirándole ceñuda. Arqueó la ceja derecha. - ¿Por qué esa cara de enfadado? -preguntó con precaución, deshaciéndose el tocado que se había hecho esa tarde, aunque ya estaba casi totalmente despeinada. El chico agachó la cabeza, como si sintiera un especial interés por la colcha con dibujos de remolinos. Hurgó con el dedo en un agujero de la misma. - Al parecer, los Akatsuki han vuelto a la villa... Fuuko se puso tensa al escuchar aquellas palabras. ¿Hasta dónde sabía Naruto?. Intentó parecer lo más normal posible. Se deshizo el obi del kimono y se lo quitó, quedándose únicamente con la camisa blanca de debajo. Giró sobre sí misma. - ¿De verdad? -preguntó. Naruto asintió con la misma expresión que un cachorro que ha perdido a su madre. - Empiezo a estar harto de esto... -susurró- Sólo atacan Konoha porqué yo estoy aquí... Y cuando aparecen, casi nunca tengo la oportunidad de luchar contra ellos... Se golpeó un puño con el otro, mostrando con ello sus absolutas impoténcia e ira. - Si esto sigue así, ¿cómo podré demostrar cuanto he mejorado? -casi escupió. Fuuko inspiró profundamente y fue a sentarse a su lado, cruzando las rodillas sobre la cama mientras jugaba con unos mechones de su dorado cabello. - No hay que preocuparse -explicó- Por lo que ha dicho Tsunade-sama, los Akatsuki no venían con intención de secuestrarte. Más bien parecían querer...recopilar información. Creo que preparan un gran ataque... -sonrió con seguridad- Pero esa vez, estaremos preparados, Naruto. El rubio miró a la chica de ojos azules con seriedad, para después dibujar una sonrisa de aceptación en su rostro. Fuuko era capaz de aliviar cualquier emoción desmedida que anidara en él. Tenía una paz y una calma interior absolutas, como si siempre buscara el equilibrio. La admiraba por ello. Cada sonido que emitía parecía destinado a mantener el orden. De repente, se le ocurrió algo. - Cambiando de tema... -levantó un codo y le dio dos golpecitos en las costillas- ¿Quién era ése chico con el que estabas en el festival...? Aquella sola mención logró que un peso semejante al de una bola de plomo se depositara en el estómago de la chica. De nuevo aquella sensación, la de tener un puñado de pajarillos sueltos en el estómago. Sus mejillas adoptaron de golpe un color rojo intenso. Le sonrió inocentemente a su hermano. - Ah, aquel chico... -dijo en un susurro- Bueno, estaba sola, así que acepté su petición de concederme un baile... - Ah... Pero, parecíais conoceros mucho... -dijo Naruto, con los ojos azules muy grandes- ¿Le conocían de antes? - Bueno...la verdad es que... -empezó la chica, llevándose un dedo a la mejilla- Sí, lo cierto es que sí. De hecho ya hace tiempo. Es alguien que tú conoces -dijo, sonriendo en un tono enigmático. - ¿De verdad? -preguntó Naruto, emocionado- ¿Quién es? Fuuko admiró con una sonrisa la inocéncia de su hermano menor. Pinchó sus mejillas con las puntas de los dedos, sonriéndole después y guiñándole un ojo. - Es un secreto -confesó, sacando la lengua. Naruto la miró con el entrecejo fruncido, pero lo entendió. Era normal que su hermana no quisiera revelar el nombre del hombre que la había conquistado. Pensó que, lejos del carisma y la soltura que parecía tener, Fuuko debía ser también un poco tímida. Se parecía un poco a Sakura en eso. Mientras miraba como Naruto se ponía la parte de arriba del pijama y se metía en la cama, Fuuko pensó en las repercusiones que podía tener sobre aquel chico la peligrosa relación que estaba manteniendo con Uchiha Itachi. Aunque todos pensaran de aquel modo, ella no era una estúpida inconsciente. Sabía muy bien qué consecuéncias podía traer su pequeño juego. Era sabedora de que cualquier fallo en aquel entramado podría costarle la vida de Naruto. Y no estaba dispuesta a consentirlo, no después de estar tantos años soñando con el reencuentro. Inspiró. Sentir emociones tan intensas hacia dos personas podía llevarle a aquella difícil decisión. Cuando veía los ojos auténticamente negro de Itachi llenos de aquella profunda tristeza...se sentía incapaz de escoger. Posó la mirada cian en Naruto. El chico roncaba ruidosamente a pierna suelta. Quizás también había sido un día agotador para él. Instintivamente, se arrimó a su lado y acarició su cabeza rubia con ternura maternal. "Naruto... Te protegeré tan bien como sepa... Y además..." Levantó la vista hacia la ventana abierta. La luna estaba casi nueva. Faltaba poco para que empezara de nuevo el ciclo de la luna llena. "...creo que va siendo el momento...de que conozcas el secreto del clan..." |
| #187 @ 18:47 14/10/2007 | |
| airun
Nivel: Chuunin |
me a encantado el capi |
| #188 @ 20:11 15/10/2007 | |
| Kolmor
Nivel: Chuunin |
Grandioso (alabanza) (alabanza) |
| #189 @ 21:45 15/10/2007 | |
| sakura uchia
Nivel: Chuunin |
eres grande grande (alabanza) (alabanza) esta muy bueno el capì |
| #190 @ 21:26 16/10/2007 | |
| Uzumaki_Hinata
Nivel: Kage |
Me gusto mucho, no se pero me lo encontre romantico el encuentro del Equipo Yondaime (suena tonto eh? XD) bueno como siempre valio la pena esperar... me gusto mucho, pero espero que no tengamos que esperar tanto como la ultima vez.
Bueno, cuidense mucho, bye. |
| #191 @ 09:29 17/10/2007 | |
| Tobi-kun
Nivel: Chuunin |
Wow!!! Excelente cap. Haruka-san Juju!!! Rin abrazar a Tobi!!! ^//^ |
| #192 @ 19:07 21/10/2007 | |
| Seraf
Nivel: Chuunin |
muy bueno como siempre haber cuando sale el siguiente |
| #193 @ 23:19 27/10/2007 | |
| airun
Nivel: Chuunin |
escelente como siempre |
| #194 @ 13:46 28/10/2007 | |
| 22zuma
Genin |
umm... aver cuando continuas k tenemos muxas ganas de saber el secreto dl clan uzumaki, k a acer 2 semanas dsd k pusistes el ultimo
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| #195 @ 16:43 07/11/2007 | |
| airun
Nivel: Chuunin |
vas a seguir escriviendo?? |
| #196 @ 03:40 08/11/2007 | |
| dark13_mister
Chuunin |
mmm quiero el capi :_( cuando lo va a poner esta re bueno pliss |
| #197 @ 05:43 18/11/2007 | |
| tobi-san
Nivel: Genin |
conti porfis :_( |
| #198 @ 20:46 28/11/2007 | |
| airun
Nivel: Chuunin |
e oido k ya no vas a escribir mas el fic
¿es eso verdad? por favor si es cierto dinoslo |
| #199 @ 00:20 29/11/2007 | |
| tobi-san
Nivel: Genin |
conti
a y podrias continuar tu fic de la leyenda de kiubi
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| #200 @ 00:24 29/11/2007 | |
| lilosama
Nivel: Chuunin |
wow the best me encanto (alabanza) |
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) y hay formas y formas de decir las cosas y soltar que es una putada que no haya actualizado aún considero que es una verdadera gilipollez (y si me pongo algo borde ajo y agua, pero a mi esque estas exigencias y chulerías me crispan demasiado xDD)